Madre mia si es que me leo el anterior NanoFate Channel y me meo xDDDDD Espero que haya sido de su agrado, aunque sean las 12 xD voy a continuar escribiendo unas cuantas horas mas ya que disfruto mucho jeje
A propósito me gustaría terminar el fic antes de k empiece el insti porque sino estaré muy agetreada y tendré mucho menos tiempo pero si no lo termino, igualmente pienso escribir xD asi k tranquilos. Y si acaso este fic terminase pronto o algo asi, pienso hacer una segunda parte. U otro fic xD porque ya saben que cuando algo acaba, algo nuevo empieza. Pero todavía es muy pronto, para decidir eso, ni siquiera yo misma se los capítulos que van a salir de aquí pero me parece quem muchos muchos xDDD
PD: AMO VER MI BANDEJA DE ENTRADA EN EL CORREO ELECTRONICO Y TENER MAS DE 40 MENSAJES EN REVIEWS Y FAVS Y FOLLOWERS ¡GRACIAS! ¡KYAAAAAAAAA! (XD?)
Sin más demora…. ¡POR QUÉ ERES TÚ!
Capítulo 6: Yagami Hayate
Recordando los sucesos anteriores… Nanoha y Fate se hallaban sentadas en el césped, abrazándose. Cuando de repente una sombra oscura apareció ante ellas, queriendo devorar su magia…
-¡OS ROBARÉ LA MAGIA MAGAS INSIGNIFICANTES!
Rápidamente Fate se incorporó, levantándose y poniéndose entre el ser cuya cara estaba tapada por su gabardina con capucha y Nanoha, detrás de la chica zorro.
Fate estaba en posición de combate, cuando de repente su mirada se llenó de nostalgia y de desconcierto al escuchar;
-¡JAJAJAJA! ¡Era una broma! ¡Os deberíais de haber visto la cara! ¡Fate…! –La voz del ser murió en carcajadas y se tumbó al suelo, pegando con la mano al suelo.
-¡Esa voz…! –La rubia abandonó su pose de lucha para agarrarle la mano a Nanoha y aproximarse a esa persona.
La persona terminó de reírse y se levantó, sujetándose la capucha.
Fate alargó su mano y se la echó hacia atrás, dejando ver su rostro.
-¿¡HAYATE?! –Gritó una Fate sorprendida.
-¡Esa soy yo! –Hayate sonrió y se abalanzó para abrazar a la rubia que estaba en frente suyo.
-¡Cómo te he echado de menos…!
-Y yo a ti, Hayate. –Fate soltó la mano de su mejor amiga para abrazar a la otra castaña. Nanoha se sintió algo extraña, allí. Pensaba que sobraba, que allí no tenía nada que hacer. Después de todo era normal ya que para Fate, era más importante Hayate que ella. Mucho más.
O eso pensaba Nanoha.
Cuando no se dio cuenta, Fate ya la estaba presentando.
-Hayate, esta es Nanoha, mi mejor amiga. –Sonrió alegremente.
-¡Ey! ¡¿Qué tal Nanoha!? ¡Un placer! –Acto seguido Hayate la abrazó, para la sorpresa de Nanoha.
-Encantada Hayate, he oído hablar mucho de ti. –Nanoha le sonrió.
-Oh… Qué alegría me da oír eso… -Rió pícaramente a Fate.
-Hayate, ella ya lo sabe todo. Espero que no te moleste. –Fate se rascó la nuca.
-¡Qué va! ¡Si eres amiga de Fate, confío en que no le dirás a nadie! –Miró a Nanoha y le guiñó un ojo.
-Eres exactamente igual a la descripción que me dio Fate de ti, nyahaha. –Rió de lado Nanoha.
-¿Ah sí? ¡Pues que sepáis que mi pecho ha crecido! ¡Hmpf! –Giró la cara indignada con el ceño fruncido.
-Ah… No quería… -Respondió Nanoha.
-Na, Tranquila, ¡que era broma! Pero lo del pecho sí es verdad, jejeje. –Rió.
-Me alegra que estéis aquí chicas. Aunque yo venía toda ilusionada con despedazar al Ghoul y me encuentro con una chica rubia medio zorro peleando y la otra escondida tras un árbol. –Rió a carcajadas y las otras dos temblaron.
-¿No me digas que…? –Musitó Fate sonrojada.
-¿Qué si vi toda la escena? ¡Por supuesto! ¿Qué os pensabais? Juasjuasjuas.
Las otras dos parecía que le salía humo de la cabeza.
-Os estabais poniendo romanticonas, ¿eh? Por eso vine a interrumpir, ¡no quería que llegaseis a más y alguien acabara pasando por aquí y os grabase! –Palmeó las dos espaldas de las chicas.
-¡HAYATE! –Gritaron las dos.
-¡No es mi novia! –Aclaró Fate.
-No somos pareja Hayate-chan… -Musitó Nanoha.
-¿Hayate-chan? –Yagami miró sorprendida a una Nanoha tapándose la boca.
-Lo sien…
-¡NO! ¡Hayate-chan me gusta! ¿Ahora somos amigas verdad? ¡Llámame como quieras! –Sonrió Hayate.
Nanoha agradeció su personalidad, excepto lo pícara que era, pero aún así, tenía sus partes buenas. Le gustó Hayate nada más conocerla y ahora entendía el por qué Fate se llevaba tan bien con ella.
-Entonces te llamaré Hayate-kun, nyahaha.
-¡No! ¡No soy un chico, mou! –Hayate infló los pómulos para después soltar una risilla.
-Claro, claro Hayate-chan. –Nanoha le acarició la cabeza.
-Jeje…
-Me alegro que os llevéis bien, chicas. –Fate sonrió y después añadió;
-Hayate, ¿Por qué estás aquí? Tengo entendido que te fuiste del anterior barrio debido a que tus padres murieron y como la gente te conocía y eras menos de edad, tenías que vivir con un tutor legal, la gente sabía que los guardianes no tenían nada que ver con tu familia y entonces… ¿No me digas que os fuisteis a vivir aquí? –Los ojos de Fate brillaron con intensidad.
-¡Um! ¡Ahora estaremos juntas! Además… Me voy a apuntar al infierno ese que está al finalizar la calle a la derecha, está cerca de una pastelería llamada… ¿Mid-childa? ¡Es que siempre voy a comprar allí porque están buenísimos los pasteles!
-¿Mid-childa? Esa es mi pastelería… Bueno, la de mi familia…
-De pronto comenzaron a reír a carcajadas.
-¿Cómo es que no te he visto? –Se lamentó Nanoha, suspirando.
-Supongo que me habrás visto, seguro. Conozco a tus padres. Voy tan seguido allí que a veces hasta me regalan pasteles para mis guardianes, jejeje. –Dijo rascándose la nuca.
-Madre mía, debo de estar absorta en mis pensamientos para no haberme dado cuenta…
-Pues sí, jaja. –Rió Fate.
-¿Eso quiere decir que a partir de hoy estaremos todas en el mismo infierno? –Preguntó Hayate.
-No sé, nosotros vamos al que tú te inscribirás, eso seguro. Pero ¿cuándo te inscribes?
-Mañana es sábado, por lo que el lunes ya estaré allí. –Sonrió. –Podemos quedar el fin de semana, si queréis.
-Claro, pero tengo una duda. ¿Cómo es que no ibas antes a la escuela? –Preguntó intrigada Nanoha.
-Eso es porque cuando murieron mis padres y me fui a vivir aquí con mis guardianes, que ahora son parte de mi familia, cogí una depresión y me puse enferma. No supe jamás que fue pero me alegro de haberlo pasado. Creo que todo esto fue hace menos de un año, así que en verdad no es tanto tiempo el que he estado separada de Fate. Pues eso, que ahora hace un mes o así se me pasó y bueno, cada día pasaba por la pastelería o bien sola o con una de mis guardianes o con todos. Mis guardianes me dieron algo de tiempo para adaptarme a vivir aquí y entonces me inscribieron en el colegio. Ahora creen que Shamal es mi madre, Vita mi hermana y Zafira mi padre, jajaja. En cambio Signum es una compañera de piso, la pobre, jajaja. –Hayate estalló en carcajadas.
Fate se comenzó a reír también y dijo:
-¡Jajajaja, pobre Signum! ¡Con el carácter que tiene!
Nanoha sabía que eran sus guardianes pero no los conocía, así que la risa no le salió.
-Lo siento, Nanoha. –Dijo Hayate entre jadeos. –Ya te los presentaré.
-Sí, son buena gente. –Dijo finalmente Fate.
-Bien, ¿Nos vamos? –Sugirió Fate.
-Oh, espera. Cambiemos números. –Advirtió Nanoha.
-Es verdad, así podremos hablar, enviarnos mensajes y quedar, chica lista. –Asintió Hayate.
-¡Mou Hayate! –Dijo Nanoha.
-Vale, ya paro jaja.
Cambiaron teléfonos celulares y siguieron hablando camino a casa hasta que se detuvieron en un cruce, listas para irse cada una a su casa.
-¿Vivís cerca?
-Vivimos juntas. –Dijo Fate, como si fuese lo más normal del mundo.
-Oh… Ya ve…¿¡QUÉ?! –Hayate las señaló
-¡ESO!…!ESO ES INDECENTE! ¡A ver qué cosas hacéis por las noches…!
Las dos fruncieron el ceño y dijeron al unísono;
-¡HAYATE!
::::::::::
Ya cada una en su casa, cenaron y se fueron a la cama. Esperando con ansias el día de mañana.
-¿Fate-chan…? –Preguntó Nanoha, en su cama.
-Dime.
-Me agrada mucho Hayate.
-A mí también.
-Oye, de verdad me asustaste cuando te heriste, así que no vuelvas a hacer una cosa así se alocada. ¿Vale?
-Mi obligación es protegerte, lo haré si es necesario. –Dijo con una voz que sonaba muy segura.
-¡Mou, Fate-chan…!
Fate rió ligeramente y Nanoha imitó el gesto.
-Fate-chan…
-¿Qué?
-Etto… ¿Puedes dormir conmigo…?
Fate se levantó al oír aquello y apoyó su mentón en el borde de la cama de Nanoha.
-Claro. –Dijo sonriendo.
Nanoha se giró para ver el rostro de su guardiana y sonrió, algo ruborizada pero que no se notaba en aquella oscuridad de la noche.
Fate se metió en la cama de su mejor amiga y mirándose una a la otra y dedicándose una última sonrisa a lo largo de aquél cansado día, cerraron sus párpados.
Poco después Nanoha sintió un cosquilleo en sus piernas y se comenzó a reír bajito.
-¿Nanoha?
-¡Mou! ¡Fate-chan…! Jajajaja, ¡Tu cola…! ¡Me hace cosquillas!
Fate se ruborizó por enésima vez aquél día y escondió orejas y cola, infló los pómulos y dijo con un hilo de voz;
-Eso es por qué te has quitado los pantalones del pijama…
Nanoha se miró por debajo de las sábanas y exclamó;
-¡Oh, es cierto! Espera…
Encendió la luz, que las cegó por un instante a ambas y Fate, para no provocar una hemorragia nasal, giró la cabeza en dirección a la pared. Luego la castaña volvió a la cama, hablaron un rato más y se durmieron.
::::::::::
¡Mou! ¡Qué tarde es! ¡Son las doce Fate-chan! ¡Habíamos quedado hoy para hablar con Hayate por el celular! –Dijo una ajetreada Nanoha recogiendo todo el cuarto.
-¡¿Cómo nos hemos levantado tan tarde!? –Se lamentó Fate.
-¡Seguro que ayer nos dormimos tardísimo porque no había instituto hoy!
-¿¡De que hablamos anoche?! –Preguntó alterada la rubia.
-¡Creo recordar que de animes!
-¡¿Tanto rato!?
-¡Fate-chan, a mí jamás se me terminarán los temas de animes! ¡Me puedo pasar hablando de ellos todo el día perfectamente sin cansarme!
-¡Lo mismo yo!
-¿¡Por qué gritamos?! –Preguntó Fate.
-¡No lo sé! ¡¿Por qué estamos ajetreadas!?
-¡Será eso!
Terminaron de recoger la habitación y rieron a carcajadas.
-Está bien, llamemos a Hayate. –Apuntó Fate.
-Um. –Asintió Nanoha.
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Estuvieron un rato hablando un rato con Hayate y aguantando sus típicos comentarios pícaros de por qué nos habíamos levantado tan tarde y de que seguro que por la noche estuvieron haciendo "cosas" para dormirse tan tarde. Y ellas siempre respondían de la misma manera.
Decidieron quedar en casa de Suzuka, ya que era una enorme mansión. Hablaron todas en un chat de internet y quedaron en que le presentarían a la tan nombrada Hayate Yagami y a sus guardianes. Suzuka accedió gustosamente.
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Estaban absolutamente todas las invitadas en la gigantesca sala de estar de la mansión Tsukimura, hablando alegremente;
-Hola, gracias por invitarnos. Soy la supuesta madre de Hayate. –Rió Shamal al decir esto a Suzuka
-Bienvenidos, soy Suzuka, una amiga de Fate. –Le devolvió la sonrisa.
-Yo la supuesta hermana pequeña… -Regañó Vita entre dientes.
-Yo la supuesta compañera de piso… -Le tendió la mano Signum, siempre son su mirada seria.
-Lo siento, esto es debido a su carácter, jaja. –Rió Fate, seguida por Shamal.
-Y yo el supuesto padre. –Concluyó Zafira.
-¡Cuánto tiempo Signum! –Fate estrechó la mano con ella.
-Lo mismo digo, Testarossa. –Sonrió.
-¡Qué familiaridad! –Objetó Hayate.
-Claro, ¿no te acuerdas? –Fate la miró curiosa mientras se sentaba
-Por supuesto, mis guardianes me han enseñado todo lo que sé de magia y Signum es la que más sabe de combate, junto con Vita, así que ellas nos estuvieron dando clases… ¿Cómo olvidarlo? –Sonrió Yagami.
-Parece que estéis hablando del año de la pera. –Informó Nanoha riendo.
Las demás soltaron unas carcajadas y comenzaron a hablar tranquilamente.
Todos se presentaron y dialogaron de todos los sucesos ocurridos hasta ahora. Y de los clanes, la magia, Salander… Vamos, todo lo que Fate le había contado ya a Nanoha.
Obviamente, en la sala no había nadie, sólo ellas. Ya que Suzuka había pedido que no las molestasen y que picaran a la puerta.
-¿O sea que el lunes vendrás a nuestro instituto? ¡Pues me pregunto en qué clase te tocará! –Exclamó Arisa felizmente.
-Bueno… Sobre eso…
Hayate las miró a todas riendo de lado, rascándose la nuca y entonces anunció;
Las demás la miraban sorprendida, esperando una continuación.
-Jeje, es que hice un poco de trampa en lo de las clases. Conozco a la directora, nos llevamos muy bien. Esto no lo digáis a nadie porque es información confidencial, pero ella es la jefa de una organización de magos que trabaja para exterminar a los Ghouls de una vez por todas. Lindy Harlaown, realmente ella es muy fuerte. Espero que no la veáis enfadada…
Un escalofrío la recorrió y se vio obligada a abrazarse a ella misma mientras apretaba los dientes.
-Ah se me olvidaba, trabaja con sus hijos, Chrono y Arf. Ellos también son magos y me imagino que más miembros de su familia, supongo.
-Hayate… Nos debes explicaciones… Dinos, ¿Cómo la conociste y como sabes tú de esto? Y además… ¿Cómo se llama la organización esa? – La interrogó Shamal.
-Vale, vale… -Suspiró.
-Veréis, un día estaba yo cazando Ghouls por este barrio que, por cierto desconozco los motivos pero cada vez vienen más…
Fate miró a Nanoha y ésta bajó la mirada, algo apenada. Fate le cogió la mano en una muestra de afecto, por lo que la castaña sonrió y la chica zorro hizo el mismo gesto.
-Bueno, a lo que iba, que estaba yo cazando un monstruo y realmente era muy poderoso, tonta de mí, luché con todas mis fuerzas pero me derrotó y fue cuando de repente vi a alguien sujetándome y destrozando al monstruo con una sola mano. Después de eso, hablamos y me dijo que era la jefa de la organización TSAB, no me preguntéis a qué viene el nombre por qué no tengo ni idea, me preguntó mi nombre y edad y me dijo que era muy fuerte para mi edad, ya que casi conseguía derrotar al monstruo. Me pidió que por favor aceptara la oferta de trabajar con ellos. A partir de ese día, llegaba un poco tarde a casa siempre por las misiones, pero realmente me gusta este trabajo… Me hace sentir bien… -Miró hacia arriba y luego sonrió.
-¿Por qué no nos lo dijiste? Ya decía yo que últimamente llegabas tarde… -Objetó Vita, mosqueada.
-Lo siento Vita, es que no quería meteros en problemas ni nada, jejeje. –Sonrió rascándose la nuca.
Signum se levantó decidida y dijo muy seriamente.
-Pues ya puede estar sentada cuando vayamos a verla, por qué va a tener 6 nuevos integrantes.
-¿Seis? –Preguntó Nanoha.
-Sí. Shamal, Vita, Zafira, Testarossa, Takamachi y yo. –Informó Signum con los ojos cerrados.
-¿Yo? –Se preguntó Nanoha, aturdida.
-Sí, nos has contado que tú has curado a Fate de sus heridas y tienes un poder escondido dentro, ¿no? Pues entonces, también estás con nosotros. –Dijo Vita como si fuese obvio.
-De-De acuerdo…
-¡Pero…! ¡Puede estar en grave peligro…! –Objetó Fate, apretando la mano de Nanoha.
-Testarossa, es obvio que todos corremos ese riesgo, ¿Pasa algo?
-Es que…
-Atraigo Ghouls. –Se atrevió a decir Nanoha, cortando tajantemente a la rubia.
-¿Cóm…? –Todos se quedaron boquiabiertos.
-Atraigo Ghouls, por eso siempre Fate me salva y es mi guardiana, eso ya lo sabían. Es debido a mi poder.
-Vaya… Entonces Fate va a tener que hacer más esfuerzo para protegerte, jaja. –Hayate rió.
-No te preocupes, nosotras te protegeremos, además tú también puedes ayudar cuando una aliada esté en peligro. Según lo que vi yo ayer, tu magia es realmente interesante. –Yagami le picó un ojo.
Nanoha se ruborizó nada más recordarlo, al igual que Fate, pero rápidamente se sacudieron la cabeza y volvieron a la realidad.
-Arisa, Suzuka, puesto que no tenéis poderes, confiamos en que guardéis el secreto y nos apoyéis. Es importante, ¿De acuerdo? –Signum habló intimidante.
-Seguro. –Las dos asintieron, felices de poder compartir ese gran secreto juntas que las mantenía unidas, aunque no pudieran usar magia.
-Ah, por cierto, Signum llámame Fate. –Le sonrió la chica zorro a la guardiana pelirrosa.
-No.
-¡Mou! ¡¿Por qué!?
-Por qué no.
Fate infló los pómulos y frunció el ceño. Sus orejas se doblaron hacia atrás y su cola deslizándose en el aire, dándole un toque elegante.
¡QUÉ MONA! –Hayate, Nanoha, Arisa y Suzuka se abalanzaron hacia ella y la abrazaron a más no poder.
-¡Suéltenme! ¡Qué no puedo respirar!
-¡Mou!
Al separarse al fin, Nanoha fue la primera en hablar;
-Signum-san, a mi llámeme Nanoha, ¿sí?
-De acuerdo, Nanoha.
A Fate casi le estalla la cabeza en ese momento, pero se indignó y giró la cabeza.
Signum y los demás guardianes no pudieron evitar soltar una carcajada.
Miraron el reloj y Signum avisó;
-Ama Hayate, es tarde, deberíamos irnos a casa.
-¡Te he dicho mil veces que me llames por mi nombre, Signum!
-No, usted es mi ama y le hablaré como tal. –Rió un poco y se llevó una mano a los labios.
-Bueno, tienes razón, Nanoha, vamos. –Fate habló, pero al darse cuenta de que la mano de Nanoha y ella estaban cogidas, la soltó rápidamente.
Nanoha frunció el ceño y la miró con curiosidad, pero la rubia bajaba la cabeza.
-¿Vais a parar de hacer teatro o qué? –Anunció Hayate pícaramente.
-¡S-Sí! –Las dos dijeron al mismo tiempo y comenzaron a reír, provocando así las risas de las demás.
Y así se dio por concluida la conversación para finalmente regresar a casa. Habían quedado en que el lunes irían a hacerle una visita a la directora en horarios de clase para que fueran todas a hablar con ella.
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Al llegar a casa aquél día, Nanoha le dio dinero y le suplicó que fuese a comprar el pan para la cena, ya que se le había olvidado.
Fate le insistió en que fueran juntas pero ella dijo que tenía cosas que hacer en casa, así que se adelantó.
Fate, algo molesta, efectivamente fue a comprar lo que le habían dicho y al llegar a casa…
-Ya estoy en casa… ¿Eh? ¿No hay nadie? Pero sí…
Se acercó al comedor silenciosamente y al entrar las luces se encendieron de golpe;
-¡FELICIDADES! –Gritaron todos los de la familia Takamachi al unísono.
Cintas de cumpleaños y confeti volaron por aquí y por allá. Toda la familia con gorros de cumpleaños y la tarta en medio de la mesa, que decía;
¡Feliz 16 cumpleaños, Fate-chan!
La híbrida no aguantó más y se le escaparon algunas lágrimas y se llevó las manos a los labios.
Nanoha se puso pálida al percatarse de que tenía delante suyo a una Fate con orejas y cola.
-¡Bienvenida Fate-chan! –Momoko la abrazó y se percató de sus características, entonces gritó;
-¡KYAAAAA! ¡Una Fate con orejitas de zorro y cola! ¡QUÉ MONA! –Entonces la aplastó contra su pecho.
-¡Yo también quiero ver! –Todos los demás dijeron al unísono.
Al instante todos estaban abrazando a Fate.
La chica zorro se limpió como pudo las lágrimas y dijo;
-¡Mou! ¡Ya está! ¡No me dejáis respirar…!
-¡Mamá que la ahogas! –Dijo Nanoha en un intento de apartar a su padre de la rubia.
-¿Pero por qué tienes orejas y cola Fate-chan? Parecen de verdad. –Dijo Momoko, le quiso tocar las orejas y al ver la cara asustada de Fate, Nanoha se interpuso y dijo;
-Es debido a una apuesta, era sobre si en el último examen ella sacaba más calificación, se debía de poner orejas y cola de zorro en su cumpleaños y si yo sacaba más, me las pondría yo, nyahaha. –Rió Nanoha, rascándose la nuca y esperando la respuesta de algún miembro de su familia.
Las dos estaban sudando, esperando que eso fuese creíble.
-Total, que Fate ha sacado mejor nota que tú. –Informó su padre.
-Exactamente. –Sonrió Nanoha, con esperanzas.
-Bien, pues déjala así, además está muy mona. –Observó su hermana mayor.
-Sí pero la apuesta también trata de que si alguien le toca las orejas o la cola, ella perderá y tendrá que ir con uniforme de chico un día entero a la escuela.
-¡Nanoha! ¿Acaso se te ha olvidado? Vaya cabeza la tuya, me prometiste que si yo iba al colegio vestida con el uniforme masculino, tú también lo harías.
Fate intentó aguantar la risa pero por dentro se estaba partiendo.
-Serás… Oh, claro pero si yo te las toco no vale, tiene que ser otro, ¿verdad?
-Sí. –Asintió la hibrida.
-Ya veo… -La familia dijo a la vez, con los ojos realmente brillantes. Tanto que daban miedo.
-No estaréis pensando en… -Musitaron las chicas a la vez.
-No… Qué va. Estaos tranquilas. –La voz de Momoko no las tranquilizó, todo lo contrario. Y entonces les entró un escalofrío por todo el cuerpo.
-Bueno, comamos pastel. –Anunció Nanoha, riendo de lado.
Antes de sentarse, se acercó al oído de Fate y le susurró;
-Fate-chan, se cuidadosa. No quiero ir el lunes al colegio y que nos vea todo el mundo con el uniforme masculino. –Frunció el ceño, cosa que hizo a Fate reír.
-Vale. –Le susurró la rubia.
A lo largo de la comida, Momoko fue la única que intentó tocarle la cola o las orejas, pero con los reflejos de Fate, siempre la movía o esquivaba.
-¿Qué tan bien hecho puede estar ese disfraz como para poder mover la cola y la orejas con tanta agilidad…? –Preguntó Momoko, agotada de tanto intentarlo.
-Eso es por qué me lo hizo una amiga mía, nyahaha. Sabe coser de maravilla. –Sonrió.
-Ya veo… Bueno ahora que ya hemos terminado de comer falta el pastel. –Anunció el padre.
Cantaron cumpleaños feliz y repartieron para cada uno una porción de tarta, después de terminar todos con la barriga hinchada, Momoko habló mientras intentaba tocarle las orejas;
-Bueno… Fate-chan… ¡Hug…!
Nanoha le cogió por detrás, levantándole los brazos.
-Creo que deberíais bañaros ya… Hoy que es su cumpleaños, Nanoha… Báñate con ella… -Dijo intentando forcejear.
-Vamos, Nanoha, déjala ir. Que le vas a hacer daño. –Rió Fate.
Nanoha la soltó pero la advirtió;
-¡Mamá, como le toques la cola me voy a escapar de casa con Fate-chan!
-Vale, vale. –Dejó salir un suspiro.
-Bueno venga. Ya he llenado la bañera, ¿A qué esperáis? –Momoko les guiñó un ojo y ellas se ruborizaron notablemente.
-Cl-Cla…ro… Fate-chan subamos a coger el pijama… -Rió nerviosamente la castaña.
-S-Sí.
Las dos se prepararon las cosas y bajaron al baño, era bastante grande.
Se desnudaron allí mismo, sin mirarse y Nanoha fue la primera en meterse. Ella no paraba de mirar el agua y estaba sentada abrazándose las piernas. El calor cada vez aumentaba en sus mejillas, pensando en que no sabía por qué, pero definitivamente no quería que Fate la viera desnuda. Rápidamente fue el turno de la chica zorro de meterse y ésta se puso de espaldas a Nanoha, exactamente en la misma posición. Poco a poco, las dos estaban cada vez más tensas y el hielo se rompió cuando ambas espaldas se tocaron y las manos de ambas de buscaron. Fate puso sus manos encima de las de Nanoha, para así sentir el contacto.
Nanoha sonrió, al igual que Fate. Pero no se podían ver.
La atmósfera que había en ese momento era mágica, silenciosa totalmente. Pero no un silencio incómodo, sino de aquellos que no quieres olvidar jamás y te gustaría estar así eternamente.
Finalmente, el silencio fue roto por Nanoha.
-Fate-chan.
-Dime.
-De verdad que te pareces a Inuyasha…
-¡Mou! ¡Nanoha, para de decir eso! –Fate infló los pómulos, pero sus manos continuaron firmes a las de Nanoha.
-¡Es verdad! Nyahaha.
-Rió.
-Pues tú eres igualita a Kagome, entonces.
-¿Por qué?
-Por que las dos sois unas obstinadas.
-¡Mou! ¡Pues igual que tú!
-Ya no se vale, tu has dicho que me parecía más a Inuyasha.
-Pues sales perdiendo tú por qué me vas a tener que obedecer o hago que te hundas en el suelo, nyahaha.
Fate rió también.
-Entonces… Yo te protegeré, Kagome. –Soltó una pequeña risilla.
-Pues yo soy la única que te puede controlar en tu ira, Inuyasha. –Hizo el mismo gesto.
-Oye, ¿Esta noche dormirás conmigo? –Se atrevió a hacer la pregunta Fate, sonrojada, aunque no la pudiese ver. Esto a Nanoha la sorprendió.
-Veo que la picardía de Hayate te está afectando. –Rió a carcajadas.
-¡Nanoha!
-Sí. Claro que dormiré contigo, Fate-chan. ¿Cuándo no hemos dormido juntas des de que nos conocemos?
-Sólo una vez, cuando me vine a vivir aquí. –Sonrió, recordado la escena.
-Por eso. Me alegro tanto de que hayas venido a vivir aquí, Fate-chan…
-Yo me alegro de que tú y tu familia me hayáis aceptado tal y como soy.
-Fate-chan… Sinceramente, la gente de aquella época era estúpida. –En un cambio de posición, se giró para ver la espalda de Fate.
-Si yo hubiera estado allí… ¡Mou! Yo no sé qué te veían de malo! ¡Eran retrasados! –Nanoha levantó algo más el pecho, ahora descubierto, como muestra de indignación y se cruzó de brazos.
Fate, al percatarse de la ausencia de la espalda de su mejor amiga, hizo exactamente el mismo cambio de posiciones, así la una quedó en frente de la otra.
Ambas miraron el cuerpo de la otra, con detenimiento. Deteniéndose siempre donde comenzaba la mitad inferior a sumergirse en el agua.
Las dos, ruborizadas demasiado, empezaron a entrar en calor.
-¿Tú crees? –Rompió el silencio Fate.
Nanoha volvió a sus colores y reaccionó;
-¡Por supuesto! ¡Nada más tienes que mirarte! ¡Eres un diez lo mires por dónde lo mires! Tienes un cuerpo perfecto, unos pechos grandes y bien formados, delicadas curvas, piernas bonitas, un rostro hermoso y esos ojos tan llamativos, tan bonitos cual rubíes… Y el pelo rubio largo tan bonito. Además, con esas orejitas y esa cola lo rematas.
-Nanoha señaló con el dedo las orejas y cola que hacía segundos habían aparecido de golpe.
-¿Fate-chan?
-Nanoha, la gente de aquella época no es como ahora, antes había más orgullo y marcaban mucho las diferencias… Es por eso por lo que fui tratada de aquél modo. Además… Eres tú la del diez. –Bajó un poco la cabeza pero luego la levantó y miró a una Nanoha confundida a sus ojos color zafiro intensamente.
-Tienes unas piernas largas y bonitas, unas caderas perfectas, unas curvas que marcan tu figura, los pechos bien formados y preciosos… Además tu rostro lo remata todo. Le da cien vueltas al mío, créeme. Tu pelo castaño, suave y sedoso… Y tus profundos azules que siempre me miran tan intensamente…
Nanoha ya irradiaba felicidad por todo su cuerpo, no podía esconder su sonrisa tonta. Y su fuerte sonrojo. Pero entonces le preguntó;
-Fate-chan, ¿estás borracha?
-Hug… -Fate, con la cara roja a más no poder, se desplomó en el pecho de Nanoha, cerrando así los párpados.
-¡Fate-chan! ¡¿Estás bien!? –Nanoha la sacudió, dejando ver su pecho aún más.
Nanoha sentía que iba a tener una hemorragia nasal en cualquier momento pero fue fuerte y cogió a su amiga para envolverla con la toalla. Rápidamente con los ojos tapados, intentó ponerle la ropa interior y la vistió, para luego hacerlo ella e irse a su habitación.
Al final recogió ella el baño y quedó una Fate dormida en su cama, con el pijama puesto. Y ella se sentó a su lado. Procesando en su cerebro lo que acababa de pasar y entonces, Nanoha Takamachi, por primera vez en su vida tuvo una hemorragia nasal.
Cogió un pañuelo y luego de despertarse Fate, se encontró a una durmiente Nanoha en el futón. Decidió dormirse.
::::::::::
-¡Nanoha! ¡¿Seguro que no miraste!? –Fate le preguntó muy sonrojada, después de que Nanoha le contase lo sucedido.
-¡Mou Fate-chan! ¡Te dije que no! ¡Además si vi un poco era inevitable, ya que te tuve que cambiar… -Lo último lo dijo con un hilo de voz.
-¡¿EHHHHHHH!? ¡Eso no me lo dijistes! –Fate estaba a punto de desmayarse de nuevo.
-Pe-Pero me tapé los ojos… ¡Lo juro! –Aseguró tragando saliva.
-No tendré mas remedio que creerte… Pero… ¿Entonces de verdad no has visto nada…? –Preguntó mientras se le acercaba cada vez más a Nanoha.
-Etto… Un… -Tragó saliva. –Un poco sí que vi pero tranquila, ¡no fue nada! ¡Só-Sólo la parte del pecho y ya…!
-Nanoha….. –Fate la quiso estrangular en ese mismo instante, pero dejó pasar el tema.
Era un domingo precioso y no quería desperdiciarlo.
-Da igual.
-No te enfades, Fate-chan… Tú también me viste en el baño… -Se ruborizó la castaña.
-Por eso, dejémoslo ahí.
Pasó aquél día volando, ya que estaban juntas y es que dicen que cuando pasas el tiempo con un ser querido, el tiempo vuela.
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El lunes, habían salido las chicas de casa y se dirigían al instituto, de camino se encontraron con Hayate, Arisa y Suzuka, caminaron juntas hasta entrar en clase.
Al final, Hayate les dijo a las demás que como conocía a la directora, le había dicho que le pusiese en la misma clase que ellas, por lo que estaban seguras de que irían juntas.
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-¡Buenas! ¡Encantada de conoceros! ¡Cuidad de mí por favor! –Guiñó un ojo.
-¡Me llamo Hayate Yagami!
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Bien, aquí termina el capitulo 6, donde por primera vez aparece Hayate. Debo agradecer por los reviews, no sé si queda claro pero se supone que Hayate se presenta a su nueva clase y eso xD lo he puesto asi para hacerlo más interesante pero da igual Xd Bueno, al final he terminado el NanoFate Channel, aki va!
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-¡BIENVENIDOS! –Gritó Nanoha, como siempre.
-Nanoha, cuida tus modales. –Suspiró Fate.
-¡Mou! ¡Qué pesada Fate-chan! ¡Siempre igual! –Se quejó Nanoha, apoyando la barbilla en su mano.
-¡Es que esto es en directo! –Frunció el ceño la chica zorro.
-Bueno Fate-chan, ¿Qué te pareció este capítulo?
-Interesante, a mí en este capítulo ya me han quedado las cosas claras… Aunque tú todavía no sabes sobre mi herida… Bueno, en verdad nadie.
-¿Cómo? ¿Quieres decir que lo has estado ocultando? ¡Pero si yo eso lo sabía!
-Sí bueno… Ya lo verás en el siguiente capítulo… Dejando eso de lado Nanoha, como me hayas visto en la escena de la bañera, te lanzo un rayo de energía…
-¡N-No! ¡Además reconozco que algo sí que vi! ¡Pero no me mates!
-N-NANOHA….
-¡NOOOOOO!
-¡BARDICHEEEE! ¡PLASMA LANCEEEEEEER!
-¡FATE-CHAAAAAAAAAAN NOOOOO QUE ESTAMOS EN DIRECTO!
"Aparece un cartel"
"Problemas técnicos de nuevo, lo sentimos"
-¡Fate-chan…! ¿Cómo…? ¡Si en este fic no hay dispositivos inteligentes!
-¡Jamás te lo perdonaré!
-¡No…!
"Se retira el cartel"
-Bueno, disculpen la intrusión… Pero ahora nuestra anfitriona podrá hablar poco. –Fate dijo señalando a Nanoha, ésta tenía la cara llena de vendajes.
-¡Sfi! –Gritó Nanoha.
-Bueno, sigamos… Ejem… ¡Aquí tenemos a nuestra invitada especial de hoy!
-¡HAYATE YAGAMI!
El público se levanta y aplaude. Hayate saluda y se sienta al lado de Fate.
-Bien, dime. ¿Qué piensas del capítulo?
-Pues que me tendríais que haber invitado a la escena de la bañera.
-….
-Definitivamente no. –Dijo Fate.
-Bastante hiciste ya al principio con tus comentarios pícaros…
-Lo raro es que aún en la bañera estabais muy acarameladas, kukuku…
Fate le tapa la boca a Hayate y acto seguido dice;
-Bueeeeeeno chicos, pues ahora quisiera comentar algo. Realmente al inicio del capítulo pensaba que íbamos a morir, si te soy sincera.
-¡Ygho tfanhbihen! –Habló una Nanoha, envuelta en vendas.
-¡Yo la traduciré! ¡Fate-chan, yo hablo vendano! –Dijo Hayate, sacando el pecho en orgullo.
-¿EEHHHHHH? ¿Qué es eso? ¿Acaso existe?
-No, no, no, no…. ¡Por supuesto que existe! ¡Sólo déjame traducirlo!
-De acuerdo…
-Nanoha dice: ¡Yo también!
-Ah de acuerdo… ¿Algo más?
-Nanoha dice: ¡Sí! ¡Ahora quiero verte vestida con el uniforme masculino!
-¡NOOOO!
-Nanoha dice: ¡Sí, venga! ¡Me visto contigo!
-¡Eh, yo también me apunto! –Gritó una emocionada Hayate.
-Bueno, si ustedes quieres no les voy a decir que no…
En ese momento, Hayate y Nanoha se miraron y se dedicaron una sonrisa maléfica que hizo erizar la piel de Fate.
-¿Q-Q-Qué estáis pensando?
-Nanoha y Hayate dicen: ¡Tú ven con nosotras!
-¡NOOOOOO!
Fate se resistió pero las dos chicas lograron sacarla del escenario a la fuerza y poco después salieron de nuevo; Nanoha y Hayate con trajes de conejita y Fate con el traje masculino.
-Fate-chan… Estás guapísima… Te queda mejor un traje masculino… -Dijo Yagami con admiración. Definitivamente si un chico te viera querría meter su """""""""""""""""""""" _-_"""""-"""""""para luego hacerte _-_-_"""""""""""""""""_-y finalmente """""""""""""""_claro está que después -_""""""
"CAE UN CARTEL"
("CENSURADO")
"DESAPARECE CARTEL"
-Por favor, Hayate ya nos ha quedado claro… -Dijo Fate mientras jadeaba.
-Nanoha dice: Fate-chan… Me encanta cuando te sonrojas… Te puedo… ¿Comer?
-¿N-Nanoha? –Preguntó aún jadeando Fate.
Nanoha se abalanzó contra Fate y le comenzó a quitar el uniforme masculino poco a poco, finalmente se cierran unas cortinas y sale Hayate para dar la despedida al programa.
-¡Bueno! ¡Y aquí se termina todo chicos y chicas! ¡Ah y por cierto si quieren recibir clases sobre sexo, yo las doy, también doy clases y enseño a utilizar utensilios como BIIIIIIIP o también BIIIIIIIP y sobre todo, el que da más BIIIIIIP es un BIIIIIIIP. Las clases son de sábado a domingo, a las siete de la tarde. –Guiña un ojo y se estira una tira del disfraz de conejita- ¡Ja-Neeee!
Y mientras Hayate Yagami, la invitada especial de hoy, decía esto, se escuchaban voces de fondo:
-¡Nanoha…! ¡Ahh!
-Nano…
-¿¡Nanoha?! ¡Nanoha!
-¡Alguien! ¡RÁPIDO! ¡UN PAÑUELO PARA DETENER LA HEMORRAGIA!
-¡Nanoha…!
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Si alguien quiere saber cómo era el uniforme, es un esmoquin blanco con la corbata rosa, el pelo de Fate recogido en una cola de caballo y zapatos marrones. Realmente estaba muy masculina, pero muy cool (KYAAAAAA XDD)
