Los personajes en esta historia no me pertenecen son de la fabulosa Stepanie Meyers, y la historia esta basada en la canción toca para mi de Alejandro Sans( en mi perfil podran encontrar un enlace para que la escuchen)

En este capitulo encontraras un poco mas de la historia de Edward y Tanya


BPOV

Los días fueron pasando y cada uno era lleno de diversión. Casi siempre estaban todos en la casa ya que se habían tomado las fiestas de este año en serio. Emmett había prácticamente cerrado su despacho de abogado y hacia todo desde la casa, Rose y Alice tenían una tienda así que cuando una iba la otra se quedaba. A pesar de ser temporada alta ellas decían que no era necesaria la presencia de las dos al mismo tiempo. El jueves en la mañana me levante con una curiosidad increíble. Sabía en lo que trabajaban o a que se dedicaban todos, menos Edward. Por lo que ya tenia conocimiento ya no tocaba y por tanto no creo que siguiera impartiendo clases. Decidí preguntarle en ese momento, cuando salí del baño el estaba sentado en la cama poniéndose los zapatos.

—Mi amor, jamás te he preguntado en que trabajas— Levanto su cara y una sonrisa se dibujo en su rostro

—Es cierto, soy el sub-director de la academia. — me contesto

— ¿Qué? ¿Como? — Tomo mi mano y me sentó a su lado

—Hey tranquila, respira. Te explico, después que paso todo aquello y que te marchaste, no pude o no quise volver a tocar, así que un día me presente con el director y se lo explique. Mis intenciones eran renunciar, pero el me dijo que me tenia una propuesta. Me pidió que pasara a ser parte del personal administrativo y de el Comité evaluador. Me dio tiempo de pensarlo y depuse de varios días acepte, si te soy sincero no quería irme de aquel lugar, dentro de mi tenia la esperanza de que volvieras ahí. — mi cabeza no daba para mas, se quedo en la academia por mi. Mis lágrimas inundaron mis ojos, como pude hacerlo sufrir así.

—Lo siento, perdón—

—No entiendo por que te disculpas—vi la confusión en su rostro

—Es que jamás se me ocurrió todo lo que sufriste por mi desaparición. —

—Mi amor casi enloquecí por completo, pero tú no tienes la culpa de eso. Tu no sabias lo que yo sentía por ti, creo que ni yo mismo lo sabia. Así que no te disculpes.

—Ok, ¿pero como es que ahora eres el sub-director? — continúe

—Bueno, acepte el cambio como te dije antes y con el tiempo me gane la confianza, el aprecio y el respeto de todos. A pesar de que no hablaba mucho los primeros meses, ellos fueron paciente. Todos sabían lo del accidente. Recuerdo que el director lamento mucho el que tu no volvieras, muchas veces me hablaban de ti sin sospechar lo que me dolía tu ausencia. Paso el tiempo y comencé a tener mas contactos con los estudiantes, por un tiempo fui consejero. Hasta que hace un año y medio la mujer que ocupaba la posición que tengo ahora se marcho. El director y la junta estaban buscando un substituto y créeme que había muchos que querían ese puesto, pero yo no era uno de ellos. Así que me tomo por sorpresa cuando la junta me dijo que si aceptaba y ya sabes cual fue mi respuesta.

—¡Wao! Así que eres el sub-director de la famosa Academia Julliard.

— ¡Ujumm! — trato de restarle importancia al asunto.

—Pero entonces ¿Porque no has ido a trabajar todos estos días? Que yo tenga conocimiento la clases debes estar por terminar.

—Lo se, esa es otra parte, desde que acepte el primer cambio el director me dio vacaciones desde la segunda semana de diciembre hasta la segunda semana de enero. Todos los años es igual, así que por eso estoy ahora aquí contigo. —

—ohh. Pensé que estabas faltando a tu trabajo por mi culpa y eso no me hace feliz.— El tomo mi cara en sus manos, delineo con sus dedos los contornos de esta con delicadeza y poso sus labios sobre los míos. El beso era suave, pero lleno de amor. Nuestros labios se acoplaban perfectamente y nuestras lenguas se movían en una hermosa danza. No había apuros en este beso, solo una sensación de paz y el deseo de no separarnos, pero su celular comenzó a sonar y nos separamos.

Lo que sucedió después fue muy rápido. Edward tomo el teléfono en sus manos y al mirar la pantalla su rostro cambio. La sonrisa y la paz de su rostro fueron remplazadas por rabia y desprecio.

— ¿Que quieres? — pregunto. Su voz me congelo hasta los huesos. Se levanto de la cama y comenzó a caminar por la habitación, su mano estaba cerrada en un puño, la apretaba tanto que sus nudillos se estaban poniendo blancos. Yo estaba petrificada, no me podía mover, ni hablar. El tampoco hablaba, parecía solo escuchar lo que le decían del otro lado. De momento giro hacia mi y cuando nuestras miradas se encontraron no se que vio en la mía, pero trato de sonreírme.

—Te amo— me dijo en un susurro

—Yo también— le respondí en el mismo tono.

EPOV

Admito que me sorprendió cuando Bella, me dijo que no sabia donde trabajaba, pero lo cierto es que no habíamos tenido mucho tiempo de ponernos al corriente. La reacción de ella me encanto y más cuando dijo llena de orgullo que era el sub-director de la academia. Al contarle esa parte del pasado se sintió como sin me quitara un peso de encima. Ella jamás deja de sorprenderme, se estaba preocupando porque yo estuviera ausentándome de mi trabajo. Bueno la verdad es que cuando le dije los de las vacaciones, omití la parte que es una clausula de mi contrato. El director sabía lo difícil que era para mí estos días, por lo que acepto sin ningún problema.

Estaba tan envuelto con Bella en aquel hermoso beso y la paz que nos rodeaba, que me olvide de todo. No se como explicar lo que paso luego, mi celular comenzó a sonar, así que nos separamos y aun yo sonreía, pero eso cambio cuando mire la pantalla de mi teléfono. Sentí mi sangre hervir y la rabia me invadió.

— ¿Que quieres? — sonaba grosero, pero no me salía nada mas. Me levante de la cama y comencé a caminar por la habitación.

—Hola Edward, ¿como estas? — pregunto la otra persona, pero yo ni le respondí.

—Veo que seguimos en las mismas, mira te llamo porque creo que ya es tiempo de tener una larga conversación. Ya se van a cumplir los cinco años y esto no puede continuar así. Se que la culpa te esta matando, pero eso es algo con lo que tendrás que vivir. — Cada vez sentía más coraje, cerré mi mano en un puño y la apreté tanto que ya no había dolor ahí. Cuando me gire, me encontré con Bella sentada aun en la cama, nuestros ojos se encontraron y vi que estaba aterrada. Mi pobre pequeña la había asustado con mi actitud. Le sonreí para tratar de que se calmara, pero aun seguía con ojos de miedo.

—Te amo— le susurre separándome el teléfono un poco.

—Ya también— me dijo en el mismo tono, note que se relajo un poco.

— ¿Edward, vas a seguir así? — me pregunto una voz irritada.

— ¿Sabes que Irina? Tienes razón, llego el momento de que hablemos y que ustedes de enteren de muchas cosas. — Trate de moderar la voz para que Bella no se alterara mas.

—No se a lo que te refieres, pero me alegro que aceptes... Creo que deberíamos ir a la tumba juntos y hay hablar. —

—Yo a ese lugar no voy y pronto entenderás las razones. Quiero que esto sea lo antes posible así que si pueden esta misma tarde, será lo mejor y quiero a Kate ahí. — Estaba decidido hoy les diría la verdad a las hermana de Tanya, ya estaba cansado de que Irina me culpara de lo que paso.

—Tú dices donde, entonces. —

—Ya que vamos a resolver todo esto, las espero a las 2 de la tarde en nuestra antigua casa. Esa es otra cosa que tenemos que resolver. — Ese era el mejor lugar, para cerrar este capitulo.

—Muy bien, allí estaremos. — respondió y yo termine la llamada. Volví a mirar a Bella, ella aun seguía sentada en el mismo lugar así que fui a su lado. Su mirada era confusa, pero parecía mas tranquila.

—Perdón mi amor, no fue mi intención actuar así, no se supone que me vieras de esa manera. ¿Te asuste? — Pase mis manos por su rostro y ella cerro sus ojos.

—La verdad, si. — respondió

—Tratare que eso no vuelva a ocurrir, yo no soy así, es que esta situación me sobrepasa. — Estaba tratando de explicarle cuando ella simplemente se acerco y me beso. Envolví mis manos en su cintura y la atraje hacia mí, ella se levanto y se sentó en mi regazo sin romper con aquel beso.

—Yo no te estoy pidiendo explicaciones amor, pero quiero que sepas que cuentas conmigo, que aquí estoy para lo que sea. Te amo y eso no lo cambia nada, ni nadie. —Sus palabras me llegaron profundo. Ella me amaba igual que yo a ella y eso era indiscutible.

—Creo que tengo una forma de que te calmes un poco— me dijo mientras se paraba y caminaba al closet. —

— ¿Qué cosa? —

— ¿Edward, confías en mi? — vi una sonrisa traviesa en sus labios.

—Claro que si hermosa, de eso no hay duda. —

—Cierra tus ojos— yo la obedecí. Escuche alguno sonidos raros, pero me aguante la curiosidad. De pronto la escuche, estaba tocando su violín, abrí mis ojos y ahí estaba, mi hermoso ángel, parada frente a mi con su violín. Ella tenia razón cada vez que me sentía agobiado corría al parque solo para escucharla tocar. Las notas que salían de allí ejercían un extraño poder sobre mi, ella tenia el don de que con solo tocar, borraba de mi cualquier dolor, rabia o tristeza y ahora la tenía aquí de frente tocando para mí.

Cuando termino abrió sus hermosos ojos, me miro y una hermosa sonrisa adorno su boca. No me pude contener, me levante de la cama y la tome de la cintura acortando la poca distancia que había y la volví a besar. Jamás me cansaría de besarla, me volví adicto al sabor de sus labios.

—Si me vas atacar así cada vez que toque el violín, creo que lo voy hacer mas seguido— Ella parecía divertirse.

— ¿Sabes? Tengo que admitir que tienes razón. Cuando tocas, se borra todo lo malo de mí alrededor.

—Interesante. — respondió. En eso alguien toco la puerta. Le dije a quien fuera que pasara. Cuando esta se abrió, allí estaba mi madre, sus ojos brillaban de una forma especial.

— ¿Qué paso mama? — pregunte

—Cariño eras tu quien tocaba— ella lo dijo mas como una afirmación que como una pregunta. Bella se sonrojo y bajo su cabeza.

—Perdón, no quería molestar a nadie— mi madre y yo nos miramos sorprendidos y luego a ella.

—Cariño, no molestaste a nadie, perdón por llegar así es que se escucha hermoso. Edward siempre me hablaba de tu talento y el día del hospital yo no estaba, pero los chicos también me dijeron lo mismo. Jamás te había oído y creo que todos se quedaron cortos. Mi niña tu música es celestial. —Las palabras de mi madre hicieron que Bella se sonrojara mucho mas, pero sonreía.

—Gracias Esme, solo estaba intentando calmar un poco a Edward. —

—Pues creo que calmaste toda la casa, porque Alice estaba histérica en el teléfono, Rose y Emmett estaban en plena discusión y Carlisle estaba intranquilo por uno de sus pacientes y cuando tu comenzaste a tocar, todo quedo en silencio, luego de terminar Alice comenzó hablar tranquila, Carlisle estaba mas relajado y cuando subí Em y Rose se estaban prácticamente comiendo a besos el la escalera. —

— ¡Ups! Y después hablas de mi reacción. — Le dije a Bella— mama ustedes acaban de probar un poco del poder que la música de ella tiene sobre mi.

—¡Ya! vas a ser que mi cara se prenda en fuego. — y creo que eso podría pasar en cualquier momento, ella estaba demasiado roja.

—Tranquila cariño, solo quiero decirte que me encanto escucharte, ojala lo hagas mas a menudo, el ambiente en esta casa cambia cuando hay música.

—Gracias Esme, prometo intentar tocar mas a menudo, pero te advierto que creo que solo toco así para Edward, cuando lo hago para el me transporto a otro nivel. Es algo que no puedo explicar. — Dicho esto sentí mi corazón queriendo saltar de mi pecho, quería tomarla besarla y otras cosas. Mi madre me miro y sonrió, luego se acerco a Bella y la abrazo.

—Hija, ese es el poder del amor y me complace saber lo fuerte que es el tuyo por mi hijo. Bueno los espero abajo para desayunar. — terminando de decir eso mi madre se fue. Nosotros volvimos adentro para terminar de arreglarnos. En algún momento tenia que hablar con Bella de lo que iba hacer hoy, pero preferí hacerlo después del desayuno, además necesitaba también a Alice.

Cuando salimos nos encontramos con mi hermano y su esposa, ellos no paraban de sonreírse uno al otro.

—Hermanita, gracias— Emmet dijo abrazando a Bella, seguido por Rose

— Gracias amiga, si no es por ti, creo que estaría viuda y presa—

—No tienen nada que agradecer, la verdad es que no sabia lo que pasaba fuera de la habitación— Bajamos las escalera y nos dirigimos al comedor, donde ya estaban mis padres y Alice, a quien por primera vez en mucho tiempo vi sentada tranquila a su lado estaba Jasper que la miraba extrañado.

—Buenos días— saludamos todos. Nos sentamos en nuestros lugares y como dijo mi madre en ambiente en la casa era diferente. Todos se veían bastante relajados.

—Bella— hablo Jasper—Esme me contó un poco de lo de esta mañana y creí que exageraba, pero cuando vi a Alice me sorprendí, creo que por el bien de todos deberías grabarnos algo de tu música. —

—Claro Jasper, en especial te haré uno que diga como calmar y callar a mi amada. —Todos comenzamos a reír

—Ese esta bueno, eres la primera persona que logra aquietar a la duende—

—Gracias Em, a ti también te haré uno, ¿a ver como lo llamo? Salvado por un violín o cállate bebe y comámonos. Bella de pronto se quedo callada y se puso roja. —Perdón Carlisle, Esme. —Termino

—Cariño no te preocupes yo le pondría otro nombre y creo que el tuyo seria sano al lado del que yo imagine. — Ella levanto la vista hacia mi padre y lo miro entre divertida y confundida.

—Y como le pondrás al de Eddi—

—No se Emmi, porque se supone que es para que se relaje, pero últimamente... —Bella me miro y nuevamente se sonrojo

—Últimamente ¿Qué? — Pregunto mi hermano

—Emmett ya déjala tranquila— le respondí

—Definitivamente Bella, como te dije antes tú eres la pieza que faltaba en nuestras vidas. — Rose volvía a repetir esas palabras y por mas que las escuchaba no dejaban de emocionarme. Mi familia la amaba y no permitirían que nada le sucediera.

Luego del desayuno Bella se fue a la cocina a ayudar a mi madre, así que aproveche para hablar con Alice. Nos fuimos al jardín para estar más tranquilos.

— ¿Qué pasa Ed? —

—Esta mañana me llamo Irina— respondí

—Oh. Por eso lo de la música. — afirmo y yo asentí. Le explique a Alice que había citado a las Denali y que hoy les diría todo.

—Así que las veras en tu antigua casa, para también resolver que van hacer con ella. — volví a afirmarle. Aun conservaba la casa en la que viví con Tanya, no por gusto, sino porque Irina no decidía que hacer con ella. Si hoy no se decidían le cedería mi parte a Kate, la menor de las tres. Ella siempre me apoyo y me dijo que yo no tenía la culpa de nada. Yo sospechaba que ella sabia mucho más de lo que decía, pero no hablaba por temor.

—Alice, necesito que vallas conmigo, tú eres la que mejor conoce toda la historia, además necesito el diario y todo lo demás. —

—Por fin te decidiste, claro que voy contigo llevo esperando esto hace mucho. No perdería la cara de la pesada de Irina cuando sepa todo. —

—Quiero cerrar toda este capitulo. Ser libre de todo esto, para Bella. —

—Definitivamente, agradezco a Dios por devolvérnosla. Bella es como un ángel, que vino a poner todo en su lugar. Te juro que jamás me había sentido como esta mañana, me invadió una sensación de serenidad que jamás creí conocer. — Era cierto Alice se veía diferente, tranquila.

—Se a lo que te refieres, antes de esa llamada yo estaba feliz, la mañana había comenzado increíble, pero después de todo eso sentía rabia, Irina había comenzado con lo de la culpa, pero esta vez era diferente, yo no sentía dolor, solo coraje y cuando mire a Bella ella estaba asustada o mejor dicho aterrada por mi actitud, así que trate de serenarme. Cuando termine, ella no me pidió explicaciones, solo me beso. Luego me pregunto si confiaba en ella y yo asentí, me pidió cerrar mis ojos y la música comenzó a sonar. Hermanita para mi todo desapareció, ya no sentía nada malo.

—Entonces lo que Jasper me contó también es cierto. Cuando te sentías mal tú solías correr al parque para escucharla tocar.

—Si enana, ella tiene el don de tranquilizarme con su música, pero parece que no soy el único que siente ese efecto. — Alice y yo hablamos un poco mas, luego le dije a la hora que tendríamos la famosa cita y yo me dirigí hablar con Bella.

La encontré en la cocina dialogando con mis padres. Ella no se percato cuando me acerque. Mi papa le comentaba de retomar sus estudios en algo de cocina. Me acerque para saber de que se trataba todo esto y descubrí que mi amada había comenzado un curso de comida Internacional, pero que no lo pudo terminar. Por el tono de su voz pude notar que le emocionaba casi tanto como el violín. Decidido si ella lo quería lo terminaría, de eso me encare yo. Mi madre alzo la vista a donde yo estaba y Bella se giro. Su cara denotaba sorpresa, pero seguía tranquila.

—Así que cocina internacional, esa no me la sabia. — ella encogió sus hombros y se mordió el labio inferior.

—Hijo, le decíamos a Bella, que seria bueno que continuara. Ella cocina delicioso, así que imagínate si aprendiera más. Yo me declaro tu fan numero uno. — La emoción bailaba en los ojos de mi padre

—Creo que estoy celoso. —

— ¿Y eso por que amor? — pregunto preocupada

— Bueno amor, primero creo que mi familia te quiere mas que a mi, segundo mi padre ya quiere ser tu fan numero uno, Tercero Jasper te pide que te cases con el y me dejes y por ultimo todos ya probaron el poder de tu música. —

—Ja ja ja, mi amor eso te quedo bueno, pero sabes lo de que me quieran mas a mi que a ti mejor lo dejamos en partes iguales, lo de tu papa lo dejaremos así por ahora, lo de Jasper si no recuerdas ya lo había resuelto y lo de la música recuerda que ellos escucharon lo que tu inspiras en mi. Así que creo que no tienes porque sentir celos. —Mis padres comenzaron a reír bastante fuerte y me aconsejaron mejor cerrar la boca. Me acerque a Bella la abrace y bese.

—Edward, tus padres— ella estaba roja de nuevo.

— Vayámonos de aquí antes de que te pierda— le guiñe un ojo a mis progenitores y me lleve a Bella al mismo lugar donde estaba antes con Alice

—Pequeña necesito hablar algo muy importante contigo. — Comencé

—Dime amor— note que su voz cambio y vi temor en sus ojos. Le explique, lo de la llamada de la mañana y lo que iba hacer. Ella acepto tranquilamente todo, pero quería contarle un poco de la historia, cuando ella me dijo que ya tenía un poco de conocimiento sobre esta. Las Chicas le habían contado lo del bebe y el diario, pero Bella debía saber mas.

—Mi amor quiero contarte un poco mas de es parte de mi vida. Conozco a las Denali desde que éramos pequeños, cuando crecimos siempre mantuvimos la amistad, ellas se marcharon a Alaska, unos años después me reencontré con Tanya y comenzamos a salir, meses después ella insistió en que nos casáramos así que lo hicimos. Cuanto te conocí a ti llevaba poco más de un año de casado. Hacia meses que ella actuaba extraña, de la mujer segura y apasionada que yo conocía, se volvió celosa y desconfiada, nuestra relación se fue apagando. Llego al punto de seguirme a todos lados, le dijo a su hermana que yo la engañaba y hasta mi padre me pregunto. En los últimos meses no quería que mi madre y las chicas fueran a la casa. Un día le dijo a Em, que Rose se me insinuaba. Cuando obtuve el trabajo en la academia se puso furiosa y se fue una semana con sus hermanas. Ahí fue cuando te conocí, ese día regresaba a mi casa lleno de la paz que tú me regalaste, pero ahí estaba ella. Pensé que ya estaba mas tranquila, pero tan pronto me vio comenzó a reclamarme y empezó otra batalla. Los días pasaron y yo me sentía mas lejos, en las mañanas corría a la academia. El día de tu cumpleaños ella encontró el regalo que te daría y se puso como fiera. No era la primera vez que discutíamos sobre tu presencia en mi vida. La última semana antes de la tragedia hablamos, ella bajo los guantes y decidimos tratar de mejorar las cosas. Bueno creo que ya te comentaron lo de la discusión la noche del accidente y que ella me reclamo por ti. Tanya se dio cuenta de mi acercamiento contigo. Me grito que no podía creer que le faltara el respeto de esa manera y que lo peor era que mi familia y la tuya nos cubrían. Eso me molesto y la pelea subió de tono, iba tan envuelto que no me di cuenta de los otros carros. Bueno cuando estaba en el hospital, me dijeron que ella tenia 6 semanas de embarazo, eso me hizo sentir peor. Como te dijo Alice meses después encontré su diario, ahí hablaba de lo que iba hacer, pero también contaba cosas que yo no conocía de ella. Descubrí que ella había tenido varias aventuras con diferentes hombres durante nuestra relación. Una de las que me dolió fue leer que se caso conmigo para mantener su posición, pero que ella aspiraba más alto. Bella, ella vino decidida a acabar con el matrimonio de mis padres, ella quería ocupar el lugar de mi madre, pero sus planes cambiaron cuando se dio cuenta que mi padre solo la veía como a una hija. "Seré una Cullen, no me importa con cual me tenga que casar" esas eran sus palabras, comenzó conmigo, pero aun así trato con Emmett. Rose había notado algo en ella, por lo que no le permitía acercarse mucho a mi hermano. No sabes el asco que siento cada vez que recuerdo todo eso.

—Tranquilo amor. —Bella me abrazo y deposito un beso en mi cabeza.

—Amor, durante mucho tiempo Irina, la mayor de las Denali a intentado culparme de las desgracias de su hermana, pero ya me canse, hoy les revelare a ellas todo esto y les dares las pruebas que tengo. Siempre me calle porque ella ya esta muerta, pero ahora que ten encontré, quiero acabar con todo esto. No quiero sombras, ni secretos a nuestro alrededor.

—Sabes que cuentas con mi apoyo en todo— Ella me sonrió y volvió a aceptar que si yo consideraba que esto era lo mejor, lo hiciera. También acepto que fuera con Alice, ella pensó que era lo mejor así las Denali no sentirían que el hacia todo esto para quedar como el bueno.

Llego el momento de partir y Bella había aceptado ir con Rose un rato a la tienda, le pedí que no se esforzara demás.

—Cuando termine con esto te llamo, quiero que vayamos a cenar fuera, si quieres escoge con Rose a donde quieres ir hagan la reservación. —

—Ok. Amor. Tranquilo voy a estar bien. Además sabes que tu cuñadita me cuida demasiado. — Era increíble como ella a pesar de todo trataba de tranquilizarme. Nos despedimos y cada cual tomo una ruta diferente.

Llegue a la casa en la que viví y un frío recorrió mi espalda. Alice pasó una mano por mi brazo y me sonrió.

— ¿Vamos campeón o prefieres que llame a Bella para que toque de nuevo para ti? —

—No te preocupes estoy bien, es solo que hace mucho que no venia aquí. — Bajamos del auto y entramos, allí ya estaban las Denali. Tengo que admitir que fui muy descortés con Irina, pero ella tenia la culpa. En estos cinco años me atormentaba y hacia de mi vida un martirio.

Nos sentamos en el comedor y ella comenzó con sus acostumbrados ataques, pero esta vez no se los aguantaría.

— ¿Podrías cerrar la boca? —

— ¿Qué? —

—Por una vez en tu vida, podrías cerrar tu maldita boca y escucharme— todas me miraron sorprendidas, pero yo ya estaba cansado de todo esto.

— ¿Qué, ya no soportas las verdades? — me dijo con furia

—Tengo que decirte unas cuantas cosas, pero tu no me dejas hablar, además ya me canse de tus estupideces. — Una vez cerró la boca, le entregue todo lo que traía y comencé a decirle todo.

Ella negaba con la cabeza y trato de interrumpirme, pero no se lo permití. Cuando termine ella estaba furiosa y me gritaba que yo solo quería manchar la imagen de su hermana. Respire profundo y le dije que leyera lo que tenia en sus manos.

Kate permanecía en silencio, pero me miraba con temor. Cuando Irina comenzó a leer su rostro se puso pálido. Ella se levanto de la mesa y trato de negarlo de nuevo, pero para nuestra sorpresa Kate fue quien le contesto.

— ¡Ya Irina! Tanya no era lo que todos creían, ella planeo todo paso a paso.

— ¿Qué? ¿De que estas hablando? —

—Perdón Edward, yo debí hablar antes, pero tenia miedo, lo descubrí días antes de que ustedes se casaran, pero Tanya se volvió una fiera y me amenazo. Una vez que ella murió, pensé que era mejor dejar todo así.

—No entiendo— Irina miraba a su hermana confundida.

Kate nos contó todo lo que sabia, lo que provoco que Irina comenzara a llorar. Luego de que los ánimos se calmaron, Irina trato de disculparse y yo simplemente le dije que lo dejara así. Llegamos a un acuerdo con respecto a la casa, ellas querían conservarla así que ofrecieron comprar mi parte. Ya habiendo resuelto todo me despedí de ellas y me dirigí a la casa cambiarme para luego buscar a mi hermosa novia. En el camino Alice casi ni hablo, todavía teníamos que procesar mucha información que Kate nos dio. Una vez llegamos a la tienda de las chicas, entre y allí estaba mi hermoso ángel sentada tras la caja registradora. Levanto su rostro y nuestras miradas se encontraron y ella me sonrió, en ese momento recupere mi paz. Ahora ella era todo lo que necesitaba.

BPOV

Cuando Edward me dijo que tenía que hablar conmigo, sentí morir. Mi mente me traiciono y todos mis miedos salieron, pero luego me comenzó a explicar lo de la llamada de la mañana y me hablo de su pasado, de cómo conoció a su esposa y de todo lo que vivió con ella. No podía entender como una mujer podía hacer todo lo que ella hizo, quería gritar, pero me mantuve callada, no quería alterarlo a el. Luego de esa conversación lo note mas tranquilo. Lo abraza y le dije que podía contar conmigo para lo que fuera.

Me quede mas tranquila cuando supe que Alice lo acompañaría, sabia que era mejor que yo no estuviera, así las hermanas Denali aceptarían todo mejor. No voy a negar que estaba bastante preocupada, pero mantuve mi serenidad frente a mi amado. Por eso cuando Rose me dijo que me fuera con ella a su tienda con gusto acepte. Era mejor así, para que el se fuera sin la preocupación de que me quedaba en la casa esperándolo. Antes de marcharse me dijo que iríamos a cenar fuera, que escogiera el lugar. Si vamos a ver seria nuestra primera cita. Una vez nos despedimos cada cual tomo un rumbo distinto.

— ¿Estas bien? — me pregunto Rose

—Algo preocupada—

—Todo saldrá bien, esto el debió hacerlo hace mucho. Todavía no entiendo como aguanto tanto tiempo, pero lo dicho con tu llegada todo ha mejorado.

—Como sigas diciendo eso me lo voy a empezar a creer— bromee

—Que no se te suba— me respondió.

Llegamos a la tienda y ella me presento a las empleadas. Rose me ayudo a escoger el restaurante al que iríamos y ella hizo las reservaciones. Luego entre todas me escogieron la ropa y todo lo demás, me arreglaron con un hermoso traje blanco corto(ver mi perfil), me peinaron y maquillaron, en definitiva yo era hoy la barbie tamaño real. Una vez terminaron Rose me enseño como usar la caja registradora, eso era lo único que según ella me permitiría hacer, ya que no podía esforzarme demás y allí me encontraba sentada cuando la puerta se abrió y su olor inundo todo el lugar. Levante mi cara y nuestras miradas se encontraron, le sonreí y el también lo hizo. Entre nosotros no hacían falta palabras, con mirarnos era suficiente.

—Buenas tardes señorita ¿Me podría decir donde encuentro a Bella? — su estado de animo había mejorado.

—Lo siento caballero, pero la señorita Bella salió corriendo de horror, porque la estaban torturando. — Continúe con su broma

—Que mal, se supone que hoy cenaríamos juntos y ¿tu que harás esta tarde?

—Nada, estoy libre.

— ¿Me acompañarías? Sera nuestro secreto.

—Bueno, esta bien, pero que ella no se entere porque creo que me corta la cabeza. — ambos comenzamos a reír y Rose nos miro como si fuéramos aliens.

—Estas hermosa, amor. — me dijo el mientras caminaba hacia mi.

—Dale las gracias a las chicas, me torturaron, digo me arreglaron por horas. —Escuche eso. — Chillo Rose

Edward le agradeció a todas y nos despedimos. Ya en el auto le dije a donde iríamos y a el le encanto. Cenamos en un restaurante italiano, todo estaba delicioso. De ahí salimos a la casa, ya que por ordenes de mi medico tenia que descansar bastante. En el camino me contó lo que había pasado y de todo lo que Kate le había contado. En la casa no había nadie, así que subimos a nuestra habitación. Entre en el baño para cambiarme, pero el cierre del vestido se estanco, así que tuve que solicitar ayuda.

—Amor, ¿me podrías ayudar con el vestido? — dije saliendo del baño

—Claro, pequeña— Edward se acerco a mi y con mucha calma comenzó a bajar el cierre, al parecer solo había pinchado un poco de la tela del principio. Sus manos rozaban mi piel enviando una corriente por el resto de mi cuerpo instantáneamente. El deseo que sentía por el, era demasiado fuerte, pero sabia que debía esperar. Edward beso muy suave mi cuello y mi mente se borro, pero su contacto no duro mucho se separo y entendí que el no pasaría de ahí.

—Sera mejor que me vaya a cambiar— mi voz salía como un susurro

—Si, yo voy a buscar algo de tomar. — me contesto

Yo corrí hacia el baño y una vez dentro escuche la puerta de la habitación cerrarse. Cuando termine salí, pero no encontré a Edward en la habitación. Camine fuera de esta, baje las escaleras, busque por toda la casa pero no lo encontré. Comencé a desesperarme, donde podría estar. Me pare frente a las puertas que daban al jardín con mis ojos llenos de lagrimas y ahí lo vi. Estaba sentado en el mismo lugar de la mañana, sin pensarlo mucho abrí las puertas de cristal y corrí a su lado, sin importarme el frió. Cuando me sintió el se giro y me recibió en sus brazos. Me aferre a su cuerpo con todas mis fuerzas, por primera vez en todos estos días deje que mis miedos salieran.

— ¿Qué pasa pequeña? — pregunto mientras besaba mi cabeza. Trate de hablar, pero no encontraba mi voz. Las lágrimas continuaban como cascada brotando de mis ojos. Sus manos fuero pasando por mi espalda, logrando calmarme un poco.

—Te amo— le dije con un hilo de voz

—Yo también te amo, preciosa. Me estas preocupando ¿Qué pasa? —Tomo mi rostro con una de sus manos y me lo subió, obligándome a verlo a los ojos.

—No pasa nada—

—Pequeña, no me mientas, por favor. —

—Es que tengo miedo. —acepte

— ¿Miedo, de que amor? — me pregunto intrigado

—Miedo de que todo esto sea un sueño y que despierte sola otra vez. Miedo de perderte. — puso sus dedos en mi boca, para que no continuara

— Hermosa, esto no es un sueño y aunque no lo creas yo también tengo miedo de perderte. Te amo demasiado y me tendrás a tu lado siempre que quieras. No voy a ir a ningún lado sino es contigo— retiro sus dedos y los sustituyo por sus labios.

—Gracias— fue lo único que me salió

—Gracias a ti, pero ahora vamos adentro que hace frió y te estas congelando—

Hasta ese momento me di cuenta de la temperatura así que entramos en la casa y fuimos a la cocina, estábamos preparando chocolate caliente cuando el resto de la familia comenzó a llegar. Todos querían chocolate para calentarse. Una vez se cambiaron y cada uno tenia su taza nos sentamos en el family room a hablar de nuestro día. Casi siempre así terminábamos. Otro momento Cullen.


Primero quiero agradecer a las que siguen esta historia desde que comenzó y a las que se unieron hace poco les doy la bienvenida. También quiero decirles que acostumbro actualizar una vez a la semana, porque soy madre de dos niños especiales ademas de una chiquita hermosa y ellos requieren de mucho de mi tiempo. Porque les digo esto, porque quiero que conozcan un poco mas de mi y me comprendan si en algún momento me retraso un poco en publicar. Se que les estará extraño que volviera tan pronto, pero cuando termine el cap. anterior no pude parar de escribir. Espero que les haya gustado. Me encantaría saber su opinión, ustedes me motivan para continuar.

Con Cariño,

Bertlin