Aquí esta nueva actualización, gracias a los que pudieron comentar mi historia antes, espero que les guste, ya podre actualizar constantemente, porque estoy de vacaciones, por favor comenten, estos comentarios serán muy apreciados…

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Tarrant (POV):

Estábamos de camino a mi casa, Alicia estaba montada sobre el caballo y no paraba de hablar sobre tierras remotas y extrañas, sus diversas costumbres, su negocio, y lo feliz que estaba que había regresado, me conto sobre su familia y de sus maravillosos sobrinos: Carolina y William. Por lo que escucho se que esos niños son todo para ella; ella; ella no había cambiado mucho, su piel estaba ligeramente bronceada, pero aun conservaba su color pálido como el mármol, sus ojos color miel, llenos de vida, había crecido unos cuantos centímetros, su cabellera estaba larga hasta la cintura y un poco más abajo, estaba delgada y esbelta, muy madura, pero tenía la mirada de esa niña inocente y pequeña que era. Cuando comenzamos a divisar mi casa-mansión en un gran claro…, creo que Mirana había exagerado el tamaño de una casa para una sola persona, nos detuvimos cerca de ella.

"llegamos, bienvenida a mi "humilde" hogar"-dije, ella se bajo del caballo y avanzo hasta la puerta de mi casa quedándose parada y observando la fachada de la mansión, mientras me dirigí al establo con el caballo dejándolo ahí; regrese y ella seguí parada mirando, cuando me vio llegar me comenzó a hablar. "Esta es una hermosa mansión- me fijo casi en susurro, estaba atónita por la elegancia y hermosura de la mansión- es muy parecida a la mía, tengo una parecida a las afueras de Londres aunque es más grande…, me encanta el color de tu "humilde" casa, ese color blanco con detalles marrones es hermoso". "Así es, creo que Mirana exagero con el tamaño, le dije que quería una casa linda y acogedora y me entrego una enorme casa "linda y acogedora"- dije mirándola con una sonrisa y una pequeña risita- creo que deberíamos entrar para que te cambies esa prenda mojada por una mas cómoda". "creo que sí". Le abrí las puertas de la mansión, no tenia criados, así que solo estábamos los dos… solos…

Entramos por el pasillo que conducía a las escaleras, a la derecha estaba el recibidor y a la izquierda el comedor, le hice unas señas para que siguiera por las escaleras avanzamos por unas habitaciones, la mayoría sin un uso determinado, hasta que nos detuvimos dentro de unos pasillos en donde había una enorme puerta de color marrón caoba. "esta es tu habitación, aquí podrás cambiarte y pasar la noche – le dije mientras abrí la puerta – espero que sea de tu agrado, escogí los colores y los muebles y la decore yo mismo". Ella entro en su recamara con la boca abierta. "¿te gusta?" pregunte con nerviosismo. "Me encanta…, mira el tapizado, y la alfombra, los muebles de caoba, la cama, mira sus sabanas, mantas y almohadas, no puede ser… – me dijo mientras revoloteaba como una niña pequeña, saltaba y reía, estaba feliz – me hiciste peluches y sombreros, son hermosos. Comenzó a calmarse y camino hacia un librero, totalmente repleto de libros. "Los elegí personalmente, con algo de ayuda de Mirana, Mally y Thackery". "me encantan, me encanta la habitación, todos los detalles, es realmente hermoso- me dijo mirándome a los ojos con una mirada sincera y una hermosa sonrisa- pero, voy a ponerme" dijo mientras miraba y tocaba su vestido húmedo y muy pegado su delicado cuerpo.

"no hay problema – le dije abriendo su armario- te hice cientos de vestidos, abajo están los zapatos, y arriba algunos accesorios y sombreros que creo que serán de tu agrado". "Gracias, de verdad". "No hay de que, te dejare sola para que te cambies y nos vemos en el recibidor para un té". "claro, gracias". Yo asentí saliendo del cuarto y cerrando la puerta detrás de mí casi grito de la felicidad, mientras bajaba a la cocina a preparar el té.

Alicia (POV):

Cuando Tarrant se fue, comencé a buscar un vestido, para ponerme, al final elegí uno color lila bebe de mangas largas, que se ajustaba en la cintura, que tenia de adorno una cinta y lazo, tenía un encaje blanco en la parte de la espalda y un hermoso bordado de flores en la parte final de la falda, coloque el vestido encima de la cama, la cama era tamaño King, su madera era caoba, con un cobertor azul bebe y sabanas blancas, almohadas blancas y celestes; tenia columnas de madera talladas muy finamente y de ellas colgaban unas cortinas celestes, casi blancas con bordados de espirales, atadas con cintas marrones a los postes de la cama, deje el vestido ahí, y me dirigí al baño a secarme, cuando entre ahí, casi salto de la emoción; el papel tapiz era color verde limón con espirales más oscuros, en una esquina de la derecha, había una pared profunda con cortinas verde oscuro y bordes amarillos, dentro de esa pared había una bañera grande de forma circular con bordes de mármol blanco, la bañera estaba incrustada en el suelo y de la pared había una pequeña estatua de un grifo y por su boca debería salir el agua, parecía una piscina, a la izquierda habían varios gabinetes blancos con marrón, donde habían toallas de diversos colores, arriba en la pared otros gabinetes del mismo color, en ellas había velas aromáticas, jabones, shampoo, cepillos de dientes, etc. Al frente del cuarto un lavabo con espejo, y a su derecha un WC. En cada pared había unas tres lámparas de aceite doradas pegadas a la pared

Saque una toalla y fui a mi cuarto, me seque el cabello y el cuerpo, me puse el vestido, me cambie de zapatos, por unas botas blancas con negro. Cogí un cepillo para mi cabello de mi cómoda, me senté en el asiento que tenia, y me mire al espejo, mientras me peinaba, cuando acabe, aún sentada, mire a toda la habitación, en el centro la cama, en la esquina izquierda, el ropero, le seguía un escritorio marrón, donde había un tintero unas hojas, y otros objetos, le seguía la mesita de noche, la cama, otra mesita de noche, después el librero, y en la siguiente pared la puerta, en esta pared, unos cuadros y debajo de ellos una silla con peluches, una mesa y otra silla con peluches, de ahí, le seguía la puerta del baño, la cómoda en donde estaba sentada, en la siguiente pared la ocupaba una gran puerta francesa blanca, de daba entrada al balcón, luego todo volvía a empezar

Salí de la habitación, baje las escaleras y me dirigí al recibidor, donde ya había pasado, entre en él, y encontré al sombrerero, sentada en unos de los muebles marrones, en la pequeña mesita del medio de los muebles y frente a la chimenea, había una bandeja de té. "¿Te gusto tu cuarto?". "si, me encanta". "me alegro, ven siéntate junto a mí". Me dirigí a sentarme con él, tome mi taza, y él me sirvió la infusión con una sonrisa. "tu casa es hermosa, gracias". "cortesía de nuestra Majestad". "hemos hablado de mis viajes todo el tramo a tu casa, hablemos de ti, ¿cómo has estado?". "he estado bien, volví a mi trabajo y Mirana me ha ofrecido a ayudarme a abrí una tienda de sombreros, ropa y algunos accesorios en el uno de los pueblos cercanos al castillo". "! Qué bien ¡, me alegro, ¿cómo ha estado Mirana, Mally, Thackery, Chessur, Nivens, y el resto de los chicos?". "Ellos han estado bien, Mirana otra vez es la reina, y ha dado alegría y prosperidad al reino, Mally entrena con algunos ratones, en el ejercito de la Reina Blanca, Thackery, sigue estando loco, pero se ha convertido en unos de los chefs de la Reina, Chessur, debe andar por ahí molestando – dijo con una mirada de molestia – Nivens sigue loco con el tiempo, y los demás viven en el castillo, todos te han extrañado". "y tú, ¿me extrañaste?" le pregunte, y se sonrojo tanto que parecía un tomate. "Bueno, Sí, te extrañe muchísimo, creo que fui el que más te extraño – dijo con un seseo – y tú ¿me extrañaste". "si, de hecho sí, creo que te extrañe más que al resto". Pero que he dicho, me sonroje también, pero él se alegro mucho, demasiado diría yo.

El té paso normal, platicamos, le conté sobre el "problema" con mi hermana y mi "cuñado", sobre mis sobrino, como William se había enterado. "creo que sería mejor haberle dicho a tu hermana de un primer lugar". "Lo sé, pero en ese momento había nacido Will, cuando me enteré, no podía dejar a ese angelito sin padre, después nació Carolina, no tenía el valor, y además él ya no levantaba sospechas, hasta hoy, casi me derrumbo cuando vi llorar a mi sobrino, Así que lo golpeé, y él también me golpeo – cuando dije eso, sus ojos se pusieron rojos, y comenzó a hablar una serie de palabras que no puedo repetir, lo único que entendí fue " hombre" y "perro", lo calme, colocando mis manos en su cara, nuestras miradas se conectaron, por unos minutos comenzamos a acércanos, luego yo rompí el encuentro – lo siento – dije sonrojada – bueno, como te decía, Will salió ileso, pero yo un poco lastimada, me persiguió por el bosque encontré la madriguera y llegue aquí". "bueno, al menos estas aquí –me dijo cogiendo mis manos – más bien, mañana tenemos que ir donde Mirana, ya esta anocheciendo y es peligroso andar de noche". "¿Por qué?". "Es que han estado merodeando por el bosque soldados que no son de nuestro ejército y no creo que sean buenos, han estado husmeando por el castillo, y saqueando algunas armas". "¿porque no me hablas de eso?". "no creo que sea el indicado". "de acuerdo".

Más tarde, cenamos, dialogamos hasta las 10:50 pm. Y después, cada uno se fue a su respectiva habitación, cuando estábamos en el lumbral de mi habitación, se despidió con un "buenas noches" y me dio un suave beso en la mejilla, me sonroje, y él me dijo "si necesitas algo, mi habitación está al frente de la tuya – dijo señalando la puerta al frente de mi - que descanses y dulces sueños". "Igualmente". Entre en mi habitación y me recosté en la puerta, suspirando, entre al baño me di un corto baño, me cepille los dientes, me dirigí al ropero y saqué un camisón blanco con bordes en el cuello y la falda de color negro, el camisón era hasta las rodillas, me cepille el cabello, y me fui a dormir, cuando me acosté, volví a suspirar, pensando en Tarrant, y lo ridícula que debí haberme visto ante sus ojos, ojala en sienta lo mismo, y con ese pensamiento me fui a dormir.