-Nada de eso me pertenece todo es propiedad de J. K Rowling.
Hola! Escribo poco por q estoy algo apurada. Este capítulo es medio basura : s , ya se q es corto, y q me salió medio mal,… pero bueeno, es lo que hay. Gracias a los Rw q han dejado, se los agradezco mucho.
Ojala puedan disfrutar este capítulo, y hasta la próxima.
Un saludo enorme. Cuidense mucho. Mande Rw :)
Daii y Flor.
Sexto Capítulo:
"Piojos"
- ¡Atención familia! He tomado una seria determinación que no tiene nada que ver con ustedes, pero sí con una cierta persona que no me deja dormir ni una sola noche, por más que le rece a Merlín las veces que sean necesarias….- decía la castaña en una especie de reunión familiar a la hora de la cena.
- Lo qué le pides a Merlín jamás se cumple… - argumentó su papá con melancolía. - Creo que retomaré a rezarle a Dios, él sí me escuchará…
- ¿Puedes atenderme? Esto si qué es importante…- Hermione no quería alterarse en lo más mínimo, por más que se proponía eso. Si seguía acumulando tantos nervios, terminaría falleciendo de un pico de presión masivo.- He decidido, dormir todas las noches con Kate… ella no tiene problema, ya se lo consulté y está totalmente de acuerdo. Por lo tanto esta noche, y todas las que se vienen, iré a dormir con Kate.
Cuando la chica terminó lo que tenía para decir, no todos reaccionaron de igual manera: los hermanos Weasly y Harry se mostraron indiferentes, mientras que el papá de Hermione y Molly se miraron medios alarmados.
- Hermione, no puedes hacer eso… tú vives aquí… - dijo su papá alzando una ceja.
- Con más razón papá, vivo aquí y no puedo dormir. A este paso, me volveré sonámbula por el resto de mi vida.
- Quizás es algo psicológico…
- ¡No lo es papá!
- ¿Probaste lo que te receté Hermione?- le preguntó Ginny, a la vez que comía de su plato.
- ¡Si¡Pero no funciona¡Es terrible¡Yo ya dije que iré a dormir con Kate¡Ustedes no tienen ningún problema y ella tampoco! Vive en un departamento sola, así que no tiene que pedirles permiso a sus padres. Está todo bajo control-
- Supongo que en algún momento a Kate se le volverá medio molesto que tú duermas siempre con ella…- opinó Molly con tranquilidad.
- Eso no pasará. Negocié con ella; le propuse que le enseñaría y ayudaría con todas las tareas que ella necesite respecto a la carrera de Medimaga, y ella me ofrecería su casa como un sitio calmo para dormir. Será solo por un período de tiempo, hasta que Ron deje de roncar… y si eso nunca pasa, pues dormiré en la casa de Kate de por vida- concluyó la castaña de brazos cruzados.
El papá de Hermione meditó un momento la situación, no le molestaba que su hija quiera dormir en otro sitio… era su elección, ya estaba grande para tomar sus propias decisiones. Pero no quería que Molly sintiera que sus hijos causaban molestias en el hogar. Pero por otro lado, sabía que Hermione no daría el brazo a torcer, así que tendría que aceptar su idea.
-…Bien, esta bien. Como tú quieras… pero, algunas noches deberás dormir aquí. Que no se te haga una costumbre.- aprobó el papá sin mucho ánimo.
-¡Gracias¡Gracias¡Es sumamente importante para mí!- exclamó con entusiasmo Hermione, realmente era algo que ella consideraba muy especial. ¡Al fin lograría dormir!
La castaña sonrió de oreja a oreja, y con un impecable ánimo que dudaba que se vaya a acabar, decidió terminar su plato. La familia empezó a charlar sobre aquello que debían hacer el fin de semana, como Hermione estaba muy sumisa en sus pensamientos no se detenía a escuchar los planes de la familia.
La idea de ir a dormir con Kate había sido grandiosa, se beneficiaba muchísimo, y además tendría tiempo de no verle la cara al muy idiota de Ron. Lograría estudiar con más desempeño ahora que dormiría como bien lo merecía, y sacaría las excelentes notas de siempre…
A la vez que pensaba y pensaba, llegó a notar después de unos minutos que estaba teniendo una desagradable comezón en la cabeza. ¿Qué diablos era eso?. Bajó la vista hacia su camisa, y notó algo que caminaba en ella… ¿Qué era esa cosa?... la examinó mejor acercando la cara, y lo descubrió…
-¡¡AAAAAAHHH!!- gritó la castaña sacudiéndose la remera para sacarse el insecto.
-¿¡Qué pasó, hija?!- gritó el padre desconcertado. Todos los allí presentes se detuvieron muy atónitos para ver a la chica que acaba de gritar
- ¡¡Es un piojo¡Es un piojo!!- contestó esta a los gritos. Se sacudió el cabello como si de alguna forma los insectos escaparían de ella aterrados.
- ¿Qué cosa?- inquirió Ginny incrédula.
- ¡Hay piojos en mi cabeza¡Los hay¡Yo nunca tuve piojos, papá¡Los tengo¡Los tengo¡Me siento sucia!- la castaña estaba en un estado de paranoia excesivo.
- Te comportas como una estúpida. Son solo piojos, te tuviste que contagiar de alguien… solo ponte algún producto que los elimine…- le aconsejó su papá, que estaba medio avergonzado por las actuaciones de su hija.
- ¿Contagiar…?...- a la chica se le prendió la lamparita… ya entendía de quién se había contagiado¡DE RON!. ¡¡Cuando estuvo en su cama, tuvo que haberse contagiado de esos malditos bichos que ahora rondaban por su cabeza lamiendo su sangre!!. - ¡TÚ!
La chica señaló al pelirrojo con un dedo firme y cara de maniática.
- ¡Tú me contagiaste¡Tú me hiciste piojosa!
- ¿De qué hablas¿Qué es piojosa?- reaccionó este.
- Eh… lo siento, Hermione. Mis hijos no saben que son esas cosas, puesto que nunca tuvieron… en el mundo mágico no existen tanto esos insectos.- explicó Molly.
- ¡Yo jamás había tenido liendres¡Y "justo dio la casualidad" que cuando él habitó en MI casa, ahora yo estoy contagiada!- replicó la castaña.- ¡Seguro estaban en su cama, y yo por eso me los contagié!
- Si están en su cama, entonces no tendrías porqué contagiarte, porque jamás has estado en ella… ¿o estoy equivocado?- sacó a relucir Fred, con cara maliciosa.
Ron escupió la comida que estaba dentro de su boca, y tosió desesperadamente a causa del ahogo. Ginny se encargó de darle unas palmadas en la espalda para ayudarlo.
- ¡Fred!- retó Molly a su hijo.
Hermione entendió que había hablado de más, y ahora tenía que arreglar lo que había empezado. Si se mantenía callada, entonces todos sospecharían que algo extraño había pasado entre la cama de Ron y ella.
- ¡No es eso¡Solo digo que estando desparramados en su cama, pueden dispersarse por toda la casa, incluyendo mi cuarto, que justamente está al lado del de él!- fue lo más sensato que se le ocurrió decir.
- Haber, muchachos… es sencillo. Solo cómprense un producto para matar piojos, y problema resuelto.- consideró el papá de la castaña.
- ¡Y qué no se acerquen a los demás, podrían contagiarnos!- exageró George riéndose con perversidad.
- ¡Me quiero morir!- gritó protestota Hermione.
- Que lío qué haces por nada- le dijo Harry a su amiga.
- Oigan¿y los piojos construyen en la cabeza de la persona, edificios y construcciones para hacer sus casitas?- quiso saber Ginny, intrigadísima.
- A veces temo por tu futuro, Ginny- le dijo George mirándola con la ceja alzada.
- ¿¡Qué¡Tengo derecho a pensarlo, son insectos extraños¡Nunca en mi vida los había escuchado oír!
-¡Ya déjense de hablar tonterías, hoy mismo compraremos un exterminador de mosquitos!- chilló ya harto, Ron.
- ¡Piojos, bobo¡Piojos!- impugnó Hermione.
- ¡Lo qué sea!... ¿Y… qué hacen esas cosas en la cabeza de uno?
-Te chupan la sangre…
-¡¿Qué?!... Escuchen, esto no me gusta nada… ¡No quiero que chupen mi sangre¡Moriré desangrado!
-No puedes morir, dudo mucho que una criaturita que mida dos por dos, llegué a sacar toda la sangre que hay en tu cuerpo…- dijo Hermione poniendo los ojos en blanco.
-Aah… ¿Y si meto mi cabeza en la bañera creen que se ahoguen todos?
-No es posible. Se mantienen bien agarrados de tus pelos.
- Malditos piojos. ¡Ya me están fastidiando! Ahora puedo entender a los pobres perros cuando tienen pulgas en su cuerpito…¡Estoy sintiendo el parasitismo!
- ¡Ya deja de escupir tus ignorancias al mundo, bobo¡Podrías contagiar a los demás!- declaró furiosa Hermione, que se revolvía los cabellos pretendiendo que algunos piojos se caían.
- ¡Si insultas a Ron insultas a toda la familia, cabezona! saltó George parándose de un salto y tirándo la silla al suelo.
¡Ya compórtate, George, eres un feo infantil! lo insultó su gemelo.
¡El qué lo dice lo es!
¡ La cigarra se confundió al traerme esta familia!¡ Digo,... la cigüeña...! suspiró con amargura Ginny, para levantarse de la mesa y subir escaleras arriba.
¡Todos son unos dementes!
- ¡No pudes decir eso¡TENGO PIOJOS Y ESTOY ENFERMO!¡Apiádate de mí!
¡Dejen de gritar!
¡Tú no mandas aquí!
¡Bestia!
¡Espantajo!
¡Chiquillos!
¡MANDRILES!
¡Diez millones de rayos y centellas!
¡Pequeños demonios!
¡Ya cállense!
¡Parley!
¡Piojosos!
¡Juaaaz, juuuazz!
¡AAAAAAAHH!
¡Merlín¡Antes qué estar escuchando esto, prefiero estar muriéndo con el Imnombrable! gritó Harry.
¡¡Ya dejen de pelear!! retó Molly, procurando calmar a sus hijos y a Hermione.
¡Querido Merlín... este, digo, digo...Dios... si puede ser posible: LLEVAME CONTIGO!- apeteció el papá de la nueva piojosa, poniéndose de rodillas en el suelo y mirando el techo.
FIN DEL CAPII.
