Disclaimer: On.
Advertencias: Principios de OOC, Semi-AU, Spoiler.
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Hebi no Entiende
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Por: Gaa
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Kyuubi no Kitsune
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Un esplendoroso atardecer se divisó en Konoha, a pesar de que en la mañana las nubes nublaban cualquier tipo de rayo solar, en estos instantes Konoha tenía la mejor puesta de sol que se podría haber apreciado en la semana, y quizás en meses. Los difusos colores de entremezclaban en una melancólica percepción, mientras que Naruto fijaba su clara mirada al cielo.
Traidor… su amigo era traidor del país del Fuego, de Konoha, del equipo Ninja; pero aún más importante, era traidor de su amistad. Sonrió con cierta melancolía mientras que Sakura, recién llegada, se sentaba a su costado admirando con la misma expresión melancólica el atardecer ―
―… Sé lo que se siente Naruto, yo… después de todo lo vivido sigo amando a Sasuke. Quizás sea una chiquillada de mi parte, ¿Quién querría a alguien que es capaz de matarte?, no sólo a ti, sino también a su mejor amigo ―la voz de Sakura se quebraba a ratos, mientras que aquellas palabras calaban en interior del rubio ―
―Es Sasuke, no lo pueden culpar por… ―lágrimas, pequeñas gotas saladas caían por sus mejillas, sus orbes celestes reflejaban tanto el abrumante sentimiento que tenía, como el hermoso panorama en los cielos ―
―Todos sabíamos que Sasuke no podía volver así como así Naruto, a nadie se le da redención por poseer a uno de los más importantes clanes de Konoha ―Y por primera vez Naruto miró a Sakura. Tenía los orbes rojos y dilatados, su labio inferior estaba escarlata de tanto ser mordido, mientras que temblaba ante todo. Sus cabellos desordenados por la exasperación y su tez pálida por la noticia recibida de sus mismos labios: Sakura estaba conmocionada.
Naruto apretó sus manos, mientras que el pasado esplendoroso panorama dejaba entrever la fría noche carente de estrellas, y no pudo evitar pensar en Sasuke…
Hebi admiraba como su líder de mantenía tranquilo observando el patio de su hogar. Por unos escasos momentos pensaron que Sasuke se había dormido sentado, pero tras ver como sus orbes se mantenían abiertos, embelesado ante el silencio de la noche, no dijeron nada más.
Les parecía sorprendente que las cosas en Konoha cambiaran de manera tan abrupta; cuando llegaron no dudaron en recibirlo con los brazos abiertos, llenos de sonrisas e impredecibles salidas, mientras que ahora el rubio revoltoso lo tildaba de traidor y lo miraba con cierto resentimiento, sin duda eso había sido un golpe duro para ellos. Sentían a los ANBU recorrer las casas aledañas, también sentían sus miradas puestos en ellos, pero aún más en su líder quién permanecía impune ante todos aquellos ojos y trampas que colocaban a su alrededor, no les tomaba atención.
Suigetsu, razonando que Sasuke no se levantaría no diría nada en mucho tiempo, decidió incordiar a Karin para que hiciera la comida, quien sobre la misma le dijo a Juugo que hoy le tocaba a él hacer la cena. Hebi permanecía en silencio.
―Quédense aquí ―Sasuke desapareció en una ráfaga de viento.
Tan pronto como hizo aquel extraño movimiento, e inesperado, los ANBU se dividieron en busca del Uchiha. Karin sólo se quedó admirando en silencio una revista, mientras que Suigetsu sacaba su espada para limpiarla, no tenían de qué preocuparse.
Sasuke sabía, sabía que tarde o temprano tendría que actuar y tenía una semana para hacerlo. Tenía conocimiento que los ANBU lo perseguirían en el camino, aquello no podía permitirlo. Con convicción decidió usar su Tsukuyomi, el cual lo activó dejando un Bushin en el camino: Les tomaría tiempo reconocer que eso era un Bushin, y él sólo necesitaba ése escaso tiempo para activar el Tsukuyomi. Los enviaría a un mudo paralelo donde ellos creerían que estaba siguiéndolo a él, los enviaría al valle del fin.
Apresuró su paso, dado que las consecuencias del Tsukuyomi era una pérdida de chakra abrupta. Y así, con el sharingan activado, se dirigió al templo Uchiha.
El bosque tenía un aspecto tenebroso, como siempre, mientras que la Luna menguante se perfilaba por las ramas de los árboles, la luz era suficiente para saber por donde caminaba, mientras que sus percepciones estaban trabajando a todo lo que daban. No tenía tiempo que perder.
Caminó por la pequeña gruta lúgubre, mientras que con prontitud encontró la antorcha que él mismo había dejado años atrás, con un movimiento de manos encendió su objetivo y comenzó a descender. Conocía la gruta de memoria, sin embargo no sabía si en estos años estaría cambiada. Los laberintos y signos del Sharingan o el Pai-Pai se divisaban por donde quisiera que miraba, y encontrando por fin aquella puerta que lo llevaría de nuevo a sus más profundos y rencorosos recuerdos, la abrió: La leyenda Uchiha.
Tenía el suficiente conocimiento que ése lugar ya no era seguro, y lo más apto para su seguridad y ―aunque no lo quisiera admitir― para la de Naruto, tenía que destruir aquel templo único de su Clan. Sabía que el pacto que tenía con los gatos no serviría de mucho para ocultar la localización de ése lugar. Sus mininos también corrían peligro, y tuvo que optar por llevarlos a su 'mundo' en vez de permanecer en el normal.
Utilizando su Sharingan para memorizar cada lápida, escrito antiguos y pergaminos que se le atravesaban, decidió hacer lo más acorde para él mismo, no podía dejar que alguien viera las debilidades de su clan; tampoco quería que nadie tuviera aquel conocimiento negado, y pronto sabría que Uchiha Madara vendría por él, por su inesperada traición: Sasuke lo sabía.
Admirando lo que por última vez sería el último recuerdo que su hermano Itachi le dejó, Sasuke procedió a hacer cenizas y piedras aquel lugar:
―Amaterasu…
Extinguiría los recuerdos Uchiha con 'honor'.
Naruto se sintió irremediablemente extraño, Kyuubi tenía sus sentidos agudizados y pronto sintió la molesta voz de Bijū en su interior ―
―Algo malo pasa mocoso.
―¿Qué? ―Naruto no comprendía, su mirada se centro en Konoha y no veía nada extraño, pero aquel presentimiento ―o más bien dicho― la percepción de Kyuubi lo tenía dudando ―
―Ése chakra… ―Naruto no comprendía de lo que hablaba el viejo zorro ―
―¡Explícate bien 'tebayo! ―pronunció exasperado el Jinchuuriki ―
―¡Es el Uchiha! ―El ambiente se tensó. El Kyuubi trataba de ordenar a Naruto mover sus piernas, e intentaba hacer la percepción más aguda para que su estúpido contenedor se diera cuenta de lo que estaba sucediendo, pero lo único que obtuvo fue que Naruto le diera la espalda a la ventana ―
―¡¿Qué demonios te pasa mocoso?!, ¡¿Qué no te interesa saber lo que hace?! ―Definitivamente Kyuubi sintió lo mismo que cuando Madara quería apoderarse de él, Kyuubi sabía que no debía acercarse al Uchiha, sin embargo la sola presencia de chakra exorbitante que Sasuke profesaba le llamaba irremediablemente la atención: Él quería ir donde el Uchiha ―
―N-no… No debo ir con un traidor ―¡Estaba ofuscado!, su propio Jinchuuriki estaba siendo dominado por el miedo y las estúpidas palabras que le habían dicho ―
―Pues si no vas tú… ―Kyuubi sonrió de manera maligna. No podía romper el sello, ni tampoco incidir mucho en el cuerpo del rubio, pero podía permanecer un tiempo en el estado de conciencia del rubio. Era la primera vez que usaría ése recurso: Iría a por Uchiha Sasuke.
Los ANBU se sintieron ineptos. Tras llegar al valle del fin no dieron con el Uchiha traidor, sin embargo tuvieron desastrosas peleas, para luego darse cuenta de que el poseedor del Sharingan se había salido con la suya, había utilizado su Dōjutsu. Intentaron localizar el chakra ya conocido del Uchiha, pero el crío era más listo: Su chakra estaba disperso por toda Konoha.
Kyuubi estaba excitado, eso se podía ver en su sonrisa macabra y sus orbes rojos que brillaban sin fin. Naruto ahora gritaba desde su interior tras apoderarse por momentos de su cuerpo, mientras que él sólo seguía en la búsqueda del Uchiha, sentía la sangre de su contenedor quemar como si fuera la suya propia, tenía la adrenalina a mil, ¡Maldito Uchiha que no aparecía! ―
―¡¿Dónde?!, dónde estás Uchiha. Venga devela tu ubicación a el gran Kyuubi-sama, ¡El Bijū más poderoso!
―¡Déjame salir zorro de mierda! ―Naruto gritaba como desaforado desde su subconsciente, mientras que Kyuubi sólo giraba su cabeza como loco ―
―Comete un error Uchiha ―aquello lo pronunció de manera desesperada, pero luego de manera casi inhumana Kyuubi sonrió ―, ¡Te encontré!
Sasuke lo presentía, realizar aquellas técnicas cerca de Naruto sólo atraería problemas, y eso era lo que trataba de evitar. El chakra del Kyuubi aún no se desbordaba lo suficiente como para que alguien se enterara que estaba fuera del control del mismo Naruto, sin embargo Sasuke no era idiota, había pasado toda su estancia fuera de Konoha para saber mucho acerca de aquellos condenados Bijū.
Fijo su Mangekyō Sharingan en las llamas negras que consumían todo aquella gruta, apenas quedaba la habitación final para poder desaparecer las llamas.
Pero su percepción no sólo le avisó eso, en las fronteras de Konoha había alguien inesperado. Su rostro pasó de ser estoico a una irremediable cólera. Tenía menos de una semana para poder moverse y Kyuubi venía hacía él, tenía que trazar un plan.
Por entre los árboles y poseyendo aquel endemoniado chakra naranja apareció Kyuubi. Sasuke lo observó en silencio y ya no habían llamas a su alrededor, sólo había un profundo hoyo que abarcaba más de lo que Sasuke pensaba. Naruto, o más bien Kyuubi, tenía las marcas de sus mejillas más rasgadas, mientras que las uñas largas y filosas se movían inquietas. Sintió que irremediablemente Kyuubi se había excitado por desprender chakra, cosa que de antemano ya sabía y aquello sin duda ―a pesar de ser sorpresivo― le ayudaba de sobremanera ―
―¿Tienes a Naruto inconciente?
―Uchiha… ―su voz lo delataba, algo quería de él, y sin más sonrió lleno de arrogancia. Conocía a aquel tipo de bestias, habría tratado con Hachibi, y sin duda los Bijū eran la conformación de chakra más extraña que habían ―
―¿Lo tienes o no?, Kyuubi ―sin duda Sasuke dijo aquello de manera sugestiva y a Kyuubi le pareció sin duda más atrayente ―
―No, sigue gritando como loco ―musitó mientras colocaba una sonrisa macabra ―
―Entonces deja hacerlo yo por ti ―aquellas palabras sin duda atemorizaron no sólo a Naruto quién escuchaba todo, sino a Kyuubi quién no sabía cuales eran las intenciones de Sasuke. La sonrisa perdida de Sasuke sin duda que dejo perplejo a más de uno.
"―¿Estás cómodo, Naruto? ―Sasuke admiraba como Naruto yacía sentado y amarrado a unas especies de cadenas de chakra que el mismo Kyuubi había hecho, levantó su mirada zafiro hasta posarla sobre Sasuke quien se inclinó hasta estar a escasos centímetros del rostro del contenedor ―
―¡Sácame de aquí!, ¡Kyuubi puede hacer algo malo a Konoha, Sasuke! ¡SASUKE! ―repetía una y otra vez, mientras que trataba de alcanzar con sus manos a aquella persona que se erguía delante de él ―
―Lo siento Naruto, Kyuubi y yo tenemos cosas de qué hablar."
Naruto cayó inconciente.
―¡¿Qué le has hecho a mi Jinchuuriki?!
―Nada que le haga daño. Ahora tú y yo tenemos algo de que hablar y sin duda que tu ayuda me vendrá como anillo al dedo ―Sasuke observó por última vez aquel profundo hoyo en el suelo ―
―Doton: Yumi Numa ―Sasuke sabía que aquello le iba a costar una buena cantidad de chakra, y tras utilizar Tsukuyomi y Amaterasu no estaba en mejores condiciones. Aquella profundidad provocada por el Amaterasu pronto se vio copada de lodo, lo cual provocó una visión más lúgubre al lugar. Kyuubi no Kitsune permanecía admirando todo en silencio; sin duda la cantidad de energía que liberaba Sasuke, más su infernal sharingan, lo tenía embriagado. Kyuubi sabía que el clan maldito le traería problemas, tenía que acabar con el Uchiha, sin embargo sabía que no podría. La atracción que tenía por aquella sangre era mucha ―
―¿Qué pretendes mocoso? ―Kyuubi no podía quitar su vista de Sasuke, como tampoco podía dejar de lamer los labios de su contenedor. Se le hacía agua a la boca cualquier movimiento que el heredero del clan hacía, y por supuesto que eso no pasaba desapercibido por el moreno ―
―Uchiha Madara viene a por ti ―Sasuke se giró hasta quedar a unos escasos pasos del más poderoso Bijū, mientras que aquello no le caía por sorpresa ―
―Ya lo sé mocoso inútil. Ahora debe estar por las fronteras de Konoha. ¿Qué es lo que quieres de mí?
―Tu poder. Sé perfectamente que la técnica que llevas a cabo dura aproximadamente media hora, pero también sé cuales son tus debilidades…
―No creo que sólo quieras eso. ¿Qué le sucederá a mi Jinchuuriki? ―Kitsune no era estúpido, ni mucho menos Sasuke, el utilizar a Kyuubi a través de Naruto provocaría daños, daños que podrían llegar a ser irreparables ―
―Quiero al consejo de Konoha y a Uchiha Madara ver morir antes mis ojos. Lo que le suceda a Naruto se puede curar, siempre y cuando me digas una cosa ―la perfilada mirada de Sasuke no dejaba opciones. El poseedor del Mangekyou Sharingan mantenía sus profundos orbes rojizos mirando al Kitsune, mientras que el otro ya asemejaba lo que quería decir ―
―Dime dónde puedo conseguir mi Fuumetsu Mangekyou Sharingan.
El silencio se produjo tras esas frases. Decirle a Sasuke cómo encontrar su mayor punto débil sería también decirle el secreto de cómo mantenerlo controlado por el resto de su vida. El sólo hecho de que el mocoso Uchiha tuviera en su poder una de las perfecciones del Mangekyuou Sharingan ya le traía problemas en su manera de comportar, y de antemano sabía que aquel infernal chakra de Sasuke superaba con creces al de Madara: Uchiha Sasuke tenía tanto resentimiento como nobleza. Tenía tanta sed de venganza como también tanto que dar, y él, el Bijū más poderoso seria controlado como un estúpido perro que haría lo que quisiese ―
―No seas estúpido Uchiha, sabes lo que significaría eso ―Kyuubi no estaba dispuesto a ser domesticado así como así ―
―No me hagas la tarea más difícil. Sé que mi Magekyou te es tan atractivo como mi sangre y chakra. Dímelo tú y no me hagas perder mi tiempo Kitsune
Tensión, Tsunade sentía una gran tensión en Konoha. La noche estaba demasiado tranquila como para dormir sin ser despertado, y tenía plenos conocimientos para saber que era lo que significaba eso: Algo andaba mal.
Frunció el ceño de manera grotesca mientras trataba de localizar cualquier señal que perturbara la tranquila noche de Konoha, sin embargo sólo conseguía pequeños rastros de ANBU y un chakra no tan desconocido, había chakra en toda Konoha de Uchiha Sasuke, se extinguía en algunos puntos, pero su chakra estaba esparcido. El bastardo Uchiha estaba haciendo de las suyas.
Furiosa golpeó con fuerza la mesa de su despacho, mientras que salía a pasos presurosos del lugar, su chaqueta se ondeaba por la rapidez adquirida, maldito bastardo Uchiha y su sed de venganza ―
―Tsunade-sama… ―aquello la tomó por sorpresa. Ante sus ojos no estaba nada más y nada menos que Sakura. Tenía facultades para decir que para la chica de orbes jade encontrar chakra de personas no era un inconveniente, y en su mirada se reflejaba la angustia de saber que Sasuke quizás estaría haciendo actos erróneos que sólo acarrearían su inmediata ejecución. Tenían que actuar rápido.
―Sakura, ¿Sabes dónde demonios está el bastardo? ―Tsunade sabía que tenía que actuar rápido. Su voz sonó brusca, mientras que su mirada decía exactamente lo que sentía en esos momentos ―
―Sólo sé que está más cargado hacía la salida Sur de Konoha…
―Los dominios Uchiha.
La sonrisa socarrona que tenía Sasuke no se la podía sacar nadie. Kyuubi apretaba los puños de su contenedor con fuerza, mientras que sangraba por las palmas debido a sus largas y afiladas uñas, Uchiha Sasuke había ganado ―
―Con que el Maestro de los siete caminos. No sabía que una masa de chakra como tú tuviera esos conocimientos.
―Cuidado Uchiha. Seré tu esclavo pero aún tengo unos trucos debajo de la manga ―la voz de Kyuubi sonó sin duda alguna rencorosa y peligrosa. Los Bijū eran de armas tomar y su orgullo algo intocable ―
―Uh, la inútil Godaime viene por éstas direcciones, creo que habrá que posponer nuestro encuentro bastardo ―despreciable. Si había que catalogar en una palabra al Bijū de Naruto era esa. Kyuubi era un perfecto arrogante y sobretodo manipulador; sin embargo Sasuke sabía que Kyuubi antes que todo admiraba la buena vida ―
―Hn. Será mejor colocar al idiota en una posición que no nos implique.
Kyuubi no Kitsune desapareció. Naruto cayó como peso muerto y Sasuke sin intenciones de recogerlo antes de la caída, caminó hasta inclinarse hasta lograr alcanzarlo. Admiró como la respiración se volvía regular y volvía a su inquietante normalidad y no aquel aire denso que había hace algunos minutos. Lo cogió de manera firme por la cintura y levantándolo sin importancia esperó hasta que llegara la Godaime y Sakura.
―Sasuke ―la voz de Sakura sonó demacrada. Naruto parecía inconciente y cansado y la Godaime no esperó mucho para arrebatárselo de los brazos ―
―No le digan nada al idiota ―Sasuke desapareció.
La Godaime sabía que allí había gato encerrado y admiró el lugar casi con odio. Aquel pantano que se erguía tras Sasuke parecía resiente, sin embargo no podía opinar de manera empírica: Ella nunca había estado por aquellos lugares. Los dominios Uchiha era casi como una leyenda que nadie se atrevía a pronunciar y el hecho de que Sasuke regresara a revivirla le incomodaba.
Ya averiguaría que era lo que el Uchiha buscaba allí.
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Bien, lo prometido es deuda.
Sin duda no esperaba que Naruto tomara un rol protagónico, pero tras pensarlo mucho me di cuenta de que era lo necesario para hacer funcionar bien el Fiction. ¡Lamento la demora!
Por otra parte continuaré con los Fiction que llevan más capítulos para finalizar en los que llevan menos.
Espero que les haya gustado el capítulo y les haya picado la curiosidad.
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