Entra una chava dde unos veinte años pelirroja de Ojos verdes y cabello rojo junto a una de diesinueve, con Cabello negro y ojos azules y saludan

pelirroja- Hola, soy Maggie y esta es mi hermanita, Elizabeth

Elizabeth -Hola

Maggie -y queremos invitarte a formar parte la Green Generation

Elizabeth -la nueva generaciòn que està "salvando al mundo"

Maggie -por q si una generaciòn puede ayudar es la nuestra, asì que antes de cada capitulo...

Elizabeth -vas a encontrar unos "ecotips" q te pueden mostrar como ayudar al planeta... y si tienes algunos, puedes mandarlos y seràn publicados )


ECOTIP: Si estás utilizando la computadora, pero te llaman para comer, salir, o cualquier otra cosa, apágala y vuelvela a prender cuando regreses

Había pasado un mes desde que Integra verificara su embarazo, ya se había vuelto normal verla en todos sus humores en un solo día, había estado bastante cansada y tenía nauseas casi todo el día.

Alucard no se despegaba de Integra si no era estrictamente necesario hasta el punto en que ella había tenido que decirle que la esperara afuera de su recámara para poder tomar un baño, aunque seguía sin estar muy segura de sus intenciones respecto a ese punto.

Tampoco sabía como iba a dar la noticia frente a la convención de los doce y el resto de la corte, sería tan vergonzoso tener que rendirles cuentas a esa bola de idiotas, que no sabía si quedarse en Londres o definitivamente salir del país durante el embarazo. Por eso había preferido hablar primero con la reina para comunicarle la noticia, explicarle la situación y pedirle su consejo.

Ahora Integra estaba en el asiento trasero de un lujoso auto que la llevaba por las calles de Londres, Alucard estaba sentado junto a ella sosteniendo su mano suavemente. Margaret se había quedado en la mansión Hellsing, con Seras para cuidarla. Integra le había tomado una confianza muy grande desde que la niña llegara a la casa y Seras se volviera su nana de medio tiempo.

– ¿Por qué quieres hacer esto, Amo? –le preguntó Alucard mirándola

–ya sabes que, si no es mi obligación darles cuenta de mis acciones a la convención de los doce, sí lo es hacerlo con la reina –contestó Integra indiferente

– ¿Qué harás si te dice que no puedes tener al niño y te quitan a Margaret? –preguntó Alucard, Integra lo miró fijamente antes de responder

–no lo sé… tomamos a Margaret, nuestras cosas y nos vamos a Rumania, ya di muchas cosas durante los últimos diez años y no voy a dejar que me quiten a mis hijos –murmuró ella fríamente, Alucard sonrió burlonamente

–Eres increíble, jamás pensé que fueras tan voluble, Integra –le dijo con una caricia de manos

–Cuando se trata de mis hijos soy capaz de hacer lo que sea –contestó ella mientras atravesaban las rejas del palacio de Buckingham, el auto se detuvo frente a la entrada principal, Alucard bajó del auto y le ofreció una mano a Integra.

La rubia tomó la mano del vampiro, bajó del auto y continuó su camino sin mirarlo, Alucard avanzó detrás de ella devorándola con la mirada, tenía ganas regresarla al auto, correr al chofer y repetir su "aventura".

Pero no podía hacerlo, por que, en primer lugar, Integra tenía una cita con la reina y sabía que para ella eso era sagrado y, en segundo lugar, ella no se lo hubiera permitido por nada del mundo, y eso le gustaba. A pesar de llevar a su hijo dentro de ella, Integra seguía siendo una mujer inalcanzable para él.

Llegaron enfrente de unas elegantes puertas dobles de madera y un chambelán le abrió la puerta Integra, Alucard se detuvo mientras ella entraba y el chambelán cerraba la puerta. El hombre miró a Alucard y el vampiro notó que le estaba costando trabajo resistir la tentación de salir corriendo de ahí, el vampiro sonrió burlonamente mostrando sus afilados colmillos y el hombre se desmayó.

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La reina miraba a Integra, incrédula

–déjeme ver si entiendo bien, Sir Integra ¿está embarazada? –le preguntó la reina,

–Sí, su majestad –contestó la rubia

– ¿fuera del matrimonio? –preguntó la reina de nuevo

–Sí, su majestad –repitió Integra bajando la cabeza

– ¿y el padre es su sirviente, Alucard? –volvió a preguntar la reina

–Sí, su majestad –contestó Integra enrojeciendo

–Necesito los pormenores para poder decidir –le dijo la reina

– ¿Eh? –preguntó Integra enrojeciendo hasta las raíces del cabello

–no esos pormenores ¡niña! –le dijo la reina lanzándole una mirada cómplice

–necesito saber en qué términos está esta "relación" que está sosteniendo con el vampiro Alucard –aclaró la reina, Integra la miró fijamente

–tal relación no está teniendo lugar, lo que pasó fue una aventura, un error… y pienso asumir las consecuencias y darle a este niño una crianza lo más normal que se pueda. Le garantizo que esto no va a afectar en nada mi trabajo, Majestad –le dijo Integra muy seria, la reina la miró fijamente

–creo que está cometiendo un grave error al tomar las cosas de esa manera… después de todo, se trata de su bebé –le dijo la reina

– ¿Qué me aconseja hacer, majestad? –preguntó Integra

–lo que yo haría sería esto, me casaría con el padre, dadas las circunstancias sería algo muy discreto, en los jardines, tal vez, y con una o dos damas como máximo. Sin muchos invitados, como la familia, amigos muy cercanos y algunas personas a las que le convenga tener como invitados. Hacer una recepción sencilla, tal vez un par de bailes, una cena elegante… nada ostentoso –contestó la reina, Integra la miró fijamente

–No lo había pensado –confesó

–lo sé… pero situaciones críticas requieren medidas críticas, además, creo que se lo debe –contestó la reina

– ¿a Alucard? –preguntó Integra sorprendida

–no, a usted… creo que, ya que va a ser madre, debería por lo menos de tener una boda como Dios manda –le dijo la reina

–honestamente yo jamás había pensado en eso, jamás llegué a imaginarme mi boda, ni siquiera de niña –confesó Integra mirando el piso

–Yo tampoco me la imaginé como esposa de un vampiro, Sir Integra, y menos cuando era una niña –le dijo la reina severamente, Integra sintió que le ardían las mejillas

–Pero no voy a negar qué, en las veces que ha sido su pareja en alguna fiesta, me gusta la pareja que hacen, se ven bien juntos –comentó la reina sin alterarse, Integra se sonrojó

–Acabo de recordar una cosa –murmuró Integra palideciendo

– ¿Qué cosa? –preguntó la reina mirándola fijamente

–no sé si se pueda llevar a cabo la boda, Alucard es un vampiro… no sé si pueda casarse –contestó Integra palideciendo más, la reina la miró fijamente y asintió

–es cierto… pero por lo pronto lo mejor sería tener alguna garantía –le dijo la reina, se sentó frente a su escritorio, escribió una nota y mandó llamar a su asistente, una secretaria de cabello negro entró a la oficina y se acercó a la reina

–Te lo encargo mucho, tráelo lo antes posible… y afuera hay un caballero esperando, dile que pase –le dijo a la muchacha dándole la nota

–Sí, su majestad –le dijo la muchacha, hizo una leve reverencia y salió de la oficina, Alucard entró dos segundos más tarde

–Alucard, por favor siéntate –le dijo la reina señalando una silla junto a Integra

–Quiero decirles una cosa, ya sé que no son niños, pero se han portado como si lo fueran –les dijo la reina mirándolos fijamente

–lo que hicieron no fue una simple travesura. En primer lugar, sabían perfectamente que Sir Integra, por ser quien es, debía casarse virgen –les dijo levantándose

En segundo lugar, su "tontería" ha tenido la consecuencia de una vida, van a traer a una criatura a este mundo y eso no es cualquier cosa –continuó la reina

En tercer lugar, esa criatura va a ser uno de los grandes líderes de Europa, un miembro de la mesa redonda y la cabeza de una de las instituciones más importantes del país –prosiguió la mujer

Y por último, ese niño no va a ser enteramente humano, espero que sepan lo que eso significa en esta situación… y debieron pensar en todo eso antes de saltar a la cama –terminó la reina con una mirada sombría, Integra se mordió los labios y Alucard tomó su mano

–Creo que tiene razón en todo lo que acaba de decir, pero al mismo tiempo creo que se equivoca –contestó Alucard, Integra lo miró fijamente, bastante sorprendida y la reina lo miró con curiosidad

–tiene razón en que mi amo debía llegar virgen al matrimonio. Pero todos los presentes sabemos cuál sería la situación de ese matrimonio, para todos sería un martirio –explicó el vampiro

–respecto al bebé, sí, vendrá a este mundo, pero se le dará una crianza dentro de un familia. Un padre, una madre y una hermana, es lo normal –continuó Alucard, la reina lo miró fijamente y asintió

–Que va a ser un miembro de la nobleza de Inglaterra y cabeza de la institución Hellsing, ciertamente, por eso misma va a recibir una educación adecuada a la situación, de eso no le quepa duda –aseguró el vampiro levantándose suavemente y colocándose detrás de la silla de Integra

–y tiene toda la razón respecto al último punto que hizo, sí, nuestro hijo… y nótese que lo remarco… NUESTRO hijo va a ser un niño mestizo. Y eso tendría severas consecuencias en algún punto, no lo niego, pero sería un niño mucho más fuerte que cualquier humano, eso es una ventaja en el extenuante trabajo que mi amo realiza ¿no está de acuerdo, majestad? –preguntó Alucard poniendo sus manos en los hombros de Integra, la rubia no sabía si asentir, negarlo, reír, llorar o simplemente saltar por la ventana, pero se quedó quieta y miró a la reina sin expresión en la cara

–ciertamente, tiene razón, Alucard… pero lo mejor en este momento es tener alguna garantía que los una, por que debe haber un compromiso de ambos y por que más tarde podría serviles como apoyo frente a la Convención y para conservar a su hija, ya a estas alturas la niña es de ambos –les dijo la reina mientras su asistente entraba con un sobre y lo dejaba en el escritorio. Lo abrió mientras la muchacha salía y lo puso frente a Integra y Alucard, la rubia lo tomó y lo revisó con los ojos como platos

"El Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte reconoce y autoriza la unión de los contrayentes en matrimonio frente al estado" leyó Integra y le pasó la hoja a Alucard

– ¿un matrimonio civil? –preguntó Integra asustada, la reina asintió

–sí, Sir Integra… creo que es lo mejor que se puede hacer en este momento –contestó la reina, Alucard sonrió maliciosamente

–como pueden ver, sus nombre y títulos ya están incluidos… preferiría que revisaras tu nombre, Alucard –le dijo la reina

–Sí, es correcto –murmuró el vampiro poniendo la hoja sobre el escritorio

–yo seré su testigo y esto no saldrá de esta oficina hasta que hayamos tenido un reunión con la Convención –les dijo la reina, Integra asintió y tomó una pluma. Miró la hoja, nerviosa, y dejó la pluma a un lado, miró a Alucard, volvió a tomar la pluma y firmó rápidamente.

El vampiro la miró con una sonrisa maliciosa, tomó la pluma y firmó junto a ella, después dejó la pluma a un lado mientras la reina se acercaba el papel, y acarició el cabello de Integra, un escalofrío recorrió la espalda de la rubia.

La reina firmó y les dio el papel

–Ahora sus. . . vidas. . . están unidas, quiero q recordarles q traer a ese niño al mundo va a ser todo un reto y quiero que se mantengan juntos –les dijo la Reina.

–Ahora, regrese a su casa, Sir Integra, y descanse, tómese la tarde si quiere y para que se adapte a este cambio q acaba de hacer en su vida –continuó la Reina, Integra se levantó, ella y Alucard hicieron una leve inclinación y salieron del cuarto. Recorrieron el camino hasta el auto en silencio

Entraron al auto y un par de minutos después de comenzara a moverse Alucard se acercó a Integra

–creo que esto ha sido un paso muy importante, personalmente me siento bien con este arreglo –le dijo acercándose a su cuello y comenzando a besarlo, Integra lo miró fijamente y se alejó

–déjate de jueguitos –le dijo y se mantuvo apartada de él todo el camino de regreso