Título: Tomando lo que es mío.
Título original: Taking what's mine.
Autora: Alexa Riley.
Personajes: Yui y Laito.
Los personajes no me pertenecen, ni mucho menos espero que les guste :)
Sinopsis
Sola en la noche, en el medio de la nada. El sheriff del pueblo me hace estacionar a un costado de la carretera. Debería estar a salvo.
No lo estoy.
Nada podría haberme preparado para lo que él planeó. Y mis más oscuros deseos deberían haber permanecido en secreto. Pero parece que él lo sabe todo sobre mí.
Ahora soy suya, y única.
Capitulo VI
Yui
Mi corazón esta por salírseme del pecho. Recuerdo el claro del otro lado de los arboles cuando vinimos ayer. La esperanza se arrastra por mi pecho y pienso que puedo hacerlo. Treinta segundos no es mucho, pero soy rápida. No soy fuerte, pero soy veloz.
Miro mis pies descalzos y pienso que eso puede ser problemático, pero no me desanima de mi chance de ser libre.
Bien digo con más confianza de la que siento. Me pongo de pie y camino hasta la puerta abierta de la casa. Treinta segundos confirmo y miro sobre mi hombro.
Laito empuja el tazón de huevos crudos en la encimera y se seca las manos. Alza la barbilla en asentimiento y una sonrisa maligna cruza por su boca. Asiento y vuelvo el rostro hacia afuera. Esto es todo. Mi única oportunidad de liberarme. Tomo una respiración profunda y salgo corriendo del porche. Voy contando en mi mente mientras salgo como un rayo de la casa. ¡Uno! ¡Dos! ¡Tres! mis pies sienten la grava en el camino pero no presto atención al dolor. Empujo mis piernas tan rápido como puedo y tengo puesta mi vista en el claro. ¡Diez! ¡Once! ¡Doce! ¡Trece! cuando llego al borde de los arboles mis pies chocan contra las hojas y ramas mientras mis pulmones comienzan a quemar. Adrenalina y pánico fluyen en mi cuerpo asiéndome correr más rápido de lo que creía. Veo el sol saliendo en el otro lado del borde de los árboles y siento que voy a lograrlo. Voy a vencerlo y me dejar ir. ¡Veinte! ¡Veintiuno! ¡Veintidós! de repente soy atrapada por detrás y arrojada contra el suelo. Cuando él me atrapa giramos de tal manera que es él quien cae primero y toma la mayor parte de la caída. Mis pulmones están en llamas, y pateo con mis piernas mientras atrapa mis brazos con los suyos.
-Eso es trampa- grito pero el sólo ríe.
-Cambié de idea, dulce Yui. No te enojes - dice levantándome del suelo-. Vi cuan rápida eras y decidí no perder la oportunidad.
Me toma en brazos y me arroja encima de su hombro de bombero mientras me lleva de regreso a la casa, mi culo desudo expuesto. Intento bajarme la blusa para cubrirme mientras me transporta, pero él me golpea en el trasero y ríe de nuevo.
-Nena, no hay nadie en kilómetros a la redonda. ¿Crees que alguien vera lo que es mío?
Camina dentro de la casa y me arroja sobre la cama. Yazgo de espalda derrotada por mi escape. Esto no se supone que debería suceder. Se suponía que lo lograría. Laito se sube encima de mí y me mira a los ojos.
-No estés tan triste, nena. Ahora debemos pasar el resto de la noche juntos - dice con una mirada retorcida.
Se baja de la cama y aplica un ungüento en todos los pequeños cortes que me hice con las maderas. Luego de considerar que estoy bien, regresa a prepararme el desayuno como si nada hubiera sucedido.
No puedo recordar cuantas veces me buscó la noche anterior, pero cuando finalmente me quede dormida, me pegue a él. Mi cuerpo estaba tan física y mentalmente agotado, que necesito comodidad. Yo necesitaba de la ternura del afecto después de un día tan intenso. No sé lo que se derramó en mi mente, pero después de sentir lo que me hizo, y lo obsesionado que esta, sabía que me iba a dar la comodidad que necesitaba. Supe que cuando me diera la vuelta y pusiera mis brazos alrededor de [el, me aceptaría con el corazón abierto.
Puede que Laito me haya hecho muchas cosas, pero nunca me negaría el amor físico de mi cuerpo y corazón demandaron anoche.
Cuando terminamos de comer, me lavo en la ducha como ayer. Es amable con mi cuerpo y lava amorosamente mi cabello. Luego, aplica ungüento en pies una vez más, y coloca crema suavemente en la carne entre mis piernas.
Es avergonzarte estar separada y tenerlo a él allí, pero hay una intimidad en su toque que nunca antes sentí. Es confuso, pero mi cuerpo le responde.
Se aleja y observa mi coño expuesto y ve mi humedad asomarse. Ladea la cabeza y se muerde el labio.
-Creo que es hora de que me des tu culo, Yui. Tu coño está irritado y te necesito otra vez- dice mientras toca su erección. Ha estado duro desde que despertó, he estado esperando a ver que planeó para a continuación. Un escalofrió baja por mi espalda y comienzo a cerrar las piernas.
-Por favor- suplico e intento escabullirme.
-Oh, Yui. Lo estábamos haciendo tan bien. No me hagas atarte.
-Por favor, no-ruego-. Eres muy grande me lastimaras.
Sonríe y toma mis tobillos, arrastrándome hasta el final de la cama.
-Ya deberías saber que jamás te lastimare- dice y me hace girar sobre el estomagó. Intento liberar mis piernas, pero el es mucho más fuerte y estoy muy cansada luego de mi carrera por el bosque. Siento la cuerda rodear mi pie, y lloro.
-Shhh. Cálmate. No te lastimaré, y será tan bueno. Ya veras- dice y ata mi otro pie.
Agarra firmemente mis caderas y las levanta de manera que mi culo queda en el aire. Aún estamos desnudos de la ducha así que estoy completamente expuesta, y temblorosa, sabiendo que me follará por el culo. Duro.
Siento su cálida lengua trazar en círculos en mi apretado capullo, y lloro por la impresión. Es solo que esperaba que metiera su verga dentro de mí, pero su suave toque es confuso.
-Solo relájate, mi amor- dice y empuja hacia atrás.
De repente lo escucho escupir y siento la fría saliva en mi agujero del culo, y la punta de su verga en mi entrada trasera.
-¡Oh Dios!- grito porque ha pasado de dulce y amable a rápido y sucio demasiado pronto-. Por favor, basta. Por favor, no lo hagas- suplico e intento alejarme. Él tiene una mano alrededor de mi cadera, manteniéndome en el lugar, y esta utilizando la otra para guiar la cabeza de su verga dentro de mi culo.
-Eso es, Yui. Hazlo bonito y apretado para mi. Quiero sentir ese apretado anillo estrangular mi verga. Aprieta el agujero de tu culo tan duro como puedas.
Siento que la mano en mi cadera se mueve, y sus grandes dedos comienzan a acariciar mi clítoris.
-No- gimo, porque sé que es lo que se acerca. Manipulará contra mi misma. Usando mi placer para hacerme desearlo. Es como si mi cuerpo estuviera conectado a su toque , y empiezo a mover la cadera con sus dedos. Estoy meciéndome contra su mano y empiezo a acercarme a un orgasmo.
Siento la presión contra mi ano y mis caderas se alzan, invitándolo. Entierro la cara en la cama, porque la vergüenza de lo que quiero es real. Lo quiero. Quiero que me folle el culo y me haga correr. Lo quiero en la parte más oscura de mi cuerpo y estoy tan humillada ante la idea.
-Mi sucia maldita puta- dice y su verga se sale de mi culo-. Mira cuan fácilmente tu culo toma mi polla aquí atrás. Tus caderas empujan contra mí, rogando por mí. Lo quieres duro, ¿no, Yui? ¿Quieres que te folle duro tu culo? Lo hago, nena. Solo quédate quieta y me ocupare de ti.
Lo siento escupir en mi culo una vez más y me retuerzo en el colchón. Es demasiado bueno, y me odio por amarlo. Sale y entra duro, haciéndome llorisquear y derrumbarme en sus manos, encontrando placer en el dolor.
Un par más de duras embestidas, estoy a punto, y puedo sentirlo cerca de él también. Nuestros cuerpos están tan en sintonía que acabaremos juntos.
Laito coloca presión en mi clítoris y luego la aprieta una vez, enviándome aborde y a un puro éxtasis sexual. Mi culo se aprieta y cierra de él mientras grito mi liberación contra el colchón.
Siento su verga pulsar mientras acaba en mi culo, y no puedo pensar en nada mas excepto cuan maravillosos se siente luego de un latido, se recuesta sobre mi espalda y me besa en el costado del hombro.
-Te amo- susurro y puedo sentir la sonrisa en su cara.
El resto del día y la noche lo pasamos enredados el uno en el otro. Laito ya no necesita atarme para hacer conmigo lo que quiera, y yo ya no pienso en escapar.
Cuando la mañana inunda de luz la cabaña, el comienza a empacar lo poquito que compró, y yo me coloco el vestido rosado con el que llegué.
Mientras caminamos al porche delantero, él toma mis manos y besa mis nudillos, y yo lo miro a los ojos.
-Deberíamos irnos- dice y asiento de acuerdo.
-Los niños estarán felices de vernos luego de pasar el fin de semana en casa de tus hermanos- respondo.
-Por favor, sabes que los consienten todo el tiempo- dice Laito en una carcajada mientras subimos a su coche.
-Tal vez podemos hacerlo una vez más el próximo fin de semana, solo que esta vez será tu fantasía.
- Mi dulce Yui, cualquier cosa que tu quieras es mi fantasía. Siempre lo ha sido. Siempre lo será.
Me sonrojo me inclino y beso a mi esposo en los labios. ¿Puede la vida ser mejor que esto?
Fin.
Espero que les haya gustado mucho, pervertidos. 7u7
Besos :*
