Nota de la autora: vuelvo a agradeceros a aquellas bellas personas que dejan sus reviews, y también por supuesto a aquellas que leen esta historia :)
Os traigo un nuevo capítulo que espero que disfrutéis, por supuesto se aceptan críticas constructivas y de hecho os estaría muy agradecida si las hacéis, besos y hasta el próximo capítulo :)
Habían pasado tres días desde aquella charla que había tenido con su padre, desde aquel incidente la relación entre ambos mejoró, así como la relación con los otros miembros del equipo.
Durante estos días Yuki la había evitado, los descansos se los pasaba hablando con Jin ya que era el único amigo que tenía allí. Desde que Yuki sabía que Mei se estaba viendo con Ayako la había evitado, no hacía falta ser un genio para darse cuenta de ello. Pero era bastante extraño ya que las tres siempre habían estado juntas desde pequeñas y habían sido muy buenas amigas, Mei no podía entender que había hecho que se rompiera esa amistad que las unía pero debía ser algo bastante fuerte e importante, algo que ella debía saber sin duda.
El día anterior Mei había decidido enfrentarla y preguntarle por aquello aunque al final , y como en sus otros intentos previos, no encontró una respuesta del todo clara, lo único que consiguió fue quedar aún más confusa, "jamás podría volver a mirar a la cara o ser amiga de una traidora como ella" "si estás con ella, estás contra mí", aquellas eran las palabras que más resonaban en su cabeza, tampoco era que hubiesen hablado mucho ya que Yuki enseguida la había dejado sola en la azotea, más precisamente cuando Mei le dijo que aquello era ridículo y que seguiría siendo amiga de Ayako, había muchas cosas que aún no entendía como que podría haberla hecho hablar así de la que durante tanto tiempo había sido su amiga, pero Yuki no había querido hablarle ni de eso ni de nada, parecía que aquella amistad se había roto. La única cosa que pensó era en intentar juntarlas para hablar las cosas pero esto parecía imposible, al menos por la parte de Yuki.
Pero Mei decidió olvidar aquello por el momento y fue a intentar arreglar otro problema que continuaba en su mente, quería disculparse con Maki por su comportamiento durante los días anteriores, así que en cuanto terminó el entrenamiento y vio que la mayor parte de los jugadores habían salido del vestuario quiso ir a hablar con este. Él la había ignorado completamente durante los últimos días, ni siquiera la había saludado como era común en él, la única persona con la que parecía hablar además de los chicos del equipo era con Hikari la cual lo esperaba todos los días en la puerta del gimnasio para salir juntos. Mei esperó a que Jin saliese de los vestuarios para preguntarle si quedaba mucha gente, cuando este confundido por la extraña pregunta le dijo que solo quedaba el capitán, Mei entró en los vestuarios, no sin antes esperar a que Jin se hubiese marchado y mirar a ambos lados para ver si venía alguien. Al entrar cerró sigilosamente la puerta tras ella y observó aquel lugar, los espejos estaban cubiertos por el vaho caudado por el vapor de agua de las duchas, lo extraño era que todo estaba ordenado, no había toallas por el suelo ni nada eso, al parecer los chicos de Kainan no solo eran organizados en el basketball sino también en todo lo demás. No parecía haber nadie en aquel lugar hasta que Maki salió de una de las duchas envuelto únicamente en una toalla, la cual solo le cubría de cintura para abajo, rápidamente Mei se sonrojó y bajó la mirada para evitar aquella visión, esto hizo que Maki estallase en carcajadas.
- ¿Se puede saber que haces aquí?- preguntó Maki entre risas mientras se vestía (o al menos lo intentaba) , había entrado de nuevo en una de las duchas con la ropa para que Mei no lo viera mientras se cambiaba.
- Es que necesito hablar contigo- Mei aún seguía roja y hablaba entrecortada- ¿no hace mucha calor aquí?- preguntó mientras se abanicaba con las manos nerviosa, esta pregunta hizo que las risas de Maki aumentaran de nuevo, este ya había salido medio vestido y miraba a la joven con curiosidad.
- No sé, yo estoy bien- dijo mientras sonreía y Mei se abanicaba aún más rápido - puedes dejar de mirar hacia el suelo cuando quieras, si me miras a los ojos mucho mejor- Mei levantó su vista lentamente - por cierto podías haber esperado a que saliese para hablar conmigo, no era necesario esto.
- Sí pero como esa niña siempre te espera no iba a aparecer entre los dos diciendo "hola Maki quiero hablar contigo", no es mi estilo hacer ese tipo de cosas, además no le caigo muy bien- Maki iba a decir algo pero Mei le indicó que no dijese nada con un gesto- escúchame bien porque no lo voy a volver a repetir …, quiero disculparme, no me mires como un conejito mira a su presa. Lo siento Maki, siento haberte hablado así cuando tu solo querías ayudarme y siento también ser tan estúpida a veces pero es algo que no puedo evitar . Eso es todo- Mei suspiró aliviada y esperó una respuesta de Maki la cual tardó un poco.
- No pasa nada.
- ¿No pasa nada? ¿Esa es tu respuesta? ¿No tienes nada más que decirme? - Mei sonaba algo decepcionada, pero no le dio mucho tiempo a pensar en ello porque su conversación se vio interrumpida por una voz que venía del exterior de aquella habitación.
- ¿Maki estás aquí?- era la voz de Takato.
- Oh dios mío, me mata, si me ve aquí me mata- Maki no la dejó hablar y tiró de ella hasta conseguir meterla en una de las duchas que estaban vacías, Maki la dejó allí y le abrió la puerta al entrenador, pero sin darse cuenta Mei se apoyó contra la pared y presionó el botón de la ducha por lo que comenzó a salir agua, esta estaba bastante fría.
- ¿Estás solo?
- No, hay un compañero duchándose, yo ya iba a salir
- Ah, ¿has visto a mi hija?, es que la estaba buscando pero no la encuentro- Maki carraspeó e instintivamente su mirada se fue hacia la ducha.
- Seguramente este en los vestuarios de mujeres- la sonrisa forzada de Maki extrañó a Takato - será mejor que no la espere, a lo mejor incluso ya se ha ido con alguna amiga.
- Es probable, bueno hasta mañana Maki- Takato salió de aquella habitación no sin antes repasar con la mirada toda la sala de nuevo.
- En cuanto salió, Maki cerró la puerta con pestillo y fue en busca de Mei, al correr la cortina la vio allí, tiritando y abrazándose así misma en un nulo intento de calentarse, enseguida Maki le tendió la primera toalla que encontró, esta era con la que él se había secado anteriormente.
- Estás loco si piensas que voy a secarme con eso sabiendo que ha secado antes.
- Entonces, ¿prefieres congelarte?- instantáneamente Mei estornudó.
- Tengo frío, solo traía el uniforme- mientras hablaba Mei trataba de darse calor con sus brazos, Maki comenzó a quitarse la chaqueta haciendo que la joven se sonrojase- ¿qué estás haciendo?
- Yo no la necesito, quítate la camisa y ponte esto, sino vas a coger una pulmonía- Maki le dio su chaqueta y le tendió el secador- algo es algo.
- Gracias, supongo- Mei le dedicó una sincera sonrisa a Maki el cual se la devolvió.
- Deberías sonreír más, estás más guapa que cuando vas por ahí gritando.
- Yo siempre estoy guapa tarado- ambos se miraron sonriendo hasta que decidieron salir de allí e irse a sus respectivas casas.
Cuando llegó a su casa lo primero que hizo fue correr hacia el baño para darse una ducha y evitar que su padre la viese así, después de ponerse el pijama dio las buenas noches a su padre y se fue a dormir. Cuando se tumbó recordó lo sucedido aquella tarde, Maki había querido acompañarla a su casa, pero ella se había negado, además Hikari aún estaba esperándolo para que se fuesen juntos, esto era tan común que ya había dejado de molestar a Mei, cuando volvió a recordar a Maki saliendo de la ducha sus mejillas volvieron a tomar un color rosado, y así continuó hasta que finalmente cayó en los sueños de Morfeo.
Al día siguiente Takato despertó a Mei y fueron juntos a la preparatoria, como siempre su padre la dejaba en la puerta y ella entraba sola, aquel día en lugar de dirigirse hacia su aula fue en busca de la de Maki, lo buscó intentando no llamar mucho la atención y al verlo lo llevó arrastrando hacia un pasillo por el cual no pasaba mucha gente.
- Toma, esto es tuyo, muchas gracias por lo de ayer- dijo mientras le tendía una bolsa en la que se encontraba la chaqueta del uniforme de Maki.
- No podía hacer menos, soy un caballero- al decir eso esbozó una sonrisa coqueta.
- Bueno tampoco tanto- al instante Maki puso cara de ofendido causando la risa de Mei- bueno, tengo que irme a mi salón- tras un pequeño silencio la joven corriendo hacia su aula y Maki se quedó allí parado mirando como su silueta se alejaba rápidamente.
- ¿Cuál es tu problema mocosa?
Hikari se encontraba de pie frente al pupitre de Mei tras el que esta estaba sentada, ante la cara de confusión de la joven Hikari puso sobre su mesa un ejemplar del periódico de la preparatoria de aquel día en el cual había una foto de la tarde anterior cuando Mei caminaba por los pasillos con la chaqueta de Maki y acompañada de este, ambos se miraban sonriendo, al verlo Mei estaba entre enfadada y sorprendida.
- ¿De dónde has sacado eso?
- Es un ejemplar de la voz de Kainan del día de hoy, pero la que tiene que contestarme eres tú ¿qué hacías anoche por caminando con mi novio a solas por los pasillos?
- Eso deberías preguntárselo a él, a mi déjame tranquila.
- Tranquila te voy a dejar cuando te alejes de lo que es mío.
- Que yo sepa Maki no pertenece a nadie- la discusión cada vez adquiría un volumen más elevado, la gente comenzaba a rodear a las dos jóvenes hasta que Jin apareció e intercedió, a regañadientes Hikari se retiró y Mei se dirigió hacia Jin.
- ¿Quién diablos escribe esta porquería? - dijo mientras hacía un gurruño el papel.
- La capitana del equipo de voleyball, pero Mei no vayas a hacer ninguna tontería- dijo aunque ya era demasiado tarde puesto que la joven había salido corriendo por la puerta del aula y aún quedaba tiempo antes de que terminase el descanso.
Conocía a la capitana del equipo de voleyball, había escuchado hablar de ella era de segundo también pero de un grupo diferente al suyo.
Algo después de que tocase el timbre Mei regresó a su aula y Jin la miró sorprendido interrogándola con la mirada.
- Si te preguntan di que has pasado todo el descanso conmigo- al decir esto Mei guiñó el ojo a Jin y se sentó.
Lo único que rondaba por la cabeza del tirador de triples era que podía haber hecho su amiga para que necesitase una coartada.
Cuando la jornada terminó y ambos se encontraban de camino a la práctica Jin se dirigió a Mei
- Mei necesito saber qué has hecho para poder cubrirte, dime que no ha sido algo muy horrible por favor.
- No exageres Jin que no soy una asesina en serie ni nada de eso, solo le he cambiado el contenido de su bote de champú por el de uno de pintura que encontré en la sala de arte- la cara de Jin que se había relajado un poco al escuchar las primeras palabras cambió de color al escuchar esto, incluso tuvo que ahogar un grito cuando escuchó lo que había hecho su amiga y como esta se lo contaba con tanta tranquilidad.
- ¿Qué has hecho qué?¿ Mei por qué rayos haces esas cosas?
- No es nada comparado con lo que ella me ha hecho a mí, ahora todo el mundo piensa que yo soy algo así como la amante de Maki ¡qué horror!, hasta las taradas de primero se quedan mirándome y hablando de mí a mi espalda, poco le hecho para lo que se merecía.
- ¿A quién le has hecho qué?-le preguntó Miyamasu quien apareció tras ellos.
- Shhh, es un secreto Miyama, algún día de estos te contaré- Mei rodeó el cuello del número seis del Kainan y avanzó con él hacia el gimnasio- sabes a veces una necesita tener sus propios secretos, pero tú no te preocupes que yo ya te iré contando algunos de los míos- Jin los observaba desde atrás y reía, con él y con Miyamasu era con los únicos que se llevaba bien de todo el equipo, o al menos eso había pensado hasta ahora, el hecho de que Maki también lo fuese lo preocupaba.
Al abrir la puerta la primera mirada con la que se encontró fue con la de Maki el cual parecía tener una especie de moratón en la mejilla derecha, ante su penetrante mirada Mei se quedó congelada en el sitio mientras un color carmín cubría sus mejillas.
Pero cuando notaron que Miyamasu y Jin los miraban ambos dejaron de mirarse y Mei comenzó a caminar de nuevo alegremente.
- Bueno Miyama, ¿hoy te vas a venir a entrenar conmigo verdad?- preguntó simpática Mei, normalmente ambos practicaban juntos los tiros y enseñaban a los más inexpertos, lo que más admiraba Mei de este joven era aquel sentimiento de auto superación, aunque él mismo sabía que no tenía el físico de Maki ni el potencial de este siempre intentaba superarse y dar lo mejor de él, era simplemente admirable.
- ¿Por qué me miras así Mei? me estás asustando- la mirada de Mei había dejado algo cohibido al basketbolista, la cual al oír estas palabras no pudo evitar reírse a carcajadas.
Pero Takato llegó a donde la pareja se encontraba y cayó las risas de ambos, estos se quedaron bastante sorprendidos por la actitud del profesor.
- Hoy harás el trabajo sola, Miyamasu ve a entrenar con los otros, tu Mei ve con los nuevos a practicar el tripleo.
Takato sonaba muy enfadado, el tono que había utilizado sorprendió tanto a Mei como a Miyamasu, estos atónitos fueron a hacer lo que les había dicho el entrenador rápidamente para evitar que este se enfadase más.
- Vaya Maki parece que una gatita te ha arañado- Jin y Kyota estallaron en risas tras las palabras de su compañero hacia el capitán.
- Ve a buscar tu gracia Takasago porque creo que se te ha perdido- respondió enfadado Maki
- ¿La pelea ha sido por lo del periódico de hoy? La verdad es que Hikari tiene razón en estar molestada- Jin intentaba ser lo más sincero que podía aunque sus palabras no fuesen lo que más pretendía escuchar su amigo en ese momento.
- Lo nuestro se ha acabado, parecía que había mejorado la relación pero con lo de hoy …- Maki se detuvo un instante para resoplar- supongo que esta es la gota que ha colmado el vaso.
- Bueno capitán recuerde, mejor solo que mal acompañado- en aquellos momentos Kyota era el único que le decía lo que quería oír, más que nada porque aquel novato era un pelota con sus superiores.
Cuando acabó la práctica Takato dejó que Mei se volviese sola a casa y él esperó hasta que todos hubiesen salido, cuando vio como Maki se retiraba lo detuvo.
El gimnasio estaba completamente solo, tan solo estaban ellos dos, el resto había salido.
- Ayer me mentiste Maki, ¿estabas con Mei cuando entré en el vestuario verdad?- la seriedad con la que el profesor se dirigió a él lo sorprendió, no recordaba que le hubiera hablado así previamente.
- Profesor tano es lo que está pensando…
- Yo no pienso nada, solo digo lo que veo- dijo Takato interrumpiéndolo bruscamente - de Mei me espero que me mienta y que haga cosas como esta, pero no me esperaba que tu Maki hicieses eso, no te molestes que no quiero oír tus explicaciones- durante unos instantes silencio era lo único que había en aquel gimnasio- voy a ser claro Maki, sabes perfectamente que siempre lo he sido, no te quiero para Mei así que estaría muy agradecido si te alejas de ella- estas palabras resonaron en la mente del jugador estrella durante unos minutos.
- No creo que deba meterse en la vida privada de su hija, ni mucho menos en la mía y se lo digo con todo el respeto.
- Puede ser y probablemente tengas razón, pero Mei necesita alguien que pueda estar con ella plenamente y que no tenga otras pasiones ni distracciones, y tú la tienes, se llama basketball, jamás dedicarás más tiempo a mi hija que a este y ella no se merece eso así que si de verdad la quieres deja que encuentre algo mejor, alguien para quien ella sea su prioridad, alguien que pueda dedicarle el tiempo que necesita.
Aquello fue lo último que se escuchó en aquella sala, el profesor se retiró y dejó allí a Maki solo, con sus pensamientos.
