Day 4

Como cada mañana al parecer se había vuelto rutina despertarse justo antes de investigar un poco más de sus recientes viajes, Anzu comenzó a abrir sus ojos lentamente, acostumbrándose al recién iluminado entorno de su habitación

—Debí cerrar la cortina…—susurro levantándose hacia la ventana, realizo la acción y volvió a la cama, cerro de nuevo los ojos olvidándose lo de recién, un minuto… dos minutos… dos minutos y medio… sus ojos se abrieron de golpe y se sentó sobresaltada —¡Atem! —quedo estática un par de segundos y el sonido de la alarma de su teléfono apareció sacándola de su trance, lo reviso y desactivo la aplicación.

—¿Fue un sueño?... No… ya no puede llamarse esto coincidencia… pero ¿Por qué ahora? ...—fijo su mirada de nuevo al celular, vio la hora y se levantó —Averiguare que está ocurriendo, pero por ahora, debo ir a ensayar —


— ¡Uno, dos! ¡Uno, dos! ¡Al frente, detrás y giro! ¡Más rápido! ¡Rosetta, te atrasaste! —el instructor aplaudía al ritmo de la melodía, vigilando a cada una de las personas su interpretación — ¡Mazaki, no te adelantes! — un par de ensayos completos más y al observar el agotamiento de algunos miembros decidió parar para descansar, el joven rodeo unas cuantas butacas y se dirigió al escenario, camino entre varias personas que se derrumbaron en cuanto ordeno descansar, jadeaban e intentaban recuperar el aliento incluyendo la castaña —Bien, no está perfeccionada del todo, pero aun podemos pulirla, pero necesito que den lo mejor de sí y que sigan practicando sus errores en privado, estamos a solo unos días, ¡sé que pueden hacerlo! — dirigió su vista hacia un gran reloj en la parte trasera del escenario —Vaya, miren la hora, nos hemos quedado un poco más de lo usual, pueden retirarse, y recuerden, no se presionen, cuiden de su salud primero, mañana los veo de nuevo aquí a la misma hora —dicho esto bajo del escenario y fue a recoger sus cosas. En cambio, los demás, se levantaban lentamente y se estiraban.

—Claro, pues cualquiera solo puede sentarse y dar órdenes, que intente toda la coreografía solo ¿verdad Mazaki? —se acercó una joven hacia Anzu y le brindo una botella de agua

—Bueno, no podemos quejarnos, después de todo nosotros cumplimos nuestro propósito y él el suyo —respondió tomando un sorbo

—Tienes razón en eso, y dime ¿ya decidiste que harás después de la presentación? ¿Seguirás desempeñándote aquí? ¿o regresaras a tu país? —

—Mmm… la verdad es que aún no lo sé, quisiera regresar con mis amigos y mi familia, pero… aquí estoy avanzando mucho… quiero ver hasta dónde puedo llegar, avanzar lo más que pueda… aunque en este momento… —Anzu recordó de nuevo lo de la noche anterior

—¿Mazaki? —la llamo la chica sacándola de sus pensamientos

—Perdona, me quede pensando… —

—Si se nota, descansa y ten cuidado cuando regreses a casa —se despidió de ella y siguió a los demás quienes se dirigían a los vestidores mientras la bailarina se volvió a desplomar en el suelo.

Atem

El egipcio seguía sentado en el mismo lugar donde se había despedido de la joven, viendo sus manos, no fue una ilusión, no fueron imaginaciones suyas, aun podía sentir el calor de su piel entre sus brazos y la suavidad de su cabello rozándole levemente su barbilla.

—¿Majestad? —una voz profunda lo llamo a sus espaldas, reacciono girando su cabeza hacia esa persona —¿Qué hace aquí afuera? Debería encontrarse en su habitación —

—Mahad… vaya, hasta que das señales de vida… —murmuro sarcásticamente mostrando una leve sonrisa al final

—Estuve ocupado con unos libros antiguos que encontré, pienso que son perfectos para enseñar a Mana —

—Ya veo… —

—Vayamos adentro, supongo que tiene algo que contarme —ofreció su mano hacia él, y Atem la acepto y se levantó de donde estaba sentado y se dirigieron hacia el interior del palacio. Se encaminaron hacia el comedor donde Set y Shimon lo esperaban en la mesa

—¿Dónde se encontraba joven? Fui a despertarlo a su habitación y me encontré con la sorpresa de no verlo ahí —comento Shimon ofreciendo el respectivo asiento del mencionado, y sirviendo un plato con diversos frutos frente a él cuando se sentó

—Pasaron ciertas cosas…—

—¿Le ocurrió algo malo, su Majestad? —pregunto Set

—No realmente… al contrario… fue increíble… y es por eso por lo que estoy intrigado —respondió sonriendo levemente

—¿Qué es lo que te intriga? —el mago se sentó una silla al lado de él

—Supongo que han de recordar el tiempo que pase en el otro lado… —menciono mirando a Mahad y señalando a los otros dos que se sentaran cerca

—Así es, ¿tiene algo que ver con el joven Yugi? —respondió

—No es sobre él, verás… últimamente han estado ocurriendo eventos extraños —se miraron confusos entre sí —Hace unos días, Mana me llevo a ver como estaban mis amigos mediante un hechizo, sin embargo, ellos no notaron nuestra presencia. Después de eso, ella comentaba que veía a Anzu en sueños —

—¿Anzu? — preguntaron al mismo tiempo Set y Shimon

—Es una chica por el que el joven Yugi y su Majestad tienen una relación más allá de la amistad —respondió neutralmente el hechicero sonrojando levemente al susodicho

—¡Mahad! ¡Eso no es verdad! Yugi y yo compartíamos mente y cuerpo, y me llevaba bien con sus amigos y ella es alguien especial por… —contestaba nerviosamente ante las pícaras miradas de los egipcios

—Así que una doncella logró conquistar su corazón en ese mundo ¿eh? —murmuro alegremente el anciano

—Es una lástima no conocer a la afortunada chica —secundo Set

—¡No es lo que piensan! D-De todas maneras, el caso es que… Mana trato de convencerme que ella venía a verla realmente, que se conectaban por sueños, fue algo absurdo al principio pero… una noche logre divisarla cuando estaba con ella en su cuarto, pero había desaparecido, creí que fue una ilusión pero hace unas horas decidí comprobarlo por mí mismo, y… ella apareció afuera, nos vimos y también creía que era un sueño, solo que se desvaneció entre mis brazos de nuevo…—termino de relatar y fijo su mirada en los rostros serios y confundidos de los tres

—Eso es imposible, ella no puede llegar hasta aquí… debe ser algún enemigo que se transformó en la chica y quiere acercarse a usted —dijo Set

—Es lo que iba a comentar yo también, señor —se unió Shimon

—¿Qué opinas, Mahad? —pregunto hacia el mencionado que pensaba seriamente con los ojos cerrados y brazos cruzados

—Pienso que debo prestar más atención a lo que Mana hace... sin embargo, me da algo de intriga esto —respondió —Cabe la probabilidad que sea algo que Mana haya hecho, tendría que verla con mis propios ojos para estar seguro —

—Ella dijo que regresaría esta noche. —esto llamo la atención de los presentes

—Bien, entonces esperare con usted y descubriremos que es lo que está ocurriendo —aviso levantándose —Cuando aparezca, avise de inmediato —ante esto, Atem solo asintió.

Anzu

La joven se encontraba ya con un tercer, grueso y viejo libro entre sus manos, y la información se volvía a repetir como en los últimos dos, lo cerro y lo acomodo con los otros, siguió con el cuarto y busco en el índice la posibilidad de facilitar su búsqueda de Dioses egipcios antiguos, no encontró nada que la ayudase, así que hojeo rápidamente con la esperanza de encontrar la información entre párrafos, sin embargo, fue el mismo resultado, lo cerro y se recargo en la silla, haciendo su cabeza hacia atrás mientras sobaba sus sienes.

—Hija de Ra, justicia, verdad, equilibrio universal... en todo se repite lo mismo, pensé que, al no tener buenos resultados en internet, al menos en los libros encontraría algo, pero ya veo que no, ni siquiera lo de los deseos aparecía —frustrada se levantó, regreso los libros a sus estantes y salió del lugar.

Siguió su camino hasta llegar al lugar donde Peter la había llevado anteriormente, pidió un café y se sentó en uno de los sillones que se encontraban en la esquina del establecimiento.

—No tengo idea que está pasando... es lo único que se me ocurre... —encendió su celular y busco de nuevo la fotografía —¿Qué fue lo que sucedió? —susurro esperando alguna señal "divina" que le respondiera, mas no fue así. —Aun así... si realmente fue debido a ti, te agradezco la oportunidad por ver a Atem de nuevo...—

—¿Señorita? —una empleada apareció sigilosamente detrás de ella y le dejo su bebida frente a ella —¿Todo bien? —

—Oh si, muchas gracias — la joven se quedó observándola unos segundos y eso incomodo un poco a la castaña —¿Pasa algo? —

—¡Oh ya recordé! Usted es la protagonista en la próxima obra de mi primo, él la está dirigiendo —

—Vaya ¿es pariente suyo? —pregunto sorprendida

—Sí, vi tu audición, me pareciste increíble, estoy ansiosa en verte —dijo sonriéndole cálidamente.

—Que amable, te lo agradezco, espero verte ahí —agradeció alegre y levemente sonrojada

—Así será, ¡mucha suerte! —se despidió de ella sonriendo y Anzu se lo regreso despidiéndose con su mano, sonrió aun sonrojada por el halago y tomo la taza entre sus manos, soplo levemente y le dio un sorbo

—Delicioso... que feliz soy... —


Llegando a su departamento, dejo sus cosas en sus respectivos lugares, encendió la televisión y fue al baño a encerrarse durante un buen rato, al salir, se dirigió a su closet y agarro una blusa ligera de tirantes y un short un poco "revelador", se acercó al refrigerador por una botella de agua y regreso al sofá viendo lo que pasaba en diferentes canales, estaba algo cansada, después de un par de bostezos, se levantó hacia la entrada de su departamento, se aseguró que de haber cerrado la puerta correctamente, tomo su celular de su bolso, el cargador y se fue directo a su cama, lo conecto en la corriente detrás de su mesa de noche que se encontraba al lado, se acostó y observo de nuevo la imagen del museo.

—Si lo que estoy pensando es real... no debe, esto es una locura... pero si es así... estoy a punto de volver con Atem... —dijo y después reacciono ante lo dicho —¡ATEM! —se levantó y comenzó a buscar en su closet de nuevo algo más "apropiado" —No es seguro que ocurra de nuevo... pero solo en caso de...—

Atem

—¿Qué haces aquí tan tarde? —Mana se acercó hacia el tricolor que se encontraba en el mismo lugar donde se reunió con su amiga en la madrugada

—Es irónico si te lo digo... —dijo sonriendo hacia la joven

—Oh vamos —reclamo

—Estoy esperando a Anzu —

—¡Te lo dije! ¡No eran solo sueños! ¡Ella realmente venía aquí! —exclamo alegremente e incluso hizo un breve "baile" de victoria, se detuvo en el momento que razono todo—Oh no, ¡ella si está viniendo aquí! Pero ¿Cómo? No puede ser... si mi maestro se entera... —

—Lo siento Mana, tuve que explicarle —se disculpó el egipcio causando una mirada de pánico en la chica

—¿Y-y como reacciono? —

—Lo tomo bien, pero si comento que iba a tenerte más vigilada —

—Eso no suena bien... —dijo lamentándose, de repente un leve destello llamo la atención de ambos cerca de la entrada y las voces de los guardias que se encontraban custodiando alarmaron a ambos y fueron de inmediato hacia el lugar, encontrándose con Anzu siendo apuntada por dos lanzas, a sus espaldas y frente a ella

—¡¿De dónde has salido?! ¡¿A qué has venido?! —reclamaron a la joven

—Y-yo... yo solo... —intento responder nerviosa

—¡Bajen sus armas en este momento! —exigió Atem acercándose a ellos, de inmediato los guardias obedecieron —Ella es mi invitada —se giró hacia ella —¿Te encuentras bien, Anzu? —

—S-sí... gracias Ate- se cortó y aclaro la garganta e hizo una leve reverencia —Perdón, su Majestad —como consecuencia una mirada inconforme apareció en el mencionado

—¡Qué bueno que regresaste! —exclamo alegre Mana, abrazándola de repente —¡Cumplí mi promesa! —

—Tienes razón, gracias Mana —dijo de igual manera Anzu

—Ven, pasa —tomo su mano y la guio dentro, Atem se quedó atrás dando instrucciones a los guardias y se adelantó con ellas, la maga la guio hacia el comedor principal, la sentó en una de las sillas, al lado ella, y finalmente el egipcio en su respecto lugar

—¿Te ofrecemos algo? ¿Algunas frutas? —pregunto la chica

—No, gracias. Estoy muy bien —menciono y luego sus ojos observaron ligeramente a su amigo, cosa que no fue inadvertida por la maga

—Ya entiendo, los dejare solos. Parece que tienen mucho de qué hablar —guiño un ojo, se levantó y salió del lugar dejando el ambiente algo incomodo

—Es un lugar enorme —dijo Anzu tratando de romper el hielo

—Oh, bueno comparado con otros, creo que este es muy modesto... —respondió el joven, ambos rieron nerviosos y volvieron al silencio —Te ves muy bien, Anzu —

—Oh, gracias, no es mi mejor pijama, pero —bromeo juguetona alargando un poco las mangas de su sudadera

—No me refería a eso haha —rieron juntos un poco más y cesaron al cabo de unos segundos —Me alegro verte bien, has cambiado mucho desde la última vez que nos vimos, ¿Cuánto tiempo ha pasado? —pregunto fingiendo el no saber, aunque era todo lo contrario

—Cuatro años exactamente... sí que ha pasado mucho... —un suspiro se escapó de sus labios al responder

—Lo sé... dime, ¿Qué tal esta todo? —cubrió su mano con la suya acariciándola con su pulgar

—Bueno ¿Qué te digo? Los chicos están muy bien, Jonouchi, Honda y Ottogi por fin están saliendo con alguien, deberías haber visto como se confesó a May, ya sabes cómo es él, había planeado un "show" para ella, y bueno, ya sabes con su suerte, las cosas no salieron bien, pero al final lo logro. Kaiba y Mokuba siguen igual con su trabajo, creo haber escuchado también que iba a trabajar con Bakura, generalmente ayuda en el museo con investigaciones que realiza sobre sus viajes por el mundo—

—Ya veo, ¿Qué hay de Yugi y el abuelo? ¿Se encuentran bien? —Anzu hizo una leve pausa cuando pregunto eso

—Yugi está bien... pero el abuelo... falleció el año pasado... —respondió bajando su rostro y causando que el de Atem se contrajera un poco

—Ya veo... ¿Cómo paso? —

—Supongo que la edad quizá... tuvo un fallo cardiaco y lamentablemente era cuando Yugi y su madre estaban de viaje, Jonouchi de vez en cuando iba a ayudar, ahí fue cuando lo encontró, según lo que dijo, se había quedado dormido justamente en su mostrador, con una foto tuya y de Yugi en su mano y sonriendo... creo que te convertiste en su segundo nieto —se quedó muda al ver la delicada lagrima en el rostro del egipcio —Siento mucho tener que decírtelo así... —Atem seco su rostro rápidamente y le regalo una sonrisa cálida

—No, está bien...yo también apreciaba mucho al abuelo... ¿y Yugi? —

— Estuvo deprimido varias semanas, pero al final empezó a hacerse cargo de la tienda y bueno con un poco de ayuda del profesor y de Rebecca, oh ese es otro dato, ella y Yugi están saliendo —

—Me alegra mucho que Aibou esté haciendo su vida —apretó levemente su agarre y la miro tiernamente —¿Y tú? ¿Has estado bien? —ante el gesto, la joven sonrió levemente y le devolvió el gesto

—Sí, todo bien... estoy realizando mis sueños, ¿sabes? Soy la principal bailarina en una representación, se estrenará dentro de unos días —dijo alegre

—Eso es genial, yo sabía que lograrías lo que te propusieses, estoy muy orgulloso de ti —

—Gracias, sería fantástico que estuvieses ahí el día del estreno... —al apreciar el rostro de leve tristeza de la castaña, Atem, aunque quería mantener el secreto, sabía que no podía esconder nada hacia ella.

—Lo haré... —susurro, Anzu dirigió su mirada hacia el extrañada—Estaré ahí, te lo prometo —

—Pero ¿Cómo? No puedes... —

—A decir verdad, hay algo que deberías saber... no eras la única que realizo este trayecto, Mana logro que te visitara un par de veces...aunque claro, no lograste verme, pero yo si pude ver lo que hacías. Estuve en uno de tus ensayos, y lo poco que logré apreciar, fue lo maravilloso que interpretaste —

—¿D-de verdad? ¿Estuviste ahí?—

—Sí —asintió — De hecho, fue recientemente, cuando Mana me menciono sobre sus "sueños", ella logro encontrar un hechizo que me permitió momentáneamente visitarte, y no hace mucho, estuve ahí...—

—¿En serio? —

—Sí... observe que te llevabas muy bien con un joven de ahí... —comento algo avergonzado —Un tal Peter... —

—Oh, él es un amigo con quien últimamente estoy pasando el tiempo, de hecho, ira al estreno de la obra —

—¿No estas saliendo con él?... —pregunto confundido el egipcio

—¡No, para nada! —exclamo avergonzada la chica mientras reía levemente —Es solo un amigo, a decir verdad, conoce a Bakura ¿sabes? —

—Eso es interesante… —fue lo único que logro decir mientras su rostro reflejaba algo de alivio

—Yo, supongo que has de estar ocupado con deberes reales y eso… —

—No estas del todo equivocada, sin embargo, tengo uno que otro momento libre. —hubo una leve pausa y el ambiento ameno que tenían se trastorno a un asunto serio

—Sé lo que estas pensando… —susurro la chica liberando su mano, llamando la atención del oji violeta —Yo tampoco sé como es posible que este aquí, tengo una breve idea… pero me gustaría corroborarla —

—¿Idea? ¿Qué es? Dímelo…—

—Como han pasado los días, sospecho que vengo aquí cada noche, cuando regreso a casa y descanso, creo que es como dice Mana, estoy soñando, pero de alguna manera estoy conectada aquí… e incluso puedo tocar las cosas, puedo sentirte… pero cuando amanece o algo me interrumpe y despierto, regreso… —Atem se levanto junto con ella mientras explicaba la situación

—Eso explicaría porque solo apareces en las noches, la pregunta es, ¿Cómo y por qué? Mencionas que tienes algo en mente —

—Sí, pero quiero asegurarlo, espera hasta mañana por favor, te prometo que regresare y te contare —volvió a juntar sus manos con las de él y sonrió, el joven le regreso la sonrisa, pero a los pocos segundos se desvaneció al apreciar el rostro de la castaña comenzar a transparentarse

—Estas… —apretó más el agarre con la chica

—Esta bien, no sé cómo es posible que este pasando esto, pero, algo es seguro, Atem… me alegra que pueda volver a verte —dicho esto la bailarina desapareció, dejando algo inquieto al mencionado

—Anzu… —murmuro mirando al vacío


Una disculpa enorme por la espera, espero todavía haya lectores que esperen este fic :)) Muchas gracias por leer