Hmm~ Llegué a los 35... Blauen-mond... Tramposilla! xD Graaacias a todos los que dejaron su Review! Aqui les traigo algo que les va a gustar~ o no :S
Muahaha
Hetalia no me pertenece (8)
"Apresúrate mon cher, Arthur esta…." Francis observó a su "hijo" que lloraba mientras trataba de correr. Matthew siempre había sido un niño muy sensible, pero nunca lo había visto así. Le partía el alma verlo quitarse las lágrimas desesperadamente sin poder controlar sus sollozos. "Calma, trata de respirar. Pase lo que pase no mires fijamente a Arthur, entendido?" Matthew solo asintió mientras se ponía la gorra de tal forma que su flequillo cubriera por completo sus ojos.
"Alfred! Ven aquí, la hermana de Rusia casi nos mata" decía el británico mientras se acercaba a ellos.
"Oh, Angleterre, y… dónde está la muchacha?" Francis trataba de distraerlo mientras empujaba a Matthew hacia el auto.
"Esta con Alemania, luego llamarán a Ucrania y hablaremos sobre los territorios rusos." Arthur se detuvo frente al auto "Volverán a vigilar a… hmm…"
"Canadá" se apresuró a decir Francis "Si, volveremos con él. No te preocupes" Matthew se sentó del lado del acompañante, todo el tiempo mirando hacia el piso
"Alfred! Cuál es tu maldito problema? No has dicho una palabra desde que llegaste!"
" l'Amerique está muy cansado, recuerda que no duerme desde hace un par de semanas" Francis se ubicó del lado del conductor y encendió el auto.
"Todos estamos cansados pero mañana vamos a estar más tranquilos. Alfred, al anochecer te quiero aquí…Tengan cuidado idiotas" Arthur dio media vuelta y se dirigió hacia donde estaba Alemania.
Francis y Matthew permanecieron en silencio la mayor parte del viaje. El primero no sabía exactamente que decir, quería confortar al más joven, pero las palabras no salían. Por otro lado, el canadiense estaba en shock, ya no sabía que pensar, simplemente dejó que sus lágrimas corrieran con libertad. Para qué molestarse en quitarlas si no podía retenerlas?
"Matheu…" Finalmente el galo rompió el silencio mientras con una mano palpaba sus bolsillos. De uno de ellos sacó un pequeño pañuelo color celeste y se lo extendió al más joven "Recuerdas aquella vez hace muchos siglos, cuando Arthur te separó de mi?" Matthew asintió mientras tomaba el pañuelo y limpiaba sus mejillas "Te prometí que cuando me necesitaras iría a ayudarte."
"Pero nunca lo hiciste…" su voz estaba casi afónica "después de eso no volví a verte en décadas… no me visitaste en cumpleaños, navidades… ni siquiera sabes donde vivo"
Francis se sorprendió, no solo porque su pequeño le estaba reprochando (algo que jamás hizo en su vida), sino porque todo lo que había dicho era cierto. No recordaba cuándo fue la última vez que festejaron juntos una fiesta, tampoco podía decir si le hizo algún presente en su cumpleaños. Qué clase de padre era? Que Matthew haya hecho todo lo que hizo era su culpa (suya y de Arthur). Quizás si hubiese sido un poco más atento, Matheu seguiría siendo tan dulce e inocente como cuando era un niño… pero ya era tarde, no podía volver el tiempo atrás.
"lo siento mucho… sé que no puedo compensar tantos años de olvidos pero si hay algo que necesites sólo pídemelo… Te prometo que esta vez será diferente, realmente te ayudaré si me lo pides."
"No te preocupes… lamento lo que dije" sus anteojos estaban empañados por lo que se los quitó para limpiarlos. El auto frenó, ya estaban allí. Tenían que llegar a la habitación de Alfred lo más rápido posible.
Ambos bajaron y se dirigieron hacia la deslumbrante mansión del americano. Entraron lo más despacio posible, nunca había habido tanto silencio en esa casa, parecía que nadie estaba vigilando hasta que vieron a la húngara de espaldas con una filmadora. Matthew subió sin hacer un solo ruido y en un instante ya estaba dentro de la habitación. Francis no pudo evitar la curiosidad y se unió a Hungría… definitivamente lo que ambas naciones pervertidas estaban observando era una "escena" entre Japón y Grecia.
Ni bien entró a la habitación, Matthew observó a su hermano que estaba profundamente dormido. No se animó a despertarlo. Según lo que había escuchado, Alfred estaba muy cansado. Decidió desvestirse y dejar la ropa sobre la cama para irse a dar una ducha.
Prendió el agua caliente y dejó que la bañera se llenase. Al observar su figura en el espejo notó las marcas en el cuello hechas por el ruso. Sus muñecas también estaban lastimadas. Todo su cuerpo estaba impregnado por aquel aroma tan particular que solo Rusia dejaba en su piel después de tocarlo. Cerró sus ojos y se sentó en el suelo recordando lo último que había hecho con Iván. No quería olvidarlo, no quería que su olor desapareciera, no quería perderlo…el pensar que sólo unas horas separaban a Rusia de su destino era desesperante. Le dolería morir?
El sonido del agua desbordando la bañera sacó al canadiense de sus pensamientos. No había nada que pudiera hacer. Solo debía bañarse y después descansar un rato.
OoOoO
Francis entró a la habitación, encontró a Alfred durmiendo, su ropa a un costado de la cama y el sonido del agua en el baño.
"Alfred…despierta, Angleterre está nervioso, la hermana de Rusia trató de matarnos y tienes que hacer tu trabajo" el francés lo sacudió con fuerza hasta que se despertó. El americano se levantó y se vistió después de lanzar una lista interminable de insultos al francés que comenzaba a dormirse.
"… entonces por eso vuelvo mañana" Tras esas palabras, Alfred cerró la puerta dejando al francés profundamente dormido.
Cuando Matthew terminó de bañarse, se encontró con Francis sobre su cama. No podía dejar que el francés durmiera en esa posición tan incómoda pero tampoco podía moverlo, así que le sacó sus zapatos, abrigo y cinturón y lo tapó delicadamente con las sábanas. El canadiense optó por permanecer sentado en un rincón cubriéndose con el colorido saco de su papa.
La lluvia era muy fuerte al igual que el viento, la gente corría para evitar mojarse. Parecía que los paraguas eran inútiles. El cielo estaba gris, era difícil creer que aún no fuera de noche. Iván podía verlo todo por la ventana. Después de ver a Matthew y decirle todo lo que necesitaba estaba tranquilo.
La puerta se abrió, los inconfundibles pasos del americano se acercaron al ruso para quitarle las cadenas. Su expresión no era de triunfo ni de burla. Parecía… compasión? O quizás lástima. Los ojos de Iván se desviaron hacia el inglés y el alemán que lo escoltaban, no parecían muy animados. Los ojos de todos ellos estaban cansados. Aquel pasillo era el más largo que podría haber recorrido. El tiempo pasaba muy lento, el sonido de sus pasos aumentaba a cada segundo. No habían ventanas, puertas, cuadros, nada con que distraerse, nada con que evitar seguir pensando. Era una tortura. Ninguno hablaba, solo se limitaban a caminar. Al poner las manos en su bolsillo, pudo sentir un pedazo de papel. Cómo podía haberlo olvidado? Allí estaba… el pequeño girasol dibujado en blanco y negro, con la inscripción en francés, una letra temblorosa pero perfectamente legible. Una salada gota de agua cayó sobre uno de los pétalos. La tinta comenzó a correrse formando una línea que atravesaba toda la hoja. Una lágrima había escapado de sus ojos involuntariamente. Nadie pareció notarlo. Rusia no quería demostrar su miedo ni su angustia. No podía permitirse que una sola gota más cayera.
Respiró profundo al ver la puerta al final del pasillo. Al entrar, las luces lo encandilaron. Era una habitación completamente blanca, con algunas ventanas y cortinas… era similar a una cámara gesell (1), es que acaso era un espectáculo? Maldición, era imposible ver quién estaba detrás de esos vidrios.
Rusia sintió cómo era despojado de su abrigo y su bufanda, se sentía extraño sin ella. Los brazos de Alfred lo dirigieron hasta una camilla, donde se recostó. La luz del techo era demasiado brillante, no le permitía ver con claridad. Su brazo derecho fue atado con tal fuerza que enseguida se entumecieron sus dedos. En su mano izquierda aún tenía el pequeño trozo de papel, lo miró por unos instantes hasta que su brazo fue presionado, al igual que el resto de su cuerpo, contra la camilla.
Alguien se acercó, pero no pudo distinguir quién era a contra luz. Ahora si estaba asustado y seguramente, si no hubiera estado atado, todos podrían notar cómo temblaba. Cerró los ojos, comenzaba a hiperventilarse. Debían tardar tanto? Todo su cuerpo se tensó al sentir una aguja en su muñeca… podía sentir el líquido recorriendo sus venas. Pensó que dolería pero no fue así. su visión se estaba nublando… no tenia fuerzas para abrir sus ojos. Se sentía muy cansado, casi tanto como aquel día en el que se rindió.
Juntó fuerzas y volteó un poco a la derecha, con mucho esfuerzo abrió sus ojos, allí estaba Alfred, con las manos en los bolsillos y una expresión neutra. Era increíble el parecido que tenía con su adorable hermano.
Nuevamente una aguja pinchó su piel, pero esta vez la sustancia ardía por todo el recorrido. Sintió que el aire no entraba en sus pulmones. Por mucho que lo intentara, por mucho esfuerzo que hiciera… no podía inhalar. Quiso moverse, pero estaba totalmente paralizado. Realmente era desesperante no poder respirar. No era más fácil que lo fusilaran? Eran tan crueles como para asfixiarlo? El pensar que tardaría cuatro minutos en perder la conciencia lo angustiaba. Por muy doloroso que sonara, prefería morir lo antes posible. El sonido de su corazón lo ensordecía, latía muy rápido y con mucha fuerza. Ya va a terminar se repetía para consolarse.
No sintió el momento en el que una tercera aguja lo envenenaba, pero si pudo sentir cómo una espesa sustancia viajaba por su sangre hasta su corazón. Dolía como nada en el mundo, pero no podía gritar, ni moverse, ni pedir piedad para que se detengan. Por qué tardaba tanto? No sabía si moriría primero por la falta de oxígeno o por el dolor en su pecho. Sea cual fuese la causa quería que terminara. De repente, sus latidos dejaron de ser una molestia, simplemente comenzaban a disminuir. Ya casi sentía que su corazón dejaba de funcionar.
Sin aire, sin latidos, con una gota de conciencia… su mente comenzó a dibujar un paisaje conocido… Todo era nieve…
Todo era nieve, el suelo estaba cubierto. No dejaba de caer del cielo.
Viento… mucho. ¿eso era el cielo? Hacía mucho frio. Miró a su alrededor pero no había nadie. Qué imagen más monótona. Quizás… quizás era el infierno.
Trató de caminar, era difícil. Eso era Rusia? No… definitivamente no lo era. Podía sentirlo. Siguió moviéndose. Todo era mucho más grande.
A lo lejos, se veía algo, era pequeño pero se movía. Iván corrió hacia allí, tropezándose pero volviendo a levantarse.
Allí había un pequeño niño. Tenía unos hermosos ojos color violeta, vestía una batita blanca y un moño azul. Su cabello estaba cubierto de nieve, pero un rulito desafiaba la gravedad. Esa carita era muy conocida…
-Matthew?
El pequeño negó con la cabeza.
-Quién eres? -Preguntó quitándole la nieve de la cabeza. Enseguida notó el grisáceo de su cabello.
-Rusia…-Hubo silencio. No podía ser él mismo.
-Rusia? Y… tienes otro nombre?- Tenía que haber una explicación.
-Dmitri- contestó sin dejar de sonreír y comenzó a correr en dirección contraria.
Su visión se desvaneció.
No había nieve, ni habitación blanca.
No estaba Alfred, ni Dmitri
Solo silencio… Ya no dolía…
Perdón, perdón, perdón (Bis x17) El título dice "despedida"
( 1) La cámara gesell es una habitación con ventanas polarizadas. Se utiliza en los psiquiátricos para analizar secretamente la conducta de un paciente. También en las comisarias para ver las actitudes de los sospechosos Y… cuando se ejecuta un prisionero los testigos miran por las ventanas y casi siempre son los familiares O.o (Mas morbo imposible)
Vamos a repasar los Reviews: Hay una española! Que me lee hace poco *-* Gracias por tu review! Bueno… con el cap respondo a tu pregunta. Soy una asesina O.o
Youko Saiyo. Gracias por marcarme esos errores. No creo que encuentres muchos en este cap (lero lero) pero seguro faltan acentos -.-
Grellicious x3 Excuse moi, pero ahora vas a tener que pagar el gas u.u te quedaste sin plomero
Faby-nan… Gracias por todo lo que comentaste. Hmm… cómo saben que es niño? Pues, intuición de papis. Ya veras!. Sigue leyendo y escribiendo en tu fic, que si no actualizas pronto te voy a degollar con una tiza.
Blauen-mond… Puedes adoptarme y llevarme a Santiago :B
Francis~ Gracias por lo que escribiste n.n jaja Francia no me sale de otra forma, siempre me causa gracia xD
PanLeeBlackfraids- oh my que Nick! Mejor dime tu nombre! I´m so sorry. Matar a Alfred! Hmm que buena idea, muahaha.
Fallen Angel- Tu nick me recuerda a los simpsons xD Gracias por leerme. Wow! Chi-chi-chi le-le-le los mineros de chile!
Bien chicos, me agrada ayudarlos a que les guste un poco más la pareja. A los que no les gusta mucho… y bueno… piensen que ya no están juntos y jamás lo volverán a estar T-T
Gracias chicos a todos! No habrá amenaza... pero si recibo pocos reviews, Dmitri será el próximo en mi Death note
Goodbye~ (Edit: Arreglado el problema. Ya me parecia demasiado largo xD)
