Legend of Zelda

Women in Love

Capitulo 04

How could this be? What we were looking... Was right before us!

Saria seguía paralizada ante lo que veía... esa mujer descuartizada... ese hombre...

La persona que estaba allí se arrodillo ante el cadáver y delicadamente procedió a cerrarle sus diferentes ojos. Luego se quitó su traje verde y cubrió tanto como pudo del cuerpo de la chica. Acto seguido, llevo su mano hasta su frente y luego la apunto a la chica, como si estuviera dándole su 'pésame'.

El muchacho bajo la mirada, viendo la sangre, la cual seguía por las escaleras. Siguió el rastro con la mirada hasta captar a la pequeña Kokori con la vista, y entonces ella lo vio...

Ilusionada y aterrada al mismo tiempo. La pequeña peliverde no podía mover ni un músculo. Simplemente no podía creer lo que veía... ese cabello dorado, esos ojos azules... ese rostro...

- Link...

Saria no podía creerlo... pero tampoco podía dudarlo. Era él... su amado. El hombre al quien buscaba y por quien estaba dispuesta a todo estaba ahora frente a ella, mas aun, caminando hacia ella. La niña no podía creerlo, y pensar que hacia unas horas se estaba convenciendo a si misma de que Link jamás aparecería si solo se quedaba en la cama sin hacer nada... ¡Pero él llego como caído del cielo!

La Kokori sonrió temblorosa al verlo subir lenta pero firmemente escalón por escalón. A pesar de la situación, a pesar de aquel cadáver... el simple hecho de ver al hombre que tanto había buscado le bastaba para sonreír. Su corazón le latía mas y mas fuerte mientras él mas se acercaba a ella. Los ojos se ambos se cruzaron por un momento... y ella sentía que estaba por desmayarse.

Rápidamente se puso de pie y extendió sus brazos para abrazarlo, cerró sus ojos con el simple deseo de sentirlo a él... pero por mas que su tacto busco... no pudo encontrar su cuerpo. La niña termino abrazándose a si misma al mismo tiempo que volvía a caer de rodillas, y al abrir los ojos, no pudo ver a Link por ningún lado...

Dio media vuelta, viendo que el Timeslayer estaba caminando por el corredor, dirigiéndose a donde Saria no sabia, pero ella no podía entender... ¿Por qué él la había evadido? Por mas que lo pensaba, no encontraba una posible razón para que Link pudiera evadirla de esa forma, sin siquiera dirigirle una sola palabra o un gesto. La pequeña sentía como si se le rompiera el corazón ante esta indiferencia a su persona. No podía ser... no iba a aceptarlo... ¡No iba a perder a su amado ahora que lo tenia en frente!

Rápidamente volvió a levantarse y comenzó a correr hacia él. Su blanqueada mente solo podía pensar en él, en estar con él sin importar como, ni siquiera tenia claro que quería exactamente, lo único seguro era que Link se encontraba en sus pensamientos a tal punto que la cegaba de todo lo demás. Estaba desesperada...

- ¡LINK!

Se veía raro, pero evidentemente Link captó aquel sonido, volteando en la dirección por donde la Kokori se acercaba, pero sin mirarla a ella. Mientras que su rostro expresaba confusión, Saria simplemente se lanzó a abrasarlo nuevamente... pero lo único que sintió fue una fría y desagradable caída contra el suelo.

Lo había traspasado...

Nuevamente esa sensación de no lo poder creerlo ni dudarlo al mismo tiempo. Ella había cruzado por el cuerpo de su amado como si uno de ellos fuera simplemente aire, como si uno fuera solo un fantasma. Dichas posibilidades asustaron de tal forma a la pequeña que no quiso pensar en ello. Pero entonces... el Timeslayer siguió su camino, sus pies apoyándose precisamente en donde reposaba la Kokori, pero sin que ninguno pudiera ni sentir al otro.

La niña peliverde estaba mas que confundida ahora. Mas allá de que esto era incomprensible, la perturbaba el no tener ni idea de porque estaba pasando esto en primer lugar, y aquella sensación de impotencia ante la situación estaba hartándola.

Nuevamente trato de entrar en contacto con Link, de tocarlo, pero sus manos solo traspasaban su cuerpo como si fuera una nube, y el mismo resultado se repetía sin importar cuanto ella tratara.

La pequeña se detuvo al ver que su amado también lo hacia. El joven rubio se quedo quieto en una esquina, su rostro, ligeramente bajo, expresando una evidente frustración. Levantó una mano frente a su pecho, cerrando y apretando furiosamente su puño, el cual fue dirigido, como en un desquite, hasta la pared, haciendo un gran agujero en esta, y sorprendiendo a Saria, quien no tenia idea de que su amigo de la infancia se había vuelto tan fuerte.

El Timeslayer siguió su camino, aventurándose por una parte del edificio que Saria no conocía. El corredor mas allá de los dormitorios llegaba a una escalera hasta el tercer piso. Link, seguido por la niña, subió esas escaleras encontrándose en un pequeño salón que tenía otras escaleras hasta la terraza del edificio y una puerta que Saria jamás había explorado.

El joven abrió la puerta sin bacilar y entro en otro corredor con múltiples puertas en este, sin embargo, aquel corredor se encontraba sumergido en la oscuridad, de manera que la única luz que había era la que entraba por donde ellos venían. Pero a pesar del miedo y del mal presentimiento que tenia, la pequeña no dudo ni un segundo en seguir a su amado, aventurándose en aquel camino de sombras.

Ella no tenia idea de a donde tanto planeaba ir su amigo, lo cual fue, lamentablemente, hasta la puerta del fondo. El rubio apoyó su mano en el picaporte, encontrándolo cerrado desde adentro, pero ante esto, solo reunió la fuerza suficiente en su puño para romper la cerradura de un golpe seco y, a la vez, sin hacer mucho ruido.

La puerta se abrió, permitiendo la entrada a un sector tan oscuro como Saria jamás pensó que podría haber en este calido departamento. ¿Qué tanto podía haber allí que fuera de interés para Link? ¿Qué razones tenia para entrar aquí luego de pasar por encima de aquel cadáver?

Estaba realmente asustada, pero al ver a Link avanzando, no se atrevió a no seguirle. Se interno con él en aquel oscuro abismo. En el fondo... ella sabía que algo estaba por pasar.

En poco tiempo ya no había luz, y la niña solo podía seguir a su héroe por el sonido de sus pasos. Hasta que él se detuvo, y entonces no pudo oír nada mas. ¿Por qué Link se había detenido así nomás? No podía saberlo, hasta que sorpresivamente, el lugar se iluminó con una débil luz pálida.

Unas nubes habían estado cubriendo la luna, pero ahora se habían ido dejando pasar aquella luz, la cual entró precisamente por la ventana de aquella habitación, permitiéndole a Saria entender lo que ocurría.

Había alguien mas en la habitación...

Apenas podía verle. Estaba sentado sobre un sillón en una esquina, vistiendo una capa negra con capucha y guantes oscuros. Lo único visible de su persona era el rostro desde la nariz hacia abajo... ¿Pero quien era?

Link estaba parado precisamente frente a él, quien entre sus manos tenia lo que parecía ser una mascara, una mascara con la forma de un rostro. Saria se sorprendió al ver ese rostro, ya que era bastante similar al de Link, pero con una expresión maligna.

¿Ahora qué? ¿Qué tanto significaba esto? ¿Por que ninguno de ellos hacia nada? ¿Qué tanto ocurría?

Era como si ellos dos se hubieran entendido sin tener que intercambiar palabras... ¿Pero qué era lo que ambos tenían en claro y Saria desconocía completamente?

Aquella misteriosa figura levanto ligeramente el rostro, un pequeño brillo se notó, proveniente de su ojo derecho, el cual parecía haberse encontrado con los azules ojos del Timeslayer.

- Ríndete - Dijo total simpleza.

Pero entonces, casi matando a Saria por la sorpresa, Link realizó un movimiento tan sorpresivo como veloz, desenfundando la Kokori Sword, blandiéndola verticalmente hacia abajo y cortando a la mitad la mascara. Todo en tan solo una fracción de seguro.

La expresión de aquel hombre cambio rotundamente al mismo tiempo un negro destello comenzaba a surgir de las partes de la mascara. Mientras Link seguía serio, pero sin mostrar preocupación.

- ¡¡LINK! - Gritó Saria al ver como todo era cubierto por la oscuridad.