Disclaimer: Los personaje de Hetalia no son de mi pertenencia.


Antonio bostezó siguiendo las letras en la pantalla de su móvil mientras buscaba perezoso su taza de chocolate caliente sobre la mesita de noche que se encontraba a su lado.

Subió la pantalla, incrédulo de encontrarse leyendo un artículo de un blog femenino, pero interesado realmente en el tema.

¿Cuánto tiempo tarda alguien en enamorarse?

Bajó.

"Esta pregunta tiene una respuesta muy simple y algunos estudios han confirmado que la atracción sucede en una cifra de tiempo récord y saber si alguien te gusta o no, sólo te toma 8.2 segundos, no más, ese es el tiempo para saber si sientes interés y atracción física por alguien."

- ¡Eso es imposible! – Antonio habló en voz alta

"No se necesitan muchos días o semanas para saber si sentimos algo o no, simplemente sucede y ya.

No se puede decir que, como tal, exista el amor a primera vista, pero el proceso de enamorarse es algo que no toma mucho tiempo, y con una sola cita, un solo encuentro en el que una buena charla, muchas miradas y atracción puedan desencadenar en enamorarse."

Antonio comenzó a temer.

¡¿Por qué leía eso ahora?!

Bloqueó su móvil y encendió el televisor hallado en su propia habitación. Se levantó para luego destender su cama, cambiarse y meterse entre las sabanas cálidas ante el frío Otoñal.

Sus pensamientos se posaron por la duración del noticiero.

Las horas anteriores no dejaban de rondar en su cabeza, ahora, empeorando por el simple hecho de saber que podía enamorarse en cuestión de segundos.

Era tonto creerle a un blog que no respaldaba la información que le otorgaba a sus lectores, y tal vez lo hizo, pero no mencionó algún nombre de alguna institución importante por lo que era difícil creerle.

Apagó el televisor, soltando un suspiro frustrado y molesto, miró la puerta abrirse y su mascota subir a la cama segundos después.

- ¿Tú qué dices? – Le preguntó acariciándole la cabeza cuando éste se acostó a su lado - ¿Crees que uno pueda enamorarse en sólo segundos?

El felino sólo se enrolló mientras ronroneaba de los dulces toques de la mano de su amo, pronto calló y Antonio siguió observando el admirable techo.

Giró la cabeza hacia donde la mesita reposaba, incorporándose levemente para tomar el libro que Arthur le había dado en su departamento horas antes y comenzar a leerlo.

***Flashback***

- Un libro… Vaya método para romper el hielo.

- ¡Hey, Anthony!

Se detuvo en seco extrañado de oír su nombre en inglés, y claro que era su nombre, era el único ser en la calle tan solitaria de Portobello.

Se giró, recibiendo al joven inglés con una ceja arqueada.

- ¿Anthony? – Preguntó

- That's your name, right?

Vaya, entonces él no haría el esfuerzo de decir su nombre como tal, entonces él haría lo mismo.

- Sí, lo es, Arturo

- ¿Cómo…?

- Que sí, es mi nombre. ¿Qué necesitas?

Arthur le hizo un ademán con la cabeza de seguir con el camino, Antonio asintió y comenzó a seguirle.

- Mañana ven a casa a desayunar.

- Oh – Expresó - ¿Harás el desayuno? ¿Eso está bien para ti?

- Por supuesto, tengo la semana libre

- Yo no, trabajo – Suspiró

Arthur señaló el camino a seguir y Antonio no repuso.

- Entonces será mejor que vengas a desayunar temprano – Continuó – Podrás llegar a trabajar y después cenaremos en el centro

- Luces muy interesado en esto – Antonio rió

Arthur frunció el ceño observando la parada del bus no muy lejos, apresuró a Antonio y terminó.

- Tendré una buena paga, no te hagas ilusiones.

Antonio hizo la parada y Arthur pagó el pasaje con su tarjeta personal que el español no tardó en darse cuenta.

- ¡Hey!

- Llega puntual

La puerta se cerró y Arthur le despidió con la mano mientras el bus de dos pisos seguía con su trayecto. Antonio le miró hasta que le fue imposible seguir.

***Flashback***

Cerró el libro dejando el separador en una de las páginas, lo dejó en la mesita y suspiró.

- ¿Por qué habrá hecho eso?

"Hay que entender que el amor tiene además muchas otras facetas que tienen otros tiempo; Por ejemplo: El amor pasional es algo que surge de manera muy rápida, mientras que el apego es algo diferente con un ritmo más lento."


Arthur cerró la puerta y se cubrió los ojos con la mano derecha mientras con la izquierda apretaba el cerrojo de la misma.

- ¿Has vuelto? – Escuchó la voz de Victoria - ¿Quieres algo especial de comer? ¿O pedimos a domicilio?

Bajó la mano hasta cubrirse la boca, desviando la mirada hacia la chaqueta de Antonio que se hallaba en el suelo de la sala del pequeño departamento.

Sería una larga semana con él ahí.


¡Yay! Nueva actualización. Como son siete días (O de esto se trata todo el fic) Un día será un capítulo, por lo que le quedan como diez aún. De aquí al 31 de diciembre, ¿Acabaré? ¡No dejen de sintonizar el fic y descúbranlo en el siguiente capítulo! (?)

¡Nos vemos en el próximo!