Amor En Silencio X Cosas Del Destino X El Latido Del Mar
De pronto llegó Draco, buscando a Annathar...
- Papá...
- Draco...
- Hola Mortenssen, has visto a Annathar? –Draco ignoró por completo a su padre
- Debe estar en el despacho de Snape
- Gracias
Draco desapareció de la vista de la tierna parejita, al llegar al despacho de Snape, encontró otra tierna parejita...
- Profesor... Disculpe, no quise molestarlo, pero, es Potter... Me enviaron a buscarlo a usted, al parecer, lo envenenaron
- Y qué le pasa ahora? –Snape seguía odiando a Harry
- No seas tan cruel, a ver, Draco, dime qué tiene –Annathar estaba preocupada
- Está hablando incoherencias
- Puede que sea Belpren, Frin, Vilmat –Annathar le dirigió una mirada sombría a Snape, pero Draco no lo notó
- No lo sé, huele a manzana, pero me di cuenta, que la boca la tiene azul
- Es muy grave! –Annathar ahora sabía con claridad qué era lo que tenía Harry- Es una mezcla muy peligrosa!
Draco los lleva hasta el lugar donde estaba Harry tirado en el suelo, retorciéndose de dolor, y hablando una sarta de incoherencias, intentó resistirse cuando Annathar lo tomó en brazos para llevarlo a la enfermería, le dio anotadas unas indicaciones a Snape, y lo dejó preparando el antídoto, cuando llegaron a la enfermería, le pidieron a Madame Pomfrey, que lo mantuviera frío, habían pasado 2 horas, y Snape hacía su aparición, cuando Harry estaba más mal, le dieron un líquido negro, y lo dejaron descansar...
- Crees que se ponga bien?
- Si, nunca me han fallado mis conocimientos, ahora, debemos averiguar quién lo hizo
- Yo te ayudo
- No, gracias, puedo sola, pero si te enteras de algo, infórmame, vale?
- Vale
Los días pasaron lentamente, cuando por fin salió Harry de la enfermería, Annathar y Draco estaban esperándolo, lo llevaron a dar un paseo por el lago, Harry se los agradeció mucho, y les pidió disculpas, ya que el no había sido muy amistoso con ninguno de los 2...
- Entremos, hace frío -Draco estaba tiritando demasiado
- Es verdad, y me pidieron que por lo menos, durante otras 2 semanas, me cuidara mucho
- Te ayudaré, descuida, y más cuidado con lo que comes, debo ir a ver a Snape –Annathar salió corriendo hacia el despacho de Snape
Annathar fue a ver a Snape, y le contó lo que habían descubierto junto a Draco, que Umbridge había envenenado a Harry, por lo que obligadamente tuvo que enterarse Dumbledore, la suspendieron de sus funciones como profesora, hasta que todo se hubiera aclarado...
- No lo puedo creer! Todo gracias a Ustedes 2, Nunca creí que diría esto, pero... Malfoy... Gracias
- Ya ven? No es tan difícil ser amigos, no creen? –Annathar los miraba con cara de felicidad
- Creo que no –Harry estaba de una tonalidad roja muy Kawaii
- Lo ven?
- Tienes razón, Draco... Me disculpas?
Los días pasaron, y Harry y Draco se hicieron muy amigos, Annathar estaba disfrutando mucho sus clases, y no olvidaba tomar sus remedios, pero se le estaban acabando, y a pesar de que con su madre se escribían todas las semanas, no le había dicho que le mandara más pastillas, una semana después, comenzó a sentirse mal, pero no le dijo a nadie, el Domingo, cuando daba un paseo por los terrenos, descubrió una hermosa playa, bajo un acantilado muy profundo, casi no se veía la playa, calculaba que estaban fácilmente, a unos 500 metros, cada día, después de la última clase del día, iba a mirar el paisaje que tanto le había gustado, un fin de semana como cualquier otro, Annathar fue al atardecer, y se sentó en el borde...
- Es hermoso, lástima que nunca más disfrutaré del atardecer, es extraño, nunca creí que llegaría a hacer algo así, pero ya es tarde, seguro que cuando vayan a mi cuarto se encuentran la carta
Annathar se paró, y sin mediar más provocación, que la que se siente cuando uno ya tiene decidido algo muy importante, murmuró unas palabras, al tiempo que el día moría ante los ojos de la chica, estaba parada en el borde de aquél profundo acantilado, una caída como esa, mataría a cualquiera, antes del anochecer, abrazó la inmortalidad...
- Sé que llegará el día en el que no haya herida causada por el odio de los que no son igual –Annathar mientras hablaba, estaba llorando
- Y sé que duele soportar que escueza tanto la soledad por no vestir como ellos y por ti misma pensar... Te enciendes tal que una flor cuando suena tu canción le gritas en silencio al viento que es libre tu corazón... Sin fronteras sin avión sin credos ni religión que no esclavicen al hombre jamás en nombre de un Dios... A veces eres tempestad y tras la tormenta eres paz pero te cuesta tanto, tanto saberlas utilizar... Y opinas que la honestidad son los zapatos con los que andar y por brújula tus sueños y tu mochila la lealtad... Si tiemblas como un niño ante un beso o un guiño y piensas que sus labios se han derretido del dolor... Si olvidas una afrenta y no tomas en cuenta al que habla con la bilis y corrompe la verdad... Si necesitas respirar además de aire, libertad y la inmortalidad es tu bandera siempre nos tendrás aquí... Y aunque cueste una eternidad que te respeten por pensar, sigue adelante y lucha, no estás sola, somos más!
Pasaron los días, y Annathar no se aparecía por el colegio, entraron en su cuarto, y encontraron la carta, donde estaban las mismas palabras que había oído mientras caía...
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Sé que llegará el día en el que no haya herida causada por el odio de los que no son igual... Y sé que duele soportar que escueza tanto la soledad por no vestir como ellos y por ti misma pensar... Te enciendes tal que una flor cuando suena tu canción le gritas en silencio al viento que es libre tu corazón... Sin fronteras sin avión sin credos ni religión que no esclavicen al hombre jamás en nombre de un Dios... A veces eres tempestad y tras la tormenta eres paz pero te cuesta tanto, tanto saberlas utilizar... Y opinas que la honestidad son los zapatos con los que andar y por brújula tus sueños y tu mochila la lealtad... Si tiemblas como un niño ante un beso o un guiño y piensas que sus labios se han derretido del dolor... Si olvidas una afrenta y no tomas en cuenta al que habla con la bilis y corrompe la verdad... Si necesitas respirar además de aire, libertad y la inmortalidad es tu bandera siempre nos tendrás aquí... Y aunque cueste una eternidad que te respeten por pensar, sigue adelante y lucha no estás sola, somos más!
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Snape y McGonagall habían encontrado la carta, y la llevaron a Dumbledore, quien dedujo que era lo que había pasado, cuando llegaron al acantilado, bajaron por un camino muy empinado, y al llegar al fondo, no encontraron el cuerpo de Annathar, solo la sangre que se había derramado al llegar al fondo, le dijeron todo a Maríe, quien sufrió mucho, tuvo mucha sabiduría para aceptar que era algo inevitable...
- No puede ser, tiene que haber una explicación lógica, no pudo haber desaparecido el cuerpo así como así –Snape trataba de obtener una respuesta lógica
- Calma Severus, sé que te afecta mucho, pero...
- NO LO SABES ALBUS! –Snape estaba llorando
- Severus, mejor dejamos esta conversación para después
Snape salió corriendo del despacho de Dumbledore, pasaron los meses, y todos habían asumido que Annathar había muerto, no le dieron el cuarto a nadie, por respeto a Snape, ya que él lo pidió así, un día, en clases de pociones, Harry y compañía conversaban mientras preparaban una poción, y les pareció sentir a Annathar cerca de ellos, pero pensaron que era porque se llevaban bien, y la estimaban, pero nada más...
- Ron... Me acompañas?
- Dónde?
- Sí o no –Harry no tenía tiempo para explicarle todo, quería respuestas ahora
- Si
Salieron del castillo, y fueron al sitio donde Annathar había estado por última vez, ahora todos sabían de aquél lugar, pero no iban porque les daba miedo toparse con algún ser extraño, Estaban mirando el lugar, cuando Harry resbaló, y quedó colgando de una rama que crecía en el borde, Ron intentaba salvarlo, cuando se asustó al ver una silueta negra que le ayudó a subir a Harry, lo tomó de la cintura, y lo tiró hacia arriba, luego de eso, desapareció, cuando volvieron al castillo, juraron no comentar nada...
- No lo reconociste?
- No, Te dije que no le vi el rostro –Ron estaba molesto
- Crees que sea un mortífago?
- No, si fuera un mortífago, te habría dejado caer, y éste te salvó la vida, no es muy extraño que cuando estés por morir, te salve un desconocido que debería intentar matarte? –Ron no podía creer en la ingenuidad de su amigo
- Sí, lo es
- Mejor lo olvidamos, tenemos que estar para la cena, o Snape nos quitará más puntos
Cuando llegaron, estaban esperándolos en el recibidor, Dumbledore encabezaba la comitiva...
- No creen que es muy tarde para que estén fuera del castillo?
- Señor...
- Paseábamos, estábamos pensando qué hacer el fin de semana
- Nuevas travesuras?
- No Severus, seguro que esto era serio, no es así?
- No tanto señor, Sólo que... –Ron estaba a punto de explicarles todo, cuando Harry lo interrumpió
- Mejor nos vamos Ron
Entraron al gran comedor, y comieron algo de postre, luego fueron a la sala común, y planearon el fin de semana, mientras, los profesores estaban esperando a una nueva alumna...
- Albus... Tardará mucho? Ya me estoy aburriendo
- No lo creo... Miren! Ahí viene
En efecto, en medio de la noche, se dibujaba la imagen de una persona montada en un caballo, cuando llegó al lado de los profesores, se asombraron al descubrir que era una chica muy hermosa, idéntica a Annathar, excepto por algunos detalles, el cabello y los ojos, por ejemplo, los de Annathar eran dorados y grises (Cabellos y ojos) y los de la recién llegada eran rojos y verdes (Cabellos y ojos)
- Buenas noches a todos y cada uno de ustedes, mi nombre es Sigfried Van-Hellsing, y busco a Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore
- Soy yo, en qué puedo ayudarle?
- Soy su nueva alumna
- Entremos al castillo?
De pronto, un alumno llegó corriendo al lado de Dumbledore...
- Señor... Alguien entró al cuarto de Annathar y sacó algunos libros
- Quién fue? –Snape estaba molesto, no dejaba que nadie se acercara al cuarto de Annathar, ella había significado mucho para él
- No lo sé señor, pero no sacó nada aparte de los libros
Sigfried acompañó a los profesores al cuarto de Annathar, y para sorpresa de todos, Dumbledore le dio el cuarto de Annathar a Sigfried, con todo lo que había en él, Snape no se lo podía creer, pero tuvo que aceptarlo, cuando Sigfried estaba ordenando sus cosas, encontró un papel que guardó entre sus libros...
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5 de Octubre, último despacho, 0303N AP.
CERTIFICADO DE DEFUNCION
Nombre: Madhatter, Annathar Zaphìro
Dirección: Número 9, Grimmauld Place, Londres.
Sala de Urgencia N.°: 5
Ambulancia N.°: 15
Tratamiento: --
Ingresó cadáver: (x) sí ( ) no
Fecha de fallecimiento: 5-10-05, 8:30 p.m. (aprox.)
Causa del fallecimiento: Hemorragia interna causada por el impacto desde una altura de 500 mts. contra el suelo
Iden el cadáver: Draco Lucius MalfoyParientes más próximos: Maríe (Tía)
El cadáver fue entregado a: Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore
Médico encargado: Logan Van-Hellsing Patólogo: Merrick Morguendorffer--
- Esto es genial, sin haber empezado a hacer nada aún, encontré este tesoro, sin duda, la podré encontrar si voy al lugar donde murió...
Se encaminó hacia el lugar, y al llegar, se le apareció el desconocido que había salvado a Harry...
- Debí suponer que vendrías a ver el sitio
- Sí, y tú eres...
- No importa, solo ven...
Sigfried se acercó poco a poco, como atraída por el extraño, cuando estaba por morderla, Sigfried lo atacó con un puñal que solía llevar en el cinturón, el extraño escapó, y Sigfried examinó el lugar, lo único que encontró, no le fue de gran ayuda, volvió al castillo, y fue a dormir, mientras, en el despacho de Snape, alguien buscaba algunas cosas, hasta que apareció Snape...
- Dónde demonios tiene la Hidroplata? –Sabía que no tenía mucho tiempo
- Vaya... Un alumno despierto a esta hora, y husmeando en mi armario, cuantos puntos menos serán?
Snape le cerró el paso, y cuando el extraño intentaba escapar, le vio el rostro, se dio cuenta que era Annathar, sólo que ahora llevaba el peso de siglos de soledad en su alma...
- ANNATHAR!
- Adiós
Snape sintió que su corazón iba a dejar de latir de un momento a otro, ahora lo comprendía todo, Annathar estaba a ½ camino entre la vida y la muerte, ahora era aquello que todos temían en Hogwarts... Un Vampíro...
- De seguro que encuentro algo si vuelvo con él, iré de inmediato...
Snape tomó sus cosas y partió de inmediato en busca de Voldemort, él había vuelto de la muerte, y sin duda podría hacerla volver a ella también...
- Ya estás aquí? Colagusano?
- Sí, mi amo está muy complacido con tu visita, llegará en poco tiempo, que te trae esta vez con él?
- Ese es asunto mío, por lo demás...
- Me estabas esperando? –Dijo una fría voz detrás de Colagusano
- Sí mi señor –Snape estaba mirando fijamente a Voldemort
Snape se inclinó ante Voldemort, Colagusano los dejó solos, Snape le contó que estaba buscando la manera de volver a un Vampíro, a la forma normal, Voldemort le dio 3 opciones...
- Te doy 3 opciones... Puedes matarla, o si no, puedes envenenarla, y luego exponerla al sol, o por último... Puedes demostrarle tus sentimientos si de verdad significa algo para tí... Quién es?
- Nadie en particular
- No me mientas, si lo deseas, no le haré jamás, nada, te lo juro... Sabes que mi palabra es sagrada
- Lo sé mi señor, la persona en cuestión, es una alumna que tuve la oportunidad de conocer muchos años atrás, cuando era una niñita de unos 4 años, y volví a ver en Hogwarts, estaba muy deprimida, y terminó matándose, el caso es que no le funcionó muy bien, porque quedó convertida en un Vampíro
- Buena suerte entonces, desearé que me informes como sale todo, sabes muy bien lo que significas para mí
- Si... Mi señor, muchas gracias
Snape fue al castillo, y allí estaba Annathar, lo miraba desafiante, cuando llegó a su lado, le dijo que lo odiaba...
- Eres un maldito traidor, mi habitación se la diste a otra chica!
- No fue decisión mía, Dumbledore se la dio
- No mientas! Seguro que con ella si lograste tener algo más!
- Vamos a mi despacho, allí te explico todo
- Iku
Snape la llevó a su despacho, y le ofreció algo de beber, Annathar le pidió un Wisky, Snape vació algo dentro del vaso, y se lo dio, Annathar comenzó a sentirse mal, Snape la llevó a su cuarto (El de él) y la acostó en la cama, Annathar estaba dormida, la hizo suya, con toda la ternura que te puede despertar la personita que amas, al amanecer, Annathar despertó y se dio cuenta de todo, al menos eso creía, salió corriendo hacia su cuarto, y entró en él, por desgracia, estaba Sigfried, quien la encerró...
- Vaya, vaya... Mira lo que el destino me ha traído, no es Annathar Zaphìro Madhatter?
- Quién eres tú?
- Soy tú, o mejor dicho, soy tu mitad
- No puede ser, yo soy la única
- Cuando Snape te salvó, te liberaste de mí, recuerdas?
- No... No es verdad
Sigfried tomó una estaca, y la clavó en el pecho de Annathar, quien logró escapar, lanzándose por la ventana, cayendo al inicio del bosque prohibido, donde se refugió, estaba muy débil, pero logró internarse lejos, mientras en el castillo, Snape se despertaba confundido...
- No creo que lo haya soñado, en la mesa está la cadenita que llevaba Annathar, habrá escapado?
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Notas De La Historia:
Para: Belpren, Frin, Vilmat, entre otros, ver "VENENOS EN AD&D"
Kawaii Lind
Ikou Vamos
En este Cháp. Me he liado un montón, pensaba escribirlo en plan Lemon, pero no salió tal como quería, bueno, en fín, lo dejaré para la próxima vez...
En fin, eso es todo por ahora...
Matta Ne
Gaara-Chan
