Hola, tengo bastante tiempo sin aparecerme por este fic, y no es que lo olvide ni lo haga menos, de hecho me gusta bastante la trama. Pasa que quería terminar el fic de "Encendiste la luz", y después dedicarme a este.
Ya me han comentado que se va comprendiendo lo de los sueños, y me alegra saberlo, las cosas se pondrán más interesantes después.
Bien, espero les guste este capi, el cual está centrado en la vida de Sasuke en AU n_n
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Te explico.
Sasuke apretó más a Sakura, no permitiría que arruinaran sus planes, si uno de los Akatsuki estaba aquí debían hacer lo que decía Suigetsu, no le gustaba huir, pero las cosas no serían en ese momento, tenía a Sakura y si le pasaba algo sería su culpa por haberla arrastrado con él. Miró a la pelirrosa una vez más y después se la entregó al peliblanco, el cual lo miró sin comprender.
—¿Dónde está Juugo y Karin? — dijo el pelinegro, ignorando la mirada interrogante de su compañero al tener que cargar a una completa desconocida.
—Ellos tratarían de despistarlo, pero no creo que sean suficientes para él, se trata de un tipo muy raro, parece una planta o algo parecido — al escuchar esas palabras caminó, debía ir con el resto y ayudarlos a escapar.
—Cuida a Sakura, vete lo más lejos que puedas y busca un lugar seguro, Karin se encargará de encontrarlos y los alcanzaremos luego. — dijo ahora dándole la espalda — Amárrala antes de que despierte y mantenla vigilada.
Suigetsu se quedó plantado en el mismo lugar por un momento luego de que Sasuke se marchó, miró a la extraña chica y se preguntó si ella era tan importante para Sasuke como para permitir tenerla a su lado, pues era más que obvio que se iba en contra de su voluntad si le estaba pidiendo que la mantuviera muy atada. Sonrió, nunca creyó vivir para ver eso, Sasuke Uchiha estaba interesado en una linda chica de cabello rosado.
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Se despertó sobresaltado y sudando, había sido tan real que era como sentir la adrenalina de la última batalla, se frotó los ojos tratando de recordar los últimos acontecimientos de su sueño, había hablado con Sakura, no recordaba sobre qué, pero estaba completamente seguro de que la había besado, después todo pasaba a un hombre, un extraño ser mitad oscuro, mitad blanco, como una especie de planta semihombre, tuvieron una batalla, pero el recuerdo se desvanecía. Ahora se encontraba sentado en su cama como últimamente lo hacía, recordar se había convertido en su rutina.
Dejó su cuerpo caer de nuevo al suave colchón y cerró sus ojos, no planeaba dormir más tiempo, una vez que despertaba le era imposible volver a hacerlo, simplemente se dispuso a pensar en ella, en Sakura. Quería que el fin de semana pasara rápido, así podría hablar con ella de nuevo, saludarla, invitarla quizás a la mesa donde él y Naruto solían comer en la cafetería escolar, pero algo le decía que sería eterno, más si Itachi hacía planes para ellos dos, no quería tener que pasarla con él. Eran como agua y aceite, y por más que se esforzara Itachi en ser el hermano perfecto no lo conseguiría, simplemente eso era lo que más odiaba, su perfección.
—Sasuke — Itachi se presentó en la habitación de su hermano sin tocar, sabía que estaría acostado aún. Vio como el pelinegro tomó su almohada y la ponía en su cara, seguro para evitar verlo.
—Vete de aquí — alcanzó a oír, a pesar de la interferencia de la almohada sobre él.
—Es sábado, dijimos que podríamos hacer algo hoy — pero Sasuke ni se movió.
—Eso lo decidiste tú solo — fue su única respuesta, Itachi suspiró, su pequeño hermano siempre lo rechazaba últimamente, todo desde que ayudaba a su padre en su trabajo.
—Pensé que estabas de acuerdo — le dijo un tanto molesto por su actitud, esta vez Sasuke no contestó — me gustaría que las cosas fueran como antes — Itachi salió de la habitación, no estaba molesto, sino decepcionado, desde hacía mucho que Sasuke no lo llamaba hermano, no tenía interés en pasar tiempo con él como cuando eran niños, Sasuke había cambiado demasiado y no supo verlo a tiempo.
El pelinegro se quitó la almohada de su rostro una vez que escuchó la puerta cerrarse. Se mantuvo serio, las últimas palabras de Itachi sonaron vacías, tal vez tristeza, todo lo contrario a lo que principalmente era. Sacudió su cabeza, no quería tener sentimientos de culpa, ya se le pasaría, Itachi no era de los que se lamentaba o deprimía por tonterías. Se dio una ducha y luego de estar vestido bajó a la cocina, y como había previsto su madre se encontraba ahí.
—Buenos días hijo, ¿acompañarás a Itachi? — parecía que su madre le recordaba lo mal que lo había tratado hace un momento. Se sentó en una de las sillas y recargó sus brazos en la mesa.
—Tenía planeado ir a ver a Naruto — dijo con desgana, Mikoto lo miró un poco autoritaria, sabía que Itachi hacía lo posible por acercarse a Sasuke, pero éste no lo dejaba.
—Debes acompañarlo — le dijo sin mirarlo y yendo al lavaplatos.
—Pero…
—Es tu hermano — lo interrumpió su madre con voz molesta — deben pasar tiempo juntos, convivir.
—Sí, así como lo hace mi padre — contestó con el mismo tono, Mikoto dejó lo que hacía y miró a su hijo. Sabía porque lo decía, Fugaku había estado distanciado de ellos, todo por el trabajo y la desgracia de haber perdido las empresas, pero no tenía por qué molestarse, su marido hacía todo lo que podía para sacar a la familia adelante, Itachi le ayudaba y eso justificaba más el apego de Fugaku con Itachi, aunque no le parecía que Fugaku... trató de apartar esos pensamientos. Conocía a Sasuke y sabía que eso era lo que le molestaba.
—Deja de hablar así, irás con Itachi — fueron sus últimas palabras para dar por terminada la discusión y siguió con lo suyo. El resto del tiempo el pelinegro desayunó en silencio, no debía contradecirla, esta vez sí se había enfadado. Hablar con Naruto debía esperar.
Pasaron alrededor de dos horas, Sasuke estaba parado fuera de la habitación de su hermano, no sabía cómo empezar, Itachi no había bajado y de cierta forma no quería tener que tocar su puerta, sería raro en él buscarlo, pero si no lo hacía su madre se enfadaría. Tragándose su orgullo toco tres veces con su puño. Al cabo de unos segundo un adelante se escuchó desde dentro, el Uchiha menor entró a paso lento y arrastrando los pies, tomó aire y casi se regresó al ver la expresión de su hermano al verlo entrar a su cuarto.
—¿Sasuke? — Fue lo primero que escucho, Itachi estaba recostado en su cama y al ver entrar a su hermano se incorporó de inmediato — ¿qué haces aquí? — Sasuke no sabía cómo empezar, al final dijo lo primero que se le vino a la mente.
—¿A dónde? — Itachi se quedó pensando por un momento, no sabía a qué se refería, el pelinegro repitió de nuevo - ¿a dónde iremos?
—Ah… pues, no lo sé aún — dijo un poco sorprendido, eso no se lo esperaba — ¿a dónde quieres ir tú?
—Me da igual — y cruzó los brazos, le resultaba sumamente incómodo estar en ese lugar, tenía más del año que no entraba a esa habitación.
—¿Qué te parece al centro de la ciudad? Podemos ir a la tienda de discos y comer algo allá, quizás a los bolos… — Itachi daba sugerencias sonriente, parecía que ya se le había pasado lo de esa mañana, Itachi cambiaba de humor muy fácilmente, era sorprendente que actuara como sin nada.
—Sí, está bien — dijo una vez escuchado varias opciones de su hermano — te veo abajo — y pretendía salir, pero Itachi lo llamó por última vez.
—Sasuke — el chico volteó, pero al instante sintió un golpecito en su frente — gracias — el pelinegro no dijo nada y salió más deprisa de lo que le había costado entrar. Odiaba que Itachi lo perdonara tan fácil, detestaba que fuera así de simple, quería que él lo odiara.
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¿Cuánto tiempo había pasado? No lo sabía con certeza, se estaba empezando a aburrir. Itachi lo había llevado por varios sitios, pero a pesar de los intentos que su hermano mayor hacía, Sasuke no le prestaba mucha atención, de vez en cuando sus pensamientos se dirigían a Sakura, necesitaba verla.
—Ya veo, te gusta alguien — dijo su hermano, haciendo que Sasuke se sobresaltara y evitara su mirada.
—¿De qué rayos hablas? — le dijo sin cruzar mirada, Itachi sonrió ante su nerviosismo, lo evitaba.
—A pesar de todo te conozco bien, dime ¿es linda? — Sasuke dio varios pasos y no contestó. Itachi se acercó hasta quedar a su lado, cruzó los brazos y miró por unos segundos a la gente que iba y venía por las calles — si quieres puedes irte, búscala.
—¿Qué te hace pensar que me gusta alguien? — le dijo medio molesto, ¿tal fácil le resultaba?, ¿era tan predecible? Al parecer sí, Itachi no pasaba mucho tiempo con él, pero de que lo conocía, lo conocía.
—Estas distraído, y de vez en cuando te quedas mirando a la nada — explicó en la misma posición — además soy tu hermano, sé lo que te pasa.
—Estás loco — y se apartó de nuevo, todo con tal de no verlo y seguir con el interrogatorio, el cual se estaba tornando fastidioso para Sasuke.
—¿Rubia o castaña? — escuchó cerca de su oído, Itachi disfrutaba torturándolo, parecía que no se cansaría nunca. Lo miró completamente molesto.
—No te importa, igual no sé dónde vive — dijo al fin, aceptando lo que su hermano le decía. No quería tener que escuchar toda la tarde las preguntas de Itachi.
—Eres lento, si realmente te lo propusieras podrías saber todo de ella, ¿no le has hablado alguna vez?... — pero todo lo que Itachi decía se fue desvaneciendo, ya no lo escuchaba, su mirada estaba fija en la persona que sonreía junto a una mujer de cabello negro, que Sasuke identificó como Shizune. ¿Qué hacía ella con la secretaria de la directora?
Itachi calló al darse cuenta de lo que pasaba, y vio en la misma dirección que seguía Sasuke. Una chica de extraña cabellera rosa caminaba viendo algunos escaparates, sonreía y apuntaba lo que más le parecía lindo. Itachi comprendió, si Sasuke no parpadeaba era por algo, esa pelirrosa era la dueña de los sueños de su hermano, sonrió pícaramente y observó de nuevo a su futura cuñada.
No podía creer que ella estuviera ahí, tanto que había maldecido esa salida con su hermano, ahora las cosas eran diferentes, bendita decisión había tomado, esa pequeña salida con Itachi había tomado un rumbo inesperado y a la vez deseado. ¿Qué hacer?, ¿hablarle? No quería desperdiciar esa oportunidad, pero a la vez no tenía la iniciativa, ¿qué podría decir?
—Pelirrosa — escuchó decir de su hermano — es muy hermosa, deberías ir a saludarla ototo — por primera vez su hermano tenía razón, y eso era lo que quería. Itachi le dio un empujón y Sasuke avanzó a paso lento, pensando en algo bueno que decir, un "hola" lo consideraba muy tonto.
Tomó aire y siguió su camino, no quería voltear atrás y ver a Itachi, de seguro se reía de él. A escasos metros de llegar a su destino, escuchó la voz de Sakura, la cual giraba y se abrazaba al cuello de un chico que al parecer las acompañaba. Creyó que su mundo se paró por completo, ese chico no era otro que Gaara, ¿qué diablos hacía él con Sakura? Se quedó inmóvil, siendo testigo de la felicidad de ambos, parecían conocerse muy bien. El pelinegro agachó la cabeza y regresó con Itachi, el cual había notado el porqué del comportamiento de Sasuke, esa chica tenía novio.
—Si quieres nos vamos — Sasuke lo pasó de largo y siguió su camino, Itachi suspiró, ahora su hermano estaría más que insoportable.
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Regresaron a casa completamente en silencio, ninguno de los dos había hablado durante el trayecto, y era mejor así, por un lado Sasuke estaba completamente molesto por lo que sus ojos habían presenciado, e Itachi se quería mantener al margen, aconsejar a su pequeño hermano era algo que siempre había querido hacer, pero el humor de Sasuke podía respirarse y no sería una muy buena idea de su parte acercarse en ese momento.
Al estacionar el auto frente a su casa, Sasuke salió dando un portazo lo suficientemente audible para despertar a uno de sus vecinos que dormía cómodamente en una de las sillas de su lindo jardín. Itachi se disculpó diciendo algo así como "Lo siento, mal día" y huyó hacia dentro de su casa. Sasuke pretendía subir a su recámara pero la voz de su madre lo detuvo en el trayecto.
—Sasuke, ven un momento — dijo Mikoto, pero el pelinegro evitó verla para que no se diera cuenta de su actitud, le reventaba que Gaara estuviera con Sakura, él no le caía muy mal, pero estaba comenzando a sentir cierto rencor por el pelirrojo, después de todo era amigo de Neji.
—Ahora no madre — contestó cortante, dispuesto a seguir su camino, pero una voz masculina lo cortó de nuevo.
—Esa no es forma de hablarle a tu madre — apretó los puños con suavidad, esa voz era de su padre, Fugaku estaba de regreso y al parecer había vuelto antes de tiempo, muy extraño de su parte. Itachi entró a casa justo en el momento de la tensión.
—Hola padre — lo saludó con respeto — ¿cómo te ha ido?
—Bien hijo — por un segundo apartó la vista de su hijo menor para saludar a Itachi, pero luego regresó a Sasuke de nuevo.
Fugaku veía a Sasuke como el hijo rebelde, el que siempre le traía problemas, el menos importante de ellos y eso Sasuke podía sentirlo, su padre no lo quería, no le tomaba la suficiente atención, siempre había estado tras la sombra de Itachi, sin recibir sus atenciones como se supone que un padre debe hacerlo. Su padre caminó hacia él y lo abofeteó, el ruido que causó se escuchó tan fuerte que pareció un eco entre las paredes del pasillo hasta la escalera. El pelinegro con esto ladeó su cabeza, su mejilla estaba roja y le dolía, había sido demasiado.
—Fugaku, no… — Mikoto tenía una mano en su boca, no le gustaba que su esposo golpeara así a Sasuke, pero cada que pasaba lo mismo no podía hacer más que mirar y lamentarse por no poder ayudarlo.
—Es lo menos que se merece, tengo contactos en la escuela Mikoto, se perfectamente todo lo que hace Sasuke y es una vergüenza tener que escucharlo — dijo mirándolo severo y acomodando su cuello de la camisa.
—Padre, con golpes no arreglarás nada — lo aconsejó Itachi, viendo con cierta angustia a su hermano, el cual permanecía sin moverse desde el golpe — déjame encargarme de Sasuke, puedo mantenerlo vigilado para que no se meta en problemas.
—Tú debes ayudarme, Sasuke no es tu responsabilidad, no tienes por qué gastar tu tiempo en él — le respondió, Fugaku creía que Sasuke ya no tenía remedio y pensaba que su hijo favorito, Itachi, podía ser arrastrado por Sasuke en sus tonterías.
—Puedo hacer ambas cosas, además yo estoy más tiempo en casa, me puedo ocupar de Sasuke, padre — el hombre pareció pensarlo. Sasuke odiaba que lo trataran como si no estuviera presente, decidían por él y no les importaba lo que tuviera que decir, no quería que su hermano estuviera con él la mayoría del tiempo.
—No necesito nada de eso, ahórrate tus muestras de caridad Itachi, de ti es de quien menos quiero ayuda — y se marchó, su padre le gritó ante su falta de respeto pero el chico no se detuvo hasta llegar a su habitación.
Pateó algunas cosas para desquitarse y se dejó caer en su cama. La rabia que sentía en ese momento lo hacía respirar más deprisa, odiaba a su padre, tenía la costumbre de hacer lo mismo cada que lo veía de nuevo, pero como tantas veces no podía hacerle frente y defenderse, era su padre después de todo, sería la falta más grande hasta ahora si se atrevía a devolverle sus saludos.
—¡Mierda! — Vociferó — Que tarde tan mala, todo por Gaara, si no hubiera visto eso tal vez no me afectaría tanto lo de mi padre — pensó en voz alta — y ahora el maldito de Itachi sabe que Sakura me gusta — eso era lo peor de todo, su hermano de seguro lo molestaría con eso.
Lavó su cara y después de secarla recordó que Naruto quería decirle algo importante. Tomó su celular, lo había olvidado desde la mañana, descubrió que tenía al menos quince llamadas perdidas, todas de Naruto, seis mensajes de texto con la misma frase "¿Por qué no me contestas?, te estoy esperando." Y un correo de voz, lo escuchó enseguida.
"Teme, te estoy llamando desde hace horas, por si no lo recuerdas ayer te dije que sabía lo que te pasaba, no es broma Sasuke, ven a mi casa en cuanto escuches esto" Después se cortó. Ya estaba a punto de anochecer, necesitaba ir ya, antes de que se hiciera más tarde, lo malo era que mientras su querido padre permanecía en casa tenía prohibido salir. Cerró con seguro la puerta y observó por unos instantes su habitación
—Pan comido — murmuró y abrió la ventana de su cuarto, al lado izquierdo había una malla con enredaderas, perfecto para su escape, adoraba esas plantas.
Bajó sin ningún esfuerzo, eso lo hacía muy a menudo y ya estaba acostumbrado, saltó casi al final de su destino sin lastimarse. Caminó algunos pasos hasta llegar a la ventana que pertenecía a la sala, dentro pudo distinguir la figura de su hermano, su madre y padre, al parecer hablando aún. Sonrió para si y se fue, ni siquiera se darían cuenta que no estaba.
Al poco tiempo llegó a la casa de Naruto, al parecer los padres del rubio no estaban, Minato su padre siempre estaba ocupado, era una figura importante en Konoha y generalmente por eso él procuraba que su amigo no se metiera en problemas. Lo recibió la encargada de la limpieza, después vio a Naruto parado en medio de la gran escalera, con el ceño fruncido y los brazos cruzados, muy en su papel de mártir.
—Hola dobe — saludó el pelinegro con una mano.
—¡Teme! — Naruto casi corrió hasta donde se encontraba Sasuke — ¡¿Por qué diablos no me contestas? — después lo tomó del cuello de la camisa.
—Ya deja de gritar, tuve algunos contratiempos, Itachi insistió en salir este día, y mi madre me lo pidió, así que no tuve de otra — explicó, soltándose de Naruto.
—No deberías negar así a tu hermano Sasuke, lo que daría yo por tener un hermano como el tuyo — le dijo el rubio con una media sonrisa.
—Pues si tanto lo quieres puedes quedártelo — y pasó de lado, subiendo las escaleras seguido de Naruto.
—Pronto te darás cuenta de que estas equivocado — y no volvieron a tocar el tema.
Una vez que estuvieron en la habitación de Naruto, éste prendió su computadora y escribió el nombre de una página extraña, Sasuke jamás había oído hablar de ella. Lo encaró y lo miró sonriente, el azabache no comprendía a que se debía tanto misterio.
—¿Y? — fue la pregunta de Sasuke, Naruto ensanchó más la sonrisa, como imaginando que Sasuke le agradecería por dar por concluido el dichoso misterio que lo aquejaba.
—Es complicado y tardé horas en entenderlo — comenzó, por primera vez el pelinegro le ponía la suficiente atención, pero quería que Naruto se apurara de una vez por todas.
—Sólo dilo — se quejó. El rubio regresó su vista al sitio Web y leyó lento y pausado.
— "El fenómeno de los sueños lúcidos" — la reacción que esperaba Naruto en Sasuke no fue la esperada, éste ni siquiera parpadeó, como pensando que era una tontería muy mal planeada — sueños lúcidos — repitió lo último, esperando que lo captara, pero el azabache apenas respiró — escucha, leí que hay personas que tienen experiencias con este tipo de sueños y…
—¿Estás hablando en serio?, ni siquiera sé lo que significa eso — se quejó el pelinegro e incomodándose por revelar lo último, al fin había algo que Naruto sabía y él ignoraba.
—Los sueños lúcidos son sueños en los que sabes que estas soñando — explicó orgulloso.
—Por si no lo sabías dobe, yo no me doy cuenta mientras estoy soñando, lo recuerdo al despertar — dijo, harto de tener que repetirle las cosas, si estaba seguro que lo había entendido, pero era obvio que se había equivocado.
—Eso ya lo sé, pero escucha hay etapas en los sueños y la etapa en la que una persona sueña se le llama etapa REM, luego se repiten las etapas de nuevo, no quiero tener que explicarte las anteriores teme, es mucho para mí — suplicó el ojiazul — el caso es que creo que tú permaneces en la etapa REM desde el comienzo, leí que si se despierta en esa etapa es cuando más se puede recordar los sueños, justo lo que te pasa a ti cada mañana.
—¿Acaso pretendes que me trague todas esas tonterías? — dijo Sasuke, ligeramente molesto.
—¡Pero es verdad, dattebayo!, aquí mismo lo dice, — y Naruto casi pega la cara de Sasuke al monitor de su computadora — te explico, lo único que necesitas hacer es recordar al menos un sueño por noche, lo extraño es que tú solamente tienen uno, y según has dicho es continuo, — le sorprendía como hablaba Naruto en esos momentos, era como pensar que su cerebro había vuelto de vacaciones — hay formas de darse cuenta en los sueños que estas soñando, por ejemplo, situaciones extrañas como un perro con alas, una mujer con tres ojos, de cabello rosa… — murmuró lo último.
—¡Sakura si tiene en cabello rosa idiota! — le gritó completamente enojado, Naruto lo ignoró y siguió con su explicación.
—Cambios de escena de un segundo a otro, no reflejarse en el espejo o algo así, el reloj con todo menos la hora… son muchas cosas teme, es cuestión de práctica, si logras dominar tu sueño podrás hacer lo que quieras, ¿te imaginas las noches sin pesadillas? — el azabache lo miró cansado.
—Me voy a casa — presentía que había ido a perder su tiempo.
—¡Espera Sasuke, aún hay más! — pero Sasuke ya estaba dando un portazo, el rubio suspiró, tanto que se había matado para entenderle a las dichosas etapas del sueño.
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El azabache caminaba de regreso a casa, ¿de dónde había sacado tantas tonterías su rubio amigo? Justo cuando pensó que no podía avanzar un grado más de estupidez, ahí estaba. Con la mano en los bolsillos llegó a su destino, las luces aún estaban encendidas y si todo estaba en calma era porque no se habían dado cuenta que se había escapado de casa.
—Buenas noches Sasuke-chan — dijo el anciano que tenía por vecino, justo el que había despertado tiempo atrás.
—Buenas… — pensó que quizás se había confundido, ¿qué era eso?
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Lo que me gusta de este fic es que puedo escribir sobre Itachi *w*, ya que nunca lo había hecho en mis otros fics o había salido tan sólo muy poco. Es notorio el cambio de Itachi, en el AU es más "sociable" y hasta más divertido, esto debido a la trama y acercamiento que quiere tener con Sasuke, pues como leen no se llevan muy bien.
No tengo más que decir, salvo agradecer sus reviews, mis pilas, se los juro n_n. Hasta el próximo cap, que será pronto, sabrán que pasa con Sakura. Si hay dudas pueden preguntar.
Saludos!
