No actualizo, tardo mucho, y no tengo inspiración -.- ¡Soy un desastre! No merezco vivir D:

Igual, de vez en cuando doña inspiración se digna a venir y la aprovecho para adelantar poco a poco los capítulos de mis fics. (No, no están olvidados ¬¬) Además, tengo la intención de subir un two-shot, pero lo haré cuando tenga los 2 capítulos completitos, así no esperan, ni me sigo decepcionando a mí misma :) ¿Un adelanto? Es del Drabble "Ángel", y tenía planeado hacer lo mismo con "Demonio".

En fin, muchísimas gracias, de corazón, a los que me dejaron reviews y a pesar del tiempo que tardo me siguen leyendo :') Mil gracias. Y también gracias a los que leen en silencio :P

No los aburro más.

Ah sí, esta historia es rara, y se me ocurrió recién u.u ¿Por qué? Porque tenía ganas de comer queso... (No pregunten).

Disfruten :) ¡Nos vemos!-algún día.


¿Un sueño?

...

Corría y corría, tratando de ubicarse, de encontrar algún lugar que pudiera reconocer, encontrar algún rostro conocido. Pero no. Todo lo que estaba a su vista era amarillo y con huequitos.

Le entró la desesperación.

-¡Alguien, ayúdeme!-gritaba. La desesperación era su emoción dominante. Junto con miedo, terror de no volver a ver Death City, de ver los rostros de sus amigos, de ver a la persona con quien compartía equipo y departamento, aquella persona, la más importante de su vida…

-¡Por favor, alguien dígame como salir de aquí!-chilló en vano, ya que nadie se encontraba ahí.

Dejó de correr para tomar aire, jadeante, y cuando miró a un costado, se sorprendió al ver algo que se movía detrás de uno de los arbustos, al lado de un río, que parecía pastoso y cremoso, color blanco.

La ilusión creció dentro suyo, pero fue sustituida por la incredulidad.

Un... ¿Un ratón gigante era lo que salía de ese arbusto? Al parecer sí, y le vio cara de queso.

Salió corriendo por aquel desconocido mundo de queso, al ver las intenciones del roedor, quien pensando que era alimento, comenzó con su persecución.

Miró hacia atrás, para ver si el ratón seguía detrás suyo, y en ese acto de distracción, tropezó y cayó al río de queso derretido.

Agitaba los brazos con desesperación, tratando de alcanzar la superficie. Pero se le hacía imposible: cada vez, el líquido se volvía más espeso, más denso, hasta que se le hizo imposible seguir respirando, seguir moviéndose, seguir luchando…

Y lo único que cruzó por su mente, fue la voz de ella, su técnico, que lo llamaba…

Soul...

Soul...

-¡Soul, despierta! ¡Deja de gritar idiota!

Alterado, Soul se sentó rápidamente en la cama, dando grandes bocanadas de aire, tratando de quitarse esa horrible sensación de asfixia.

-M-Maka… estás bien, por un momento pensé que te había comido el ratón gigante.-suspiró, aliviado.

-¿Ratón gigante?-pensó ella, y soltó una risita sin poder evitarlo.

-Soul, me parece que tuviste un mal sueño.-le dijo con ternura en la mirada y dulzura en la voz.-Vuelve a dormir, son las 2:25 de la mañana.

Y ahogando un bostezo, Maka salió de la habitación.

-Así que… un sueño, ¿eh?-suspiró, cerrando los ojos, aún sentado.-Qué poco cool…

*squish*

Ese sonido venía de la ventana, y Soul no pudo evitar tensarse, y asomarse lentamente, con cautela, a la ventana. Y lo que vio lo dejó totalmente sorprendido, y paralizado en su lugar.

-¡Un ratón gigante no es rival para un ser tan big como yo! ¡Nyajajaja!

Black Star estaba montado en el ratón gigante, que intentaba comerse a Tsubaki.

Soul sonrío.

-Así que… ¿era un sueño Maka?

Y se desmayó…