Bueno, yo les dije que publicaría doble, así que, aquí está el extra.

Quise escribir un poco de Mary pues aunque ella no es uno de los personajes principales aquí, me gusta mucho y en kagerou project si lo es. Ojalá les guste. Realmente no iba a publicar esto pero, estaba inspirada jeje.

Se enfoca también en Azami y en Kuroha principalmente.


No sabía cuantas veces había muerto.

Se había muerto cientos, quizás miles de veces.

Haruka no sabía cómo pero estaba muerto en vida.

El mundo se lo había comido.

"Ojalá no te hubiera tenido"

"Ojalá no tuviera que cuidarte"

"Ojala no hubiera nacido..."

Cientos de veces recordaba aquello y se ponía a llorar. ¿Por qué el mundo era tan cruel con él? Si se defendía de sus abusadores, la gente lo odiaba; si dejaba que los demás abusaran de él, se odiaba a sí mismo. No había quien ganara, solo él perdía.

Era horrible para aquel pequeño niño. Deseaba solo que alguien lo comprendiera, que viera más allá de sus ojos amarillos y viera su alma, que entendieran que estaba solito, que solo quería un amigo o amiga.

Se sentía solo y maldecía su existencia. Pero entonces, conoció un ángel de ojos rojos.

Quizás era como él, un demonio de ojos extraños.

Pero para él, ella era su ángel.


-Wow, ¡Kuroha trajo a Shintaro a la casa! ¡E incluso tiene su ropa! dios, dios, OTP, OTP, ¡OTP!.- Gritó la chica tras la puerta mientras el chico se cambiaba de ropas, y Shintaro en el primer piso oía las palabras de Azami.

-Cállate la boca Mary, no quiero que te oiga.- Gritó.

-Oh, y ahora que lo recuerdo, le diste esa capucha negra la cual que yo recuerde te encantaba. Guau~ ¡Kuroha está feliz!-gritó de la nada.

-¡Cállate reina!-le gritó cambiándole el humor.

-¡Que no soy reina! ¡Ni siquiera me gustaba esa serpiente!

-Pues Reina te amaba~- Canturreó.

-Diantres Kuroha, deja de ser así, si no... ¡te llamaré Haruka!-sabía cuanto odiaba que le llamara por su verdadero nombre, solo le permitía eso a Azami.

Kuroha salió de la habitación sin su polo, aún empapado. Mary se asustó pues tenía una mirada llena de dolor y miseria; la conocía, ella misma tenía esa mirada de vez en cuando.

-A ver, quiero oír que lo digas Mary.

-Haruka...-susurró algo indecisa y con un ligero temor.

-Exacto, Haruka.-le dijo el chico de lunar y cabello ahora despeinado con una mirada que le heló la sangre a la más joven.-Mary, deja de hablar de eso. Me gusta más mi nombre actual.

-Ah.. no me vengas con esa cara tan fría Kuro-kun-dijo mirando hacia abajo sintiéndose algo mal.

-Bueno, entonces no lo digas, así de simple.-Le dijo cambiando de semblante, un poco más relajado ya.

-Ahhh Kuroha, sigues molesto, ¿pero qué obsesión con ese nombre? Además, ¿no debería ser Konoha o algo así?

-Ya te dije, es la "versión oscura" de mi nombre.

-Ah, que aburrido eres Kuroha.-le dijo casi sin pensar. Se sentía algo incómoda.

-Hey reina.

-¿Sí...?-

-Dime, ¿...qué crees que deba hacer respecto a Shintaro?

Mary se sorprendió y de inmediato se alegró.

-Ahhhh ¡Kuro quiere conquistar a Shin!

-¡Que te calles mierda!

-Oh, bueno bueno, ah... para hacer que el KuroShin sea canon deberías...-intentó pensar en los miles de escenarios que había idealizado en su mente.-Oh, ¡sé directo!

-¿Directo? ¿Ese es tu gran y estúpido plan?

-No es estúpido... Mira, solo dile que te gusta, es decir, es casi una oportunidad de ensueño, hay una tormenta afuera, él está usando tu ropa~-Kuroha se sonrojó.-Y además, lo más probable es que duerma en tu cuarto.-Kuroha al oír sus palabras se quedó quieto; de inmediato salió de su parálisis para empezar a limpiar todo, su cuarto era un desastre pues odiaba limpiar. Por suerte su madre lo hacía limpiarlo de vez en cuando, pero ese día para su desgracia estaba más que desordenado.

-Diablos, ¿cómo me olvide eso?-dijo, a lo que Mary rió.

-Oh Kuro, te deseo suerte. ¡Esfuerzo!-gritó.

-¡Cállate reina!

-¡Que no soy reinaaaa!


Habían personas que podían evitar dejarte sola. Ella entendía aquello. Sabía de su abuelo, Tsukihiro, que había muerto cuando su madre era pequeña. Ella pensaba en lo triste de aquello, estaba sola con su "madre", Azami.

La triste y cruda realidad era que ella no era su madre, era su abuela.

Mary sabía bien aquello, que su madre había muerto también. No la recordaba muy bien, pero por la fotos, la veía tan feliz que deseaba que en algún momento, en algún sueño o algo parecido, la viera. Se veía hermosa con su cabello tan blanco y suelto, y además, tenía un bello nombre, el nombre de ella era "Shion".

Mary quería conocerla. Veía sus fotos y esbozaba una sonrisa, pensaba que ella algún día se vería así, que ella podría labrar su destino con alguien teniendo esa sonrisa tan hermosa, o esos cabello tan claros, o si no, una personalidad amable, como la que tenía su madre, quien le dió amor cuando ella era bastante pequeña.

Pero ella no sabía de sus orígenes. No sabía que su madre estaba asustada, no sabía lo cruel que podían ser las personas, tomando "cosas ajenas", siendo tan horribles, destruyendo la moral de la gente más pura.

Y esa era la "belleza de la ignorancia" como diría Kuroha después de largos años; pues Mary no sabía la realidad de su existencia, no sabía que en realidad su padre no era más que un "desgraciado" como entendió al crecer, pues se había comido la "pureza" de la hija de Azami. Y el que Mary no supiera la verdad de su padre era lo mejor. Lo mejor era que pensara que su vida era muy común y corriente, que no entendiera el pecado de la vida. Él mismo deseaba nunca haberlo sabido, que aquellas palabras no se las hubiera contado su "madre" un 15 de Agosto. Y a pesar de entender lo pecaminoso del origen de su hermana, era feliz junto a su Mary.

Kuroha por siempre le ocultaría a Mary que era producto de una violación; y viviría con ella feliz de su existencia, pues ella era su hermana, simplemente aquello.


Era un día de verano.

Era un día triste. Azami lo recordaba cada vez que veía a su pequeña nieta llorar.

"No te preocupes, está en un lugar mejor"

La palabras no llenaban ese hueco tan grande en su corazón.

Era un 15 de Agosto, el día cuando su hija murió. Y aunque su muerte no era algo que la aquejara, se sentía mal por su nieta, y como si fuera una maldición, un 15 de Agosto también su esposo había fallecido. Era un día muy triste para ambas; pero Azami debía ser fuerte por su pequeña Mary.

-Hey Mary, estaba pensando... ¿te gustaría ir al cementerio con mami Azami?-le preguntó dulcemente.-Estoy segura que tu mamá quiere verte, te extraña mucho, después de todo ella te amaba demasiado.-le dijo sonriéndole dulcemente frente a la niñita que de repente bajó los brazos mostrando su rostro lloroso y mojado.-Mamá Shion se alegrará si la vas a visitar.-le dijo finalmente.

-Está bien...-respondió Mary con algo de hipo por la cantidad de minutos que había sollozado.

Mary y Azami entonces se alistaron. Azami le puso un bello vestido rosado a su nieta y le dijo que a su madre le encantaría verla así, tan bonita y linda; así que, debía sonreírle mucho ni bien estuviera frente a ella. La felicidad de ver a su madre embargó a la de cabello blanco y entonces dejó de lado las lágrimas y caminó hacia la calle con su abuela.

Al llegar por fin al cementerio, Azami se sintió mal. Era muy triste, recordaba las dos veces en que había perdido a los que amaba. Se lamentaba por Shion, si la hubiera cuidado más quizás no hubiera sido atacada por un grupo de asaltantes, ni muerto frente a su hija a pesar un año atrás. Se sentía tan culpable que sentía una urgente necesidad de cuidar a su nieta cuanto podía, la salvaría del mundo y no permitirían que se la comieran ni que le hicieran algún daño.

Caminaron hasta que por fin llegaron a la tumba. Dejó ahí el bello ramo de rosas para su hija. Recordó cuanto Shion las amaba.

-Hola Shion...-dijo nostálgicamente.

-¿Mami?-preguntó Mary viendo la tumba, aprentando más la mano de su abuela.

-Mira Shion, te hemos venido a visitar.-dijo alegre.-Mira a la pequeña Mary, está tan grande la pequeña-dijo con ironía.-Y mira, te compró rosas, ella vaya que sabe que te gustan. Es una buena hija, ¿no?-Preguntó a la nada, queriendo que su nieta no sufriera más.-Y mira, es bonita y muy lista, saca buenas notas, no es una genio, pero al menos es mejor que tú jovencita-le dijo recordando cuando ella estaba en el colegio y no era precisamente la mejor.

Sentía que estaba haciéndolo bien, pero de repente vió a Mary llorar y agacharse.

-Perdón mami, perdón.-de repente soltó. -Me gustaría poder estar junto a ti.-dijo dolorosamente, anhelando un beso, un cuento y un abraso de su madre una vez más.

-Mary, calma-le dijo Azami mirándola frente a la tumba.-Si Shion te viera así, se sentiría mal. Shion amaba tu risa, vamos, ve, sonríele.- Le dijo esbozando una sonrisa.

Aún así, Mary no paró de llorar mientras estuvieron frente a la tumba.

Azami no sabía que hacer, era la primera vez que iba al cementerio con Mary después de todo. Se sintió algo mal, quizás la idea no había sido muy buena. Tenía que redimirse.

-Oye Mary.

-¿S-si?-le respondió la pequeña hipando una vez más.

-umh... estaba pensando... ¿te gustaría ir al zoológico?-De repente la chica la miró con ojos brillosos.

-A-al... ¡¿Al zoológico?!

-Sí, ¡así es!-le dijo feliz.

-¡Quiero ver a los monos! ¡a los elefantes! ¡Q-quiero verlos a todos!-gritó olvidando sus penas.

-Jeje, no te preocupes, los veras amor, solo vamos, dejemos a tu mami descansar. Dile chao, que ella te extrañó mucho.

-S-si. P-pero, ¿iremos a verlos?

-¡Claro Mary! Lo que digo, ¡se cumple!-le dijo feliz, pensando en cual rápido los niños podían olvidar su tristeza. Rió mentalmente y de inmediato la cargo y le hizo reir.

-Shion, tienes una hija muy linda que te quiere. Mary, di chao.

-Chao mamá Shion-dijo dejando de lado por fin el dolor, estaba muy emocionada con la salida improvisada que iban a hacer.

Al llegar por fin al zoológico Mary no paraba de gritar cosas sobre que alimentaría a los elefantes, que tocaría a un león y cosas parecidas. Estaba muy feliz, y eso hacía que Azami se alegrara, sentía que lo estaba haciendo bien.

Ambas entraron y de inmediato empezaron su recorrido.

Azami no había ido a un zoológico en varios años por lo cual, le era difícil saber a donde ir.

-Mami, ¡quiero ver los pandas!-gritaba Mary, pero Azami estaba perdida, tenía un nulo sentido de orientación, tanto que en lugar de haber ido hacia donde estaban aquellos mamíferos, llegó a la zona de reptiles.

-Ahhhh, ¡tengo miedo!-gritó Mary al ver una iguana de gran tamaño, parecía según ella un "dinosaurio que se la que quería comer".

-C-calma Mary, déjame buscar a alguien para preguntar, ahorita vemos los pandas, ¿si?

En efecto, estaba buscando a algún cuidador en aquella zona sin personas, a excepción de un niño con un lunar en la mejilla derecha, cuando entonce oyó unos gritos.

-¡Haruka!-gritó una mujer.-¡Haruka! ¡¿cuantas veces te tengo que decir que tienes que portarte bien?! -empezó- ¡Le tiraste jugo a tu compañera y luego corriste! ¡Eso no se hace Haruka!

-¡No me importa!-respondió el niño sin querer irse.

-Haruka, vamos, ¡ven!-gritó la mujer tomándolo de la mano. Intentó moverlo pero era inútil pues el niño no se dejaba y se cogía lo más fuerte posible a una baranda.

-Haruka, no te voy a jalar todo el día. ¡Deja eso! Ven, ¡vamos!

-¡No! Me gustan las serpientes, déjame aquí, tú ni siquiera me quieres. ¡Tú no eres mi madre!-gritó.

Azami al ori los gritos sintió como si algo se hubiera roto dentro de ella, no lo conocía y parecía un niño problemas, pero aún así se acercó a la mujer y al pequeño. Fue casi instintivo.

-Oiga señora, no tiene ningún derecho a gritarle.- Le dijo algo enojada.

-¿Ah? Señora, créame, no se meta, este niño es un niño problemas, es un monstruo por el cual no debe de sentir lástima-La palabra monstruo pasó por su mente. Un enojo se formó y cuando vio al niño bajar la cabeza casi al extremo de llorar, se enojó como nunca, acentuado por su rojiza mirada.- ¿Señora?

-El único monstruo aquí es usted.

La mujer a cuidado del niño la miró con enojo y el pequeño la miró sorprendido

-Tratando así a alguien que no tiene ni la mitad de su edad. No venga con tonterías, ¡acá usted no tiene ningún derecho de decirle eso!

-Señora, ¡¿que le pasa?! en primer lugar, ni siquiera lo conoce.

-No me hace falta conocerlo.

De repente la gente empezó a acercarse al oír el bullicio.

-Mami...-dijo Mary algo asustada y casi llorando.-Mami Azami...-repitió, queriendo captar su atención inútilmente.

-Azami...-repitió el pequeño de ojos amarillos.

En ese momento Azami volteó y lo miró con un rostro muy apacible. El niño la miró con algo de curiosidad e inocencia. Azami se preguntó que clase de monstruos lo habían criado. No parecía mal chico a sus ojos, se sorprendió por los intensos ojos amarillos que tenía.

-Venga, él dijo que usted no era su madre, ¿eso es cierto?- Preguntó.

-Sí, pero, ¿eso que tiene que ver?

-Que si no es su hijo, y si, como es notorio, no lo quiere, entonces, ¡démelo a mi! Que el niño no merece una mierda como usted-le dijo seria como nunca en su vida.

Haruka nunca antes había visto que alguien luchara por él, sintió su corazón latir fuertemente y deseó ser tan fuerte como esa pequeña mujer. Por un segundo también creyó que lloraría.

La mujer que cuidaba a Haruka se enojó, iba a decirle algún insulto cuando de repente oyó que alguien la llamaba, era su superior.

-Ahh... señora.-

-¡No vengas con señora ni nada! ¿qué está pasando?-preguntó algo preocupada, había pasado un buen tiempo desde que habían perdido al niño.

-Nada, solo que esta mujer estaba tratando mal a este pobre niño.-Respondió Azami en un impulso.

-¿Qué? ¿Que está pasando?

-Es solo que... Haruka se está portando mal...

-¿Haruka, de nuevo te portaste mal?

-A mi no me importa si el niño se porta mal o no, ¡no tiene el derecho a tratarlo así!-gritó Azami en la defensa del pequeño desconocido.

-¿Y si me porté mal qué?-respondió el niño mirando el suelo, sintiéndose atacado.

-Haruka, ¡¿cuantas veces hemos hablado de esto?! ¡No se hace eso!-respondió sin enojo, solo lo estaba reprochando.- Sé un buen niño, si no, nadie te querrá adoptar-dijo la mujer encargada de todo el orfanato con algo de pena y lástima.

-¿Adoptar?-Preguntó Azami, sus ojos por un segundo se le habían iluminado. Mary tomó más fuerte su mano y le abrasó la pierna, habían muchas personas y tenía algo de miedo.

-Sí, nosotros somo parte de un orfanato. Decidimos que nuestros niños merecía salir un rato por lo cual, los trajimos aquí. Parece que Haruka como siempre se metió en problemas...

-Haruka...-pronunció la mujer.-Umh... si ustedes dicen que está en adopción... pues, me gustaría adoptarlo.-soltó de la nada.

-¿Ah?-Haruka miró a la mujer completamente sorprendido y sonrojado, con un nudo en la garganta.

-Así es.-se le acercó hasta llegar a su altura.-Desde hoy yo voy a ser tu mamá.-le dijo dulcemente ladeando ligeramente la cabeza.

Haruka sintió el nudo en la garganta crecer y antes de que alguien lo viera llorar, agachó la cabeza y no dejó que viera su rostro. Los hombres no lloraban.

-Bueno pequeño, ¿te gustaría ir a mi casa? Sé que tú, Mary-le dijo mirando a su nieta- y yo, seremos una familia feliz.-Le sonrió, haciendo que el niño la viera.-Jugaremos todos juntos y jamás te dejaremos solo.- Le dijo haciendo que este empezara a llorar por toda la felicidad que sentía. De inmediato se lanzó sobre ella en un abraso.

Colocó su rostro sobre su hombro, no quería que nadie lo vieran lagrimear, ni tampoco que notaran cuan feliz era en ese momento.

La mujer lo cargó y tomó con algo de dificultad la mano de su nieta.

-Sé que se necesitan papeles y eso, no soy rica, pero tengo una buena casa. El estado me da una pensión del seguro de mi esposo que era militar y quizás no sea la mujer más moderna del mundo, pero como usted puede notar-le habló a la mujer encargada- Quizás yo soy la mujer más indicada para él.-sonrió mientras sus ojos rojos eran más notorios por la luz.

La mujer solo la vió. Aquella mujer de cabello negro, con esos ojos tan raros y de color muerte, recordando tanto al chico y a sus ojos casi diabólicos color amarillo. Notó a la pequeña que estaba junto a ella, con el cabello blanco y unos ojos llorosos y rosáceos.

-Abuela, ¿qué haces con ese niño?-preguntó Mary.

-Desde ahora tú y él van a ser hermanos. ¿No te acuerdas? querías uno jaja.-Rió mientras que a la pequeña niña que al principio estaba triste, se le iluminaban los ojos. Su más grande sueño era tener un hermano con quien jugar cuando su abuela no podía. Se alegró y tomó más fuerte su mano.

La algo seria encargada del orfanato entendió que quizás esa era la familia destinada al pequeño niño.

Sonrió y se le acercó. Les dijo que la siguieran para que pudieran firmar los papeles necesarios mientras le amenazaba a su empleada que se fuera a cuidar a los otros niños antes de que la despidiera, y sin más. Caminó seguida de Azami; le tenía que hacer algunas preguntas antes de permitirle adoptar al pequeño.

Mary caminó agarrada de la mano de su abuela. Nunca esperó llegar a cumplir su sueño de tener un hermano, no importa si su nuevo hermano era incluso mayor, le agradaba mucho la idea de tener uno. Se sentía feliz, tanto que empezó a tararear una canción que su madre Shion le cantaba cuando lloraba.

Haruka no entendía por completo la situación, pero en ese instante lo único en lo que pensaba era en que sentía que había encontrado un ángel. Había encontrado un bello ángel de ojos rojos.

Mary desde ese día no lloró más. Al contrario, ese día, cada 15 de Agosto, se volvieron los días más felices de su vida, pues desde ese día obtuvo una familia más unida. Desde ese día su hermano quizás la molestó, pero también la protegió. La cuidaba cada día de su vida, le daba regalos cada cierto tiempo, la protegía de la gente mala.

Mary rió al pensar en las cosas que había pasado juntos mientras terminaba de tipear todo en su computadora algo desactualizada.

"Mi gran hermano Haruka"

Ese era el mismo nombre de un antiguo poema que escribió para un proyecto de la escuela cuando pequeña.

"No es el mejor, pero una vez me defendió de una banda de asaltantes, los mando a todos al hospital jeje."

Escribía ahora en su blog en internet con una sonrisa mientras su hermano no estaba en casa.

"Es muy gay lo admito. Una vez encontré un sketch bajo su cama mientras limpiaba, y ahí encontré imágenes que ya han visto ustedes. Son muy buenas, y muy hards X3"

Rió mientras añadía más cosas.

"Pero es mi hermano, y realmente lo quiero mucho. Aquel día estaba muy triste, pero desde ese momento he sido muy feliz. Aunque me llame "reina" en honor a su serpiente favorita que tenía ese nombre del zoológico; lo quiero, y quería decírselo al mundo hoy que se van a encontrar, y bueno, no es una cita, pero ambos van a estar juntos 1313.

Y aunque quizás esto dejó de ser un poema como quise al principio, lo quiero mucho. Y realmente quería que todos los supieran.

¡Espero nuestras buenas vibras le lleguen y conquiste a Shin! Espero sea muy muy feliz~.

Yo soy muy feliz junto a él, mi madre también, y él también es feliz junto a nosotras aunque lo niegue jeje.

Sin más, me despido por hoy!, lo quiero, y espero también tengan a alguien como mi hermanito, que es fregado, ¡pero es el mejor hermano que una puede desear!

Sin más. Mary-chan-yaoi-lover se despide. ¡Que el yaoi invada sus vidas~!"

Fue lo que escribió al llegar la noche.

"Gracias, creo que hacemos la más bella familia que en algún momento podía existir" Se dijo aquella noche de lluvia mientras hacía sus tareas de escuela y esperaba que su hermano regresara con una sonrisa.


Ay dios, voy a llorar... ay dos voy a... *respira hondo*

Realmente hubieron demasiadas escenas donde quise llorar como no saben. Pero, al final lo logré, no lloré.

Aunque uf, siento que este es el cap más melancólico... y el más occ OMFG

pero para mi es muy bonito C,: .

El siguiente cap es el último. se llama "Cuarteto feliz"

Sean felices~