Todos los personajes pertenecen a Jk.

Capitulo 6. Deseo… cumplido.

Pasó más de media hora para que llegaran los aurores.

-Hay uno más dentro, y esta herido- Kinsgley lo miró con duda.-Yo no fui,- y mostro las palmas de las manos- tu auror fue la culpable; ella disparo en su pierna.

-Excelente auror ¿verdad?

-Debo admitirlo, un poco zafada; pero creo que ambos salimos con vida de aquí. ¿Por qué sigue con vida verdad?

-¿Preocupado?

-Claro que no Jefe- y palmeo su espalda- Sólo pensé que me podía haber ahorrado unos cuantos galeones si moría –El auror lo miró con duda- Olvídelo creo que tendré que pagarlos. ¿Averiguaron algo más de Parkinson?

-Nuestra prioridad siempre fue encontrarlos. Empezaremos la investigación de inmediato. Ah, Greengrass está en la casa de Potter- Draco levantó una ceja altaneramente.

-Era justo, yo estaba con su novia; él se llevó a mi mujer a su casa. Maldito Potter.

-Sólo estábamos cuidando su seguridad.

-Sin rencores, pero de ahora en adelante, yo cuidaré de ella- Y empezó a caminar.

-Sabes que necesitamos que testifiques.

-Ahí estaré, no se preocupe- "Una copa de buen whisky es lo único que necesito" pensaba, mientras se acercaba a la salida para poder desaparecer desde ahí.

En San Mungo…

-Debiste decirme lo que pasaba Harry.

-No quería preocuparlos Ron, no mientras no tuviera algo real.

-¿Cómo está Ginny?

-Estable. Aunque aun no despierta. Es muy valiente.

-Lo sé, siempre fue así. Pocas cosas son las que logran derrumbarla.

-Tuve miedo de perderla- El pelirrojo lo miró con los ojos entrecerrados- Sólo te puedo decir que sentí miedo de no compartir con ella más tiempo.

-Regresó diferente y ahora te llama la atención.

-Sabes que siempre la he querido.

-Como hermana Harry, nunca como mujer –Harry asintió, solamente quería expresar el miedo que sintió al verla en esa situación.

-¿Cómo está Herms?

-No le he dicho nada, el bebé esta por nacer. Le diré ya que ella esté bien.

-Tienes razón, iré a ver si ya despertó- Dijo esto, y dejo al pelirrojo en la sala de espera.

Entró a la habitación de Ginny, que ya había recobrado un poco el tono rosado en sus mejillas. Tenía los ojos abiertos.

-Hey despertaste- dijo él y se sentó a su lado.

-Hola, ¿De verdad estoy tan mal?- Harry la miró con una sonrisa de duda- Tu cara, dice que estoy fatal.

-De salud estas estable. La bala no daño ningún órgano. Y de lo demás yo opino que siempre te ves hermosa.

-Tú siempre tan gentil Harry.

-Es la verdad Ginny –y tomó su mano. Ginny se preparó para sentir aquellas ya conocidas mariposas en su estomago. Pero algo pasó, no las sintió, si bien sentía agradable la compañía que tenía, ni en lo mínimo estaba nerviosa o emocionada. "De seguro por tanto golpe" pensó. Mientras agradecía el cumplido con una leve sonrisa.

Se vio tentada por preguntar por el estado del rubio. Pero guardo sus ganas cuando vio entrar a su hermano.

-Ginny- dijo Ron y tocó su cabeza- ¿Cómo te sientes?

-Perfectamente, creo que estoy lista para la siguiente misión.

-¿siguiente? –Preguntó Harry- aun no hemos terminado esta.

-¿Cómo? Pansy y su novio fueron los que organizaron todo.

-Lo sabemos, pero ella logró escapar. Tenemos presos a dos muggles, aun estamos platicando el tratado con la policía muggle para que los puedan sentenciar sin presentar muchas de las pruebas.

-Oh, pensé que todo había terminado- No podía preguntar por él- Bien pues supongo que estaré lista en un par de días y podemos retomar el caso.

-Nos encargaremos nosotros Ginny, tú necesitas descansar y reponerte.

-Ni una palabra más Harry, no me puedes sacar del caso –Y lo miró decidida.

-Como mandes, pero por ahora descansa. El sanador nos dijo que al despertar te tenias que tomar esta poción, tal parece que dormirás un rato mas. Eso de cerrar heridas es doloroso y necesitas estar dormida para no sentir el dolor.

-Está bien, Ron saluda a Herms de mi parte. Dile que estoy muy bien.

-Claro lo haré – y dio un beso en su frente- descansa. Te espero afuera Harry.- el ojiverde sólo asintió con la cabeza.

-Estaré bien Harry, quita esa cara de angustia.- dijo ella y sonrió.

-Lo sé, yo cuidare de ti.- Ginny lo miraba, siempre el hermano mayor cuidando de la pequeña, nunca le había resultado patético verlo de esa forma hasta ese día.

-Lo sé Harry, me salvaste una vez más.

-Creo que esta vez no.

-Lo dices por el balazo, hubiera sido peor créeme.

-Lo digo, porque Malfoy lanzó un hechizo de tortura al sujeto, justo cuando te apuntaba a la cabeza para hacer otro disparo. Si no le he dicho que se detenga lo mata –Ginny se quedó helada, Malfoy la había salvado, no sabía bien la razón pero eso la emocionaba un poco.

-Creo que necesito descansar.

-Así es, vendré mañana a ver como sigues. Luna está de guardia por si necesitas algo.

-Me asegurare de no necesitar nada de su ramo.- ambos sonrieron, Harry se levantó y en la puerta volvió su mirada… "Es genial" pensó. Y salió.

En la mansión Malfoy…

-Astoria- dijo Malfoy al ver a la bruja en su sala.- ¿Qué haces aquí?

-¿Qué hago aquí? Vengo a ver como esta mi prometido, te secuestraron Draco ¿Te parece poco? Hace días que no se de ti.

-Estoy bien. ¿Y tú estabas bien con Potter?

-Draco, ¿no me digas que estas celoso?- La cara de Astoria era casi de felicidad.

-Para nada, es sólo que no lo soporto del todo. No sé porque no fuiste a casa de tus padres buscando resguardo.

-No se me ocurrió. Además aun no me dices que hacías esa noche con Weasley.

-No tengo porque dar explicaciones, en un par de días iré a testificar. Puedes conseguirte una copia de la declaración si quieres.

-Empiezo a pensar que siempre será así Draco. El tiempo pasa y ni con todo esto cambias tu actitud conmigo.

-No empieces con eso. Déjame solo.

-Draco, sólo quiero saber que estas bien.

-Y yo sólo quiero estar solo Astoria, vuelve después.

-¿No iras a trabajar?

-No necesito trabajar.

-Está bien, no iras a ver cómo están tus negocios.

-Mañana reanudare mi rutina, hoy solo quiero descansar. Y que me dejes solo.

-¿No quieres que te haga compañía esta noche? –se acercó hasta el, paso sus manos por su cuello y ofreció sus labios.

-¿Qué quieres para dejarme solo?

-Que nos casemos lo antes posible, anda, no tenemos porque aplazarlo más.

-No han encontrado a Pansy, puede ser peligroso.

-Sabes que no será así, ella sola no sería capaz de hacer nada.

-¿Es lo que quieres?- y la tomó de la barbilla. Vio sus ojos verdes… unos simples y normales ojos verdes.

-Sí.

-Está bien, prepara todo. La boda será en un mes.

-¡Draco!- y se abrazó a él- gracias, sabía que esto pasaría algún día- y dio un beso en su mejilla.

-Déjame solo ahora, tengo cosas en que pensar.

-¿Pensar? ¿De qué hablas?

-Necesito checar bien el asunto de la separación de bienes.

-¿Para que necesitas separarlos? Lo mío será tuyo y al revés.

-Hablaremos de eso después, ahora vete.

Astoria acepto la orden y salió de la Mansión muy pensativa

Había tomado casi media botella de whisky y no había podido controlarse, sólo necesitaba saber que estaba con bien. Miró el reloj, las tres con treinta y tres minutos exactamente. Lo pensó un poco más, una pequeña visita no le haría mal a nadie.

En San Mungo…

-Draco Malfoy.

-Lovegood.

-No creó que estés aquí para tu chequeo general.

-Me asombra tu inteligencia y perspicacia.

-Sabes que las visitas terminaron hace- y miro su reloj- nueve horas, minutos más minutos menos.

-No lo sabía.

-Lamento infórmalo y que hayas perdido tu tiempo viniendo hasta aquí.

-Vamos Lovegood, por los viejos tiempos.

-Por los viejos tiempos Malfoy, llamaría a Harry para que te invitara a salir.

-No necesito tu ayuda, lo único que quiero es que olvides que me viste y te hagas a un lado.

-Dame una buena razón Malfoy, o a lo mejor tengo que utilizar mi inteligencia.-entrecerró los ojos y empezó a mirar todo el rostro del chico-¿Estás enamorado de ella?

-No digas idioteces y hazte a un lado.

-Lo sabía, vaya que soy inteligente,-y sonrió soñadora- Pasa entonces, pero no tardes mucho. Esta estable y dormida para que las heridas sanen más rápido y sin dolor.

-¿La acabas de ver?

-De ahí vengo.- Draco asintió.

-Hazte a un lado entonces.- Luna se quitó con una enorme sonrisa.

-Mucha suerte con ella Malfoy, espero que sean felices.- El rubio regresó su mirada a la bruja con su habitual cara de asco y siguió su camino.

-Eh Lovegood, ¿Cuándo sale de aquí?

-Te lo dije. Sale en dos días.- Y vio como el rubio continuo caminando.

Entró a la habitación de la pelirroja, tal como se lo había indicado Luna, dormía plácidamente.

Ya no tenía moretones visibles, y en su rostro se notaba que las pociones estaban dando resultado. Deslizó un par de dedos por su mejilla. "Abre los ojos, despierta y pregúntame qué demonios hago aquí o bien puedes gritar que me largue, pero déjame ver tus ojos" pensaba, mientras acomodaba su cabello. Se acercó hasta su oído y le dijo:

-Sólo vine a asegurarme que estas con bien, te dije que ninguno moriría. Sólo me falta cumplir tu deseo.

Se alejó de ella y salió de la habitación con rumbo a su mansión. Tenía pensado hacer un par de visitas antes de ir a checar sus negocios.

En el ministerio…

Habían pasado dos días desde que todo sucedió, Ginny tenía que seguir con la investigación. Se le venía a la mente ese sueño que tuvo en San Mungo, pero procuraba no pensar tanto en eso; total sólo era un sueño.

-Ginny, te ha llegado este paquete.-Dio Harry entrando con un bulto bastante grande.-Y aquí tienes tu varita.

-¿A mí? ¿Quién lo envía? Gracias por esto- y señalo la varita. Harry sólo sonrió.

-No dice nada, de hecho la tarjeta viene en blanco. Ábrelo anda.- y lo puso en el escritorio de ella.

-Sí, claro que lo abriré. Amo las sorpresas.- Ginny lo miraba emocionada, tomó la tarjeta y la giró pero tal como dijo Harry, no decía nada. Alguien llamó a la puerta.

-¿Megan? –Harry se acercó hasta la puerta- Que sorpresa, pasa.

-Hola Harry… ¿Ginny verdad?

-Así es, ese es mi nombre.- Megan sonrió al comentario.

-Vine a invitarte a almorzar Harry, hace días que no sé de ti. –Y lanzó su mejor sonrisa. "Es bonita, y quizás lo haga feliz" pensaba Ginny, mientras observaba la emoción de Harry.

-Gracias Megan, de hecho tengo un poco de hambre, ¿Vienes Ginny?-dijo el ojiverde, mientras rodeaba con su mano la cintura de la Hufflepuff.

-Claro que no, vayan ustedes. Yo estaré atendiendo unos pendientes.

-¿Segura?

-Sí, vayan.- y miró como sonreían y salían por la puerta. Justo en ese momento en el que se iba a sentar y nuevamente lamentarse por su situación, recordó el paquete. Tocó de nuevo la tarjeta, mientras pensaba en quien pudo haberlo enviado. Unas letras aparecieron en ella:

"Cierra los ojos y recuerda mi caricia" Ginny sonrió, después miró a todos lados para asegurarse que nadie la viera y cerró los ojos. Un dedo frío recorrió esa parte de su cuerpo, cómo podía olvidarlo. Abrió los ojos y lo último que se escribió sobre la tarjeta fue:" Deseo cumplido. DM"

Ginny abrió de prisa el paquete, había recordado lo que prometió. El cretino, patán y poco sentimental de Draco Malfoy había cumplido su promesa.

No era una escoba, era la mejor escoba; como ella lo pidió. Ginny sabía perfectamente que era de edición limitada y que sólo había diez piezas en todo el mercado. Y una de ellas ahora le pertenecía.

Estaba feliz, no sabía cómo darle las gracias. Pero ya encontraría la forma.

-¿Nuevo juguete?

-Kinsgley.-dijo Ginny y guardó la tarjeta- Es un regalo. Me lo llevaré hoy mismo.

-No te preocupes Ginny, necesito que hagas algo. ¿Puedes ir hoy mismo a checar lo del micrófono en el despacho de Malfoy?

-¿Él te lo pidió?

-No. Es parte de la investigación Ginny, ¿Sucede algo?

-No, claro que no. Iré enseguida.

-Quiero el reporte mañana a primera hora en mi escritorio.

-Lo tendrás.

-Lo sé Ginny. –Y salió.

"Quizá pueda darte las gracias ahí" pensaba Ginny, mientras guardaba su nueva escoba.

En el edificio del Sol…

Ginny llegó a la entrada, y miró el edificio; también miró el lugar donde habían sido secuestrados. Recordaba todo lo sucedido con una leve sonrisa.

-Es mejor que entremos, la última vez que nos vimos aquí casi mueres.- Ginny reconoció la voz enseguida. Se giró para verlo, ahí estaba, apuesto como siempre Draco Malfoy.

Él miró esos ojos, se veían más brillantes con la luz del sol. Se perdieron unos segundos de esa manera. Ella desvió la mirada y dijo:

-He venido a hacer una investigación en tu despacho.

-Pelirroja, sé que actúas muy bien, ¿No será que vienes a terminar lo que empezó esa noche?

-Ni lo sueñes Malfoy.

-Ahora soy Malfoy, creo que te escuche gritar un par de veces mi nombre.

-Ja Ja Ja –se carcajeo Ginny- De seguro estabas haciendo algo mal y por eso te grite.

-Entra ya- Y como todo caballero abrió la puerta para que ella entrara.

-Que no me moleste nadie- dijo Malfoy a su recepcionista. Y se dirigió con Ginny a su despacho. Ginny sólo saludo con la mano a la chica y sonrió.

-¿Tienen alguna pista de dónde pueda estar Pansy?-dijo mientras dejaba un portafolio en su escitorio.

-Ninguna, pero he vendió porque necesito revisar este lugar. No tardaré mucho, sólo necesito encontrar algo.

-Tienes algún problema si veo unos pendientes aquí.

-Ninguno, sólo te agradecería que no te movieras de tu lugar, que no movieras los objetos y que no hicieras ruido- El rubio la miraba divertido. –Ah lo olvide y que no hables.

-Es mi despacho.

-Es mi investigación.

-¿Siempre intentas ganar?

-Siempre gano.

-No siempre.

-Algo que me sepas en particular.

-Demasiado como para platicarlo aquí.

-¿Me estas invitando a salir?

-Eso jamás.- Y empezó a leer el diario el profeta quitado de la pena.

-Empezaré por aquí.- dijo Ginny y sacó un objeto de su bolso. Pasaba por todos los lugares posibles un detector de cruce no lineal, que servía para poder encontrar el micrófono que ella creía había puesto el novio de Pansy.

Por unos segundos se perdió mirando a Draco, aun no sabía cómo agradecer lo de la escoba. Y él tampoco había tocado el tema. Quizá pensaba que se vería débil ante tal demostración de afecto… "¿Afecto? No sé si sea la palabra indicada, sólo sé que me pareció un detalle muy agradable de su parte." Pensaba, mientras se acercaba a donde estaba el rubio.

-Tengo algo que decirte.- "¿será" empezó a pensar.

-Olvídalo, no caeré de nuevo.

-No es la misma situación Draco.- y sonrió. "posible"

-¿Ahora soy Draco? Vaya cambios mujer.

-Quiero agradecer el detalle que tuviste al enviarme la escoba. "Qué me guste?"

-Ah, era sólo eso. Pues te di mi palabra, sólo la cumplía.

-¿Puedo preguntar algo?- "Pregúntale Ginny, pregúntale si fue él, quien te visitó en San Mungo, no pierdes nada; además si te contesta muy rápido que "no", sabrás que si fue él". Ella debatía si preguntaba o no, Malfoy seguía mirando el diario. Al no escuchar la pregunta bajó el periódico y la miró.

-¿Cuál pregunta? –Ginny tuvo total acceso al diario. En la primera hoja una foto que abarcaba toda una página anunciaba el compromiso del rubio y su novia.

-¿¡Te vas a casar! - La pregunta salió de su boca sin ser planeada.

-¿Esa era la pregunta?

-¡Sí!, digo no. No lo sabía y me sorprendió, es todo.- "¿Por qué me siento incomoda con este tema?" se preguntaba, mientras intentaba responder a su anterior pregunta: "Sí, definitivamente me gusta"

-Pues, la respuesta es: Sí. Es mi prometida, algún día tenía que pasar ¿No?

-Eso supongo. –"Ya sufrí por Harry, me niego a subir a otro más a mi tren de lagrimas" –terminare lo más rápido posible. Haz de tener mucho que planear.

-Astoria se encargará de todo. ¿No harás tu pregunta?- dijo esto, y se levantó.

-Olvídalo, creo que ya tengo la respuesta.

-Como gustes. -él seguía de pie, mirándola trabajar.

Ginny terminó, pero no encontró el supuesto micrófono por ningún lado. Empezó a guardar sus cosas.

-¿Encontraste lo que buscabas?

-No, no encontré nada. Pero aun así debemos seguir con la investigación. Me voy, gracias por tu cooperación Malfoy.- se colgó su bolso y empezó su camino hacia la puerta.

-Así nada más, te vas.- y dio unos pasos en dirección a ella.

-Oh, tienes razón. Lo siento, estaba distraída.-y se giró- Felicidades por tu boda.

-No me refiero a eso Ginevra.- sólo los separaban un par de pasos.

-Entonces dime a que te refieres porque no te sigo Malfoy.

-No esperaras que crea, que sólo viniste a buscar algo, algo que extrañamente no encontraste ¿O sí? – ella lo miró con los ojos entrecerrados.

-¿Crees que vine hasta aquí sólo ha verte?

-No, creo que viniste por esto- Rompió la distancia y tomó su cara entre sus manos. Se dio el lujo de mirar lo que para él, eran los perfectos ojos avellana, soñadores, tiernos y llenos de pasión. Sus manos presionaban de una manera un tanto sensual sobre su cara y parte su cuello. Parecía que él quería grabar en su mente todo el rostro de la pelirroja.

-No lo hagas, por favor. – Ginny lucho por decir esas palabras, no quería probarlo, no podía; sabía que si eso pasaba sería muy tarde para alejarlo de su mente y de su corazón.

-Pides demasiado Ginevra, en esto no puedo complacerte. De verdad no puedo.- Y poco a poco sin dejar de verla se iba acercando a su boca.

-Draco…- Ginny intentaba negarse, pero todo su ser le pedía a gritos que se dejará llevar por el momento y que lo disfrutara.

Él la besó sin piedad. No era un beso tierno, era un beso lleno de pasión; demandando esos labios, como suyos. Varios minutos de movimientos desenfrenados, de urgencia por sentirse, de pasión reprimida.

Ella juntó todas sus fuerzas y rompió el beso. Las respiraciones de ambos eran entrecortadas por el fuego del momento.

-Me… voy, tengo que… irme. –dijo ella sin verlo a los ojos. Él se encontraba confundido, jamás pensó que pudiera sentir tanta atracción por esa mujer; era incluso doloroso dejarla ir.

-Sí, creo que es lo mejor- dijo esto, y camino a su escritorio. Ginny lo vio alejarse. Tomó valor y salió rápido de ese lugar.

En Londres muggle…

Ginny había decidido caminar para poder aclarar sus ideas. Estaba segura que amaba a Harry pero sabía que jamás le correspondería. Nunca se había planteado la idea de enamorarse de alguien más… "Momento ¿enamorarse? Yo nunca dije que sentía eso… me gusta el rubio; creo que no es necesario que enumere sus cualidades y defectos otra vez… aunque no está de más agregar que tiene unos malditos labios tiernos y esa manera de besar que volvería loca a cualquiera. Pero de eso a enamorarse hay una gran distancia… por qué será que nunca me enamoro de alguien que se pueda enamorar de mí… Momento, no repetí la palabra enamorar otra vez ¿o sí?

-Creo que esto de caminar para aclarar las ideas no funciona- se dijo así mismo y se dirigió al ministerio.

En el ministerio…

-¿Una escoba eh?

-Sí, un regalo. –dijo Ginny sonriendo un poco.

-No cualquier regalo, me dejaras montarla ¿verdad?

-Claro Harry, después de que la estrene podrás hacerlo.

-¿Puedo saber quién te la envía?

-Olvídalo no lo creerías.

-Me imagino, aunque pensé que tú me lo dirías.- Ginny lo miró con duda.-Fue Malfoy ¿verdad?

-¿Cómo lo supiste?

-Quién supones que podría pagar por esa escoba, ¿Sabes cuánto cuesta?

-No, pero lo imagino.

-¿Sabes que va a casarse?

-Lo sé.

-¿Quieres hablar de eso?

-No creo que seas la persona indicada para escuchar mi situación sentimental Harry, pero gracias.

-Sabes que puedes contar conmigo, yo siempre seré – Como un hermano, lo sé Harry.- dijo Ginny sin dejar que él terminara.

-¿Iras a la casa de Ron?

-Creo que iré a volar un rato antes de ir a dormir.

-Me parece bien, ve con cuidado.

-¿Cómo te fue con Megan?

-Bien, mucho mejor de lo que esperaba.

-Me da gusto- dicho esto, Ginny tomó su nueva escoba y salió del ministerio.

Ginny voló varias horas, visitó su antiguo hogar "la madriguera"; que feliz había sido en ese lugar, al lado de su familia. Sus padres que ahora vivían en Rumania junto a su hermano y los gemelos; todos le hacían mucha falta.

Llegó a la casa de su hermano, y entró procurando hacer el menos ruido posible. Intentaría dormir, sabía que mañana lo vería de nuevo y no iba a ser fácil.

En el ministerio…

-Malfoy declarara en su contra. Yo supongo que le darán por lo menos diez años en la prisión muggle.

-Son bastante corruptos, yo digo que con la ayuda de Malfoy chequemos las salidas de dinero de la cuenta de Pansy, te aseguro que intentara sacarlo por todos los medios posibles.

-Lo sabemos Ginny, pero no podemos retenerlo en nuestro mundo.

-Ginny, ¿Entras con nosotros?

-Lo veré desde la ventanilla, si no te molesta Kinsgley. – Harry la miró a los ojos. Pero ella desvió la mirada.

-Para nada, sé que no quieres toparte con ese muggle.

-Sí, seguro es eso.- dijo Harry.

Todos entraron, dentro se encontraba Draco Malfoy acompañado de su prometida. El famoso Robert J Holns, dos detectives muggles y ahora Kinsgley y Harry.

-¿Tienen más pruebas? –preguntó uno de los detectives.

-Tenemos el arma que disparó.- dijo Harry.

-El reporte de su médico no nos sirve, lo saben.

-Malfoy también pondrá una denuncia, por secuestro. Él puede llevar el papeleo que ustedes necesitan ¿Malfoy?

-Sin ningún problema.

-Aun con todo esto, no creo que podamos encerrarlo por más de seis meses.

-Fue intento de asesinato- dijo Harry enojado.

-Y no tenemos víctima, cómo podemos decir en la corte que sanó en una semana.

-Ginny lo dijo Kinsgley, no será fácil encerrarlo.

-No es justicia lo que buscamos, simplemente queremos que lo detengan mientras encontramos a la chica que planeo esto junto a él.

-No podemos hacer nada más, a menos de que presentemos el reporte del médico y la chica que fue lastimada testifique en la corte.

-Eso jamás.- dijo Draco, Todos lo miraron sorprendidos.- Tienen una forma un poco arcaica para poder librar la sentencia. Serian horas perdidas. Jefe- y volteo a ver a Kinsgley – podemos hacer esto a nuestro modo. Obliviate.

El jefe de aurores lo miraba, para nada le había sorprendido su comentario. Admitía que estuvo a punto de proponerlo pero sabía que era demasiado.

-¿Qué significa eso?-preguntó uno de los detectives.

-Modificarle la memoria- dijo Harry.

-¿No recordara nada?

-Nada- dijo Malfoy con una sonrisa maliciosa.

-¿Tienen algo que objetar al respecto?

-Sabe que nosotros no podemos deliberar sobre eso. Sí no lo dañan de ninguna manera, no nos oponemos. Pero tampoco nos quedaremos a ver como lo hacen.

-No esperábamos menos de ustedes. –Dijo Malfoy.- Alguien que los acompañe a la puerta.

-Después de esto ¿Contamos con que lo encierren por lo menos seis meses?-preguntó Kinsgley.

-Téngalo por seguro.-dijo uno de los detectives.

-Malfoy, tú y tu novia también pueden retirarse. Harry, hay que hacerlo y después llevarlo a esta dirección; - ordenó Kinsgley. Harry asintió y abrió la puerta para que salieran. Pero Malfoy se detuvo un momento.

-Espérame afuera- le dijo a Astoria. Ella asintió y salió. Regresó a donde estaba Harry y le dijo:

-Dejo a tu consideración si antes de borrar su asquerosa memoria, le recuerdas que hizo mal en tocarla y mucho peor en haberle disparado.- no esperó respuesta, el rubio se retiró igual que el resto.

Afuera se encontró con una extraña escena. Su prometida estaba junto a su… no tenia como llamarla, sólo sabía que ella invadía su mente, mucho más tiempo del que quisiera aceptar.

-¿Sabes que se nos casaremos?

-Creo que los únicos que no lo saben, es porque no saben leer.

-Que simpática eres, lamentablemente no estás entre los invitados; pero podrás ver las fotos en el diario al día siguiente.

-Muero de ganas por verlas, de verdad- dijo esto y miró a Draco. Él la miraba sin ninguna expresión en su rostro.

-Vamos Astoria- dijo el rubio.

-Claro amor, tengo que ir a probarme mi vestido de novia. Adiós mmm… no recuerdo tu nombre, pero no importa porque no volveremos a vernos.

-Ginevra –dijo Draco sin poder dejar de ver esos ojos que le encantaban.

-Potter- el ojiverde salía del cuarto y Astoria se acercaba a él.- Espera amor, tengo que invitarlo a la boda.

-Se ven muy bien juntos.

-No sabes mentir.

-Es la verdad.

-¿Saldrás a volar hoy?- Ginny lo miró extrañada por su pregunta- Saliste a volar ayer por horas, ¿saldrás hoy?

-¿Cómo lo sabes?

-Responde rápido.

-No.

-Ahí te veré, vuela por el mismo rumbo de ayer.

-Dije que no. – Y vio como Draco se alejaba, fue hasta donde estaba Astoria y sin si quiera tomarla de la mano, se fueron caminando.