¡La inspiración es una! –Censurado- ¿pueden creer que ayer se me ocurrió como debe ser el final del fic? ¡gosh, tengo una súper ideas asi todas bonitas *-*! Debo advertirles ahora, que en unos pocos capítulos más adelante ustedes lloraran, porque mi mente ya escribió toda esta historia y pues… tiene algunos lados tristes u.ú pero por ahora, pueden reír un rato n.n espero que les guste este cap! Y noticias importantes al final :D
Capitulo 6: Hung up
Odio los jueves, es el día que se burla de ti, te dice "¡ja ja aun no es fin de semana idiota! ¡Y todavía te falta lo peor!" o algo por el estilo, el punto es que es bastante estúpido, y pues eso hace que me caiga gordo. Anoche, después de acabar con mi estúpida sesión de lágrimas, decidí darle color al dibujo de mi madre para la clase de pintura del viejo bigotón, asi ya podía ahorrarme la parte del dibujo, eso era bastante reconfortante. El techo de la casa de mi abuelo se había convertido en mi lugar favorito para dibujar/pintar, aunque aun sentía esa extraña sensación de estar vigilado, pero bueno… un problema a la vez.
Cuando terminé me recosté en mi cama, revisé la estúpida partitura de la absolutamente cursi canción que Emma nos había pedido ensayar, yo tenía de solo la parte del coro mientras que el estúpido Antonio también lo hacía con solo para darle profundidad a la mía, eso me hacía sentir como un completo inútil, imbécil, alguien que no sirve ni para cantar un solo… pero ya que, igual yo no quería estar en el coro, fue pura obligación, asi que no debería afectarme tanto, de todas formas ensaye un rato en la noche, como 5 minutos porque luego me harté de cantar tanta cursilería y me quedé dormido.
En la mañana no sé porque sentía los ojos tan pesados, tal vez porque ya era el estúpido viernes, quién sabe, la cosa es que me tuve que lavar la cara tres veces para que se quitaran, el abuelo no estaba en casa, quien sabe que estaría haciendo tan temprano fuera… no sabía ni me importaba, mejor, hacia desayuno solo para mí, comí rápido después de arreglarme y salí… y el bastardo ya estaba fuera de mi casa ¿es que va a hacer lo mismo todos los días? que felicidad…
- ¡Buenos días Lovi! –arhg, que me diga como se le dé la regalada gana, ya me harté de corregirlo con mi nombre –no sabía si ya te habías ido, estaba a punto de tocar el timbre
- Pues no, a esta hora es que salgo y ya –dije colocándome a su lado, él simplemente sonreía mientras caminábamos juntos de camino al instituto
- ¡Tu bolso se ve muy pesado! ¿Qué tanto llevas? –era la primera vez que se fijaba en eso… y bueno sí, eso pesaba una tonelada, pero estaba seguro que su guitarra pesaba mas
- Todas las cosas que pide el viejo bigotón maldito bastardo quiere causarnos algún tipo de hernia discal o qué sé yo –dije haciendo un ademán con la mano, él no pudo evitar reír
- Creo que sé quien es… él fue quién acepto mis papeles el día que vine a inscribirme con los profesores, empezó a gritarme porque tengo un tatuaje y empezó a decir que eso era de mal gusto…
- ¿Tienes un tatuaje? –ok, no me lo esperaba, él tenía cara de esos mocosos que no rompía ni un plato, ya decía yo que los que tienen caritas inocentes son a los que más hay que tenerles miedo
- Si… fue un momento estúpido, pero ya que, no me arrepiento, la verdad me gusta –dijo y se levantó la manga de su camisa, yo curiosamente me acerque para verlo y si… era una guitarra con una rosa y algo parecía un torito, media como 8 centímetros… no estaba mal, aunque si yo me tatuara algo seria el rostro de una chica o algo asi
- Bastante original –dije tratando de sonar sarcástico, pero como es obvio, él no la pillo
- Gracias! –se volvió a bajar la manga de la camisa –solo lo sabes tú, Emma, Francis, y varios desconocidos que fueron a la playa con nosotros en vacaciones…
- Espera, momento ¿eres amigo de Francis? – ¿Qué? ¿cómo? ¿Dónde? ¿cuándo? ¿Por qué? ¿De qué me perdí? Hasta donde yo sé el francesito solo estaba en pintura… aunque también había entrado al coro, pero no pensé que fueran amigos… ni siquiera que se conocieran
- ¡Francis toca acordeón en la orquesta! Aunque este año se fue con los de pintura nada más para perseguir a una chica –por alguna razón, el bastardo puso una voz seria en ese momento –pero resulta que ella quedo en otro salón, y ahora ya ni la ve
- ¿Francis es hetero? –pregunté ladeando la cabeza, luego él se soltó a reír como si aquello fuese lo más gracioso del mundo, vale, hasta yo me reí de mi pregunta, que idiotez
- Pues hasta donde yo sé si lo es, que tenga otras cosas a mis espaldas, pues eso ya no lo sé, pero es que… la chica que a él le gusta es muy bonita, creo que sería tonto que la dejara ir por un chico –y de repente se calló, como si hubiese recordado algo, lo digo porque empezó a reír y luego me sonrió –olvida eso ultimo
- Como digas… ok, yo me voy ya, quiero poder escoger mi asiento –le dije mientras me volteaba rumbo hacia mi zona de estudio, él me tomo del codo y me hizo girar -¿Qué pasa?
- ¿Podemos almorzar juntos? –pregunto con una sonrisa, no sé porque se sentía como si, de repente, me hubiese vuelto su mejor amigo, aquello era extraño
- Bueno –dije asintiendo, creo que prefería comer con él a comer con el chico rosa, o compartir mesa con Mei y el chico con expresión de leche cortada, si, definitivamente era mejor comer con Antonio aunque no parara de hablar, al menos cabía la posibilidad de que trajera a Emma consigo
- Hecho ¡te veo luego! –dijo y salió corriendo, no sé porque salía con tanta prisa, maldición, ¡eso es amor al arte! Yo casi que me arrastraba para llegar a un salón de clases, pero que aburrimiento, que falta de ganas de vivir, eso no tiene otro nombre
Decidí sentarme con alguien nuevo esta vez, en la esquina del salón, había un chico rubio con expresión perdida, tanto asi, que podía jurar que no tenía ningún tipo de expresión en el rostro, tal vez por eso me puse a su lado, sentí que no era hablador y asi podría pasar la idiotita clase de pintura sin distracciones y feliz de la vida como debe ser. El vejete llego y lo primero que nos dijo es que sacáramos nuestras texturas… ¡demonios, la olvidé por completo! Joder, eso es lo que te hace el coro. Me hizo un regaño acerca de la responsabilidad y no sé qué carajos mas, me dio igual, al final ni siquiera la reviso porque nos puso a hacer fondos base con un patrón del asco que él mismo trajo ¿a quién demonios le parece mínimamente bonito un patrón de cuadros? ¡a él! ¡Hasta yo tengo más estilo que ese imbécil! Pero bueno, por el momento no tenía derecho a quejarme, asi que me dedique a hacerle señas poco agradables con mi mano. El rubio a mi lado me miro aun sin expresión aparente, pero se veía divertido ¡vaya que soy genial! Puedo socializar sin hablar, soy grandioso.
Y hablando de cosas grandiosas, y ahora con sarcasmo, recordé que me había apuntado a almorzar con el idiota, cuando la clase acabó me piré lo más rápido que pude hacia el cafetín… ¡Maldita sea, no es porque quisiera verlo! ¡NO! Era porque me moría de hambre, y hoy darían pasta según oí, asi que tenía que volar para poder llenar rápidamente mi estomago… pero hay algo que debo decir, tengo una mala de suerte del asco, que los gatitos negros realmente MATARÍAN por poder brindar… entrando a la cafetería choqué con el idiota de Francis, y a su lado estaban Antonio y Emma… que joder
- ¡Lovi! –gritó el idiota de Antonio mientras se paraba a mi lado -¿comerás con nosotros?
- Aja… -no pude decir nada, creo que todos los de ese grupo son expertos en el arte de la persuasión, porque con solo una mirada me convencieron
Y… ¡Dios Santo! ¡Esas personas como hablaban! Y hablaban y hablaban y hablaban durante TODO EL MALDITO ALMUERZO, no los vi ni comer, lo más extraño es que la comida desaparecía rápido del plato aunque se la pasaran hablando, juró que era la cosa más rara del idiota mundo
- ¡El maestro es un idiota con esas canciones tan sosas! ¡Jo! Ya sé que toco la mandolina, pero no es para tanto –se quejó la rubia haciendo un puchero, Antonio paso la mano por su cabeza
- Ya tendrás tu venganza con el coro, total nosotros cantamos lo que tú quieras que cantemos
- ¡Lo sé! Esa es mi reivindicación –puso una sonrisa algo macabra… vaya, esa chica era bonita, pero daba miedo
- Y el muy imbécil cree que nosotros amamos tocar sus idioteces ¡idiota! –Francis se atoraba con la pasta mientras se quejaba, yo estaba de lo más tranquilo comiendo y oyéndolos discutir… hasta que vino el imbécil de Antonio y me dio con la mano por la espalda
- ¿Qué te pasa idiota? ¿quieres pelea?
- Es que te veo muy callado Lovi –argh, allí estaba su sonrisa de imbécil otra vez ¿pero es que no se cansa de sonreír?
- Es que estoy comiendo, y cuando estas comiendo, pues no hablas maldición –bueno, eso era norma implícita en mi casa, y nadie la violaba porque todos se concentraban en comer rápido que no les daba tiempo de hablar, incluso mi hermano
- ¡Él si tiene modales Antonio! –exclamó la rubia a mi lado -¡asi debería ser siempre!
- Pero si tu eres una de las primeras que comienza a hablar Emma –se quejó Antonio mientras ella le tiraba un poco de sus papas, ahora me estaba cayendo mejor que antes
Cuando vi que el idiota de Francis no hablaba volteé a verlo, tenía la mirada fija en una dirección que yo seguí en seguida por pura curiosidad… ¡con que esa era la chica que Antonio decía! ¡ERA BELLISIMA! Una piel morena tan preciosa, ojos claros, cabello oscuro, y una sonrisa que iluminaba cuadras… pude entender la obsesión de él idiota pervertido a semejante obra de arte hecha por Dios… hasta que Antonio volvió a sacarme de mis pensamientos dándome un golpe por el hombro
- ¡Joder no me pegues bastardo!
- Pero es que te quedaste mirando hacia allá, con cara de lerdo
- ¡Cara de lerdo la tuya maldito!
X
Casi mato a mi "amigo" en el almuerzo, ¡es que era tan idiota! pero ya venía su clase, asi que no podía darme ese lujo porque mis compañeros necesitaban lamentablemente de él. Debo admitir que ese estúpido no actuaba como si fuera su primer año ¡es que lo hacía bien! ¡Aparte yo entendía todas las imbéciles palabras que decía! Lo malo es que no se controlaba en clases y me ponía a mí SIEMPRE a solfear las notas ¿por qué? porque es un bastardo de mierda, no sé otra razón mejor.
Cuando sonó la campana él volvió a mi lado y nos fuimos juntos… a menos hasta dos calles después, porque en ese momento sonó su teléfono, lo vi fijamente y todo el color desapareció de su rostro, incluso aquella sonrisa que jamás se borraba de su cara ¿Qué le paso?
- ¿Estás bien idiota? –dije como quien no quiere la cosa, solo para chequear
- Yo… debo irme por el otro camino –se volteó y empezó a correr –nos vemos mañana Lovino, espero que puedas ir a la bienvenida –y allí salió corriendo ¡pero que le pasaba! Tenía ganas de perseguirlo pero… la verdad estaba cansado, y tenía que hacer la cena y toda la idiota tarea, asi que mejor regresaba a casa
El abuelo no estaba, asi que aproveché y coloqué música a todo volumen en la radio mientras cocinaba, que día más raro, incluso los amigos de Antonio son raros… ya lo de la fiesta me estaba dando escalofríos ¿Qué clases de cosas hacían en la bienvenidas en un instituto de arte? No tengo idea… pero por algún motivo ajeno a mi cochina consciencia me acordé sobre los documentales de las bacanales que hacían en mi país hace unos años… se me revolvió el estomago, y por ende se me fueron las ganas de comer, asi que me fui a practicar mi textura, idiota textura de cuadritos homosexuales.
De nuevo, ni un mensaje, llamada, carta, anuncio, postal, señal de humo, palomita mensajera, señal de vida de mi madre había llegado a casa, me resigne viendo por la ventana cuando ya había terminado la mitad de los cuadritos, joder ¿Por qué la extrañaba tanto?... cierto, es mi madre… pero recordé algo que dijo el bastardo hoy en clase:
"Pueden sacar inspiración de cualquier momento, ¡incluso lo más triste puede ser la inspiración más grande de su día~!"
Volví a dibujar sobre el fondo gay, pero esta vez, también canté un poco de la canción en la que tenía el solo: -creo ver la lluvia caer, en mi ventana te veo pero no está lloviendo, no es más que un reflejo de mis pensamientos… hoy te echo de menos…
Y me dormí, porque sabía que si no dormía me iba a poner a llorar como maricón igual que anoche ¡mierda que parecía nena! No es justo… sentirte solo es un asco, y más teniendo pesadillas sobre la dichosa fiesta esa que estaba empezando a traumarme… con la idea de que estarían esa bola de raros por allá, ya se me estaban quitando la ganas de ir.
Pero iría, porque ¡demonios, yo soy valiente! Y a cualquier rastro de cosas raras, me largo de esa mierda, y por las calles me cambiaria el nombre de Lovino a Matías, seria de descendencia nórdica y me largaría para empezar una nueva vida en otro país como pastorcito de campo, tan sencillo como eso.
Jajaja, me divertiré escribiendo sobre la fiesta XD, Jajaja el próximo será un capitulo bien friki!
Y, good news 8D la próxima semana salgo de vacaciones al fin *-* asi que tendrán capis más largos, mas fumados, mas románticos y ajhsjdhd ¡lo que se me ocurra! XD ¡estoy tan feliz!
Gracias por sus reviews, uds son mi mejor regalo de 14 de febrero –los apuchurra a todos- bye bye~ nos vemos al otro ^^
