Cuando me di cuenta de que mi relación con Naruto parecía ser un tema muy relevante para las demás personas, me sentí muy extraña. Porque, de la nada, las personas empezaban a ver absolutamente todo lo que hacía, a donde iba, cómo iba vestida, qué decía, con quien estaba.
Era sumamente extraño.
Una vez me crucé con un grupo de chicas que estaban vestidas igual que yo. Eso me perturbó. ¿Qué carajo significaba eso?
Sumamente extraño.
La primera vez que me preguntaron sobre nosotros fue unos días después de que mi padre nos diera su consentimiento.
Fue tan bizarro que aún me sorprende. Sakura-san me había insistido los días previos, para ir almorzar.
Iba caminando lo más tranquila por la villa hasta el punto de encuentro, pero empecé a notar que la gente me miraba.
Algunas señoras hablaban muy entusiasmadas, pero, al verme se callaban y pegaban sus ojos en mí, para luego cuchichear en vos baja.
Yo no lograba comprender la situación, pensaba que seguíamos siendo un secreto para los demás.
Caminé un par de cuadras más y vi a una chica rubia de pelo lacio. Se acercó a mi directamente y me abordó.
"Tú eres Hinata, ¿verdad?" Me miró de arriba a abajo.
"Sí. ¿Puedo ayudarte en algo?" Le hablé amablemente, aunque ella se quedó callada.
Pasamos unos segundos en silencio, pero ella seguía estudiándome.
Suspiró. "No, no. Disculpa." Y luego se alejó de mí.
¿Eh? ¿Qué fue eso? Fue lo primero que pensé. Pero seguí mi camino hasta la esquina en la que Sakura me esperaba.
Ella estaba hablando con otras tres muchachas que la rodeaban y parecía que se le iban a tirar encima.
"Entonces, ¿es verdad?" Escuché que una preguntaba.
"Tal vez vieron mal… la gente siempre inventa cosas, chicas" Sakura reía algo nerviosa.
"Buenos días Sakura-san." Me acerqué.
Sakura palideció al verme.
Las preguntas vinieron al mismo tiempo. "Tú eres Hinata Hyuga, ¿no?", "¿Es verdad que estás de novia con Naruto-sempai?", "¿Eres tú, realmente la del video?"
¿Eh? Las tres chicas se abalanzaron hacia mí, y la gente alrededor, que ya de por sí me miraba, parecía haber dejado lo que hacían para prestar atención.
"Chicas, chicas…" Sakura salió a mi rescate. "Ya les he dicho, son puras habladuras."
La pelirrosa me tomó por los hombros y me guio hacia el restorán que estaba en frente. Seguía gritándole cosas al grupo de chicas que trataban de seguirnos.
Al ingresar, Sakura agarró del cuello de la camisa al chico que nos atendió en la entrada. El pobre se asustó por la sorpresiva violencia. Me dio algo de pena, debía tener la edad de Konohamaru, unos 14 años aproximadamente.
"Escúchame niño… vas a darme la mesa más privada que tengas, y pobre de ti si alguien nos molesta o nos chusmea. ¿Me entendiste?"
"¿Pe-pero.. ti-tiene usted reservación?" El casi tenía las patitas colgando.
"La tengo, había pedido una mesa con vista a la calle, pero quiero una privada. Arréglalo o te pateo."
"Sakura-san…" Le murmuré sorprendida.
"Créeme Hinata, vas a agradecérmelo." Me cortó.
Mi acompañante miraba con mirada severa al muchacho, que corría por todo el lugar arreglando un lugar privado de atrás.
Él se acercó despacio, algo asustado.
"Ya-ya está li-lista, señorita… pe-pero te-tendré qu-que cobrarle… la pre-prepar-"
"Lo sé, no me importa."
Una vez sentadas en un cubículo, muy privado. Me quedé callada tratado de procesar la nula información que tenía.
Era obvio que había pasado algo. Las miradas, las preguntas, la reacción y actitud de Sakura.
¿Qué rayos estaba pasando?
"Sakura-san, ¿puedes explicarme qué está pasando?"
"La aldea entera sabe de ti y Naruto. Es el chisme del momento. Explotó como una bomba."
"¿Y eso es malo? Quiero decir, ¿Qué lo sepan?" ¿Cuál era el problema de que estuviéramos juntos? Nosotros queríamos tenerlo en secreto hasta decirle a mi papá, pero él ya sabía.
"No, obvio que no. Pero ya viste, todos están insoportables por saber, y mirar." Sakura me miraba seria. "Creo que se está descontrolando, estás chicas fueron el cuarto grupo que me paró por la calle. Saben que soy compañera de Naruto, y que lo conozco muy bien. Una se me largó a llorar al preguntarme si era verdad que tiene novia."
"¿Qué?" Me sorprendí.
"Sí, lo que escuchaste."
Fruncí el ceño. "Ahora que lo mencionas… Las personas me miraban al caminar por la villa."
"Lo importante no es que lo sepan, lo que me preocupa es cómo se enteraron, Hinata. Y también las reacciones." Sakura estaba reboleando la carta de menú en exasperación.
Me alejé un poco, entre sorprendida y asustada, aunque me daba algo de gracia.
"Alguien tiene un video de ustedes en un pasillo de la torre del Hokage. Supuestamente es bastante claro lo que se ve. Dicen que Naruto te metió mano muy significativamente…"
Abrí mis ojos como platos.
"¡¿Qué!?"
"¡Lo sé!" Se exasperó más. "Yo no lo vi, pero dicen que es obvio que están en algo."
"Oh, Dios.. no…" Tomé aire. Empecé a desesperarme.
No podía estar pasando esto.
Me puse de pie. Y traté de caminar por el pequeño lugar que teníamos, pero era muy pequeño.
Mi padre iba a matarme.
"¿Qué video? ¿De dónde salió?" Pregunté.
"Supuestamente es de las cámaras de seguridad. Tenten está averiguando quien fue el desgraciado que lo filtró. Se supone que esas cámaras son privadas."
¿Tenten?
"Oh… Dios…" Volví a sentarme. "Sakura-san… mi padre va a matarme."
"Hinata no fue tu culpa…" Paró en seco. "¿Por qué tu padre va a matarte?"
Le conté sobre la petición que me había hecho él unos días atrás.
Nada de escándalos, Hínata. Recordé.
Sakura cambió la expresión de su rostro. Se quedó en silencio y entornó los ojos.
Miró hacia la puerta de nuestro cubículo privado y luego volvió a fijar su vista en mí.
Con su dedo me hizo señas para que no diga ni una palabra más.
Rápida como el viento, como buena Kunoichi que es, Sakura atrapó a dos mosas detrás de la puerta escuchando nuestra conversación.
"¡¿QUE RAYOS CREEN QUE ESTAN HACIENDO?!" Sakura parecía echar fuego por la boca. "¡Vámonos Hinata!". Yo no lo podía creer.
Esto era un loquero.
Al salir del local Sakura vio al chico de la entrada y mientras caminaba le hizo señas de "estás muerto chico". El muchacho se escondió bajo el escritorio y dijo que no había sido su culpa.
Sakura me guiaba hasta la casa de mi novio, en el camino la gente nos miraba. Yo estaba completamente sonrojada.
Ahora sí entendía que era lo que pasaba.
Un hombre se nos acercó y se paró frente a mí.
"Disculpe señorita Hyuga…"
Nosotras dos nos quedamos mirándolo en alerta.
"Si no es mucha molestia, me gustaría hacerle una pregunta…"
"¿Sobre…?" Contesté. Sakura me miró preocupada. Un grupo de chicas se estaba acercando y parando alrededor del hombre.
"¿Es cierto que usted está en pareja con Naruto-Sama?
¿Sama?
La miré a Sakura. No tenía caso negarlo. Asentí con la cabeza.
"…Bien." Dijo, pero pareció desesperarse. "¿A qué huele el pelo de Naruto-Sama?"
¿Qué?
"¿Podría conseguirme un mechón de su pelo?" El hombre hablaba muy rápido. Las chicas alrededor suyo empezaban a desesperarse y hacían más preguntas, pero escuché la suya claramente. "¿Cree que pueda conseguirme cualquier cosa de él?"
Yo no salía de mi asombro.
"Vámonos ya de aquí." Sakura me jaló hacia ella y me llevó corriendo hacía el departamento de Naruto.
Al llegar vimos a un grupo de fanáticas en la puerta, algunas lloraban. Más alejada de ellas estaba Ino, que vino corriendo hacia nosotras.
"Sakura, ¿tu sabías? ¡¿Y no me dijiste nada?!" Le reprochó. "Frentuda, mala amiga."
"Cállate, ¿Naruto está arriba?" Le preguntó la chica.
"No, salió disparado hacía no sé dónde. Creó que fue a ir a moler a golpes a alguien." Rio la rubia. "Hinata…" Me miró sonriendo. "Tenemos tanto de qué hablar."
Me sonrojé. Pero en realidad no le presté más atención porque las chicas estaban mirando hacía nosotras.
"Dime exactamente dónde está Naruto." Exigí.
Se estaba saliendo todo de las manos.
JAJA Me rio de lo que se me ocurrió para más adelante. Que bizarro. jaja
¡Buenas noches!
