Capitulo 5: Citas.
Aoshi había tenido una tarde en verdad horrible en el trabajo, estaba cansado y algo mal humorado, si primer impulso fue el de olvidarse del compromiso con Kaoru y poner alguna excusa creíble para no cenar con ella esa noche. No tenia animo para discusiones.
Lo sorprendió un poco que hubiera tan poco ruido en la casa a esa hora, por lo general cuando la joven estaba ahí podían enterarse todos los vecinos, pero en ese momento gozaba de paz y tranquilidad y eso ya fue un alivio, al punto de que decidió mantener su promesa y se sacrificara con ella uno minutos.
¿Cómo había sido capas de caer en semejante compromiso con el padre de la muchacha? Aoshi sabia que estaba haciendo lo correcto, el problema era que le estaba costando muchos dolores de cabeza y temía que su paciencia se terminara antes de lo programado, solo un par de meses mas y tal vez toda esa pesadilla hubiera terminado ¿o no? Esperaba que si, con Kaoru casada y teniendo que cumplir las obligaciones correspondieres a la de una mujer con ese compromiso debería madurar al fin, por lo menos un poco.
Estaba apunto de entrar a su habitación cuando vio a Misao que salía de su cuarto, ella sonrió al verlo y se acerco ha saludarlo. Desde hacia años que nadie se alegraba de verlo en esa casa.
-Me alegra mucho de que hayas venido a la cena de esta noche, Kaoru se ha esforzado mucho y hubiera estado muy mal por tu parte su no hubieras venido para apreciar su trabajo, eso era lo que ella mas temía, ¿sabes?- le pregunto con tranquilidad- ¿Cómo ha estado tu tarde?
Aoshi la miro enarcando las cejas como esperando que ella se riera de el en su propia cara.
-¿De verdad te interesa saberlo?- quiso saber el, dejando entrever cierta duda en sus palabras.
-Claro que si, eso es lo que hacen las personas normales, Aoshi- le dijo ella-. Preocuparse por la personas que les rodean, por lo menos es lo que me han enseñado a mi.
-Tu educación y la mía han sido muy diferentes, muchacha- Misao se ruborizó pero el le sonrió-. Eso no quiere e decir que la tuya sea mala. He tenido una tarde horrible, y gracias por preguntar.
- De nada, creo que bajare y podemos hablar mas tarde, te dejo para que descanses un rato.
Shinomori la observo marchar preguntándose si de verdad era una buena idea tener a Misao Makimachi viviendo en su casa. Para el era un agrado verla tan activa y amable en comparación a Kaoru y tenia la vaga esperanza de que parte del carácter de la joven calara hondo en su protegida, pero si no era así, daría a Kaoru como un caso perdido, a su pesar.
Luego de terminar de cambiarse se dispuso a bajar preparándose para una batalla verbal con la joven Kamilla, solo esperaba que el hecho de haber llegado puntal a cenar y no haberla regañado ni castigado durante todo el día le valiera como recompensa ante sus ojos y no le creara problemas. Llego al salón sintiéndose afortunado por no oírla gritar ni protestar, pero al contemplar a Misao sentada sola y leyendo lo hizo fruncir el ceño extrañado.
-¿Kaoru?- le pregunto el con curiosidad-. ¿Dónde esta?
-Creía que estaría contigo- se apresuro a decir Misao-. No esta en su cuarto y… de verdad pensé que se encontraría contigo- le dijo ella con las mejillas ardiendo por la vergüenza de haberla perdido.
Aoshi cruzó la sala en dirección a la cocina, Misao esperaba paciente a ver que ocurriría temiendo un poco por la seguridad de la muchacha. Cuado ella llego Kaoru no estaba en la casa, no le había extrañado ya que la joven le había comentado que tenia algunas cosas que hacer esa tarde, pero Misao había dado por hecho de que llegaría a tiempo para la cena. No había sido así.
Aoshi volvió a entrar en la salón y suspiro con resignación, sin embargo no parecía molesto, sino cansado.
- No va a cenar aquí por que se fue a comer con Kenshin- le informo en un tono carente de toda emoción-. Comeremos solos, espero que no te importe.
- Claro que no. Por mi no hay problema- respondió Misao. Estaba tan contenta por que se hubiera salvado de una discusión entre Shinomori y su prometida que hubiera sido capas de cenar hasta con el mismísimo demonio.
Pero una ves a solas, sabiendo que la compañía no llegaría Misao sintió como la atenazaba el miedo. Era algo estupido y lo sabia, Aoshi Shinomori no seria capaz de hacerle ni el mas mínimo daño, sin embargo tenia la extraña sensación de que no era correcto de que estuviera allí junto a el, cuando la joven con la que debía casarse no estaba presente.
- Supongo que ella ha planeado todo esto de la cena para pode salir a cenar sin remordimientos de conciencia- le dijo al fin Aoshi con una sonrisa-. Una vez le dije que no tenia permiso de ir a cenar fuera si yo estaba en la casa, pero como ahora estas tu, ella da por hecho de que preferiré tu compañía a la de ella.
-Cosa que no es verdad- respondió Misao.
-¿Por qué no?- le pregunto Aoshi con curiosidad-. Debo admitir que me agradas bastante, mas que la mayoría de las jóvenes que he conocido últimamente. Creo que serás buena para Kaoru.
- No se si tomarme eso como un cumplido, Aoshi Shinomori- ella lo miro entrecerrando los ojos como para comprobar su se burlaba de ella, luego sonrió-. Tú también me agradas.
-Pero a tu padre no.
Una sonrisa asomo a los labios de la joven.
- A el no le agrada ningún chico que intente acercárseme…
-Menos a Sanosuke Sagara- repitió el recordando las palabras que ella le había dicho durante la conversación de esa mañana.
-Pero podrías llegar a hacerlo, solo es necesario un poco de paciencia y no enfadarse con el cuando se ponga algo pesado. ¿Te gustaría comer en mi casa la próxima semana cuando tome mi decisión?
Aoshi no creía que aquel panorama lo ilusionara mucho, ya había sido bastante terrible tener que lidiar con Seijuro una vez, cenar con el seria aun peor, pero al mirar la ilusión en los ojos de la joven ni fue capas de negarse en rotundo como era su primera intención.
- ¿Esa es parte de la condición para que me digas que te quedaras conmigo durante un mes?
- No lo había pensado…- ella lo miro divertida y luego asintió-. Me perece justo, si yo tengo que estar lejos de mi familia durante tanto tiempo, tu tendrás que soportarlos una noche. Con Kaoru, por supuesto.
El leve entusiasmo de Aoshi pareció esfumarse ente esta petición. Se tenso un poco y ya no sonreía.
-Preferiría que fuéramos nosotros solos. No se como se tomaría todo eso Kaoru y no me gustaría causarle una mala impresiona tu familia.
- Y tampoco deseas tener que soportar los problemas con ella, ¿verdad?
El asintió y volvió a centrase en su comida.
¿Podría confiar en Misao y contarle la verdad de todo ese asunto? Tal vez ella no lo entender en un principio pero existía que hubiera un apequeña posibilidad de que si lo hiciera y tal vez hasta lo ayudaría. No era una decisión fácil como tampoco lo era ese asunto. Al final decidió que no le diría nada, aun.
-La madre de Kaoru murió cuando era una niña, apenas la recuerda y su padre… bueno, el era un excelente hombre peor la malcrió muchísimo, cuando murió ella quedo a mi cargo y ya vez lo mucho que me cuesta controlarla.
-A lo que ella se niega es a casarse contigo.
- Eso no lo decidimos nosotros. Ella debe madurar y aceptar las cosas como se vayan dando, será lo mejor para todos.
- A mi parecer Kaoru ya es una mujer capas de tomar todas sus decisiones por ella misma, ¿no lo crees?
- Sin embargo es la joven más inmadura que conozco. Si fuera como tu no dudara en dejarla hacer su voluntad pero ella es así como has visto. Despreocupada de todo sin tomar el verdadero peso a las cosas.
- Tampoco crecerá si no la dejas ser- Misao se sentó muy derecha en su silla y lo miro directamente a los ojos-. No creo que solo desees su infelicidad como Kaoru insiste en creer, pero eres apenas unos años mayor que ella y no puedes intentar ser como su padre.
- Tampoco quiero ser su esposo.
Misao lo miro entre sorprendida y horrorizada. Durante los primero días de conocer a Aoshi haban pensado que el era una persona completamente intransigente que jamás dejaría entrever sus emociones y sus dudad, y sin embrago ahora están allí, confesándole lo que en verdad no deseaba.
- No debería aburrirte con estos temas- le dijo el paso unos minutos-. Estoy seguro de que mis problemas con Kaoru se solucionaran en algún momento, solo te pido que cuides de ella y si puedes aconsejarla, aunque sea solo un poco te lo agradecería muchísimo.
-Lo que ella mas necesita es que alguien la escuche y entienda lo que desea en verdad- se atrevió a sugerir Misao-. Si tu te vas a casar con ella, deberías pasar mas tiempo intentando ganarte su cariño.
- Eso es imposible.
- Nunca nada lo es, mientras tengamos fuerza para luchar siempre existe una posibilidad y una salida.
-¿Tan convencida estas de eso, Misao?
Una sensación extraña la recorrió al percibir un brillo extraño n sus ojos azules. Ella contuvo la respiración unos segundo y luego asintió.
- Lo veras con tus propios ojos. Nada es imposible cuando se lucha para poder conseguirlo.
- Esperare con impaciencia- le dijo el con una sonrisa-. Tienes un mes de plazo para conseguir que las cosas mejoren para todos en esta casa. Por eso debes quedarte con nosotros, Misao
Ella entendía que Aoshi intentaba manipular las cosas a su favor, y que le ofrecía aquella apuesta para asegurarse de que aceptaría quedarse con el ese tiempo y la verdad es que estaba tentada para aceptar pero… lo haría sufrir un poco mas.
-Cuando cenes en mi casa te daré la respuesta, Aoshi Shinomori, y si quieres, esta semana no será parte el mes ya que me estarías quitado tiempo para demostrarte cuanta razón tengo.
Ella se levanto y pidió permiso para retirarse y no meterse mas en esa discusión, cuando ya iba por las escaleras lo oyó reír con entusiasmo y ella también sonrió. Una apuesta. Lo que le faltaba.
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- No se tienes en mente para planear una cena entre eso dos a solas, pero si Aoshi ve segundas intenciones en tus acciones te veras metida en un buen lió-. Le dijo Kenshin a la muchacha que le sonreía encantada.
-Solo deseo que Aoshi y Misao se conozcan un poco mas, si ella va estar en casa un mes, por que no pueden ser buenos amigos.
- Lo que tu quieres es metérsela por los ojos, pero pierde las ilusiones tu sabes tan bien como yo que Aoshi es muy responsable y tu eres su prioridad además no creo que Misao sea el tipo de chicas que le gusten.
- Pero no perdemos nada con intentarlo, ¿verdad?
Kenshin la observo y movió la cabeza con gesto apesadumbrado. Kaoru era una joven encantadora y estaba acostumbrada a conseguir lo que deseaba y si ahora intentaba hacer de celestina para unir a dos personas tan diferentes el pelirrojo no se quería ni siquiera detener a pensar en las consecuencias de semejantes actos.
- No va a funcionar, estoy seguro y tu terminaras pasándolo mal, Kao. Desiste mientras tengas tiempo.
- Claro que no lo haré, estoy segura de que Misao es la mujer ideal para Aoshi. Se llevan bien, ¿sabes? Los he visto platicando y el pierde ese aire tan serio y estricto que tiene cuando esta con ella, incluso se ríe.
- Aoshi no es siempre es así de serio, solo que contigo no puede ser de otra manera, muchacha.
- Mejor aun, eso quiere decir que conmigo no puede ser feliz y yo como no quiero cargar con esa culpa sobre mis hombros le otorgo la libertad y buscare a una mujer que lo comprenda y lo estime de verdad.
- Nobles palabras y lindos sentimientos, pero no te servirán de nada muchacha- Himura le tomo la mano y le sonrió un poco-. Aoshi quiere a Misao Makimachi en la casa para ayudarte a ti, no para distraerse el aunque en verdad sea una distracción muy bonita y placentera.
-¿Te parece bonita?- le pregunto Kaoru de pronto ceñuda-. ¿Te gusta Misao?
Kenshin rompió a reír ante aquella pregunta. Kaoru se puso muy seria.
- Es una joven agradable y si, es atractiva pero no para mi gusto.
-Claro- le dijo ella mientras bebía un poco de jugo-. Tú prefieras a las mujeres como la doctora esa.
- Megumi- le corrigió el-. Y si, puede ser que prefiera a las mujeres algo mayores, Es lo normal.
Kaoru no sabia por que se sentía tan moleta ante la sola mención de aquella famosa doctora, no era que le importara lo que Kenshin hacia o no, bueno, si le importaba por que el era como… como su hermano y por lo tanto ella era una hermana celosa y muy protectora.
- En ese caso preferiría que te gustara Misao, ella por lo menos me estima y podríamos ser amigas.
- Megumi es encantadora cuando la conoces, además ayer me llamo por teléfono y tal ves la lleve uno de estos días a casa, Aoshi dijo que era buena idea que tuviéramos una cena todos juntos.
"Sobre mi cadáver", se repitió la joven mentalmente, pero sonrió como estaba acostumbrada a hacer casi siempre aunque todo se estuviera desmoronado a su alrededor.
- Estupendo- se apresuro a decir ella aunque parecía que estuvieran haciéndola tragar veneno.
El pelirrojo soltó un suspiro, volvió a sujetar la mano que se intento apartar y la miro con atención y un afecto que ella conocía muy bien.
- Mientes y me doy cuenta, parece que te estuviera castigando al pedirte algo así. Pues bien, olvida lo de la cena.
- ¡No! Es decir, si tu lo deseas y Aoshi también…
-Lo que sientas tu es lo mas importante, no soportaría pasar una velada contemplado su gesto triste o verte así de desanimada.
Kaoru se sintió tan conmovida por sus palabras que hubiera llorado de alegría pero sabia que no era el momento, además no iba a permitir que una estupida mujer que había sido y seria parte el pasado de Kenshin les arruinara la cena. Megumi Takani no merecía tanto esfuerzo.
- Olvidémosno de esa tontería, quiero saber si de verdad estas dispuesto a ser amable con Misao y a ayudarme a convéncela de que debe enamorarse de Aoshi antes de que termine este mes.
- Kao, me duele decirte esto pero yo no puedo convencer a alguien para que se enamore de otra persona, además si no recuerdo mal ella tiene un amigo que tal ves sea su novio o no se tal vez tenga a otro joven, podríamos incluso estar destruyendo un amor de todo la vida.
- Sanosuke Sagara no es su novio- le dijo ella con calma como si hubiera hecho muy bien los deberes-. Ya lo averigüe y tampoco sale con otro chico, y en el caso de Aoshi yo soy la única que podría verse afectada y estoy ansiosa por que el se interese en Misao y me deje a mi en paz.
-Esta bien- dijo el pelirrojo con cara de resignación y un suspiro-. Haré lo posible por que ellos se muestren interesados el uno en el otro, pero no hablare de esto con Aoshi ni lo insistiré en que se interese en la muchacha, si se gusta y las cosa surgen… bienvenido sea.
- Eso esta mucho mejor- Kaoru se olvido de los formalismos y haciendo caso omiso del sitio donde estaban se puso de pie y abrasó al joven-. Siempre puedo contar contigo, creo que por eso te quiero tanto.
- Gracias por el voto de confianza, pero m también es muy importante saber que tú estas contenta.
-Contigo no puede ser de otra forma.
Kenshin sonrió y deseo con toda su alma que eso fuera verdad.
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Megumi se sentía muy nerviosa, y la verdad es que también algo tonta por haber aceptado una invitación para salir así como así. Sanosuke no había sido capas de esperar hasta el día siguiente y había acudido esa misma tarde para que ella le diera una respuesta. Había aceptado.
Por ese motivo ahora estaba esperando con paciencia a que el llegara a recogerla, ¿y si no lo hacia? Tonterías, el era el mas entusiasmado con la idea además si las cosas con el no marchaban bien aun podía buscar a Kenshin…
- Lamento si te he hecho esperar mas de la cuenta, pero tuve un problema de último minuto.
Meg le dedico una sonrisa encantadora logrando que el chico que quedara sin palabras. La verdad es que estaba comenzó a pensar que podía gustarle ese sujeto.
-También he terminado tarde mi turno, así que no ha sido un problema esperarte, además agradezco tu invitación.
- Creo que te hubiera invitado a salir desde que te conocí pero… no hubiera sido apropiado, ¿verdad? Soy algo impulsivo a veces pero no hay mala intención en mis actos. Me pereciste una joven muy agradable y tal vez podamos ser amigos.
-Claro. Pero no me lo habría tomado a mal, esta es la primera vez que alguien me pide una cita en mi consulta medica, Sanosuke. Vas un paso mas adelante que el resto.
El abrió la puerta del coche para que ella pasara, se sentía tan animado que apenas cabía en si de felicidad. Misao no se lo creería cuando se lo contara, había conseguido salir con la doctora.
Durante al trayecto hablaron muy animados, Sano le contó sobre su trabajo y Megumi también sobre el suyo, casi por obligación tuvo que salir el tema de Misao, la amistad que la única con el chico y por supuesto la extraña relación que se había formado entre ella, Kaoru y Aoshi.
Sano le hizo saber a la joven su desagrado por el plan de Shinomori pero también que respetaba la decisión de su amiga, por el contrarió Meg creía que a todos en esa casa les haría muy bien esa clase de experiencia, además que un mes pasaba muy rápido y antes de que se enteraran Misao estaría nuevamente en casa muy contenta y satisfecha por todo lo vivido .
Por fin llegaron a un sitio no muy concurrido. A Megumi le gusto muchísimo pero no se lo dijo.
- Espero que te guste, por lo general vengo aquí con unos cuantos amigos, Misao también ha venido un par de veces y dice que es muy tranquilo y acogedor.
-Ya lo creo, además una se puede relajar de toda la tensión que generen los pacientes- reconoció la joven con una sonrisa.
Se acercaron hasta una de las mesas mas apartadas con la intención de tener algo mas de privacidad. Los nervios de ambos ya habían ido pasando y sentían libertad para hablar. Hicieron su orden y mientras esperaban una pareja de joven se acercaron hasta ellos.
- Hola Sano- le saludo el muchacho con una sonrisa y mirando a Megumi con evidente curiosidad-. ¿No nos presentas a tu amiga?
La mirada de molestia del joven solo sirvió para provocar las risas del recién llegado.
-Claro, claro. Ella es Megumi Takani- le dijo Sagara a los chicos y luego miro a la doctora-. Meg, el es Enishi Yukishiro y su hermana Tomoe.
- Un placer conocerlos- dijo ella con sinceridad-. ¿Les gustaría sentarse con nosotros?
- Muchas gracias pero no, la verdad es que con mi hermana ya no vamos, además Sanos nos mataría si arruináramos su cita contigo- respondió Enishi con humor.
-No digas tonterías, además, te necesito con vida para que conozcas a una amiga.
-¿Al fin accedió a salir conmigo?- le pegunto el chico entusiasmo mirando a su amigo.
Sano miro a Tomoe que empezó a reír y se encogió de hombros.
- No solo contigo, sino que en grupo. Misao ira con una amiga y yo contigo, Tomoe… Primero debes conocerla y luego decidir que harás, pero te gustará.
- Ya lo creo- le dijo el dándole un palmada en el hombro-. No los molestamos mas, que estén bien y nos vemos luego.
Megumi se los quedo mirando y luego clavo sus ojos en Sanosuke.
-¿Piensas hacerle una cita a tu amiga?
-No. Pienso hacerles una cita a mis dos amigos, estoy seguro de que se gustaran. Instinto
-Esperemos que no te falle, Sagara. Ya seria una bonita manera de terminar tu amistad con ellos.
El chico simplemente se rió, estaba seguro de que nada podía salir mal.
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Ya chicas, espero les haya gustado el chap de esta semana, como siempre agradezco a todas las que se dan el tiempo de leer y por supuesto a las que me dejan su opinión, que estén bien y nos leemos la próxima semana, ciao.
