Twilight no me pertenece. La trama es mía. Se prohíbe el uso parcial y/o total de esta historia. Escrito sin fines de lucro. Lamento la falta de ortografia. Gacias por sus comentarios, alertas y favoritos.
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Me gradue rapidamente de preparatoria, empece mi carrera de arquitectura, no me tome los semestres con calma, lo menos que poseía era paciencia y en estos momentos en los que no sabía nada de Renée sentía que estaba rondando la locura. Todos se portaba de maravilla conmigo. Conoci a Cayo y Marcus, hermanos de Aro y mis tíos.
Marcus tenía dos hijos, Jane y Alec. Cayo tenía una hija llamada Heidi. Aro tenía dos hijos, Demetri y Felix, quienes ahora eran mis hermanos. Sentía un extraño ambiente familiar y ya todos estaban comprometidos. Jane y Alec se casaron con un año de diferecia, Heidi se casaría el dos semanas. Mis hernamos, ellos estaban comprometidos con su soltería y vivían sus vidas como mejor les parecia. Supe que los tres eran viudo ya que sus esposas murieron en un accidente de avión.
Tuve una profesora para aprender el idioma, lo que me desesperaba era que Renée aun n aparecía, así el tiempo fue pasando.
—¿Qué sucede, Isabella?—Me preguntó Heidi sentandose a mi lado con Jane y me miraban preocupadas, ellas hablaban bien el ingles pero con un marcado y notable acento italiano.
—Hoy es el cumplaños de mi hijo.—Les dije en un solloso inteligible, pero ellas entendieron a la pefección.
Me recoste en la cama, no tenía animos de nada, ni siquiera de salir de mi cuarto, ¿Qué tan grande estaría? ¿Cuantos dientes tendría? ¿Estaría bien? ¿Me extrañaría? ¿Sabría que esa mujer quien le hablaba cuando aun no había nacido era yo? ¿Me escucharía hablarle todas las noches? ¿Le gustaría mi voz? Cada vez que yo hablaba el me daba una patadita.
Fechas como estas eran las que más me afectaban, me afectaban much mas que la fecha en que ese sucio puerco, escoria humana se aprovecho de mi.
—Isabella, tú no tuviste la culpa—Me dijo Jane.
—Pero eso no sirve, Jane. No fui lo suficientemente fuerte para proteger a mi pequeño ¿Y cómo podría haberlo hecho? Ni siquiera pude protegerme a mi misma—. Llore amargamente, con mi cabeza puesta en mi almohada, me sentí mal, aun no me acostumbraba a este país, en cinco meses me habían hecho salir de la casa, recorrer Italia pero eso no llenaba el vacio en mi pecho.
Era un completo desastre, no podía ni con mi alma, tampoco con mis fantasmas y mas ahora que Aro volvería a América o mejor dicho iría a ver a Jenna, sentía una terrible ganas de irme con él para verla pero aun no era tiempo, aun no era la mujer que ella esperaba que fuera, tendría que pesentarme ante ella fuerte y que supiera que lo he logrado, cuando llegue ese momento la sacaría de la calle para darle una vida mejor, le daría una abuela a mi nieto, una de verdad, porque aquella mujer era una verdadera madre para mi, me dio de nuevo la vida al llevarme a ese hospital para que no muriera, le debía la vida.
—¿No sería mejor que fueras a América con tío Aro?—Me preguntó Heidi.
—Si me regreso ahora, me quedaré y perseguire a todos lo que me dañaron. Le haría la vida de cuadritos a Phil en la carcel...
—Cariño, su vida ya es de cuadritos—Me dijo Heidi—Los hombre de la familia se encargaron de ello... Y creeme, no lo olvidará por lo que le quede de vida.
Algo en su sonrisa me dio mala espina, sabía que los Vulturis no se querarían asi como si nada, ahora yo era parte de su familia y harían de todo por mi.
—Cuando encuentres a nuestro sobrino, porque se que lo encontrarás... Él sabrá que tiene una madre luchadora que lo dio y da todo por él. Te amara...
Llore en silencio, ellas eran mis únicas dos confidentes, Jane aun creía que podríamos dar con él y yo como su madre debía mover cielo y tierra para recuperarle.
—Gracias chicas...
—Ahora debes ponerte hermosa...
—¿Para qué?
—Tienes que salir, haslo por tú hijo... ¿Por qué no llamas a aquel chico que te miraba el otro día?—Me dijo Heidi.
—Es sexy—Me dijo Jane.
—No tengo tiempo para eso. Además no creo que sea una buena idea—Les dije—Jasper puede ser agradable pero no estoy lista para salir con él ni con nadie.
—Pero no lo harias sola, nosotras iriamos contigo. Hablale y pidele salir, pero comentale si puede ser a almorzar y que lleve a su hermana y al marido de esta, así no te sientas tan incomoda.—Me dijo Heidi.
—No se lo digan a Patricio, pero Jasper con ese acento de Texas lo hace ver demasiado sexy para su bien, si sólo no estuviera a dieta—Me reí con as ocurrencias de Jane, su marido se enfadaría si le escuchaba hablar así.
—Veré que puedo hacer...—Le dije.
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No sabía si llamarle o no... Es que él quería ser solamente mi amigo o eso creía.
Vi su numero en la agenda de mi móvil, estaba etre llamale o no.
Suspiré profundamente.
Conte hasta cien una diez veces.
Necesitaba calmarme. Lo necesitaba de verás.
Apagué mi telefono y lo guarde.
No, aun no era el momento.
Tomé mi movil, lo guarde y lo volví a sacar de mi bolsillo una y otra vez.
No, no, no, no y no.
No podía hacerlo, era engañalo a él, ilucionarle para después dejarlo.
Yo no quería eso para alguién quién me quisiera cerca de él.
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Tenía clases, intoduccion a la arquitectura, me fue bastante bien.
Ya sabía hablar mejor el idioma, Jasper me había invitado tantas veces que no sabía que hacer. Ya me daba pena decirle que no, que tenía cosas que hacer.
Para mi sorpresa él me esperaba a fuera de la universidad, me observo con una brillante sonrisa y junto a él una mujer con una pequeño niña, rubia y con ojos celestes, con ellos estaba además un hombre gigantesco.
—¿Jasper? ¿Qué haces aquí?—Pregunte sorprendida.
—Vine a invitarte a almorzar, espero que puedas acompañarnos—Me dijo acercandose.
—He... Jasper, yo... yo...—¿Qué podía decirle?
—Ellos son mi hermana Rose, su marido Emmett y su pequeña Alison—Los mire con curiosidad, los salude con un asentimiento de cabeza.
—Encantada en conocerles finalmente, Jasper me ha hablado de ustedes—Le dije sonriendo.
—El gusto es nuesto, querida—Me dijo la mujer rubia.
—Es bueno que vinieramos todos... Jasper se la ha pasado habando de ti todo el tiempo y queriamos conocerte...
—Yo ya siento que los conosco a todos...—Me quedé de piedra al ver que la niña me estiraba sus bracitos para que la tomara en brazos, esa pequeña podría tener la misma edad que mi hijo, mi mente me jugó una mala pasada al recordarmelo.
—Puedes cargarla, es extraño que Ali te siga, usualmente no telera a nadie—. Me dijo la chica, orgullosa de su hija.
—No puedo cargarla—Dije entre el temor más grande que había sentido es estos últimos meses...
—No tienes nada que temer...—Jasper la tomo en sus brazos y se acercó a mi—Ali es adorable...
El aroma de la bebe me invadio los sentido, sentir su cuerpecito tan cerca del mio me hizo sentir tan fragil que no pude contener mis traicioneras lágrimas que se deslizaron por mi rostro.
—¿Qué te sucede, Isabella?—Me preguntó preocupado Jasper.
Me limpie la cara y no quice hablar, en momentos como estos quería a mi hijo en mis brazos, me abrace a la niña y vi la mirada significativa que me dirigia Rose.
—Me acorde de algo muy doloroso par mi—No quería darles explicaciones, no a ellos.
Jasper intento acercarse más y de inmediat me congelé, pareció notar lo tensa que me encontraba ya que se alejo de inmediato, lo que me brindo un gran alivio.
—No puedo almorzar con ustedes, mi familia me espera—Quice escusarme.
—Tus hermanos y primos comprenderan...
—No es eso, mi padre llega hoy de un viaje a América, fue a ver algunas cosas—No quice explicarme más, mantenía muchos secretos solo para mi y para mi familia.
—Pero el señor Vulturi entenderá—Me convenció.
—Bueno... Ya qué...—Dije pensativa—Pero vine en mi coche. Yo los sigo a ustedes.
Le devolví a la pequeña a su madre y la vi sonreirme, quizás había llegado el momento de hacer mas amistades y no solo aferrarme a mi familia.
Subí a mi Lamborghini y los segui de cerca, mientras me sentía rara, temía que si les contaba la verdad se alejarían de mi lado, como lo pense, llegamos a uno de los restaurantes exclusivos del lugar, como supuse, eran personas con dinero.
Cuando ya habíamos hecho nuestro pedido decidieron bombadearme a preguntas.
—¿De dónde eres, Isabella?
—¿Qué estudias, Isabella?
—¿Cual es tu apellido, Isabella?
—Tienes un notable acento ingles, Isabella.
—¿Eres realmente italiana, Isabella?
Respondí sus preguntas lo mejor que pude, mientras le enviaba un mensaje a mis primas para que me llamaran con alguna excusa. Me sentía incomoda, pero ninguna me respondió.
—¿Qué hacen aqui?—Pregunté.
—Bueno... Vinimos perseguiendo a Alice...—Me dijo Emmett.
—¿Alice?—Pregunte curiosa.
—Era mi novia—Me explico Jasper.—Tuvimos problemas y ella se alejo de mi.
—Lo siento—Le dije, no quería incomodarlos.
—Mi hermana es una niña—Me dijo Emmett.
—Nuestros problemas empezaron cuando le pedí salir, ella no quería atarse a una relación conmigo, entonces decidió que tendríamos un noviasgo o relación libre—Abri grande mis ojos—Ella podría ver a otrs y yo a otras, no eramos exclusivos. En el momento en que empece a ver a otra chica y Alice se enteró, bueno... Se molesto conmigo...
—Sin razón ya que ella sugirió ese trato—Le dije y él me miró asintiendo—Bueno, si la amas de verdad, tienes que encontrarla.
—Ese es el problema, no creo que la ame—Me dijo observando a Emmett— Salí con María hasta el momento que me dijo que estaba embarazada y que podría ser mio, con ella también tenía una relación libre. Te puedes imaginar lo que sucedió cuando Alice se enteró.
—Ya veo—Dije pensativa—Tuve un novio hace tiempo, me amaba pero el destino, la vida y las personas nos separaron.
Les dije distante.
—Lo peor es que ese bebe no era de mi hermano—Dijo Rose—María quería que él se hiciera cargo y le diera su apellido a su hijo.
—Supongo que no es de tú agrado—Le dije suspirando—He estado en ese lugar en donde la familia del novio no te quiere, es horrible... Aun recuerdo a la bruja de Susan...
Sentí escalofríos, recordé las palabras de esa perra y mi mirada se oscureció de inmediato, vi como los tres me miraban...
—Por lo visto es una perra...—Me dijo Rose.
—Si, lo es. Pero me la pagara, es una de las persona que tanto daño me hizo—Le dije bajito.
—¿Quieres cotarnos?—me preguntó Rose.
—Es complicado... Mi novio estando drogado se acosto con otra y la dejo embarazada, un hombre me destruyó la vida, dejo en coma a mi novio, me mandó al hospital, lo que causó que Charlie tuviera un infarto. Luego Renée me arrebato lo único que le daba sentido a mi vida—Dije pensando lo que vivi.
—Wow...
—Si, wow...—Dije distante—Pero los estoy buscando a todos los que me dañaron y voy a encontrarlos...
—Vengarte... ¿Es so lo que quieres?
—Quiero justicia. Quiero que me devuelvan lo que perdí y no voy a parar hasta lograrlo. Quiero que mis enemigos sepan que voy a por ellos y teman por mi. Que cada día deban mirar y cuidar sus espaldas. Renée es la primera.
—¿Quién es esa mujer?
—Quien me trajo al mundo pero no es mi madre—Sentí la mirada de todos sobre mi y entendí su incomodidad, ya también estaría así ante una situación semejante.
CONTINUARA.
