Capítulo 6.-*Bajo Los Libros.-*

-¡Dios, hombre! ¡Puto susto el que me has dado!- gritó Puckerman una vez que volvió su rostro y se encontró con Anderson. Blaine levantó las cejas.

-De tantas veces que te has escapado de las clases, me sorprende que ahora te "asustes"- respondió, mientras se llevaba una mano a la correa de su mochila. Puck frunció el ceño.

-Te recuerdo que si me encuentran fumando maría estaré jodido- gruñó, tosiendo como loco. Blaine asintió, pero no se movió. Noah interpretó el silencio de Blaine como una "necesidad de entablar conversaciones humanas", así que le ofreció el cigarrillo.

-¿De qué quieres hablar?- quiso saber. Blaine levantó la palma de la mano para detenerlo, pero tomó asiento junto a él.

-¿Crees en lo que dijo tu novia?- respondió con una pregunta. Puck lo miró antes de fumar.

-Lauren dice muchas cosas- exhaló- A veces no la entiendo, como cuando el otro día fuimos a ver "Amanecer:2" y la llevé a la parte más alta del cine, ya sabes, para besuquearnos...- se quedó callado un segundo y reanudó- Bueno, no sé cómo sea con los gays, pero la parte más alta y más oscura del cine es para besuquearte con alguien, pero ella de hecho, quería ver la película. Como si alguien de verdad fuera a verla-

Blaine fingió una sonrisa, pero aclaró.

-No... me refería a hace rato en el salón del coro. Cuando dijo que Santana...-

Puck cerró los ojos y volvió a exhalar el humo ligero de la yerba.

-No lo sé- abrió sus ojos, aterrado, pero intentó controlar su tono de voz- No soy supersticioso, ni nada así, pero... Son muchas cosas. Cosas horribles y no sé...-

-Santana no sería capaz de hacer algo así- se limitó a decir Blaine. Puck lo miró nuevamente y asintió.

-Tampoco lo creo-

-No sé si lo sepas, pero yo sí creo en eso... Es física básica. Ésas cosas si existen-

El judío se rió, burlándose de su amigo.

-Viejo, ¿Cómo eso va a ser física? Si así fuera, los grandes misterios del universo estarían resueltos ya y no tendrían necesidad de andar metiendo a Pucksaurio a las clases de álgebra y eso-

-No, es verdad. Mira, el mundo está lleno de ondas electromagnéticas que sirven para llamar por teléfono, para el uso del Internet y eso, pues resulta que también existe éste campo especial donde algunas ondas se salen de su... "cauce" y podrían afectar a...-

Puck se tragó la mayor parte del humo. Eso ya lo sabía y lo conocía muy bien.

-¿Cuál es tu punto?- dijo, y al hablar, los restos del humo salieron por su boca. Anderson arrugó el gesto.

-Que sí existen estas cosas del "demonio" y "fantasmas" y...-

-Soy judío-

Blaine suspiró, frustrado.

-No tiene que ver con la religión... Yo sé que tú sabes lo del niño y por eso te fuiste. Yo sé que has visto cosas... porque también he oído cosas. Yo sé que tú sabes que esto está sucediendo realmente, pero prefieres hacerte el que no sabes. Y eso podría ser peor, porque ni Rachel, ni Quinn, ni Mike ni siquiera Tina hicieron caso a las señales. Si queremos detener esto, tendremos que detenerlo YA-

Puck miró al suelo todo el rato que habló Blaine. Sin levantar la mirada, afirmó.

-Nadie nos cree. ¿Te cree Kurt?-

El recordatorio de que ni siquiera su propio novio creía en él lo hizo sentirse miserable y deprimido. Pero conocía bien a Kurt: No era una persona creyente de nada, más que de lo "terrenal". Y aunque creyera, no se lo diría, porque al parecer, tenía el mismo pensamiento de Puck de "Si no lo hablo en voz alta, no existe".

-Esto puede empeorar... La siguiente podría ser Lauren, Finn, tú o yo...-

Noah ahora sí lo miró mientras apagaba el cigarrillo.

-¿Cuál es tu idea?-


Santana se secaba las lágrimas con los pedazos del papel higiénico que Brittany le pasaba en la parte baja de las gradas, viendo cómo los del equipo de fútbol entrenaban. Cuando intentó tomar aire, nuevamente una ola de frustración, dolor y lágrimas la abatieron, haciendo que se rompiera en llanto.

-E-es que... no lo entiendo, Britt... ¿Por qué...?- gimió, llorando en la espalda de la rubia. Pierce la apretó más, para mostrarle su comprensión.

-Te tienen envidia,... Ellos...-

-Oh, Brittany, ¿Por qué me tendrían envidia?- gruñó.- Los amigos no se tienen envidia. Son amigos y ya... Pero al parecer no son mis amigos; después de todo lo que hemos pasado...- gimoteó otra vez. La rubia suspiró.

-No sé qué decirte... Digo, Lord Tobbignton me leía sus tésis de psicología antes de dormir. No puedo creer que lo haya olvidado ya todo-

Santana se rió, ligera, rápida y realmente. Se separó de su novia de ojos azules con una sonrisa pegajosa. Brittany se la regresó.

-Ya no estás llorando- dijo, alegre. Santana volvió a reír.

-No... Gracias a ti-asintió y se limpió los ojos con el papel. La rubia levantó sus brazos en señal de victoria. Santana se rió nuevamente.

-Ven acá, muñeca- le dijo, la tomó por su uniforme de las Cheerios y la atrajo hasta su rostro para besarla con emoción. Segundos después se vieron interrumpidas por una voz.

-¿Interrumpimos?- habló Artie. Santana se separó, frunciendo el ceño.

-Es obvio. ¿Qué quieren?- ladró.

Artie miró por un segundo fugaz a Sugar, Sam y Mercedes.

-Queremos disculparnos contigo por lo de hace rato- opinó Sam. Santana se cruzó de brazos.

-¿Y por qué ustedes me pedirían perdón de rodillas por algo que de verdad "creen"?-

-Bueno... Estamos de pie- admitió Mercedes- Además, Santana, no queremos lastimarte. Nunca quisimos decir lo que dijo Lauren... Al menos yo no-

-Ajá... ¿Y por qué debería creerles?-

-No tienes qué. Sólo acepta nuestras disculpas- respondió Sugar, balancéandose con sus pies.-Yo de verdad creo que algo maligno está sucediendo, pero tú no serías capaz de hacerlo. No eres tan hábil ni tan inteligente como para organizarlo tan perfectamente...-

Santana respingó y cuando hizo ademán de acercarse y abofetearla, Artie se interpuso.

-Lo que quiere decir Sugar, es que nosotros estamos seguros que tú no fuiste. Son horribles cosas que pasan diario... Aquí, en China, en México, en Argentina, en Francia, en Inglaterra, creo que incluso en Rusia. Discúlpanos por haber dejado que Lauren te hablara así-

Santana suspiró, y miró dramáticamente al paisaje. Brittany se recargó en su hombro y sonrió.

-Santana... Creo que deberías aceptar sus disculpas y su canasta de flores-

-Pero no traemos flores...-murmuró Sam.

Brittany miró al novio de Mercedes.

-Si no traen flores, entonces no entiendo qué hacen aquí. Cuando quieres que te perdonen llevas flores, como cuando la gente muere o engañas a tu esposa o le robas algo a tus padres.-asintió la rubia, seriamente. Sugar ladeó la cabeza, sacó su cartera y le ofreció un billete de cien dólares.

-Toma, esto es mejor que las flores-

Santana la miró, incrédula.

-Tómalo, Santana o me veré forzado a hacerlo yo- advirtió Artie. López estiró su mano lentamente y tomó el dinero de la pelirroja. Se quedó pensando un minuto fugaz y luego los miró.

-¿Por qué están haciendo esto? Yo no les agrado-

-Sí nos agradas y eres nuestra amiga- respondió Mercedes.

-Siempre los insulto, y me burlo de ustedes, y cuando no se dan cuenta les echo cosas raras que me encuentro en el suelo a su comida o a sus casilleros... No entiendo...-

-Aún así nos agradas... Sabemos que contigo siempre las cosas serán honestas y con un sentido del humor retorcido. Además-suspiró Artie- Hemos pasado por mucho, ¿No crees que eso nos vuelve en algo así como... Amigos?-

Santana lo miró.

-Creo que sí-

-Entonces no hay más qué decir. Nos vemos en el salón del coro al rato-

-Pero, que conste... A mí sí me da miedo que me vayas a embrujar o mandes a tus amigos pandilleros a hacerme algo- sonrió Sugar- Disculpa, asperger-

Y los cuatro se alejaron tranquilamente. Santana jadeó de la impresión y observó a su novia.

-Bueno, ya se disculparon y Lord T. dice que ya es un gran paso...- entrecerró los ojos y luego sonrió ampliamente- Es lo único que puedo recordar de sus sesiones de psicoanálisis-

-¿Qué hacemos con cien dólares?-


-¡Creo que ya encontré algo!- gritó Noah, emocionado con un libro en las manos. Lauren y Blaine caminaron hasta el pasillo del judío.

-Cállate, idiota. No podemos hablar en una biblioteca- lo regañó Lauren.

-Eso es ridículo, ¿por qué no?-

-Una biblioteca es para leer, no para hablar...- contestó Blaine, mirando con confusión a Puck. Lauren rodó sus ojos hacia Anderson.

-Debes disculparlo: es su primera vez aquí-

Noah frunció el ceño y les mostró el libro.

-Sí, bueno, como sea. Ya encontré un libro que les gustará...-Les tendió un libro de color oscuro con letras entre blancas y grises. Blaine lo tomó, y lo leyó, interesado. Lauren puso gesto de frustración.

-¿En serio, Puckerman? ¿50 sombras de Gray?-

Los ojos verde oscuro de Noah se centraron en Lauren.

-Claro que sí, nena... Ya quiero ir a ver la película contigo- intentó besarla mientras Blaine seguía absorto leyendo la descripción del muy famoso libro.

-¿Es interesante?-

-No creo que para ti vaya a serlo... Es un libro erótico, erótico heterosexual, Blaine- le arrebató el libro- Y déjense de tonterías que no vine aquí con ustedes, par de incompetentes para perder mi tiempo, ¿de acuerdo?-

Blaine alzó las manos en modo de defensa y se alejó del pasillo. Puck se quedó hojeando el libro y Zizes exhaló, frustrada. Caminó por los demás pasillos ella sola, buscando siempre en las repisas más altas libros de apariencia vieja. "En las películas de terror siempre es un libro viejo, decrépito y se encuentra inalcanzable... Necesitará a Puckerman y a Anderson para alcanzar uno" pensó. Se detuvo en uno de los pasillos junto a la ventana. Se alzó de puntitas para alcanzar algunos libros y tomó tres diferentes. Ninguno le servían. Uno rojo, viejo y lleno de polvo era sobre "Arquitectura barroca". El segundo era gris y era sobre "El latín y el mundo". Y el tercero era de color verde y tenía la pasta llena de telarañas con letras doradas que decía "La muerte según los antiguos Americanos".

-¡Lauren! ¡Encontré algo!- dijo una voz a nivel medio musical. Era Blaine. Lauren no devolvió los libros, sino que los llevó cargando hasta donde había surgido la voz. Se detuvo frente al pasillo de historia natural y biología. No había nadie ahí, pero aún así se adentró, buscando con la mirada a alguien.

-¡Lauren!- volvió a llamarla Blaine. Salió del pasillo, y cuando iba a avanzar, recordó que tenía los libros en sus brazos y se dirigió al último pasillo para regresarlos. Una vez que llegó ahí, entonces lo entendió. ¿Por qué un libro de arquitectura, uno de latín y el otro sobre historia estaban juntos en el mismo estante? Lauren levantó una ceja mientras los dejaba en el carrito de la biblioteca. Cuando se volvió, se encontró con un niño. Un niño de piel blanca, casi gris. De ropas muy pasadas de moda y mirada traviesa. Sonrió.

-De acuerdo...- murmuró Zizes, y cuando intentó ignorarlo, el gran librero se le fue encima. Puck y Blaine, alertados por el sonoro ruido, corrieron hasta donde habían visto cómo violentamente se había caído un estante completo. Al intentar levantarlo, encontraron a Lauren, inconsciente.

-¿Nena? ¿Estás bien, nena? ¿Lauren? Por favor, dime algo. ¿Lauren Zizes? ¡Te ordeno que te levantes, mierda!-comenzó a gritar Puck, desesperado. Blaine se llevó las manos a la nuca, confundido y asustado.

-¡¿Qué esperas?! ¡Ve por ayuda!- le gruñó Puck a Blaine, quien de inmediato se alejó corriendo hasta la entrada y se lo hacía saber al guardia y a la secretaria. Después de que el guardia había ido por el botiquín de primeros auxilios y la secretaria llamara a una ambulancia, Blaine regresó con Puck mientras le mandaba un mensaje a Kurt. "Algo le pasó a Lauren. Ya no estamos seguros"


¡Ya llegué con este capítulo!

De veras les estoy muy agradecida por sus comentarios y observaciones. El capítulo anterior pudo llegar a ser confuso, ya que a la hora de escribirlo en word, les prometo que usé divisores de escena, pero por alguna extraña razón que desconozco al subirlo aquí ya no aparece, así que no edité bien. Gracias por darme ésa observación. Ya ahora sí lo edité bien. En fin...

¿Les gustó o no les gustó? Dejen reviews. No me odien por joderme a todos los personajes, la mayoría de ellos me caen bien 3 Con respecto a que en este capítulo sale Sugar y Lauren, se los explico: Hagan de cuenta que en mi universo paralelo, durante el inicio de la tercera temporada Lauren no renuncia, sino que sigue ahí metida por Puck. Espero esté claro.

¡Gracias y nos leemos el miércoles! :B