Hola de nuevo, vengo con un nuevo capítulo salidito de mi cabeza horneadora jajajaja, y me doy cuenta que este fic lo público mensualmente, así que dejémoslo así cada 22 del mes o unos pocos días antes.

Bueno está vez creo que les traigo dos sorpresas que espero les gusten bastante y además ya se aclarará por completo cuáles serán las parejas, por si alguien estaba con duda.

Además es el capítulo más largo que he escrito, andaba emocionada e inspirada, al fin mi cerebro se puso a trabajar.

Como siempre los personajes pertenecen a Nakamura-sensei aplausos a ella.

Y por último gracias a todas las personas que leen y comentan este fic siempre escribo esperando que les guste.

Ahora sí a leer!

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Ahora… hagamos una locura

El día en que Miyagi hablo con Shinobu después de mucho tiempo sin verse, regresó a su casa y se fue directamente a buscar la foto de su sensei. Se sentía bastante confundido por todo lo que había pasado con el rubio, pero ahí estaba en sus manos la razón de que nunca pudiera avanzar en su vida y se quedará atascado en ese amor que tanto tiempo atrás termino, de la manera más dolorosa.

Observo la foto y a la mujer que sonreía en ella, y pensó en lo mucho que Shinobu le recordó a si mismo por aquellas épocas; él también se había enamorado de una manera simple e inocente, también se había enamorado de alguien mucho mayor que él y también había luchado por ese amor a base de insistencia y seguridad en lo que sentía. Pero a él si le habían correspondido.

No pudo pensar claro cuando el rubio se le declaró, empezando porque nunca en la vida se le había pasado por la mente tener una relación de cualquier tipo con una persona del mismo sexo; además, como también le había dicho a Shinobu, hasta la fecha pensaba que el chico lo odiaba bastante.

"Bueno, supongo que ahora si tiene razones para odiarme" murmuro el pelinegro sin dejar de observar la foto "pero jamás en la vida habría podido corresponderle y no es correcto engañar a un niño que está confundido sobre sus sentimientos, aunque parecía muy seguro" bufo recordando la seriedad del chico, pero otro recuerdo se antepuso, un recuerdo de él mismo con esa misma seriedad frente a la persona de la foto. Ahora entendía lo que debió sentir el rubio cuando recibió una rotunda negativa por su parte ya que él mismo lo había sentido "Pero no quiero ver que ese mocoso pase lo mismo que yo pase cuando sensei enfermo, porque sea como sea el amor acaba, siempre acaba" susurro mirando con tristeza la fotografía.

En serio odiaba el amor y no creía que existiera en el mundo alguien capaz de cambiar su pensamiento, ni alguien que entendiera el sentimiento de pérdida que queda cuando la persona querida muere.

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El rubio no había parado de llorar en los restantes quince minutos que el chico de los ojos azules le dijo que le esperara, aunque si había disminuido su volumen lo que alivio a todo el que estuviera en la cafetería o al frente de ella. En ningún momento se le había pasado por la cabeza el marcharse de ese lugar, sentía que esa persona que lo rescato de morir ahogado por las lágrimas que trataba de contener debía tener algo importante que decirle y quería saber que era.

"Disculpa que te lo pregunte hasta ahora" le susurró la voz de Kusama Nowaki "¿cuál es tu nombre, puedes decírmelo?" con toda la amabilidad del mundo el ojiazul le seco las lágrimas que tenía en las mejillas y dándole una brillante sonrisa lo alentó a contestar.

"Takatsuki Shinobu" respondió entre hipidos, pero tenía la garganta tan seca y la voz tan débil que el otro seguramente no lo escucho; aclarándose la garganta y restregándose los ojos volvió a responder "Takatsuki Shinobu"

"Bueno Takatsuki- kun ¿quieres acompañarme por unos momentos? Me gustaría hablar contigo" ofreció su mano al rubio y espero que este la tomará "¿puedes caminar, estás más tranquilo?" Le cuestiono pensando que tal vez el chico no estaba preparado para salir.

Shinobu solo asintió y tomo la mano que el de cabellos negro azulado le ofrecía sin dejar de derramar lágrimas que ahora eran del todo silenciosas. El más alto se despidió de todos y pidió disculpas por los inconvenientes, mientras que el de orbes grises hacía reverencias al no ser capaz de emitir muchas palabras, recibiendo a cambio palabras de apoyo de parte de algunos empleados como "Anímate".

Ya fuera del establecimiento el más alto noto que no había soltado la pequeña mano de su acompañante, pero este le apretaba la suya con tanta fuerza que en ningún momento quiso soltarla, además que estaba temblando mucho y si lo hacía podía parecer que lo estaba rechazando.

"Takatsuki- kun, ¿quieres hablar en el parque o prefieres hacerlo en un lugar más privado? Mi casa está cerca de aquí y si no quieres caminar te puedo levantar otra vez" se detuvo un momento volteándose a ver al chico y esperar su respuesta notando lo rojos que estaban los ojos del rubio, lo cual era una lástima porque se veía que tenía unos ojos muy bonitos.

"Muchas gracias por todo, pero no hace falta que me levantes" susurró Shinobu rechazando el ultimo ofrecimiento de Nowaki pero no aclarando la primer pregunta.

"Y ¿Qué me dices, quieres hablar conmigo o prefieres que te ayude a llegar a tu casa? probablemente tu familia este preocupada" cuestiono el ojiazul.

"No quiero ir a mi casa, por favor" murmuro apenado el rubio mirando a Nowaki con sus grandes ojos llenándose de nueva cuenta con lágrimas "podemos ir a la tuya, por favor"

"Por supuesto" afirmó el ojiazul recibiendo un asentimiento por parte del menor.

Caminaron por aproximadamente diez minutos más tomados de la mano en todo momento, aunque Nowaki hubiera preferido poder abrazar al rubio ya que para él no había nada más confortable que un abrazo. Apenas entraron en el humilde departamento del mayor este realizo su cometido y abrazo al rubio fuertemente, protegiendo a ese chico tembloroso de la tristeza que lo rodeaba. Shinobu no se resistió y al contrario se pegó al cuerpo del más alto aferrándose con sus brazos de la espalda del desconocido ahogando nuevos sollozos en su pecho. Nowaki empezó a acariciarle la cabeza en un gesto conciliador.

"Tranquilo, Takatsuki- kun ¿quieres hablar sobre ello, o quizás sea mejor una bebida?" ofreció recibiendo como toda respuesta un asentimiento que sintió en su pecho.

Sin soltarlo camino con él abrazado hasta el cómodo sofá que adornaba la sala y lo deposito en él soltándolo solo hasta que sintió que el agarre del otro se debilitaba un poco. Luego se dirigió rápidamente hasta la cocina donde tomo una botella de agua del refrigerador y regreso donde estaba su acompañante. Le dejo beber todo lo que quiso y cuando lo vio respirar un poco agitado pero ya sin lágrimas ni sollozos, hablo.

"Sé que no es de mi incumbencia, pero comprendo cómo se siente el rechazo" empezó arrodillándose frente al pequeño rubio "hace poco me enamore de una persona, alguien que estaba pasando por un momento difícil, alguien que me gusto desde el primer momento en que le vi a pesar de que no le conocía, pero al final me paso lo mismo que a ti, esa persona no me amaba y lo peor es que lo perdí por la persona que le estaba haciendo sufrir en ese momento" contó ganándose la mirada atenta de Shinobu quien no perdía detalle de cada gesto de dolor y frustración que hacía el azabache "No culpo a esa otra persona por haber recapacitado y haber alejado a Hiro-san de mí, porque yo se lo especial que es y en realidad no comprendo por qué le tomo tanto tiempo decidirse teniendo a alguien tan maravilloso que lo amaba" el pelinegro rio con frustración y miro a los ojos de Shinobu trasmitiéndole ese sentimiento de compresión "pero esa es la historia, y muy a mi pesar no he dejado de ver a esa persona porque cuando me ofreció ayuda lucía tan sinceramente preocupado que no pude negarme"

"Eres masoquista" murmuró Shinobu con una pequeña sonrisa, lo que pareció buena señal para Nowaki.

"Pues algo, supongo" el mayor rio y el chico pensó que tenía una risa muy amable "Esa es mi historia, ahora ¿quieres hablarme un poco de la tuya? Si no quieres, tranquilo, no te presionare"

"Es un poco larga, pero si quieres oírlo te lo diré todo" hablo el ojigris con una voz un poco más clara; el ojiazul asintió y sonrió "Bueno pues esa persona que estaba conmigo es el ex-esposo de mi hermana y también es… la primera persona de la que me enamoré" soltó el aire que empezaba a formar un nudo en su garganta pero en ningún momento pensó en detenerse "La primer vez que lo conocí me salvo de ser asaltado y golpeado y ese mismo día en que me enamoré de él me enteré que estaba comprometido con mi hermana" ahora estaba claro para Nowaki porque el chico se había mostrado tan reacio a volver a su casa, nadie querría volver al lugar donde se encuentra la persona que te rompió el corazón en primer lugar "Ese matrimonio solo duró por tres años, yo estaba en Australia cuando me entere que se habían divorciado y creí que era mi oportunidad para confesarme, que era el destino" El chico empezó a llorar otra vez pero no como usualmente lo hacía, ahora se estaba desahogando solamente "Bueno tu sabes cómo termino eso, en realidad es tonto porque no le conozco lo suficiente pero supongo que el primer amor es más doloroso"

"No hay un amor tonto, siempre podemos aprender algo de ello" le consoló Nowaki secándole las lágrimas, que no paraban de salir, con las yemas de sus dedos "Esa persona de la que te hable también fue mi primer amor, aunque parezca raro considerando mi edad" volvió a reír y sin saber porque apoyo totalmente la palma de su mano en la mejilla derecha del rubio "Pero aunque duele me alegra que sea feliz con la persona que siempre ha amado"

"Eres muy fuerte y amable" susurró el ojigris restregando su mejilla contra la calidez de la palma que reposaba en ella "Gracias por todo"

"Gracias a ti por haber confiado en mí, debo decir que no soporto ver a las personas llorar, aunque hay algo muy atractivo en ello" confesó el mayor con una sonrisa, que ha Shinobu le pareció sexy.

"Eso es algo sádico, tal vez no eres un completo masoquista" rio Shinobu.

"Y tu lloras de una manera muy especial, es algo tierno, pero creo que preferiría descubrir si ríes tan efusivamente como lloras" Nowaki se levantó y se sentó junto a su acompañante permitiendo a este apoyar su cabeza en su hombro "Tal vez este sea nuestro destino sufrir por un amor frustrado"

"Quizás lo sea" concordó Shinobu "o podemos olvidarnos de ello con ayuda mutua"

Al parecer los dos pensaban lo mismo porque se acomodaron y se besaron dulcemente con el sabor salado de las lágrimas de por medio. Ninguno estaba muy consciente de lo que hacían solo pensaban en olvidar, eso sí recordando muy bien con quien estaban. El beso se alargó hasta que ninguno de los dos tuvo aire y siguieron mirándose hasta iniciar un nuevo beso que fue un poco más suave pero más necesitado. Shinobu rio por la locura que estaba haciendo con una carcajada limpia y armoniosa.

"Gracias por reír, tienes una risa preciosa" susurró Nowaki sobre sus labios para besarlos por pocos segundos "Creo que me gustas, pero no quiero aprovecharme de tu estado emocional" confesó suavemente.

"Creo que tú también me gustas, y tampoco quiero aprovecharme de tu estado emocional Nowaki" contesto el menor besándolo con un poco más de pasión, haciendo que el corazón del pelinegro diera un salto ante la mención de su nombre en boca del rubio.

Ambos siguieron así hasta que pensaron bien las cosas; ambos sentían atracción por el otro, ambos habían sido desilusionados hacía poco, y ambos se sentían muy bien con esos besos. Sí, no había nada más que pensar.

Shinobu se puso a horcajadas sobre Nowaki sentándose en su regazo y abriendo un poco la boca para poder profundizar un poco más el beso a lo que el mayor correspondió enrollando sus brazos alrededor de la delgada cintura del rubio y lamiéndole los labios.

"¿Estás seguro de esto?" inquirió el mayor dentro del beso porque en serio temía estar aprovechándose del estado emocional del rubio "Si quieres nos detenemos, ¿sería tu primera vez, verdad?"

"¿Realmente quieres detenerte?" contrarresto Shinobu cortando el beso para observar los preciosos ojos azules del casi desconocido "¿Seguro?"

"Claro" Nowaki se levantó con el rubio entre sus brazos y se dirigió a la cama donde se colocó sobre él y siguió besándolo sin que el rubio pusiera mucha resistencia.

Ambos habían comenzado algo que no estaban dispuestos a detener, a pesar de las consecuencias que eso pudiera generar, bueno al menos no tenían que preocuparse por embarazos no deseados.

El pelinegro siguió devorando por un momento los labios del rubio para pasar suavemente a su oreja donde soplo causándole un delicioso escalofrió al rubio, que en realidad no sabía en qué momento se había excitado tanto, y después lamerle y morderle el lóbulo.

"Mmmmnngg" gimió Shinobu fuertemente y después se sonrojo masivamente. El pelinegro solo lo observo y sonrió para después seguir con lo suyo.

Pasando la lengua desde el hueco detrás de la oreja del más bajo hasta la quijada llego a la barbilla la cual mordió sin mucha fuerza sacando otro gran gemido al rubio quien solo acato a taparse el rostro.

"Quiero verte, no te cubras por favor" pidió Nowaki para seguir el camino con su lengua hasta la clavícula del ojigris.

"Esto es un poco embarazoso" exclamo Shinobu con un bufido haciendo que el pelinegro, quien todavía estaba un poco inseguro de lo que hacían, se detuviera "No te detengas, por favor"

El chico enredo sus piernas alrededor de las caderas de Nowaki y lo jalo bruscamente hasta él haciendo que los miembros de ambos, los cuales estaban bastante despiertos chocaran un poco fuerte. Luego mirando los ojos del mayor que se iban cubriendo lentamente de un velo de lujuria empezó a mover sus caderas contra las del ojiazul sacando unos cuantos jadeos de sus labios.

"Eso se siente bien" exclamaron al mismo tiempo en medio de un jadeo, luego rieron un poco.

Siguieron en ese vaivén que los iba volviendo locos a los dos, pero ambas erecciones pedían más contacto, más calor; así que al mismo tiempo cada uno llevo las manos hacia el cierre del contrario y en una sincronía casi perfecta desabrocharon el pantalón de su compañero para liberar ambos miembros. Cuando estos chocaron sin ninguna barrera de por medio ambos gimieron con mucha excitación. Las manos de ambos se enredaron en las erecciones húmedas y calientes, y entrelazando los dedos empezaron a subir y bajar por toda su longitud, subiendo el ritmo cada vez más hasta que el momento de la culminación exploto en ambos.

Agitados y sudorosos volvieron a besarse cayendo a la cama el rubio de espaldas en el colchón y el de cabellos azulados encima de él, pero en el momento en que se acabó el aire y cortaron el beso el pelinegro se acomodó de manera que ambos quedaron acostados de lado, frente a frente y lo abrazó "Dejemos lo demás para después, pero no quiero que te vayas ¿puedes quedarte a dormir?"

"Si eso es lo que quieres, la verdad tampoco quiero irme" acepto el menor escondiendo su rostro en el pecho del mayor sintiendo lo rápido que latía su corazón, casi tan rápido como el suyo "se siente cómodo estar contigo Nowaki" beso sobre su corazón y rio otra vez.

"Realmente me encanta como ríes Shinobu" susurró el pelinegro apretando el pequeño cuerpo que reposaba contra el suyo "Creo que podría llegar a quererte solo por oír tu risa"

"Entonces quiéreme y reiré solo para ti, lo haré solo si de verdad me llegas a querer" exclamó suavemente el chico con la voz adormilada.

"Trato hecho" fue lo último que se pronuncio en ese lugar por el resto del día.

Así los dos durmieron abrazados fuertemente olvidando a esas dos personas que los habían rechazado; aunque de cierta manera ese dolor parecía desaparecer con cada respiración del contrario sin que hubiera mucha conciencia sobre ello en el momento.

A la mañana siguiente el rubio se despertó topándose con los ojos azules del desconocido, que ya no lo era tanto, mirándolo con esa calidez que se desbordaba de ellos acompañados de una suave sonrisa que le indicaba que no se arrepentía de nada de lo sucedido y que había sido sincero en todo lo que había dicho. Sin poder evitarlo se sonrojo profundamente sintiéndose un poco menos valiente que el día anterior, pero no lo podía negar, él también había sido muy sincero con lo que había dicho, con todo lo que había dicho y si el chico que aún lo mantenía entre los brazos no se arrepentía, él tampoco lo iba a hacer.

"Eres lindo cuando te sonrojas Shinobu" suspiro el pelinegro, aumentando el sonrojo del rubio "¿Desayuno?"

"Claro" contestó el rubio y en un último ataque de valentía se estiro para besar los labios del ojiazul por unos pocos segundos.

.*.*.*.*.*.*.

Misaki se sentía nervioso, y un poco culpable tanto con su hermano como con las dos personas que se vieron involucrados en sus desafortunadas circunstancias. Era el día de su mudanza y aunque al principio no estaba nada convencido de aceptar la solución de su hermano, alegando que Kamijou-san y Usami- san necesitaban privacidad, no le quedó más remedio que aceptar al ver los ojos llorosos y preocupados de su único familiar cercano.

"Kamijou-san, Usami-san, muchas gracias por aceptarme en su hogar" dijo con una inclinación que además de respetuosa pretendía ocultar su sonrojo "lamento causar inconvenientes y prometo que me iré tan pronto comiencen las admisiones a los dormitorios universitarios"

"No te preocupes por eso Misaki, no causas inconvenientes" sonrió Akihiko quien estaba cerca de Takahiro el cual levantaba algunas cajas que le parecieron demasiado pesadas para su hermano menor.

Hiroki a todo asentía con una sonrisa que se notaba a leguas era falsa, al menos para Akihiko y Misaki ya que Takahiro pecaba de despistado "ciertamente no lo haces" Remarcó el tú con un siseó.

La situación se estaba tornando más incómoda conforme Akihiko se acercaba a Takahiro y nada de eso pasó desapercibido a ojos de Misaki, quien se preguntó qué demonios sucedió entre ese trio.

"Igual me disculpo y agradezco su amabilidad sensei" murmuro el ojiverde claramente apenado.

"Mejor vamos ambos a acomodar las cosas en tu habitación de todas formas Akihiko está muy entretenido aquí con Takahiro" menciono el castaño. Y sin esperar respuesta se dirigió con paso airado al cuarto de Misaki sin siquiera esperar a ver si el ojiesmeralda lo seguía o no.

Cuando llegaron a la habitación Hiroki se sentó en el escritorio que estaba acomodado en la esquina de la habitación y Misaki no supo que hacer por lo que solo acato a ponerse a desempacar su ropa para acomodarla en el closet. Realmente no entendía por qué Kamijou-san parecía estar tan enojado pero algo le decía que no debía preguntar por lo que solo suspiro.

"Deja de suspirar, en serio no es molestia tenerte aquí" le regaño el de orbes chocolates con un bufido "Quizás puedas enseñaros a mí y a Akihiko algo de esa famosa cocina que tu hermano tanto nos ha recomendado" recalcó otra vez la palabra hermano empapándola con un aura de odio y ¿celos, quizás?

"Claro, después de todo les debo mucho ya que gracias a ustedes logré entrar a la universidad que quería" sonrió incómodamente Misaki mirando al castaño de reojo "pero no creo ser tan buen cocinero como mi hermano dice, es solo que él me quiere demasiado por eso habla tan bien de mí"

"No creo que sea solo por eso Takahashi-kun, me parece que usted es una persona muy capaz y le admiro mucho esa habilidad y determinación, aunque de una vez le advierto no creo que el tonto de bakahiko sea tan buen estudiante para la cocina como usted lo es para todo lo demás" le advirtió el ojichocolate con un nuevo bufido.

"No se preocupe me las arreglaré" sonrió el castaño menor tratando de aguantar la risa ante el apodo de Usami- san.

Ese día terminaron la mudanza con un castaño furioso al haber visto a Takahiro abrazar nuevamente a Akihiko, con un Takahiro que sonreía como bobo, mimaba a su hermano con cariño y no parecía darse cuenta de las miradas venenosas que le echaba Hiroki, un Misaki muy incómodo por la interacción de ese trio y un Akihiko que sentía que si veía a los ojos de su pareja iba a terminar convertido en piedra.

Y así con ese desastroso inicio, comenzó una extraña vida familiar para los tres cohabitantes de ese departamento, en donde Misaki se encargaba de las comidas y de enseñarles a sus tutores como prepararlas, aunque como le habían advertido con el ojivioleta no había hecho mayor avance, y este no podía cocinar nada que no tuviera una ida al baño como efecto secundario.

Hacía varios días que había hecho la solicitud para ingresar a los dormitorios universitarios, y en esos momentos se encontraba con su comprobante de solicitud esperando los resultados en la oficina de asuntos estudiantiles de la Universidad Mitsuhashi. Una persona salió con varias hojas de papel que empezó a pegar en un pizarrón y cuando termino su labor informo: "Aquí están los resultados de todas las solicitudes ya tengan una respuesta positiva o negativa, cualquier consulta deben hacerla en la oficina que esta al fondo del pasillo, gracias por la espera"

Como no eran tantas personas las que habían amontonadas alrededor del pizarrón Misaki espero a que se dispersarán para acercarse a buscar su nombre pero cuando lo hizo busco y busco en todas las hojas y su nombre no aparecía. Algo le daba mala espina. Vio a la persona que había pegado las hojas y decidió abordarle.

"Disculpe, dijo usted que todos los nombres debían aparecer en la lista pero mi nombre no está" hablo con voz baja y tímida "ya lo he buscado unas cuatro veces, ¿será que hubo algún problema con mi solicitud?" pregunto muy nervioso.

"¿Cuál es tu nombre, tienes el comprobante de solicitud a mano?" pregunto amablemente la persona encargada. Misaki le paso el documento y se presentó pero la expresión de su interlocutor no le daba buena señal "No puede ser, esta solicitud nunca fue procesada por el sistema"

"¿Qué?" inquirió a todo pulmón francamente asustado "Ahora que voy a hacer, necesito un lugar donde quedarme"

"Tranquilízate muchacho, vamos a hablar con el director de la oficina de asuntos estudiantiles y les explicarás tu caso" le consoló la encargada de los resultados preocupada por la expresión de terror del chico.

Misaki siguió a la encargada hasta la oficina que le indico; ahí espero hasta poder hablar con la persona a cargo de toda la oficina. Les explico la situación de su hermano y suya, que al no tener padres se habían criado solos, les contó que su hermano había sido promovido y trasladado a Osaka y que se estaba quedando en donde unos amigos de su encargado, aclarando que esto era temporal y que por motivos de economía no podía costearse un lugar para vivir solo, incluso les dijo los motivos por los cuales quería estudiar justamente en esa universidad y por tanto no quería renunciar a su sueño, al final varias personas que habían escuchado su historia habían terminado llorando al ver la determinación del pequeño chico que había enfrentado tantas adversidades. Pero aunque todos estaban deseosos de ayudarle no podían hacer nada sino tenían un lugar donde instalar a Misaki. Al fin prometieron que buscarían una solución pero que debería esperar por lo menos dos semanas después del inicio de clases.

Misaki Takahashi salió de esa oficina con una nudo en la garganta pensando qué demonios iba a hacer ahora, no quería contarle a su hermano nada de lo que estaba pasando porque solo haría que este se preocupara tanto que terminará renunciando a su empleo y si le informaba a Akihiko quien era tan cercano a su hermano estaba seguro que se terminaría enterando, además Usami-san no parecía tener problema con su presencia pero había notado que Kamijou-san se molestaba mucho cada vez que su hermano iba a visitarlo, y aunque tenía una idea aproximada del porque no lo podía asegurar. Al final a la única persona que le podía decir y pedir consejo era a Kamijou- sensie ya que él era el único imparcial en toda la situación. Sin pensarlo más se dirigió a la oficina del castaño, la cual se situaba en la facultad de literatura.

Después de consultar muchos mapas y letreros consiguió llegar al lugar, pero quien le abrió la puerta no fue el castaño sino un hombre alto, algo mayor de cabello negro azabache y ojos azul índigo.

"Buenas tardes, ¿se encuentra Kamijou-sensei?" pregunto con voz débil y temblorosa "Soy su inquilino y necesito hablar con él"

"Él no está aquí ahora, fue a comprar una bebidas" contesto el desconocido "Pero puedes pasar y esperarlo dentro, no sabía que My Sweet Honey tenía un inquilino" comento jovial indicándole a Misaki que se sentará en el sofá que estaba en la oficina, pero al ver que el chico respiraba agitado y que parecía a punto del colapso nervioso decidió ayudarle a sentarse ya que no parecía saber que hacer "¿Me dirías tu nombre?" pidió.

"Takahashi Misaki" respondió estrujando la correa de su mochila y respirando profundamente.

"Misaki- kun ¿puedes decirme porque estás así?" cuestiono el mayor mirando preocupado al chico.

"Es que no quiero ser una molestia para nadie, ni causar problemas pero parece ser que es lo único que hago" se lamentó el ojiesmeralda mirando al mayor a los ojos "No quiero incomodar a Kamijou sensei, ni a Usami-san y no puedo quedarme más tiempo en casa de ambos de lo que había prometido, no entiendo cómo fue que mi solicitud de dormitorio no fue procesada" exclamo el castañito con voz entrecortada.

"Misaki, no te preocupes por nosotros…" interrumpió Hiroki entrando en la oficina "podemos tenerte en casa el tiempo que necesites, escuche que harán todo lo posible para buscar donde instalarte" continuó acercándole una bebida.

"Pero ustedes necesitan su espacio, y he notado que usted se incómoda mucho con la presencia de mi hermano, realmente no quiero causar problemas, creo que es mejor que renuncie a estudiar aquí" decidió el castaño levantándose con determinación "Solo quería cumplir el sueño de mi hermano pero no lo haré si soy una molestia para los demás"

"Misaki-kun no puedes hacer eso" atajo Miyagi interrumpiendo la conversación "No debes dejar de estudiar y menos si es por un motivo tan puro, me imagino que te has esforzado para conseguirlo y no es justo que lo malgastes así" el chico de ojos esmeralda le parecía una persona madura y decidida, cualidades que siempre había apreciado y eran evidentes las buenas intenciones que tenía el pequeño, él como un profesor y persona de estudio no podía permitir que un estudiante así se desperdiciará "Ya sé, podemos hablar con el director, que es mi ex suegro y proponer que te instales conmigo como tutor ¿Qué dices, quieres vivir conmigo?"

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Si, al fin pude terminar un capítulo medio emocionante y bueno que les pareció el cap., no sé ustedes pero al parecer mi cabeza piensa que Nowaki tiene un fetiche por las lágrimas XD.

En todo caso espero les haya gustado este cap que a mi parecer estuvo emocionante y que les guste el desarrollo que van teniendo las parejas yo estoy conforme con la forma que va tomando la historia y me gustan mucho las parejas principalmente la de ShinobuxNowaki y también me alegra que al fin pude sentar las bases para la historia de MisakixMiyagi.

Bueno realmente espero les esté gustando y quieran dejarme un review.

Nos leemos!