Bueno, perdón por no subir el finde pasado, se me pasaron los dias volando y cuanod me di cuenta era domingo. Así que esta el capi, seguramente subiré a lo largo de la semana. Este capi es bastante larguito... bueno, gracias por los reviews y espero que sigan leyendo.
ciaoo
6- ¿Te quiero?
Necesitaba un respiro con gran urgencia. Durante varias semanas había estado actuando de manera extraña, no parecía yo. Era como si un sujeto, celoso, amoroso y sumamente enamorado de su novia hubiera poseido mi cuerpo haciendo cosas que yo nunca haría. Molesto por ese sujeto recogí la maleta, comencé a guardar la ropa apresuradamente y la cerré haciendo que la habitación crugiera. En la cama acostada, durmiendo tranquila se encontraba ella, la mujer que me hacía actuar extraño. Me acerqué a ella y le aparte los cabellos del rostro. Suspiré, cogí un papel y escribi en el con prisa.
He vuelto a tokyo, no me busques.
Volveré cuando pueda.
Sasuke.
Lo dejé en la mesa de noche y salí de la habitación. Toda la gente estaba durmiendo la mona, antés de marcharme llamé al hospital. Kiba atendió al primer pitido, le expliqué que debía volver con urgencia a Tokyo, que volvería dentro de unos cuantos días o incluso más. El no se molesto en absoluto en preguntar ni nada, simplemente me deseo suerte y colgó el teléfono. Ya limpio de conciencia abrí la puerta y dejé que el aire frío me congelara todos los huesos. Antes de comenzar a caminar miré la ventana donde dormía mi bella, me despedí y me adentré en la oscura calle.
Estiré el brazo al otro lado de la cama esperando encontrarme a Sasuke durmiendo. Que su pecho cálido subiera y bajara, pero no estaba ahí. Angustiada me levanté y miré alrededor para verlo sentado en el escritorio pasando informes a su portatil o cualquier cosa que solíera hacer en la mañana. Pero no estaba. Me incorpore y me rasqué la cabeza. De pasada miré la mesa de noche dónde había una pequeña nota. La leí y sentí que los ojos se me indundaran de lágrimas. ¿Qué era lo que le ocurría a ese imbécil?
Me acurruqué en la cama y me tape la cabeza con las mantas. Sabía que debía levantarme para ir al trabajo, pero no me encontraba con ánimos de salir y dar la cara. De buena mañana había resivido un buen disgusto, las palabras de la carta se me atragantaron en la garganta y comencé a llorar de nuevo. ¿Qué pretendía?¿Por qué me hacía sufrir tanto? Derramé amargas lágrimas hasta que me quedé totalmente dormida.
Tsudane sorprendida por no escucharme salir se acercó a mi habitación ya cuando estaba despierta. Tenía los ojos totalmente rojos, las mejillas calientes y tenía la alma en los pies. Ella se preocupo al verme así, llamó a Sasuke y solo pronunciar su nombre comencé de nuevo a llorar. Movió los brazos en el aire hasta que me abrazó e intento calmarme. Cuando dejé de llorar le mostré la carta, ella arrugó el ceño y suspiro.
- Tranquila, seguro que volvera- dijo en un japones totalmente fluido. Los ojos se me abrieron como platos- Querida, no te sorprendas... naci en Japon- me guiñó el ojo y se levanto de la cama- Oye, hoy vendrá a casa el hijo de un amigo de la familia...
En sus ojos vi la oferta que me estaba haciendo. El estómago se me revolvió y le di la espalda, aquello fue horrible. Ver la almohada de Sasuke vacía y la forma que había dejado en el colchón solo probocó que partiera el llanto otra vez.
El sol acababa de ponerse cuando llegué a Tokyo. Naruto me esperaba en la puerta del areopuerto junto con Hinata. Ambos tenían un aspecto muy cansado, ella tenía el pelo recogido en una coleta alta mientras se apoyaba del hombro de su marido. Al verme me dedico una tierna sonrisa. Abrió sus brazos para estrecharme como una madre abraza a su hijo. Naruto me miró con rábia y vi los celos en sus ojos. Le dedique un media sonrisa y luego me mostró el dedo pulgar para tranquilizarme. Yo respiré tranquilo.
Durante todo el trayecto hasta su casa, la pasamos en silencio. Ninguno de los dos preguntó por mi repentina vuelta, ni tampoco por Sakura.
Al llegar a su casa Naruto se escabuyó a la ducha, que su mujer amablemente le había dejado preparada.
Me senté al lado de la calefacción con el ceño fruncido e intentando pensar en todo lo ocurrido en esos meses de vivir juntos.
- Te gusta mucho...- dijo la voz dulce de Hinata mientras me tendía una taza de té recien preparado. Su voz no era una pregunta, era una afirmación.- ¿Por eso has venido?- preguntó, en sus ojos sabía que sabía la razón.- Quieres encontrar la respuesta, por eso piensas que estar alejado de ella te aclarara todo...
- ¿Eres bruja o algo así?- pregunte molesto y frustrado.
- En absoluto, pero eres muy predesible Sasuke-chin- comentó mientras me dedicaba una sonrisa traviesa.
La fuerza de cinco mujeres contra una era inevitable vencer. Me encontraba en la sala con un vestido azul, manga larga y hasta los tobillos. Mis cabellos estaban recogidos en una coleta baja, y mi pi el de la mejilla cubierta por potingues de belleza. Suspiré al saber que ahora me esperaría una velada de lo más desagradable posible.
La puerta se abrio entrando Tsudane acompañado de un joven, alto, delgado, cabellos cortos grises y una sonrisa de oreja a oreja. Me quedé contemplando su rostro, ya que en uno de sus ojos cruzaba una fea y enorme cicatriz. Avergonzada por aquella falta de respeto baje la mirada a mis manos frías.
- ¡Sakura!- me llamó Tsudane con énfasis- ¡Este es Kakashi Hatake!- dijo totalmente en japones. Volví a levantar la vista para ver al hombre que me clavaba sus ojos en mi.
El hombre se acercó a mi, se arodillo y me sujetó una mano y la beso en el dorso. Yo me quedé contemplando a aquel caballero misterioso. Su sonrisa se convirtio en traviesa al notar que mis mejillas se tornaban totalmente rojas. La respiración se comenzó a agitar y tuve que tranquilizarme antes de hablar.
- Encantada de conocerte Kakashi...-le dije intentando no parecer aturdida por su beso.
- El placer es mio ma cheré...-susurró mientras se sentaba al lado mío.
Intenté recordar el vocabulario frances que había estudiado pero no me salía nada. Reí nerviosa para no parecer tonta o incluta. El simplemente me sonrió dulcemente.
Para mi sorpresa la velada fue agradable. Llena de risas, chistes y alagos por parte del caballero. Durante un ratito me disculpe para correr a mi habitación y mirar al móvil esperando recibir una llamada de mi novio. Al ver el buzon vació sentí un vacio en el estómago. ¿Y si se había cansado de mi?¿Y si después de estos días romántico había comprendido que no me quería?
Un ruido me llamó la atención. Desvie la mirada del móvil para ver dos adorables pajaritos que se habían puesto en el marco de la ventana. Con cuidado me acerqué a ellos hasta que los tres nos fijamos en algo brillante. El collar que me había regalado Sasuke. Emití un gran bufido y los pájaros rompieron al vuelo alejándoce de mi apresiada joya. La sujeté con las dos manos y me la acerqué al pecho. Era el primer regalo que me había dado Sasuke. Cerré los ojos y recorde la maravillosa noche del día anterior. Estaba apunto de repetir la sensacion del beso que me había dado esa noche, cuando unos nudillos al tocar contra la puerta me alertaron que no estaba sola. Me di la vuelta de forma muy rápida al toparme con los oscuros ojos de Kakashi.
- ¿Te molesto ma cheré?- preguntó con suavidad y mucha delicadeza. Yo negué con la cabeza. Observó la habitación hasta detenerse en la foto donde salíamos Sasuke y yo. La sujetó y me la enseño- ¿Tu novio?- pregunto tranquilo.
El corazón se me estrecho en el pecho, bajé la cabeza intentando que las lágrimas que sobresalían de mis ojos se cayeran al suelo y sin que el inivtado se percatase. Pensé que se había marchado pero sentí unos brazos que me abrazaban y me estrechaban en su pecho. Luego una gran mano acarició mi pelo y me deposito un beso en la coronilla.
Hinata me miraba con sus ojos claros, me perforaba el alma y cogía cualquier palabra de mi mente para atacarme y sentirme culpable. Poco a poco se acerco a mi y me acarició el rostro y me dedico una tímida sonrisa.
- Le quieres Sasuke, admítelo ya.
- ¿La quiero?
- Si, la quieres.
¿Y bien?¿Continuo?
PD: el -chin (que puse cuando Hinata llamaa a Sasuket) no e que significa, me dio el venazo de ponerlo ahí. Ma cheré: es querida en frances, se pronuncia como el chocolate ese caro no el ferro roxe (o como se llame) el otro. En fin, espero que les haya agradado, la cosa ahora se esta volviendo un poco picante.
hasta la proxima!!!
