06. El club del verano misterioso

Después de los eventos en el bosque, decidí alejarme de él lo máximo que me fuera posible. Riley estaba entusiasmada por convencer a los demás de que se le unieran a su "caza de fantasmas" y había preparado una presentación a lo rango militar. Casco de soldado y todo.

- ¡Así pues!- decía ella- Sabemos que estas raras criaturas rondan el bosque y desean arruinar nuestro verano.

May sonreía a más no poder con las manos en las mejillas, pensando que Riley lucía tremendamente adorable con su pijama de los Cinco Fantásticos (sí, aquí son cinco) y su casco, que le quedaba demasiado grande para ella. Sally sacaba fotos a todo momento, de diferentes ángulos, obviamente compartiendo la misma idea pero manteniendo una expresión neutra que decía "soy demasiado cool para demostrarlo físicamente". Phil exponía la misma exasperación que yo con Riley, gimiendo de cansancio, y Randy solo tenía una gran cara de póker dibujada en su rostro como diciendo "¿Esto va en serio? Yo no vine a este campamento para soportar esta mierda".

- ¡Tenemos una sencilla misión; proteger nuestro campamento! ¿Alguna pregunta?

- ¿De dónde has sacado ese casco?- indicó Phil.

- Estaba en la cabaña de la directora Phillips. Me lo dejó prestado.

Phil la atravesó con una mirada fija.

- ¿Qué? Me lo ha dejado. La directora. Es maja.

- Te lo ha dejado.

- Si.

- Una reliquia militar que perteneció a su abuelo durante la Segunda Guerra Mundial.

- Si, ¿qué pasa?

- Riley...

- ¿Qué?

- Mentir está feo.

La mirada de Phil parecía estar afectándola tremendamente, porque se quitó el casco y lo usó para taparse la cara a la altura de los ojos.

- Puede... Que se lo haya tomado prestado sin permiso...

- Riley, eso es robar.

- ¿Robar? ¡No! Se lo voy a devolver...

- ¿Cuándo?

- ¡Ya vale, Phil!- saltó May- ¡Te estás comportando como un abusón! ¡Deja de intentar hacer llorar a una niña! Te parecerá bonito- se acercó a Riley para abrazarla- No pasa nada, cariño. Seguro que no le molestará si se lo devuelves.

- ¿Tú crees?

- ¡Claro!

- ¡No la mimes sólo porque es la más pequeña de la cabaña! También es estudiante de instituto y debe saber la diferencia entre bien y mal.

Yo estaba demasiado ocupado con mis propias cosas. Deseaba respuestas, asi que salí con la excusa de ir al baño (si bien a nadie pareció importarle) y me dirigí al lago.

- Beyonder ¡Beyonder!

- Deja de gritar. Estoy aquí.

Esta vez no me asustó. Me estoy acostumbrando.

- ¿Me explicas qué cuernos me has hecho?

- ¿A qué te refieres?

- Esa cosa que me atacó antes en el bosque me debería haber destrozado pero no me hizo nada y de repente le lancé lejos de un golpe. No recuerdo ser tan fuerte desde... ¡Nunca, de hecho!

- Eso es porque para estabilizar este mundo necesitabas una parte de la Tierra-616 y otra de la Tierra-1218. Tu consciencia era esta parte y la parte de 616 fue una copia de los poderes de los fundadores del primer equipo conocido de este mundo que es los Vengadores.

- ¿Me estás diciendo que tenía poderes desde el principio y no me dijiste nada?

- Estabas en shock, acostumbrándote a tu mundo. Pensé que cuando lo supieras, ya más tranquilo, te lo podría contar.

- ¿Y cuándo tenías pensado hacerlo?

- Lo estoy haciendo ahora.

Solté un quejido de exasperación.

- Te odio.

- Es indiferente. Posees a tu haber un poder de cada uno de los seis primeros Vengadores conocidos del grupo original.

- ¿Seis? Iron Man, Thor, Hulk, Ant-Man, la Avispa... No, son cinco.

- Son seis contando a Rick Jones.

- Él sólo era miembro honorífico.

- Pero miembro igualmente.

- Ya, pero esos poderes los obtuvo tras volverse Bomba-A, no cuando formaba parte del equipo...

¿Qué es esta conversación de besugos?

- ¡Eso da igual! ¿Qué poderes son?

- De Iron Man, su inteligencia. De Thor su resistencia. De Hulk, su fuerza. De Ant-Man su capacidad de reducirse y aumentar de tamaño. De Avispa su bio-electricidad. Y de Rick Jones su aguante sobrehumano.

- Vale. Quítamelos.

- No puedo. Mejor dicho: no debo.

- ¡¿Por qué no?!

- Porque hacerlo podría afectar el precario equilibrio de esta nueva tierra. No puedo arriesgarme.

- ¡¿Y me quieres explicar por qué cuernos me usaste de pegamento universal para unir dos multiversos?!

- Con respecto a esas cosas que encontraste en el bosque, lo cierto es que creo que será apropiado que hablemos de ello...

- ¡No me cambies de tema!

- Esas raras apariciones han estado multiplicándose a lo largo de este universo desde hace tiempo, pero aquí parecen ser más comunes- yo lo flipo: está pasando olímpicamente de mí- Necesitamos estudiarlo.

- ¡No sugerirás que vaya con los demás a investigar el bosque!

- ¿Para qué? Bien podrías hacerlo tú sólo.

- Riley ya los ha visto, ¿cómo quieres que explique que vaya al bosque y no deduzca por su cuenta que estoy investigando a los "fantasmas"?

- Bien visto. Supongo que tendrás que improvisar.

- ¿Por qué tengo que hacerlo yo todo? Si de verdad eres un ser omnipotente, arregla este desaguisado por tu cuenta.

- Ya estoy haciendo todo lo que puedo con mis poderes, pero hay cosas que se me escapan, especialmente cuando se trata de nuevas realidades, ¿o acaso nunca te has preguntado antes por qué no intervengo en asuntos morales?

- Eh, ¿porque eres un ser que se encuentra más allá del bien y el mal?

- Exacto. Romper la realidad me afecta, pero los asuntos de los mortales no. Tendrás que arreglártelas por tí mismo.

Y desapareció. Desde luego...

- Ese tío es un imbécil.

La voz de un hombre anciano me sacó de mi ensimismamiento. Cuando le vi, no podía creérmelo.

- Cuando Jim y Mike lo crearon les dije que definir a un ser por encima de los conceptos del bien y el mal podría hacerle ver como un idiota a ojos de los demás, pero no sabía que terminara siendo TAN idiota cuando lo conociese en realidad.

Ante mí se hallaba un anciano de pelo canoso, anchas gafas de sol anaranjadas, vestido con el uniforme de los monitores.

- En fin, tú debes de ser Jack. Un placer.

Le estreché la mano.

- Bienvenido al bote salvavidas. Esto se cae a cachos a cada vuelco, asegúrate de mantenerlo estable.

- ¿Cómo usted por aquí?

- Al igual que a tí te ayuda Beyonder, a mí me ayudan otros. Recopilo información para ellos de todo el multiverso, empezando por aquí.

- ¿Los Vigilantes?

- Los Vigilantes.

Qué ironía: creo que una teoría sobre eso se vio en una ocasión durante las películas del Universo Cinematográfico de Marvel.

- Eres fan, deduzco.

- Un poco.

- ¿Sabes? La ventaja en comparación a mi vida anterior es que ahora pese a mis diferencias puedo tener todo el dinero que desee, viajar por el multiverso sin límites y conocer a posibles fans. Y aquí la gente sigue sin saber quién soy.

- Bueno, al menos ALGUIEN se está divirtiendo.

- No seas amargado; intenta divertirte tú también. No me molestaría tener tus poderes. O tu juventud, ya que estamos.

- Pero no mi vida.

- Oye, yo sólo digo; eres joven, tienes poderes, estás en pleno verano y todo dicta que tienes una gran aventura por delante ¿De qué te quejas? ¡Esto es el sueño de todo adolescente hecho realidad! Deja de amargarte, vive el momento por una vez. Disfruta.

- Disfrutaría si mi vida o la de los demás no estuviera en peligro.

- ¿Es que no lees cómics, chico?

- Esto no es como en los comics. Ya no si de verdad la mitad de este mundo fue del que vinimos.

- Ya, pero la otra mitad es del mítico mundo fantástico de Marvel. Piensa en ello.

Odiaba reconocerlo, pero en parte tenía razón. Supongo que a fin de cuentas la aventura predeterminada iba a encontrarme a mí tarde o temprano.

- Bueno, yo tengo que irme. Hasta luego.

- Adiós.

¿Es raro que considere que nada de esto me sorprenda ya en lo absoluto? A este paso, la siguiente cosa alucinante que sorprenda a todos los demás a mí me va a dejar más en plan "bah" cual emoticono.

En la cabaña, pareciera que algo había pasado mientras yo no estaba. Riley se encontraba sentada en su cama todavía con su pijama y todavía con el casco cuando entré y el resto parecía discutir algo.

- ¡No os estaréis tomando esto en serio!- dijo Phil.

- Mira, si encontrar algo, lo que sea, ahí fuera ayuda a Riley a sentirse a salvo otra vez, entonces yo digo que vayamos a buscarlo- le respondió May- No podemos perder nada.

- ¡Habla por tí!- le espetó Randy- No pienso ponerme a trabajar y malgastar mi tiempo en chorradas infantiles. Es verano y lo estamos malgastando en estas tonterías en vez de disfrutar de este momento antes de que pase.

- Yo estoy con May- anunció Sally- Más que nada porque Riley va a ir a buscar a esa cosa otra vez. Al menos no debería hacerlo sola.

- ¡Eso son tres contra dos!

- ¡Vosotras las chicas siempre os mantenéis unidas!- entonces Phil recayó en mí- ¡Ah, Jack! Intenta decirles algo a las chicas para sacárselo de la cabeza.

De pronto me di cuenta de que estaba en plena votación de grupo. Ni normas ni ideas, sólo el poderío de la democracia de grupo de verano. Miré a Riley y luego al resto y suspiré.

- Seguro, vamos a buscarlo.

- ¿Veis? Jack piensa como... Espera, ¿qué?

- Que vamos a buscarlo. Como dice Sally, lo más probable es que Riley vaya a buscarlo tanto si queremos como si no y no podemos estar vigilándola todo el día y al mismo tiempo disfrutar del verano. Vamos a descubrir de dónde viene y cuando lo hayamos hecho podremos al fin relajarnos y olvidarnos de todo esto.

- ¡¿Qué?!

Riley saltó sobre mi cuello.

- ¡Viva! ¡Gracias, Jack! ¡Gracias!

May sonrió, pero Phil parecía desconcertado y decepcionado a partes iguales.

- Jack, me defraudas. Por cómo solucionaste esa ecuación creía que eras un hombre de ciencia puro y duro, pero está claro que sólo eres otro genio loco más.

- No seas snob, Phil. El campamento de ciencias está al otro lado del lago.

- Yo no vi nada allí- dijo Riley.

- Precisamente.

Ofendido, el empollón apartó la cara ante las risas de May y Sally está haciendo su mejor interpretación del clásico "Ooooh" de Mordecai y Rigby en Historias Corrientes. Parece que vamos a hacer esto, nos guste o no. Sólo espero que podamos enfrentarnos a esa cosa y sobrevivir para contarlo.