Pov Bella

Le daba su leche a Kero, nuevamente era lunes, el fin de semana se compuso, Edward paso todo el día de ayer conmigo, lo cual me hizo muy feliz, ya no me sentí tan triste como días anteriores, y estaba aun mas feliz ya que también tenia a Kero, era tan lindo, el me haría compañía los días que Edward tuviera que trabajar hasta tarde, -Buenos días- dijo Edward acercándose a mi, se acomodaba su corbata, me levante y termine de acomodarla, -Así esta mejor- dije, el me vio, le sonreí, -Gracias- dijo, y me dio un dulce beso en los labios, -Voy a servirte el desayuno- dije, entre a la cocina y me puse a colocar todo en la mesa, el me ayudo, era tan agradable pasar tiempo con el, como la pareja que realmente éramos.

Nos sentamos a desayunar, -Hoy llegaras tarde?- pregunte, el le daba un trago a su café, -No, hoy no hay nada pendiente- dijo sonriendo, me alegraba mucho, tal vez hoy realmente se me haría poder intimar con el, me miro con hermosa sonrisa torcida, -Todo bien?- pregunto, asentí, -Si, es que me da felicidad, de que podamos pasar tiempo juntos- admití, el analizo mis palabras y sonrió, -A mi también me da gusto- dijo, se paro, se puso su saco y agarro su portafolios, -Bueno, me voy, nos vemos en clase- dijo, se acerco y me beso, yo seguía sentada, lo abrace del cuello y profundice el beso, sus labios, son tan adictivos, nos despegamos, sonrió cerca de mi boca, -Cuídate mucho- dijo y se separo de mi, le sonreí, -Tu también, Te Amo- dije, volteo a verme, -Y yo a ti- dijo, se acerco a mi y me dio otro beso rápido, y sin mas se fue, dejándome con ganas de mas,

Iba camino a la escuela, como siempre Emmett me estuvo esperando en la esquina de la escuela, -Hola hermanita- dijo abrazándome, -Hola- le conteste al grandote de mi hermano, el me abrazo, siempre tan lindo, pero también brusco, -Emmett- le llame, -Mande- dijo mirándome, -Me falta el aire- dije con un poco de gracias, -Ups lo siento-se disculpo, -No te preocupes- dije sonriéndole, para tranquilizarlo. Fuimos a la escuela platicando de nuestro fin de semana.

Ya había pasado la mitad de las clases, la de Edward, fue interesante, pero aun así, me aburrí un poco. Estaba almorzando con Alice y Rose, platicando de nuestro fin de semana, -Tengo un bebe- dije sin la mayor importancia, -Que?- gritaron en unísono, Rose se paro enfrente de mi, -Dime que es del profesor Cullen!- dijo con un brillo en los ojos, sentí miedo ante su mirada, me estremecí, Alice me miraba sorprendida, negué rápidamente con la cabeza, -No es lo que creen! Miren- dije enseñándoles mi celular, en el estaba una foto de Kero, lo miraron, -Que lindo!- grito Rose, -Pfff me había asustado, pensé que tendrías un hijo de mi primo- dijo Alice, Rose y yo nos miramos, -Que!?- gritamos ahora Rose y yo viendo a Alice, Alice se tapo la boca, no podía creer lo que había escuchado, esto no podía ser cierto, -Alice, habla!- dijo Rose seria, muy seria diría yo, Alice agacho la cabeza, se veía avergonzada, -Ammm es que, Edward es mi primo- dijo casi susurrando, me sentía impactada, y creo que Rose estaba igual, no podía dejar de verla, ella me miro, -Pensé que se darían cuenta algún día, no les sonaba con que yo también fuera Cullen- dijo, creo que mi cara no tenia precio, -Bella estas bien?- pregunto Rose, me sentía mas que sorprendida, como era posible, -Voy por agua para ti- dijo Rose parándose, dejándonos solas, Alice me seguía viendo, ella lo sabía? Tenia que saberlo, sabia la respuesta, pero necesitaba escucharlo de su boca, para saber que era verdad, -Tu sabes…- no podía a completar la pregunta, ella cerro los ojos, -Si Bella, se de tu secreto y el de Edward-dijo, sentí como la mandíbula cayo hasta el piso, -No le diré a nadie, se lo prometí a Edward- dijo, no se como me sentí, creo que la engañada era yo, pensé engañar a mi mejor amiga, y me sentía culpable, pero ella sabia todo, necesitaba aire, me pare, -Ahorita regreso- dije, y salí corriendo, -Bella…- escuche que me grito, necesitaba estar sola y pensar, no miraba a donde iba, choque con alguien haciendo que cayéramos al piso, había chocado con la profesora Denali, -Estas bien?- me pregunto, -Si, perdón- dije apenada, ella rio, -No te preocupes, así suele pasar- dijo, se paro y empezó a recoger los libros que se le habían caído, me pare rápidamente y la ayude, cuando terminamos me sentí mas que apenada por el incidente, -No te agobies, solo ten cuidado, no queremos que tengas un accidente- volvió a decir muy sonriente, era encantadora, ella siempre me había caído bien, -Si- me limite a contestar, sonrió y se fue.

Salí de la escuela, me sentía mal, estaba muy enojada, Edward y Alice, las únicas personas en quien realmente confiaba me habían mentido, como se suponía que debía reaccionar ante esto, aunque por una parte me sentía aliviada, ya no tenia que ocultar nada, de tanto pensar, camine y camine, que cuando me di cuenta ya estaba oscuro.

Decidí regresar a casa, seguro Edward estaría preocupado, ojala si, que sienta lo que yo sentí al saber su mentira, cuando entre a la casa, Alice y Edward estaban sentados en la sala, Edward se paro rápidamente al verme, -Donde estabas?- pregunto, su voz era dura, no estaba acostumbrada a que me hablara con esa dureza, mi corazón se estrujo, pero que demonios pasaba, yo era la agraviada aquí, -Acaso te importa!- dije enojada, -Bella!- exclamo Alice, me veía con reprobación, suspire, la mire, me sentía dolida, regrese la vista a Edward, y parecía que me estaba reflejando, el se veía dolido del mismo modo, me sentí mal, al fin y acabo lo comprendía un poco, no quería que el mundo se enterara aun de lo nuestro, -Eres mi esposa, claro que me importas!- dijo, se escuchaba lo resentido en su voz, agache la cabeza, me estaba comportando como una idiota, -Perdón- dije, el me abrazo, -No te vuelvas a ir a si, me sentía desesperado al no saber de ti- confeso, sentí como alguien mas se unió al abrazo, levante la vista, era Alice, la rodee con mi brazo libre, permanecimos un rato mas abrazados, -Bella soy tu hermana, y sino te lo dije antes es porque, quería que tu me lo dijeras, si me tenias confianza me lo dirías cuando estuvieras lista- dijo, ahora todo concordaba, ella siempre me defendí ante los comentarios tontos de Rose hacia Edward, ella siempre supo la verdad, ahora mas que nunca, agradecía tener a Alice en mi vida, -Gracias- le dije y nos abrazamos nuevamente, -Y como te dije, por mi cuenta nadie se enterara de su secreto- dijo, asentí, ahora todo era perfecto, ya no había secretos entre Alice y yo…