El segundo de los capítulos que prometí para hoy. Ya estoy trabajando en los que siguen.

El Origen de los Guardianes no me pertenece, es de Peter Ramsey y William Joyce. Si fuera mío, digamos que las cosas habrían sido algo diferentes.

¡Feliz Domingo!


Por los Niños
Capítulo 6: Jack olvidado.

'You're a mean one, Mr. Grinch. You really are an eeee…'Nick abrió su teléfono, cortando el sonido de la canción. "¡Hola Aster!"

"Nick necesito que me hagas un favor, ¿puedes venir a la casa de los Overland?"

"Pero tenemos que al vivero en menos de una hora."

"Escucha, amigo, sólo hazlo."

Había algo en el tono de voz de Aster que hizo que Nick dejara de discutir. "Está bien, ¿debo llevar también a los demás?"

"Si, creo que deberías."


Sandy, Nick y Ana llegaron a la casa de los Overland una media hora después, preguntándose que era tan importante que Aster les había pedido que vinieran a pesar de que tenían pensado ir al vivero. Ni siquiera habían tocado la puerta, pues en cuánto el carro fue visible, Aster se había levantado para abrirles. Y allí estaba esperándolos, con un rostro serio.

Ana se apresuró a llegar a la puerta, de repente muy preocupada, "Aster, ¿es Jack? ¿Está bien?"

El australiano negó con la cabeza, "Si está bien, pero es por él que los llamé. Vengan, síganme."

Los demás siguieron a Aster a una sala estilo colonial. Dentro, la Sra. Overland estaba sentada en el sofá, recargada en el pecho de un hombre de cabello oscuro que debía ser su esposo. Cuando los demás entraron la mujer les sonrió cansada. "Hola chicos, siéntense por favor."

Les señaló el otro sofá cerca de la pared. Nick, Ana y Sandy se sentaron en medio mientras Aster se apoyaba en el reposabrazos.

"Le pedí a su amigo Aster que los llamara con motive de una plática muy seria." comenzó el Sr. Overland, "Ya le hemos empezado a relatar parte de la historia, pero creo que todos deberían oírlo. Lo que voy a decirles no puede jamás salir de esta habitación y jamás deben mencionárselo a Jack."

Los muchachos asintieron, de repente muy curiosos. Aster parecía adolorido.

"Creo que ya han notado que hay una diferencia entre nuestro apellido y el de Jack, ¿cierto?"

Los demás volvieron a asentir.

"Jack no es nuestro hijo. Es adoptado."

Ana y Sandy abrieron mucho sus ojos mientras la cara de Nick se volvía una máscara de confusión. "¿Por qué necesitamos saber esto?"

Aster cerró los ojos y escondió su rostro entre sus manos. Sabía que parte de la historia seguía.

La Sra. Overland fue quien contestó, "Porque están planeando una feria para los niños de Burgess."

La pareja se quedó callada un momento, tratando de encontrar un modo de explicarles a los jóvenes. Entonces la mujer tuvo una idea.

Se levantó de su asiento y fue hacia un librero que estaba junto a la puerta. De la repisa superior sacó un viejo álbum color azul pastel con las esquinas ya gastada. Se lo entregó a Nick y le indicó que lo abriera. Así lo hizo el muchacho, ignorando el polvillo de carbón que cayó al suelo al hacerlo, y los demás se acercaron a ver.

La primera foto era de una sonriente pareja. La mujer tenía unos brillantes ojos castaños y el cabello castaño en ondas. A pesar de que el color era diferente, esos ojos eran claramente los de Jack. El hombre a su lado era alto y delgado con un desordenado cabello color chocolate y ojos verde bosque. Parecía el hermano mayor de Jack.

Los chicos alzaron la vista y se quedaron viendo a los Overland.

"¿Éstos son los papás de Jack?" preguntó Ana.

La Sra. Overland asintió. "Si, Emma y Nathaniel Frost. Anden, cambien la página."

La siguiente foto mostraba a la misma pareja parados cerca de un letrero que decía 'Bienvenidos a Burgess' con letras doradas.

Nick fue quien habló esta vez, "Oh, ¿Jack creció en Burgess? Eso explica por qué estaba actuando tan extraño. Descuide Sra. Overland, tendremos cuidado con el asunto."

Iba a cerrar el álbum, pero Aster lo detuvo. Su expresión seguía siendo una de pena y dolor. "No es eso amigo."

Nick alzó una ceja, cambiando de nuevo la página. En esta foto, Emma estaba parada frente a una casa con el letrero de 'Vendido' en las manos. En la siguiente, la mujer esta frente a una clínica, obviamente embarazada. Volvieron a cambiar de hoja, y el grupo se encontró viendo los hermosos ojos azules de un Jack Frost recién nacido.

El bebé estaba vestido en con unas pijamas blancas y se encontraba acostado en una cuna de madera, viendo todo con asombro. Otra página mostraba a un pequeño regordete soplando las velas de un pastel mientras Emma lo abrazaba. Aster y los otros fueron viendo las demás fotos, observando como Jack crecía, silenciosos hasta que encontraron una foto que hizo que Ana jadeara.

Emma estaba parada junto a la ventana, viendo hacia abajo a un joven Jack con la mano en su gran barriga. El pequeño parecía fascinado con la transformación de su madre, que reía.

Los amigos voltearon a ver a los Overland de nuevo.

"¿Jack tenía un hermano menor?" preguntó Ana bajito, comenzando a darse cuenta hacia donde iba la conversación.

La Sra. Overland asintió y les pidió que cambiaran de nuevo la hoja. Sabía que foto estaban observando, y sabía que la siguiente lo explicaría.

En la foto, Jack miraba con asombro y alegría a dos bebés durmiendo en una cuna doble.

El Sr. Overland suspiró, "Los Frost tenían tres hijos: Jack y los gemelos, Pippa y Jamie."

Los adolescentes procesaron la información en silencio y Aster habló, su voz rota. "Estamos preparando un festival para niños en el pueblo donde sus padres y sus hermanos murieron." Nick alzó la vista, comprendiendo las anteriores palabras de su amigo.

"No." continuo el Sr. Overland. "Como te explicábamos hace rato Aster, Jack perdió a su familia en Burgess, pero Jamie y Pippa están con vida."

Los chicos continuaron callados, esperando a que el matrimonio les explicara. Incluso Aster estaba confuso en este punto.

La Sra. Overland respiró temblorosamente, las lágrimas cayendo por sus mejillas mientras comenzaba a explicar las cosas. "Tienen que entender que ya es muy difícil que una familia pueda mantener a dos niños, ¿hacerlo con tres? No hay manera. Los Bennett adoptaron a Jamie y Pippa, y Jack se quedó con nosotros. Nos habría encantado tenerlos a los tres pero no podíamos. Nadie podía hacerlo."

Su esposo continuo, "Los Bennett viven en Burgess, y al principio, uno de nosotros llevaba a Jack de visita todos los fines de semana. Cada vez que Jack llegaba, los gemelos empezaban a llorar, y yo tenía que observar como eso desgarraba a mi hijo por dentro. Me rompía el corazón, pero no había nada que pudiera hacer. "

De nuevo, la Sra. Overland habló. "Finalmente, una vez estábamos todos sentados en la sala de los Bennett, y Jack tenía un brazo alrededor de los gemelos, abrazándolos mientras se deshacían en llanto en el pecho de su hermano. Yo…" la mujer dejó escapar un sollozo, "la verdad que no se qué lo provocó, tal vez era solo que ella había alcanzado su punto crítico, pero la Sra. Bennett explotó. No la culpo, de hecho. Me era difícil ver a esos dos llorando semana tras semana y eso que no era yo quién los cuidaba, pero jamás olvidaré lo que le dijo a Jack. '¿Por qué insistes en venir cada fin de semana y hacerles esto? ¡Sólo se ponen así cuando TÚ estás aquí!'. Pude ver que lo lamentó en cuánto lo dijo, pero el daño ya estaba hecho. Mi esposo y yo miramos en silencio como el corazón de Jack se rompió en mil pedazos. Y entonces, sonrió. Era una sonrisa que jamás había visto en su rostro, pero ahora está ahí todos los días. Jack se levantó y los gemelos dejaron de llorar. Estaban muy sorprendidos, porque Jack siempre los abrazaba hasta que dejaban de llorar. Los miró un momento y dijo 'Creo que eso es todo' y después sólo salió por la puerta."

La Sra. Overland lloraba ahora con más fuerza, incapaz de continuar, así que su esposo tomó la palabra. "Estuvo allí hasta que el Sr. Bennett y yo salimos a verlo, y nos quedamos a su lado un rato en silencio. Al final sólo dijo…" el hombre tomó aliento, también luchando por aguantar el llanto. "… sólo dijo 'Me mantendré fuera de sus vidas, pero dejen que ellos se quedan en la mía.'"

El Sr. Overland sostenía a su sollozante esposa en sus brazos, tratando de terminar la historia. "Desde entonces, recibimos llamadas o cartas de los Bennett cada vez que les pasa algo a Jamie o Pippa, o cuando alguno tiene un evento importante, pero jamás han invitado a Jack a visitarlos, y él jamás se los ha pedido. Los gemelos ni siquiera saben que tienen un hermano."


Jack observaba sonriente mientras su hermano pequeño anotaba otro gol. ¡El niño era increíble! En las gradas, los Bennett y Pippa lo animaban gritando.

Venía a todos los juegos que podía, escondiéndose entre la multitud y viendo como su hermanito guiaba al equipo a la victoria. Fue algo duro al principio, pero Jack amaba las pequeñas oportunidades que tenía para ver a sus hermanos menores.

Veía a Jamie mientras reía y hablaba con sus compañeros de equipo, y mientras Pippa reía con sus amigas, sabiendo que eran felices, y eso era todo lo que Jack quería para ellos.

En muchas ocasiones tuvo que contener la urgencia de salir corriendo hacia el campo y levantar al niño en el aire cuando Jamie ganaba algún partido, pero no importaba, era un sentimiento de orgullo. El mismo que tenía cada vez que escuchaba a Pippa cantar

El equipo de Jamie ganó el partido y Jack sonrió al ver a Pippa corriendo al campo para abrazar a su gemelo. "¡Estuviste genial Jamie!"

El niño la abrazó también. "Gracias Pip."

Jack sintió la sensación ya conocida de que la garganta se le cerraba, pero lo ignoró, mientras veía a su familia.

Los Bennett se unieron a sus hijos en la campo, y el Sr. Bennett lo levantó en el aire gritando "¡EL CAMPÉON!"

La risa de su hermanito llenó sus oídos, ahogando todo sonido de la multitud. Sabía que ya era hora de irse. Aunque tenía su capucha puesta para ocultar su cabello níveo, la gente notaría a un chico que se quedara mirado a un par de niños pequeños. Miró una última vez a la feliz familia y dio la vuelta, finalmente dejando las lágrimas caer mientras comenzaba a su largo camino a la estación de autobuses.