Hola. Buen día.
Éste inicio de semana, les traigo un capítulo nuevo.
Yuru Yuri no es de mi propiedad y...bueno, ya saben el resto.
Disfrútenlo.
Cap5. Cuidando a Minako-chan. Parte:2
Un sábado cualquiera como éste, Ayano se levantaría temprano, comenzaría a ayudar a su mamá con los quehaceres de la casa, después de haber terminado con esto iniciaría con sus deberes escolares, tan responsable como siempre y si aún tenía algo de tiempo, leería un libro por diversión o por la tarde le llamaría a su mejor amiga por teléfono; para quedar juntas en su casa o en el centro comercial, todo esto hacía que la chica se liberara del estrés de la semana y se dedicaría a cosas que realmente le gustaban.
Pero éste sábado no era uno de esos sábados.
Entonces la chica en cuestión abrió sus ojos, totalmente ajena de su realidad y de dónde se encontraba, se sentía un tanto incómoda ¿Desde cuándo su cama era tan dura? Con los ojos entreabiertos se dio cuenta que el tapis que decoraba su cuarto no era el mismo que ella recordaba, un tanto alarmada observó su alrededor, esto sirvió para que la joven recordara los sucesos de ayer y lo que la había llevado a ese lugar.
Ayano se incorporó después de eso, suspirando de alivio se levantó del futón para irse a tomar un baño, tomó sus pertenencias no sin antes echar un vistazo para asegurarse de que nadie y en especial Kyoko, estuviera despierta y se presentara una situación incómoda igual que la de ayer por la noche.
Aunque la escena ante sus ojos era un tanto graciosa, como Kyoko no consideró adecuado que ella durmiera en su cama y las demás en el piso, ella también se acostó en él, cediéndole su litera a la pequeña niña. Kyoko se encontraba dormida junto a Kasumi, en una posición que ante sus ojos se veía algo incómoda porque la rubia tenía sus piernas estiradas, uno de sus pies en el estómago de su prima y su brazo peligrosamente cerca del rostro de ésta, mientras que la otra hacía lo mismo, pero enredando también sus piernas en el cuerpo de Kyoko.
Ya segura de que no sería interrumpida se metió al baño.
A los pocos minutos de esto, una Kasumi adolorida por una fuerte patada en el estómago, por parte de su prima, despertó. Molesta por lo ocurrido empujo el cuerpo de su prima lejos de ella y se dispuso a ver el reloj.
Las nueve y media, un poco más temprano de lo que ella y Kyoko suelen despertarse.
-Kyoko-Kasumi la llamaba zarandeándola para que también se despertara- levántate.
-Kasumi, es sábado puedes aguardar un poco más, no nos despertamos tan temprano-decía la rubia adormilada y algo molesta intentando volver a dormir.
-Lo sé, pero recuerda que tenemos cosas que hacer-decía susurrando, recordando que la pequeña dormía plácidamente sobre la cama de Kyoko, asomándose para verificar que esto fuera verdad.
-¿Qué puede ser más importante que dormir?-preguntó su prima adormilada.
-¿Cómo que qué? Vaya que aún estás dormida, si no despiertas ahora, Ayano nos va a…- Kasumi notó la falta de presencia de su amiga-¿Ayano?
-¿Ayano?-Kyoko medio abrió los ojos en extrañés del nombramiento de la chica, hasta que por fin entendió todo- Oh sí, Ayano-miró hacia donde se supone que estaría dormida-¿Dónde está? ¿Y Minako-chan?
-Shhh, baja la voz, Minako se encuentra dormida en tu cama, Ayano es la que se me perdió.
-Así que ella es del tipo de chica que se levanta temprano-la chica se quedó pensativa-bueno eso no es del todo sorprendente.
-¿Y dónde crees que esté?-preguntó la pelirroja.
-Seguramente está desayunando o tal vez…-la sonrisa maliciosa de Kyoko se ensanchó.
-¿O tal vez qué?-preguntó desconfiada por aquella sonrisa, Kyoko le hizo un ademán para que se acercara a ella.
-Seguramente está tomado una ducha ahora mismo-dijo susurrándole esto al oído de Kasumi-¿No quieres ir a echar un vistazo?
-¿Qué?-gritó apenada y muy sonrojada la chica-¿Por qué clase de pervertida me tomas?
-Hehehehe- rio la chica pervertidamente-aunque para mí no sería la primera vez que la veo desnuda-esto último lo dijo sonriendo victoriosa.
-¿Ya la has visto así?-preguntó Kasumi impactada, no podía creer que Kyoko hubiera tenido esa clase de oportunidad, además de que sentía celos.
-Por supuesto, incluso nos bañamos juntas hace un par de años, ese día se veía tan adorable-decía Kyoko emocionada recordando los días de antaño-aunque eso no se comprara en nada con la magnífica imagen que presencie ayer.
-¿Ayer?-la pelirroja más se enfurecía, no podía creer tal descaro de su prima, no se dio cuenta cuando la tomaba con fuerza del cuello de su pijama-¿Te atreviste a especiarla mientras se cambiaba? Tú pedazo de…
-K-Kasumi-hablaba Kyoko temerosa por esa actitud tan repentina-¿Q-Qué t-te pasa?
-Chicas ¿ahora qué están haciendo?-la voz exasperada de Ayano emanó desde la entrada de la habitación, esto hizo que la pelirroja soltara a su prima-par de tontas, despertarán a Minako-chan.
-Lo sentimos Ayano, sólo estábamos jugando un poco-dijo Kasumi dándoles pequeñas palmadas en la cabeza a su prima.
-Fui a darme un baño en lo que ustedes despertaban-dijo Ayano, topándose después con la mirada de la rubia que le hizo recordar lo sucedido, haciéndola sonrojarse un poco.
-Nos hubieras esperado, pudimos haber revivido aquellos días cuando nos bañábamos juntas-le lanzó un guiño a su amiga, volviendo su sonrojo más profundo y Kasumi la miraba con enojo.
-Por Dios Toshino Kyoko, esto puede prestarse a un malentendido si lo dices así-la reprendía Ayano tratando de ocultar su rubor-cambiando de tema ¿Creen que sea conveniente que despertemos a Minako-chan?
-Me sorprende que no se despierte con este ruido-bufó Kasumi.
-Bueno, a un niño le gusta disfrutar su sábado desde temprano, eso significa mucho más diversión-dijo Kyoko emocionada.
Después de que despertaron a la niña, la cual no les dio problemas ya que se despertó de inmediato aunque aún seguía sin mencionar palabra; se fueron directamente a preparar el desayuno, pero se toparon con la mamá de Kyoko, quien ya tenía todo listo.
-Buenos días niñas-saludó sonriente la señora-que milagro que despiertan tan temprano.
-"Wow, ella es igual a Toshino Kyoko"-pensó la tsundere sorprendida y algo sonrojada.
-Tú debes ser Ayano-chan o me equivoco-le habló la señora a la susodicha sacándola de sus pensamientos.
-Sí Toshino-san mucho gusto, soy Ayano Sugiura-saludó siendo correspondida por ésta.
-Lo creas o no, he oído hablar mucho de ti.
-¿De mí?-preguntó consternada-espero y cosas buenas.
-Oh por supuesto Ayano-chan, se de primera mano que has cuidado de mi Kyoko en todo este año escolar, y que la ayudas mucho en sus deberes, estoy muy agradecida contigo, ya me había preocupado porque Yui-chan no estaría en su mismo salón, pero vi que mi hija seguía sin problemas con el ritmo de la escuela y todo te lo debemos a ti, me legra que mi hija se amiga de alguien tan linda e inteligente, siéntete libre de hacer lo que quieras, estás en tu casa hija.
-"¿Hija? ¿Pero qué rayos?"-Ayano no creía en todo lo que había escuchado, la mamá de su amor platónico diciendo todas esas cosas tan lindas de ella, debe de haber estado soñando.
-Ow, ¿te sonrojaste querida?-Toshino-san tomó de las mejillas a Ayano y luego la abrazó casi asfixiándola.
-"Sin duda no estoy soñando"-pensaba la chica que no cabía del asombro por todo lo que escuchaba.
-Mamá, no acoses tanto a Ayano, ese es mi trabajo-decía la rubia entre pucheros.
-Uhm tía-llamó Kasumi tratando de salvar a su amiga de esa situación tan incómoda-¿por qué no comenzamos a desayunar ahora?
-Tienes razón Kasumi-chan-se despegó de Ayano a regañadientes-por poco lo olvidaba-dijo yéndose a la cocina.
-Yo puedo ayudarle a servir la mesa, Toshino-san -ofreció la chica siguiendo a la señora.
-Oh Ayano-chan, eres tan encantadora-sonreía feliz-sin duda nuestra familia necesita a alguien como tú.
-N-No diga ese tipo de cosas Toshino-san-contestaba Ayano sonrojada ante el comentario inapropiado de la mayor.
-Espero que les guste el desayuno a mis dos invitadas de honor-decía Toshino-san mientras las chicas comenzaban a comer-Minako-chan, Ayano-chan, coman lo que quieran
-Es verdad, aún Minako-chan sigue sin hablar-todas fijaron su vista a la pequeña niña, que inmutada por la situación seguía desayunando.
Después de terminar su desayuno las chicas comenzaron a sugerir ideas para que Minako se divirtiera un poco ya que la niña no respondía a nada de lo que las chicas le decían.
-Niñas de nuevo llegaré hasta tarde esta noche, preparen lo que ustedes gusten de comer, al igual que la cena ¿Estarán bien solas?-preguntó la mamá de Kyoko quien terminaba de prepararse para ir a trabajar.
-No se preocupe Toshino-san, yo me ocuparé de eso, y además cuidaré de todas-decía Ayano muy segura de sí misma, mostrando de nueva cuenta sus habilidades de responsabilidad y liderazgo.
-Yo confió mucho en ti Ayano-chan-contestaba la rubia con una sonrisa, ya despidiéndose-sé que están en muy buenas manos, así que cuídense muchachas, las veo más tarde.
El golpe de la puerta cerrándose les indicó que la mamá de Kyoko había partido.
-¿Entonces qué haremos?-preguntó la pelirroja.
-¿Qué tal si intentamos de nuevo con el voleibol?-dijo la rubia sacando otra vez el balón que Ayano había escondido.
-No nada de eso, no queremos que algo más se rompa aquí-Ayano tomó el balón de las manos de la rubia.
-Yo no me quedaré viendo televisión todo el día-replicó Kasumi, al ser una chica muy activa ver televisión demasiado tiempo lo consideraba una pérdida total.
-Es verdad, Ayano tú sabes muy bien que mucha televisión daña la mente de los niños-Kyoko le dijo a Ayano para incitarla a que jugaran un rato, mientras aprovechaba para quitarle el balón a Ayano.
-Kyo tiene razón, mírala a ella, es toda una cabeza hueca-Kasumi tomó la cabeza de su prima y le dio pequeños golpes.
Kasumi se apartó riendo dejando a la rubia enojada, y esta para desquitarse con su prima le aventó el balón en la cabeza.
-Piensa rápido Kasumi-decía Kyoko mientras reía.
-Jaja muy graciosa-la pelirroja tomó el balón de nueva cuenta y se lo aventó a su prima.
-Chicas, les dije que no jugaran con eso en la casa-Ayano trataba de quitarle el balón a la rubia.
-Hey Kasumi, tómala-Kyoko le regresó el balón a su prima, haciendo que Ayano ahora se volviera contra la pelirroja.
-Kyoko-Kasumi se la pasó a Kyoko de nuevo, teniendo a Ayano en medio muy desesperada.
-Minako-chan, únetenos-ahora el balón lo tenía la rubia pequeña, pero antes de que la tsundere llegara a ella se la pasó a Kasumi, Ayano corría por todas partes.
-Kasumi este es un pase largo-cuando el balón llego a manos de Kyoko, se la aventó por última vez a su prima con todas sus fuerzas, pero este llego a un lugar diferente.
Revotó en el mueble e hizo que algunas cosas se cayeran y se rompieran, poniendo a Ayano muy furiosa.
-Miren lo que hicieron por eso les dije que no jugaran aquí-gritó muy molesta hacia las tres chicas y haciendo que la menor se asustara.
-Lo sentimos mucho Ayano-se disculpó Kyoko avergonzada-aunque también acabas de espantar a Minako-chan.
La niña ahora tenía los ojos llorosos, claramente fingiendo que estaba llorando.
-Esto no hubiera pasado si nos hubieras dejado jugar desde el principio-comentó la pelirroja muy quitada de la pena.
-Está bien podemos jugar un rato, pero no será aquí sino abajo del edificio, ¿Te parece la idea Minako-chan?-La rubia asintió contenta, retirando sus lágrimas falsas y luego tomó el balón revotándolo con entusiasmo.
Las cuatro chicas se pasaron buen rato del medio día jugando voleibol, Kyoko y Minako, contra Ayano y Kasumi. Y aunque fuera increíble, Minako era demasiado buena en ese deporte y de vez en cuando mostraba sonrisas genuinas de emoción, haciendo que las demás chicas también se sintieran felices, al final el par de rubias terminaron siendo las vencedoras del encuentro.
En este momento las chicas se encontraban acostadas sobre los sillones de la sala de estar, descansando un poco.
-En verdad esto fue interesante-decía Kasumi retirándose el sudor de la frente.
-Sí, Minako-chan en serio eres muy buena en esto-la felicitaba la rubia revolviendo su cabello, luego se volvió hacia su amiga Ayano- En cambio tú, necesitas más condición Ayano.
-Silencio-dijo la susodicha cansada y tomando respiraciones-es sólo que llevo tiempo sin hacer ejercicio.
-Seguramente juegas mucho en el orfanato Minako-chan-comentó Kyoko y la niña asintió-eres tan linda, pero me gustaría que nos hablaras.
-Sobre eso ¿Creen que sea conveniente llamar al orfanato?-preguntó Ayano preocupada.
-No Ayano, déjalo así, ella hablará cuando se sienta lista-dijo la rubia sonriéndole y dándole confianza a la pequeña.
-Bueno, iré a preparar la comida-dijo Ayano levantándose del sofá-por suerte que hay todo lo necesario aquí no tenemos porqué salir.
-Ahora yo te ayudaré Ayano-sonrió Kasumi a su amiga levantándose junto a ella.
-Claro, si no es mucha molestia-aceptó gustosa la chica-Kyoko quédate viendo televisión con Minako-chan en lo que hacemos la comida.
-Está bien, espero que esté Mirakurun en la televisión, tal vez Minako-chan no la conoce- Kyoko se levantó por el control, prendió la T.V. mientras sus amigas preparaban lo demás.
Kasumi quería aprovechar ese tiempo a solas en la cocina con Ayano, para acercarse más a ella y asegurarse de una oportunidad, además de que con Kyoko rondando siempre a su lado no podía hablar como le gustaría con la chica.
-Ayano puedo ver que incluso en la cocina te destacas mucho-la alagó Kasumi, intentando iniciar la conversación.
-No lo sé, creo que es más bien por mi afán de querer hacer y saber de todo, aunque debo admitir que es divertido-respondió la chica sonriendo mientras cortaba algunos ingredientes y Kasumi hervía el agua.
-"Me esforzaré mucho para que a Toshino Kyoko le guste mi comida, como dicen, el amor entra por el estómago-pensaba la chica con una pequeña sonrisa, pero luego sacudió la cabeza- "¿En qué rayos estoy pensando?".
-Serás una muy buena ama de casa, mi prima es muy afortunada y una tonta si te deja ir-agregó con un poco de molestia.
-Kasumi por favor, no quiero hablar de esto ahora-el rostro de Ayano se veía un poco dolido.
-Lo siento, pero lo que trataba de decir es que me gustaría poder estar con una chica como tú, hablo de que eres muy hábil y muy linda, no sólo yo, cualquiera quisiera ser el afortunado-Kasumi se expresó con mucha sinceridad haciendo sonrojar a su amiga, pero a la vez la puso triste.
-"Todos menos Toshino Kyoko"-pensó Ayano para sí misma y parece que Kasumi le leyó el pensamiento.
-Ella se lo pierde Ayano-dijo sorprendiendo a la chica-seguramente una fila de chicas y chicos esperan una oportunidad contigo, ya verás que pronto estarás mejor, te lo prometo.
-Gracias Kasumi, y tú también eres alguien muy linda, incluso por dentro, siempre sabes cómo hacerme sentir mejor-Ayano dejó lo que estaba haciendo y le dio un fuerte abrazo a la pelirroja.
Después de eso siguieron preparando la comida, a veces soltando uno que otro comentario al azar o haciendo bromas, a Ayano le comenzaba a gustar mucho la compañía de Kasumi, se sentía más libre de ser ella.
-Kyoko, ya está lista la comida, tú y Minako pueden venir a la mesa ahora-gritó Ayano desde la cocina- Kasumi ayuda a servir los platos, por favor.
-Woah ¿Qué es? Huele excelente-dijo la rubia emocionada por el olor.
-Ramen- respondió Ayano sentándose junto a Kasumi en la mesa.
-Ya veo porque tardaron tanto en la cocina, se ve delicioso, me siento como un personaje de cierto manga de ninjas- agregó Kyoko antes de llevarse un poco de fideos a la boca.
-Es verdad Ayano, te has lucido esta vez-la felicitó Kasumi comiendo igual que su prima.
-No es para tanto-respondía la tsundere apenada por los halagos- además tú también me ayudaste Kasumi.
-Claro que no, yo no hice gran cosa yo sólo herví el agua, lavé las verduras y corte los fideos, la mayor parte del tiempo lo dedicaban a distraerte-decía la pelirroja dándole todo el crédito a su amiga.
-Pues la verdad tus ocurrencias hicieron más ameno el tiempo, nunca me había reído tanto como hoy-Ayano soltó una carcajada recordando todas las bromas y comentarios que decía Kasumi.
-Pero dejando eso a un lado, nunca había visto a alguien tan bueno en todo lo que hace, ya sea en la escuela o en actividades domésticas eres excepcional Ayano-Kasumi le sonrió sinceramente a su amiga tomándole la mano y haciéndola por éste acto sonrojarse de sobre manera.
-Mira y aprende Minako-chan –Kyoko ya cansada de tanta conversación entre Ayano y Kasumi, esta arrojó una rodaja de cebolla en la cara de su prima.
-Oye qué...-Molesta por la interrupción, Kasumi se quitó la cebolla de la cara y en su lugar le aventó pedazos de zanahoria, pero estos cayeron sobre Minako.
-Ustedes dos, no estén jugando con la comida-las regañó Ayano tratando de evitar que surgiera una pelea.
-¿Viste lo que te hizo, Minako-chan? Defiende tu honor y el de tu querida madre falsa, ataca- Kyoko invitaba a la niña a que peleara junto a ella y lo logró, de inmediato la niña le arrojó más comida a la cara de Kasumi.
La pelea siguió entre las chicas, dejando a Ayano perpleja por la falta de consideración de Kyoko hacia su comida, la que por cierto le tardó tanto tiempo en hacer y que ahora se estaba desperdiciando.
-Éste es el colmo Toshino Kyoko, ni siquiera puedes comportarte a la hora de la comida-la regañó a ésta fúrica- Además de que incluso metes en esto a Minako-chan, sólo llenándola con tus malas costumbres.
-Y por qué no regañas a Kasumi, ella también tiene la culpa-se excusaba la rubia.
-Porque yo vi claramente cómo tú empezaste aventándole esa cebolla en la cara.
-Mejor olvida esto Ayano, además no se desperdició tanta comida-la consolaba Kasumi.
-Se me ha pasado el hambre, mejor iré a comenzar mis deberes pendientes-Ayano se levantó de la mesa y llevaba su plato a la cocina-Toshino Kyoko, espero que enmiendes esto y cuando termines laves todos los platos.
-¿Yo por qué?-preguntaba la rubia indignada, pero fue ignorada completamente por Ayano que pasó de largo a su lado.
-Si quieres puedes usar mi habitación Ayano, si necesitas un lugar menos ruidoso para concentrarte-ofreció la pelirroja a su amiga-Yo por lo mientras me quedaré viendo T.V aquí en la sala.
-Está bien, gracias Kasumi, entonces estaré arriba, cualquier cosa sólo háblenme y en serio espero que se comporten y no hagan desastres-Ayano subió a la habitación no sin antes dedicarle una mirada de advertencia a Kyoko.
Y las cosas estaban así, Ayano estaba arriba haciendo sus tareas escolares, Kasumi estaba viendo televisión y no prestaba atención a nada en su alrededor y Kyoko se encontraba refunfuñando mientras lavaba los platos. ¿Y la pequeña Minako? Bueno, nadie por ahora le estaba poniendo atención, así que subió a donde se encontraba la tsundere.
Ayano sintió la presencia de la rubia y se volvió extrañada hacia ella.
-¿Qué haces aquí Minako-chan? Pensé que las demás te estaban cuidando- pero la chica no obtuvo respuesta.
La niña se limitó a obsérvala como siempre y luego bajo su mirada a los libros de Ayano.
-Estoy haciendo mi tarea, pero puedes quedarte aquí si quieres-le sonrió Ayano y Minako asintió-Mira, estos son mis deberes de matemáticas- tomó su libreta y se la mostró a la niña-sé que es muy avanzado para ti, incluso a veces se me dificulta un poco, aún sigo preguntándome cómo Toshino Kyoko puede pasarla sin problemas-la chica soltó una pequeña risita- no sé por qué siempre termino hablando de ella-luego se dio cuenta que Minako la miraba extrañada y repuso-no es que ella me guste ni nada de eso, bueno olvídalo ¿Te gustan las matemáticas?
Minako y Ayano se pasaron un rato haciendo pequeños problemas que la mayor le ponía y que la rubia resolvía acertadamente, provocando la admiración de la chica, estaban pasando un rato agradable porque vio que la niña tenía mucho gusto por aprender al igual que ella.
No se dieron cuenta de que estaba siendo observadas por Kyoko quién las miraba conmovida, mientras veía como Ayano intentaba enseñarle algunas cosas a la niña, después al ver que se le había ido el tiempo viendolas, decidió llamar a la niña y que la acompañara a la sala de estar.
-Mira esto Minako-chan- Kyoko le mostró a la niña un par de pistolas grandes de juguete-Me las envío Nana-sensei como un pago por ser sujeto de prueba en sus experimentos.
-...-
-Sé lo que pensarás, que son sólo pistolas normales, pero no es así- Kyoko apretó un botón y la pistola se transformó en una muy sofisticada-puede disparar dardos, agua, balines, o cualquier otra cosa que se te ocurra, además de que tiene rayo láser.
-...-
-¿Y es peligroso? Claro que no, porque tiene su uniforme incluido-la rubia sacó de la caja unas ropas grises que ahí venían.
-Estas lista Minako-chan- preguntó la rubia, ya con la pistola y su uniforme preparado-por ahora sólo usaremos agua, pintura y dardos de goma, recuerda no hay límites y podemos utilizar toda la casa.
La niña enfrente de ella asintió y luego ambas se colocaron su casco protector. Kyoko y Minako jugaron por toda la casa, prácticamente derribando todo a su paso, pasaron por arriba de Kasumi pero ella no les prestó atención por estar comiendo y viendo televisión, continuaron su guerra por las habitaciones y entonces llegaron a la habitación de Kasumi donde se encontraba Ayano estudiando, casi derribaron la puerta al entrar, lo que llamó la atención de la tsundere. Minako y Kyoko corrían por todo el cuarto manchando las paredes y objetos de pintura y agua, como ya lo habían hecho en la mayoría de la casa.
Hubieran seguido con esto si no fuese porque agua y pintura, cayeron en los libros y libretas de Ayano, después de esto se produjo un silencio ensordecedor.
-Toshino Kyoko-grito Ayano tomando de las orejas a la rubia- sobrepasaste el límite.
Mientras bajaba a la sala, con Kyoko de las orejas, admiraba todo el desastre que la rubia había hecho.
-No puedo creer lo que has hecho, te deje unas horas sola y esto es lo que ocasionas, no sólo eso arruinaste mi tarea, eres una tonta, descuidad e irresponsable, deberías comportarte como alguien de tu edad. Y tú Minako-chan, no tienes por qué hacer todo lo que Toshino Kyoko te dice, es más es a la última persona a la que debes hacerle caso.
-Oye tú, basta, no me digas cómo criar a mi hija temporal- le contestó la rubia molesta por todo lo que su amiga había dicho, se zafó del agarre al que estaba sometida y la encaró.
-Si te recuerdo bien ella también es mi hija temporal y no dejare que la mal influencies-replicó Ayano.
-¿Ahora soy una mala influencia?-preguntó la rubia indignada.
-Sí, mira lo que le has hecho a tu pobre casa.
-Exacto, tú lo has dicho, es mi casa.
-Pero yo le dije a tu madre que me haría cargo de todo, y tú me prometiste que te comportarías.
-No puedo hacerlo si a cada rato me estás dando órdenes.
-Lo hago para poder evitar este tipo de cosas, sin duda yo soy mejor madre que tú.
-Claro que no, tú solo eres una chica aguafiestas que se la pasa gruñendo todo el día, prefiero ser una tonta inmadura a una tirana amargada, y a diferencia de ti yo si paso tiempo con Minako ¿Quién es mejor madre ahora?
-En serio Toshino Kyoko, es imposible vivir contigo.
-Lo mismo digo Ayano, en mi vida me gustaría casarme con alguien como tú.
-¿Y quién habló de casarse en primer lugar?, esto no es un lecho de rosas y siento pena por la desdichada persona a la que le toque estar a tu lado.
-Uy princesa perdón, por sacarte de tu palacio y haberte invitado aquí, matarías por ser esa desdichada persona ¿O no?
-Cállate.
-A ver, un momento-intervino la pelirroja, que después de tantos gritos que escuchaba dejó de ver televisión-por si no se han dado cuenta, mientras discutían como un dulce matrimonio, Minako se ha ido.
Y en efecto, la pequeña rubia ya no estaba a su lado cuando miraron y no encontraron rastro de la niña.
-Seguramente está arriba-dijo Ayano mientras se disponía a subir las escaleras.
-No lo creo ¿acaso no ven la puerta abierta? Yo no la dejé así-señaló Kasumi hacia la entrada.
-¿Pero por qué no le detuviste?-le preguntó la rubia a su prima.
-Porque yo no la vi cuando se fue, con sus gritos no me dejaban ver mi programa y cuando me levanté a callarlas me di cuenta de que la puerta estaba abierta-contestó la pelirroja frustrada.
-Pero ya es algo tarde, es peligroso que esté afuera-Ayano cada vez se ponía más preocupada-Tenemos que llamar a la policía.
-No Ayano, yo iré a buscarla-dijo la rubia con determinación mientras se ponía su suéter.
-Pero Toshino Kyoko…-susurró consternada su amiga.
-Esto es mi culpa ¿O no? Como siempre dices, es mejor que yo me haga cargo-dicho esto Kyoko salió a toda prisa en busca de la pequeña Minako.
-Toshino Kyoko-Ayano quería alcanzarla pero fue detenida por Kasumi.
-Deja que se vaya Ayano, ella es la responsable en primer lugar.
-Pero yo también me comporté pésimo con ellas, no soy precisamente la reina de la diversión-decía Ayano arrepentida por su comportamiento de esta tarde-ellas sólo querían jugar.
-Bueno, yo cumplí mi palabra-Kasumi se lavó las manos del asunto y luego tomó de los hombros a Ayano para reconfortarla-no te di ningún problema y estuve todo el tiempo tranquila, estoy segura que Kyoko y Minako no tardarán en regresar
-Tengo que ir a disculparme con ellas-susurro la chica.
-¿Qué?-preguntó Kasumi quien no había escuchado muy bien lo que dijo su amiga.
-Iré a buscarlas- y al igual que la rubia, Ayano tomó su suéter y corrió fuera del edificio en búsqueda de Kyoko y Minako. Mientras tanto Kasumi se limitó a mirar molesta hacia la puerta renegando su incapacidad de retener a Ayano.
Kyoko llevaba un rato corriendo y gritando preocupada el nombre de Minako por todas las calles alrededor, pero parecía que no había respuesta alguna, no fue sino hasta que recordó un lugar al que no había ido antes a buscar, era aquél parque de su niñez, ella presentía muy bien que la niña estaría ahí.
La rubia corrió por todo el parqué, y no fue hasta que la encontró sentada al final de uno de los toboganes, la chica soltó un suspiro de alivio y fue a su encuentro con la pequeña.
-Minako-chan, al fin te encontré-la voz de Kyoko hizo estremecer a Minako, la rubia se arrodilló a su lado-estaba tan preocupada por ti, llevo tiempo buscándote.
Kyoko le dio un fuerte abrazó a la pequeña.
-Quisiera saber del porqué de que hayas huido, pero creo que se la respuesta-Kyoko se separó de la pequeña y la observó a los ojos-¿No te gustó vernos discutir verdad? No sé tu historia, pero a ningún niño le debe gustar la idea de que dos personas, siendo sus padres o no, discutan enfrente de él.
Minako sólo agachó la cabeza con un dejo de tristeza.
-En serio lo siento, en ese momento no tenía idea de lo que hacía, es sólo que a veces Ayano es muy exasperante, no sé cómo tratar con ella porque parece que todo lo que hago le disgusta-Kyoko se jaló el cabello frustrada y luego suspiró nuevamente- Pero de ella no es toda la culpa, hoy en verdad me las arreglé para sacarla de sus casillas, no deberías molestarte con ella.
Kyoko invitó a Minako a que la siguiera y se sentaran en un banco cercano.
-Sabes una cosa, Ayano puede ser a veces un poco mandona, gruñona, cascarrabias, casi siempre está obsesionada con la escuela y quiere que todo le salga a la perfección, es muy responsable y trata de seguir siempre las reglas, es una tremenda aguafiestas y no creo que suela divertirse mucho que digamos.
-Pero sabes, en el fondo, muy en el fondo, debajo de todas esas capas de aburrimiento, es una chica linda y muy amable, siempre ha estado ahí para ayudarme desde que nos conocemos, y aunque no lo parezca nos regaña y nos da órdenes porque se preocupa por nosotras, no sólo para sacar diez en el proyecto, a ella la pusieron contra su voluntad en nuestro equipo, ella sólo tenía la misión de evitar que nos metiéramos en problemas.
-Recuerda, ella ha limpiado todo el desorden que hemos hecho desde ayer, incluso nos ha preparado de comer, ha hecho cosas que no han sido su responsabilidad, sino mías por ser la anfitriona de la casa, creo que ahora puedo comprender que no ha sido nada fácil para ella tampoco, y creo que me pase con ella, fui una malagradecida y una grosera.
-Incluso contigo, no he sido una buena madre. Es verdad lo que dice Ayano, sólo soy una mala influencia y no quiero que aprendas nada de lo que he hecho hoy, así que te daré un buen ejemplo y la próxima vez que vea Ayano me disculparé con ella, además tenemos suerte de que estemos con ella, si no estuviera seguramente ya estaríamos dentro de un lío peor.
Kyoko le dedico una sonrisa a la niña y ésta le correspondió, después con cariño le revolvió un poco el cabello.
-Es hora de irnos-cuando se disponían a levantarse escucharon una voz que les llamaba.
-Toshino Kyoko, Minako-chan-La voz era de Ayano quien venía corriendo hacia ellas.
-Ayano ¿Cómo llegaste hasta aquí?-preguntó la rubia ya cuando su amiga las había alcanzado.
-No lo sé, sólo seguí el camino que creí correcto-las chicas se miraron y se sonrieron quedándose unos segundos en silencio.
-Ayano…discúlpame.
-Toshino Kyoko…discúlpame.
Después de esto ambas se rieron a carcajadas.
-Supongo que somos unas cabezas huecas-dijo Ayano terminando de reír.
-Estoy de acuerdo contigo, Ayano-admitió la rubia.
-No hablé en serio cuando te dije todo eso, no eres así en lo absoluto-se disculpó la tsundere.
-Lo mismo digo, lamento decirte tirana amargada-Kyoko se sonrojó muy culpable recordando la tonta pelea que tuvieron.
-Además, no es tan malo vivir contigo, de hecho es demasiado divertido, bueno para alguien como yo.
-Yo me alegro de que entre todas las compañeras de la clase, te unieras a nuestro equipo, sin ti ahora estaría perdida, o peor, en la delegación.
-No digas esas cosas Toshino Kyoko, no eres tan irresponsable-Kyoko la miró divertida ante esto-bueno sí lo eres, sólo un poco.
-¿Entonces qué? Somos amigas de nuevo-Kyoko abrió sus brazos para que la chica la abrazara.
-Por supuesto que sí Toshino Kyoko-dijo esto antes de fundirse en un abrazo con su compañera. Pero de poco fueron interrumpidas por la pequeña Minako.
-¿Qué pasa Minako-chan?-preguntó la rubia a la niña quien señalaba a unas personas en el parque. Eran un matrimonio con su pequeño hijo, que parecían que se acababan de reconciliar justo como ellas.
-Vaya que coincidencia-susurró Ayano admirando la escena, pero luego se volvió totalmente roja cuando la pareja comenzaba a besarse.
-Ayano y Kyoko se observaron sonrojadas a ellas mismas y luego a Minako, quién sonreía gustosa.
-No, nosotras no podemos hacer eso Minako-chan, Toshino Kyoko y yo no tenemos ese tipo de relación-se excusaba la tsundere cada vez un tono más roja.
-Es verdad-decía Kyoko nerviosa-esto sería algo extraño.
Luego el semblante de la niña, cambio de uno muy feliz a uno cabizbajo, Kyoko se dio cuenta de eso.
-Aunque bueno, no creo que tenga algo de malo-dijo un poco dudosa-"¿Por qué de repente estoy nerviosa?"-se preguntó la rubia antes de voltearse hacia Ayano.
-N-Ni se te ocurra T-T-Toshino Kyoko-se alejaba la chica unos pasos atrás.
-No hagas drama Ayano, sólo es un pequeño beso, no pasa nada-la tranquilizó la rubia tomándola de los hombros.
-"Esto no puede estar pasando ¿Por qué justo ahora que quiero olvidarme de ella?"-pensaba Ayano-"Parece que no tengo opción y es por todo lo que le hemos hecho pasar a Minako"-
-¿Qué dices Ayano? ¿Está bien que lo haga?-preguntó la rubia preocupada, no quería forzarla ni nada.
-B-Bueno, p-pero sólo es por Minako-chan ¿Entendiste?-Sonrojada, Ayano apartó la vista de los ojos de la rubia.
Kyoko colocó una de sus manos en la mejillas de Ayano, le apartó un pequeño mechón suelto de su cabello y luego la atrajo hacia ella lentamente para besarla, la rubia cerró los ojos, mientras que Ayano aún en shock los cerró deprisa. El beso fue en los labios, algo simple y muy corto, después de eso las chicas se apartaron un poco.
-Éste fue por Minako-chan-susurró la rubia-Y éste es por el excelente trabajo que has estado haciendo, muchas gracias Ayano.
Kyoko de nueva cuenta se inclinó hacia su amiga, capturando sus labios una vez más y dejándose llevar por la gratitud que sentía por la chica, Ayano salió de su estupor y trató de corresponderle de la misma manera en que Kyoko lo hacía.
Después de que se separaron, Minako las abrazó y las tres se dirigieron a casa, aunque en el camino ninguna volvió a producir palabra, incluso la pequeña rubia se quedó dormida en los brazos de Ayano, siendo cobijada por el suéter de Ayano, ya que la niña salió sin tomarlo y la chica tenía puesto el de Kyoko.
Las chicas por fin llegaron, encontrando en la sala a una Kasumi dormida con la televisión prendida, no quisieron molestarla y mejor subieron a la habitación a acostar a la niña.
-Muchas gracias por prestarme tu suéter Toshino Kyoko-agradeció Ayano sonrojada despojándose de él.
-No es nada, yo no suelo enfermarme muy seguido por lo que no lo necesitaba.
Cansadas por todos los sucesos de hoy, se prepararon para ir a dormir y se acostaron en sus futones, esta vez, Kyoko y Ayano se colocaron más cerca la una de la otra.
Ya con la luz apagada las chicas estaban listas para dormir.
-Ayano-susurró muy seria la rubia-¿Estás despierta?
-¿Qué pasa Toshino Kyoko?-respondió.
-En serio, muchas gracias por lo de hoy….y discúlpame de nuevo por todo lo que he hecho, mañana haremos juntas los deberes y te repondré lo que hiciste.
-Me parece justo-soltó una pequeña risita.
-Buenas noches Ayano-susurró encarando a la chica.
-Muy buenas noches Toshino Kyoko-contesto Ayano sonriéndole por última vez antes de cerrar los ojos.
Bendita sea la obscuridad que no permitió mostrar que ambas chicas estaban sonrojadas, incluso Kyoko, quien se quedó uno minutos más observando el techo y pensando en lo que ese último beso con Ayano, provocó en ella.
Y este es el fin de nuestra historia.
:3
Nah.
No se crean xDDDD
Más rápido de lo previsto les traje una nueva actualización. Y es que tenía que hacerlo, me dio un no sé qué e inmediatamente me puse a trabajar en este capítulo, aunque no recibí muchos comentarios por el anterior, decidí apurarme en escribirlo.
Como sea :3 espero que haya sido de su agrado, y se emocionaran leyéndolo, tanto como yo al escribirlo. Muchas gracias por sus comentarios anteriores, en especial uno que me hizo darme cuenta de algunos errores de redacción, por eso me encantan los Reviews, bueno estamos arreglado eso. Aprecio todos los reviews que me dejan y también a lo seguidores ocultos entre las sombras, gracias.
El próximo capítulo sera la última parte de la saga de Minako :3 Tal vez esté antes de fin de mes, o quien sabe según mi nivel de motivación y eso.
:3
Bueno, espero sus siguientes comentarios y críticas constructivas.
Me despido de ustedes, y espero que de nuevo permitan que podamos leernos pronto. Un enorme saludo les mando y les deseo una excelente semana.
Nos leemos pronto.
