Hola, hola a todos.
Primero, muchas gracias a todas las personitas que leen, siguen, y dejan un bello review para esta historia. Realmente me hacen muy feliz. se los agradezco de todo corazón.
Muchas gracias.
Ahora espero que les guste mucho este cap~. Lo hice con amor, como siempre.
6.- Empieza el juego.
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Esos ojos le miraban directo. Le estremecían.
Eren se mantenía observando a la sortija que se lucia con sorbía. Era magnifica brillante y sobretodo hermosa. Ahí se concentraba su vista. Rivaille simplemente lo miraba con atención. Pasó uno de sus finos dedos por el rostro moreno, y levantó le levantó un poco el mentón para que lo viera a los ojos.
-¿Y bien, mocoso? ¿Vas a responder para qué sirve?-preguntó con un tono sereno y a la vez fuerte.
El castaño se sonrojó llevando su mirada nerviosa a otro lado.- Sí.-contestó a la vez que lo miraba nuevamente de forma directa.
-Entonces habla.
-¿No que estaba siendo romántico?-preguntó irónicamente Eren.
-Soy romántico a mí manera, ahora contesta.-le respondió directo.
Eren bufó, era demasiado bueno el momento para ser verdad.
-Pues…-empezaba a contestar mientras se perdía en los ojos contrarios. –Significa que estamos comprometidos….
-¿y? ¿Qué más?-preguntaba mientras a acercaba más al rostro del joven.
-Eh…no lo sé.-respondió con sinceridad sintiendo el rubor en la mejillas.
-Lo suponía.-dijo con molestia el príncipe.- Significa que eres mío.-finalizó besándolo nuevamente. Era de una sensación de la cual el príncipe no se cansaba.
Eren cada vez recibía aquellos gestos con más aceptación y gusto. Su corazón se desbocaba.
Una vez que terminó aquél beso, dejando esa esencia y sabor en sus bocas, el príncipe se paró y le miró con unos ojos brillantes y penetrantes. Eren sentía su cuerpo a latir cada vez más fuerte.
-Debemos continuar.-sentenció sin quitarle la mirada de encima.
El castaño parpadeó momentáneamente. ¿A qué se refería su majestad con "Continuar"? No se estaría refiriendo a cosas indecorosas…¿Verdad? Espera que no, no estuviera preparado. En ese momento sus mejillas comenzaron a tornarse de un color carmín bastante resaltador.
-Su majestad, yo no…¡Yo no creo que sea bueno hacer ese tipo de cosas!- le dijo en un tono alto de voz y a la vez avergonzado.
El príncipe lo miró unos largos minutos analizando las palabras de tal y a la vez pensando en cómo había saco tal conclusión. Ese chico sí que le destanteaba al completo. Pero…no iba a negar que le pareciera totalmente hermoso su físico.
-Mocoso pervertido, me refiero a continuar con el paseo de hoy…estúpido.
Eren volvió a sonrojarse. Había malinterpretado todo.
-Ah…bueno.-dijo bajando la cabeza mientras lo seguía.
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Pasos y más pasos retumbaban en la habitación. Sentía unos nervios enormes y la ansiedad estaba a punto de colapsarla. Por eso su querido amigo pequeño rubio decidió calmarla. O intentarlo más bien.
-Mikasa…creo que deberías calmarte un poco más, seguramente Eren está bien.
-¡No! No está bien, Armin. Ese estúpido enano malnacido debe estar haciéndole de cosas a Eren. –le regañó la chica.
-¿C-cómo lo sabes?-preguntó Armin inseguro.
-Él no ha vuelto.
-Mikasa, no seas neurótica.- dijo sin pensar el rubio, y al percatarse de lo que había pronunciado tembló. No debió hablarle así.
La azabache le miró fijo y afilado. Se límito a decirle algo en esos momentos. Ella no era ninguna neurótica.
-Te equivocas, Armin. Estoy muy calmada.-le respondió más tranquila pero firme. –Ahora necesito tu ayuda.
-¿eh?, ¿Para qué? –preguntó el otro entre confuso y sorprendido.
-Tenemos que hacer una lista de porque soy mejor que ese intento de príncipe. Empecemos por el primer punto: Soy más alta que él…anda, anota.
Armin no sabía porque le pasaban esas cosas. Él solo quería una vida normal.
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-Ya te dije que no.-volvió a decir el rubio mirando seriamente los ojos obscuros de la contraria.
-¡Por favor, Irvin! –lloriqueó.
-Hanji, yo creo que estas consiente de la clase de persona que es….
-¿El gnomo?-preguntó espontáneamente ella.
-Iba a decir Rivaille.
-Sí, claro~ Pero eso no importa. ¡El detalle es que Eren y Rivaille deben de amarse!
-Déjalos amarse a ellos solos.
-¡Irvin! ¡Tú bono de navidad está en peligro!
-Eso ya lo sé.-contestó molesto y deprimido recordando su tan apreciado bono.
-Si haces algo por ellos igual y el gnomo te lo recompensa…piénsalo.
Irvin se quedó analizando unos momentos, tal vez la idea no sonaba tan mal viéndolo de aquel lado tan positivo relacionado al bono navideño. ¡Hasta podrían duplícaselo!
-Trato hecho.-afirmó el rubio.
La castaña solamente lazó un grito de emoción y agradecimiento.
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-¿Por qué me mira tanto su majestad?-preguntó eren nervioso tratando de desviar la mirada propia.-La gente nos mira….-terminó de decir a la vez que miraba a su alrededor.
Después de haber recibido su sortija, prosiguieron a dar un paseo por el pueblo. Rivaille había decidido que debería aprender cosas para cuando ascendieran al trono. Era muy importante el protocolo y la acciones. Pero a medida que caminaban le pasaban más cosas raras al castaño.
Una de ellas era que el príncipe no dejaba de mirarlo directo a los ojos en pleno cruce.
-No me importa. Estoy viendo tus ojos.-respondió recto sin ningún tartamudeo.
-Pero majes….
-Pero nada, ya cállate.
-Soy su prometido, no me puede hablar así.
-Tú no me puedes dar órdenes, mocoso.
-¡Mi nombre es Eren! O ya sé, dígame: Mi amor, amor mío, pedacito de cielo, cariño, parte de mi corazón…o…
-Deja de decir estupideces cursis, por favor. –respondió rápido el príncipe antes que el otro siguiera.- a parte, yo te digo como se me da la puta gana. Si yo quiero decirte mocoso, te diré mocoso. Y no grites, porque si no esta vez llamarás la atención. ¿Entendido?
Eren simplemente le miraba de forma curiosa y "Seria". Ya tenía un plan entre manos.
-Oh…entiendo. –dijo sencillamente.
-Perfecto. Ahora…-Rivaille iba a seguir pero pasó algo que nunca se imaginó. El castaño se le acercó de forma rápida pero precavida, juntó sus cuerpos y tomó las manos nievas para posicionarlas una cada una en un lugar estratégico. Una sobre su espalda baja y la otra en su trasero.
El príncipe simplemente se deleitaba con esa acción pública y la imagen sonrojada del de ojos verdes, pero algo llamó su atención ya que una sonrisa maliciosa salió del castaño.
-¡Uahhhh! ¡Auxilio! ¡Me esta toqueteando! ¡El príncipe me quiere violar! ¡Quiere hacerme daño, ayúdenme! .-Gritó con pleno pulmón el castaño actuando la situación.
En esos segundos absolutamente toda la gente que estaba pasando volteó a ver esa escandalosa escena: El príncipe manoseando a un joven castaño de ojos verdes vidriosos en ese momento y sonrojado que parecía ser la víctima. Automáticamente se iniciaron los murmullos.
Rivaille afiló su mirada inmediatamente al otro soltando violentamente.
-¡No le hagan caso a este mocoso de mierda!.-gritó también tratando de aclarar el asunto.
-¡Uah! Y no les he contando.-se movió hacia una señora cargando a su hijo, asustada por la rara situación. A la vez que decía en voz alta para que todos los presentes escucharan.- ¡Me susurró cosas obscenas al oído! Señora, ¿Por qué sigue aquí? ¡Salve a su hijo! ¡Usted no sabe sus mañas! –le gritaba ala pobre mujer que no dudó en salir huyendo al igual que otras señoras y sus respectivo hijos. En ese momento Eren sintió que algo le jalaba del cuello. Bien…había vivido una buena vida mínimo ese era su final.
-¡Para de una maldita vez, mocoso! –le regañó el príncipe con una voz furiosa.
-usted decide…o deja de llamarme mocoso…o puedo continuar.-le respondió con una sonrisa satisfactoria.
-Tú…malnacido.-decía Rivaille mientras escuchaba los barullos de la gente, empezarían ya los rumores. –Bien…ganas por ahora, "Eren"
-O no, no, dígame algo con más cariño.
-No, perdiste tu oportunidad. Ahora vámonos, que gracias a tu estupidez nos miran raro.
-Bien…ya que no va a cooperar…-dijo para voltearse y abrir la boca para comenzar a gritar algo nuevo pero el príncipe se lo impidió tapándole con una de sus manos la boca.
-tsh, tú ganas….mi amor.-dijo mientras sentía como su dignidad se partía. Demasiado cursi para él. –ahora vámonos. –ordenó de inmediato mientras empezaba a moverse. Quería desaparecer de ahí ya.
-¿Qué? ¿No me vas a tomar la mano?-preguntó irónicamente sorprendido.
-si serás hijo de….-dijo mientras tomaba con una fuerza bruta la mano del castaño. Ya no tenía ganas de discutir, así que solamente se lo llevó arrastrando les de ahí ignorando sus alaridos y rezongos.
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-Bueno, Bertholdt, explícate. –decía Reiner tratando de asimilar las palabras que había dicho el otro.
-Ya te lo dije, el prometido de Rivaille tiene heredado toda una fortuna.
-El niño limpia el piso. ¿cómo va a tener dinero? –volvió a decir el rubio.
-Fui como me dijiste al pueblo a investigar, a la mansión Jeager.
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En las pequeñas horas que habían pasado en el día. Berthold, el fiel acompañante del príncipe Reiner, iba a zarpar a su "Emocionante" misión de saber más sobre aquél joven de nombre Eren o más bien; el prometido de Rivaille.
Saber sobre él no pensaba que fuera difícil. Así que se dirigió directo al hogar del castaño, una información que les dio la chica de cabellos negros cuando fue al palacio donde ambos se localizaban. Pero realmente no fue fácil llegar a la mansión Jeager. Ya que un gran perro lo correteó por gran cantidad del camino.
Una vez que llegó a la gran casa alejada de la sociedad, prosiguió a tocar la puerta. Espero unos momentos hasta que por fin fue abierta por un desabrido hombre.
-Buenas tardes, mi nombre es…
-¿Qué quiere? Ya pagamos los impuestos del mes. –Respondió de mala gana Auruo.- solo porque me hijastro se llevó la escopeta de aquí, no significa que ya no pueda ahuyentar a los suyos.
-Se…se equivoca señor. Solo vengo a hacerle preguntas sobre su…¿Hijastro? Bueno, Eren.
-¿Qué quiere saber sobre ese niño?-preguntó arqueando una ceja.
-Todo.
-Ya está comprometido.
-Mis intenciones son puras. Solo quiero saber cierta información para palacio. –dijo con sinceridad.
-Así que también vienes de palacio, Tengo otro hijo, ¿No te interesa? –ofreció de manera más amable el mayor.
-eh…no. –respondió Bertholdt algo nervioso por la actitud de aquél hombre tan raro. Quién sabe qué cosas podría hacerle después.
-Pues tú te lo pierdes. –Respondió indignado.- Pasa, te enseñaré los papeles, chico.
Después de un rato Berthold se encontraba sorprendido mirando aquella hoja de papel que había encontrado en lo más profundo del papeleo. Pero ahí se decía claramente que al cumplir su mayoría de edad, se le otorgaría una herencia familiar…muy grande.
Tenía que decirle a Reiner. Guardó todo en su lugar y salió de aquél manicomio al instante.
Eren podía ser buen partido después de todo.
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-¡Alto, me lástima!-chillaba Eren tratando de soltar su mano del otro.
-Creí que querías que nos tomáramos de las manos.- decía Rivaille con molestia mientras se paraban frente a la gran puerta del palacio.
-¡Pero más suave! –se quejó Eren.
El príncipe iba a contestarle pero la visita inesperada de alguien llegó. La peor pesadilla de Rivaille: su loca prima.
-¿Qué hacen tomaditos de las manos, eh?-preguntó entusiasmada.
-Majestad yo fuimos a dar un paseo por el pueblo.
Rivaille simplemente chasqueó la lengua mientras liberaba la mano contraria. El rostro de Hanji se iluminó.
-¡Pero qué hermosa sortija! –dijo mientras admiraba la joya en las manos morenas.
-Gracias, es verdaderamente bonita.-admitió Eren sonrojándose.
-¿Qué haces aquí, monstro? –preguntó el azabache mirando ferozmente a la castaña, había tenido un día duro.
-Simplemente pasaba por aquí. Pero…ya los dejo solos~ Supongo que tienen muchas cosas de que hablar, digo, habrá boda pronto. –dijo entre pequeñas risas a la vez que se alejaba.
-La loca tiene razón, Eren. Hay que ver eso. –le repitió con esa mima seriedad de siempre.
-mhh~ Muy bien. –dijo a la vez que se iban a sentar a una pequeña mesa en los jardines. Una vez listos, Eren volvió a hablar.- Quiero invitar a mi familia y en especial a dos familias de mis dos mejores amigos.
-Los invitados los decidimos nosotros, la corona.-le respondió el azabache en su habitual tono.
-Quiero invitar a Mikasa y…
-¿Para qué quieres invitar a tu casa? Eso no es posible.-le cortó al instante el príncipe cuestionándolo.
-No, no. A si se llama mi mejor amiga. .respondió Eren serenamente acostumbrado ya a los malentendidos.
-Eren, no sé si sepas. Pero las casas no se mueven y no tienen vida, mucho menos hablan. ¿De qué fue hecha? ¿Semen de cemento y ovarios de ladrillo? Por favor, no seas ridículo.
-¡No me refiero a eso!-le respondió en un berrinche.- El nombre de mi mejor amiga es "Mikasa"
-No me importa, sigues siendo mío.-respondió a la vez que le robaba un beso castaño dejándolo nuevamente en ese tono rubí.
-¿Quién le dio permiso?-le reclamó Eren avergonzado.
-Creí que eras mi prometido, no creí necesitar permiso. A parte, tú eres el que me ha estado todo el día reclamando que trate como tal. No deberías quejarte. –le respondió serenamente.
Eren solo balbuceaba, le había ganado con sus propias peticiones.
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Cuando las estrellas se asomaron y era tiempo de viajar al mundo de los sueño, la puerta de Eren sonó, un guardia se asomó por tal diciendo que tenía una visita. El castaño le accedió la entrada. Cuando vio que se trataba de su amiga de rasgos finos se alegró.
-¡Mikasa! Qué milagro verte.- exclamó feliz el castaño.
-Eren, tenemos que hablar.-dijo la azabache en un tono bastante serio y tétrico que le puso los nervios de punta al otro.
-¿hablar? ¿Sobre qué? –preguntó confuso.
-Eren. Esto no es lo que tú te mereces.
-¿Eh?-preguntó confuso.
Esa misma tarde, la señorita Ackerman había recibido una carta por parte de sus "alidos" diciéndole que trataban al castaño como sirvienta, eso no le hizo gracia.
-No eres la sirvienta de nadie, deja de hacer esto por tu padrastro que ni siquiera te da el trato que mereces. Abandona esto ya.
Eren bajó el rostro.- Sé que no ha sido el mejor, pero aún así quiero ayudarlos…a parte, esto no es tan malo….-confesó.
-Eren, escucha. Si es por dinero, podeos hacer algo más.
El castaño miró curioso a la otra.
-cásate conmigo. ¿Por qué simplemente no te casas conmigo? De esa manera no tendrás que estar aquí en palacio. Ayudaré a tu familia también, lo prometo, sabes que puedo.-dijo la azabache con toda sinceridad. Eren sabía que no mentía.
-Yo…no…-Eren no podía aceptarlo, él…no quería, tal vez antes pero ahora todo era diferente. Su vida dio un giro, peligro hasta cómico cambio.
-…Eren, no me digas que…¿Realmente te enamoraste?-preguntó sorprendía la chica tratándose de ignorar aquella idea.
El castaño no supo que contestar, pues aquella pregunta le bombardeó el corazón por completo. Se sonrojó y no puedo evitar pensar en el príncipe.
Y como arte de magia, la puerta de su habitación fue abierta por el azabache que miró a la chica sin saber porque estaba ahí. Le sorprendía en su interior.
-Eren…¿qué hace esta mujer en tu habitación?-preguntó mientras miraba desafiante a Mikasa.
-Ella ya se iba.-respondió el castaño sonrojado.
-Piensa en lo que te dije.-dijo ella para después retirarse, por fin había conocido a su adversario. Y ella no pensaba perder contra centímetros más bajos.
Pasaron unos momentos y el príncipe no dejaba de ver al otro. Después dio media vuelta con el ademan de ya retirarse.
-¡Espere, no se vaya!-le gritó nervioso antes de que el otro saliera por la puerta.
-¿Por?
-Pase la noche conmigo…-dijo con inocencia sin saber porqué solo escuchando el latir de su corazón.
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-Hanji…¿qué haces espiando en la habitación de Eren?-preguntaba Irvin observando a la otra. Apenas era de mañana.
-Shh…Irvin, están durmiendo juntos, mira que lindos se ven. –decía la otra con emoción.
Y efectivamente, como decía la castaña, se podía observar desde una pequeña parte entre abierta a Rivaille y a Eren durmiendo juntos en la misma cama aún durmiendo bastante cómodos. El azabache abrazando al moreno, y este refugiándose entre sus brazos. Una linda escena que Hanji no quería perderse por nada del mundo.
Y bueno~ Eso ha sido el capítulo de hoy. Se que este no tiene tanto humor como otros capítulos, pero aquí se puede apreciar más el inicio pues de lo que se acerca en el futuro y como se llevará la trama. Y bueno ya hay más contacto entre ellos.
Espero que les haya gustado uvu
Se que algunos dirán, "Nosotros esperando actualización de Erencienta y esta mujer haciendo one-shots(?) " xD Perdón, necesitaba mi dosis de drama(?)
¡Muchísimas gracias por leer! Los quiero bastante!
/Respuesta a reviews en Guest :3/
-Guest: Me alegra mucho que te guste enserio ;u; Eren es miedosillo(?)
-Sami : jejeje, muchas gracias y~ ya verash, ntp ;D Besos también ;u;
.-tsuki : Lo sé :'D Alfin ya hay más contacto netre ambos, y sí, pobre Irvin xD espero que lo recupere.
-dametsuna : Aww, muchas gracias. Y sí xD Pero ya se pondrá interesante :'D
-neko swicht: aw, me alegra mucho que te guste ;u; Y claro que habrá más levi celoso(?) Se ve muy lindo así.
-Airi Evans : ¡Muchísimas gracias! :'D Eso me ahce muy feliz, y es que Rivaille es romántico a su manera uvu xD Pero ya es más romántico(?)
-Annie Jaeger: Oww D: Pero ya están de vuelta :'D
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¡Hasta el próximo capítulo! :'3
