Todos los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de Kasie West. Nada me pertenece.


Capítulo 6

Después de una semana de mirar ansiosamente hacia la puerta cada vez que la campana suena, comienzo a pensar que tal vez Alice había discutido con Jasper sobre la horrible amenaza de enviar a Tic a mi tienda. Pero entonces sucede un lunes por la mañana. Un chico entra a la tienda de muñecas sujetando una pila de papeles.

Tiene el pelo corto de color negro y piel pálida. El anillo en su boca hace que sus grandes labios resalten más. Lleva los pantalones metidos en unas botas militares y su camiseta dice: Mi banda es más genial que tu banda. De una manera torturada, en realidad es muy atractivo. Y demasiado genial para mí. Me pregunto por qué Alice no está saliendo con este chico. Parece ser mucho más su tipo.

—Hola —dice. Su voz es ronca, como si acabara de despertar o necesitara aclararse la garganta—. Jasper me dijo que estarían dispuestos a que pusiéramos algunos panfletos en su mostrador para nuestro siguiente show. —Mira alrededor.

—Estoy segura de que a las mujeres mayores les encantaría ir a un concierto de rock —digo.

Entrecierra los ojos.

—Sí, Jasper parecía pensar… —Se calla en cuanto sus ojos se posan en un bebé de porcelana en una cuna—. Tal vez me equivoqué de tienda.

—No. Está bien. Déjalos aquí.

Se acerca y pone una pequeña pila en el mostrador y luego me mira. Le debe gustar lo que ve porque dice "Deberías venir" señalando a los panfletos.

El volante tiene una imagen de un sapo que parece que acaba de encontrarse con la parrilla de un camión. ¿Quién diseñó esta cosa? En su vientre dice "Crusty Toads". Luego, en la parte inferior se lee "Viernes a la noche, diez en punto, Scream Shout".

Tengo en la punta de la lengua algo sarcástico para decir sobre los panfletos, pero me detengo a mí misma.

—Sí, lo intentaré.

—Eso suena como a que realmente es la última cosa que quieres hacer. —Parpadea duramente, recordándome como consiguió su apodo—. Soy el cantante. ¿Eso hace que tengas más o menos ganas de ir?

Sonrío.

—Tal vez un poco más.

—Soy Emmett

Mucho mejor que Tic.

—Bella.

Por favor no lo conviertas en un apodo.

—Encantado de conocerte, Bella.

Cinco puntos para él.

—¿Entonces cuáles son las probabilidades de que realmente te vea el viernes por la noche?

Miro el panfleto y luego nuevamente a él.

—Bastantes.

Tira del anillo de sus labios.

—Diles a las ancianas que el concierto será alucinante.

—Lo haré.

Justo cuando comienza a alejarse, mi mamá aparece desde la puerta de atrás y él se detiene.

—Hola —dice ella.

—Mamá, este es Emmett. Emmett, mi mamá, Renee.

—Hola, Renee, un placer conocerte.

—A ti también. —Señala al techo—. Bella, si me necesitas voy a estar arriba haciendo algunas llamadas. —Sus hombros están hundidos y agarra la barandilla de la escalera.

—¿Todo bien?

—Sí… Yo… sí, estoy bien.

La veo irse y luego miro hacia Emmett. Golpea ligeramente la pila de panfletos en el mostrador.

—Nos vemos el viernes. —Se despide a medida que sale por la puerta.

Me muerdo el labio inferior y me quedo mirando el sapo en el papel. Necesito ropa nueva o un nuevo corte de pelo. Algo nuevo. Me aseguro de que nadie viene por la puerta principal y voy a la oficina de mamá para ver si ya ha escrito mi cheque. Normalmente lo deja en un sobre en su escritorio. No es mucho y le he dicho un montón de veces que me siento mal acerca de que me pague, pero insiste.

En el cajón de la derecha está el libro de balances, abultado con recibos y papeles sueltos. Lo saco y lo abro de un tirón hasta el final donde la he visto sacar mi cheque varias veces. No hay nada ahí. Empiezo a cerrar el libro, pero un destello rojo llama mi atención. Escaneando la página hacia abajo, mis ojos se detienen en el último número, un rojo "$2.253,00". Eso es más de lo que gastamos en un mes. Lo sé. Hago las cuentas a veces.

Mi corazón golpea fuera de control y la culpa cambia mi respiración. Aquí estaba yo, buscando mi sueldo, y mi madre no puede pagarme. Estamos más allá de la quiebra. No me extraña que pareciera estresada últimamente. ¿Significa que perderemos la tienda? Por tan solo un segundo pienso en una vida sin la tienda de muñecas.

Por ese segundo me siento libre.


Subí dos capítulos esta vez porque en este no dice mucho