Hola! Aqui estoy otra vez subiendo tarde como siempre un nuevo capitulo disculpen a esta estupida autora por tardar taaanto pero juro por sobre mi coleccion de yaoi que no volvera a ocurrir.

Bueno aqui las respuestas a los comentario anonimos:

isabel: Hola! Que bueno que te guste lo que hago, y con solo tener un comentario por capitulo va mejor que bien asi que espero seguir viendote por aqui.

goldengirl:Millones de gracias de verdad haces que me sonroje! Espero que disfrutes de este capitulo y promento seguir subiendo lo caps pero esta vez mas eguido.

Y quiero dedicar especialmente este capitulo a eminahinata goldengirl sarydark marizu194 isabel por seguir a mi lado en esta locura.

Ahora si disfruten.


-¡Déjame!-Insistió.

Seguí andando arrastrándole hacia mi coche, mientras el murmuraba incoherencias sobre el modo en que disfrutaría vengándose de mi. Le solté por fin al llegar al volvo donde el miro confundido hacia todas partes y por fin miro con furia la puerta del copiloto abriéndola sin ningún miramiento por su estado y sentándose de mala gana.

Entre en el coche sin poder evitar sonreír ante la imagen de Jacob enfadado y haciendo un pequeño mohín, quite el aire acondicionado me había preparado mentalmente para soportar su olor pero no había por que tomar medidas tan arriesgadas y subí la calefacción, baje el volumen de la música y por fin me dispuse a salir del aparcamiento.

-¿Claro de luna?-Pregunto realmente sorprendido.

-¿Conoces a Debussy?-No me esperaba que el escuchara ese tipo de música.

-No mucho, Bella adora esa canción y desde lo del accidente pasamos mucho tiempo juntos así que se puede decir que me he familiarizado con ese tipo de música, aunque no me guste del todo.-Fruncí los labios no solo tenia que preocuparme por controlarme y no empujar al chico Newton contra la primera pared que me encontrase si no que también estaba la chica Swan.

-¿Cómo es tu hermana?-El me miro extrañado.-Recuerdo que una vez que dijiste que vivías con ella.

- Ah si Rebecca, se parece a mi aunque al igual que Rachel han heredado rasgos de mi padre, le encanta la gente es muy sociable y a veces no para de hablar, lleva mucho tiempo saliendo con su marido pero no se habían decidido a casarse hasta hace un año mas o menos y bueno la boda se celebro hace cuatro meses, le encanta la idea de formar una familia y por eso no quería que me fuese de Hawai.-Vi como sus ojos se iluminaban al hablar de su hermana pero pude comprender que le afectaba el permanecer alejado de ella.

-¿No querías pertenecer a su familia?

-No, bueno en realidad no lo se Rebecca quiere tener hijos y esas cosas y bueno no había mas espacio para mi en su casa.

-¿No te gustaría formar una familia?-Su cara enrojeció y pareció un poco mas nervioso. Tenia entendido que a los humanos les gustaba tener una familia propia.-Quizás lo que hace feliz a tu hermana no tenga por que hacerte feliz a ti.

-Tienes razón, pero aun no se que es lo que me hace feliz a mi, quizá tenga que optar por el camino normal, no se casarme tal vez tener hijos y vivir en la Push en una casa cerca de la de mi padre.-Sentí un gran peso encima al oír eso yo no podría darle nada de lo que el esperaba, sinceramente aun dudaba mucho el hecho de que el quisiera tener un acercamiento a mi, quería que Jacob se sintiese atraído a mi como lo hace una mujer hacia un hombre.

-¿Cuántos años tienes Jacob?

-Dieciséis.*

-Aun eres muy joven para pensar en eso,

El pareció reflexionar un rato sobre lo que le había dicho.-Suenas como si tuvieras ochenta años y solo tienes uno mas que yo.-Declaro finalmente.

-¿Qué harás este fin de semana?-Intente cambiar de tema y el lo noto pero decidió no decir nada.

-Algunos de clase pensábamos en ir a la playa.

-¿A que playa?

- La de la reserva.

-Me parece que no estoy invitado.-Estaba acostumbrado a permanecer al margen de las actividades sociales.

-Acabo de invitarte.-No pude evitar sonreírle, el me sostuvo la mirada.-Si quieres claro.-Dijo recobrando la compostura.

Pare en seco el coche, no me había dado cuenta de que ya estábamos en la frontera, Jacob miro confundido esperando ver su casa.

-Me encantaría acompañarte Jacob, pero no quiero que el pobre Mike me odie mas, además mis hermanos y yo pensábamos hacer una excursión este fin de semana.-En parte dije la verdad ya notaba como mi garganta pedía a gritos un poco de sangre.-¿Te importa que te deje aquí?

Negó con la cabeza y se preparo para salir.

-Nos veremos el lunes Cullen.-Sonrío de manera traviesa al decir esto ultimo sabia que me molestaba que me llamase por mi apellido, pero no tenia caso discutir di media vuelta maldiciendo el maldito tratado y el hecho de que los ancianos solo hayan permitido que pase la frontera ocasionalmente ya que comprendían que Jacob y yo éramos compañeros de clase.

Todo hubiera sido un poco mas fácil si Jacob en vez de ser el hijo de Billy Black un residente de la reserva de la Push y alguien que conoce las historias sobre mi especie, fuese el hijo de el jefe de policía Swan sabia que adoraba a nuestra familia ya que fue uno de los pocos que parecía estar agradecido por el hecho de que un doctor como Carlisle estuviera en una ciudad como esta.

Parecía que todo estaba en contra de que el y yo mantuviésemos algún tipo de relación y aunque al principio eso facilitase las cosas para mi, no se en que momento paso a disgustarme el hecho de que Jacob y yo perteneciésemos a mundos tan distintos. ¿Cómo podía haber estado tan ciego al hecho de que sentía algo mas que simple curiosidad o empatia por el?

Nunca había pasado por alto la belleza que poseía pero en un primer momento solo me pareció un chico más, aunque sus rasgos fuesen más exóticos y el color de su piel era algo nuevo para mí solo poseía el atractivo que tenían todos los quileutes o eso es lo que pensaba, ahora admiro la mezcla de negro y marrón de sus ojos y el color azabache intenso de su pelo, la forma delicada de sus labios y su personalidad impulsiva, sonreí. Realmente Jacob era un caso único.

Cuando llegue a casa mis hermanos estaban esperando en el porche mientras tenían una conversación que se acabo en el instante en el que baje del coche.

-Hermanito.-Saludo Emmett cordialmente, desde que discutimos sobre nuestro futuro todo parecía estar mas calmado entre nosotros, menos con Emmett que estaba empecinado en conseguir averiguar que es lo que escondíamos según él, el resto de la familia.- ¿Has visto al chico Newton? Estaba que se subía por las paredes en clase de biología cuando vio que Jacob no llegaba después de almorzar contigo y después volvió con esa carita de pena.-Las risas no tardaron en florecer entre mis hermanos, sin embargo yo me sentía ¿molesto? Realmente nunca había tenido esa sensación antes.

-Celos, Edward son celos.-Alice se apresuro a decir, odiaba cuando me hacia eso, pero era imposible ocultar algo a mi hermana.

-¿Celos? ¿Por que iba a tener Edward celos?-Pregunto Emmett, mientras entrábamos en casa.

-Pon atención Emmett Edward esta enamorado de ese humano, eso es lo que Alice vio.-Dijo Rosalie haciendo un ruido de asco que a duras penas oí.-Que cliché Edward.

-¿Qué?-Pregunto mi hermano confundido, pronto su atronadora risa se hizo eco en la habitación.- ¿eso es lo que pasa?-Volvió a reír.-Golpe duro Edward.

Mi hermano poso una mano en mi hombro que no tarde en sacudir.

-¿Enamorado de un humano?-Esme pregunto aturdida, ninguno de nosotros se había percatado de que ella y mi padre se encontraba detrás de nosotros.

La habitación se quedo en un incomodo silencio, sabia que mis hermanos sospechaban de mis sentimientos hacia Jacob pero nunca creí que fuesen capaz de definir que era exactamente lo que sentía incluso antes que yo, y ciertamente mis padres no sabían nada del asunto al menos no por mi parte.

-Bueno eso dificulta las cosas.-Dijo finalmente mi padre.

Tenia que alejarme las emociones de los distintos componentes de mi familia me estaban sobrepasando, sobre todo la alegría de Esme.

Me senté contemplando la lluvia me relajaba ver las gotas de agua caer sobre mi ventana, creaban una capa transparente entre la realidad y yo.

Esme se sentó a mi lado y acarició mi cabello. "Todo va a estar bien, Edward. Esto va a funcionar de la mejor manera. Tú mereces felicidad, hijo Mio. La fe te debe eso."

-Gracias. -Murmure

"El amor no siempre llega en las condiciones convenientes. Tu, de cada uno en este planeta, eres quizá el mas preparado para lidiar con un dilema tan difícil. Tu eres el mejor y mas brillante de todos nosotros."

Las madres siempre pensaban lo mismo de sus hijos.

"El tendrá que amarte también. Si es un chico tan brillante como para que te enamores de el." Sonrió. "Pero no puedo imaginar a alguien siendo tan lento como para no ver cuan llamativo eres."

-Detente mama o harás que me ruborice.-Bromee las palabras de Esme siempre lograban hacerme sentir mejor.

-Toda ira bien querido.-Dijo finalmente mi madre, le gustaba que mantuviésemos conversación en nuestros pensamientos, pero habían cosas que era necesario decir.

Suspire y me acerque hasta mi hermano que distraído hablaba con Alice.

-¿Estas listo Emmet?

-Creí que nos íbamos mañana.

-Creo que es mejor que nos marchemos ahora y volvamos el domingo por la noche.-Me sentía un tanto nervioso y necesitaba ocupar mi mente en otras cosas.

-Esta bien solo déjame despedirme de Rose.

Mi hermano y yo salimos a cazar junto pero al llegar al bosque decidimos separarnos, durante varias horas cacé en solitario, sentía como la luz del amanecer golpeaba en mi piel y esta brillaba tenuemente, de pronto recordé que aquel día Jacob y los chicos del instituto se irían a la playa, cerré mi puño con fuerza y apreté la mandíbula, cuanto me gustaría poder estar a su lado, decidí buscar a mi hermano, no era bueno perderme entre mis pensamientos.

-Edward.-Mi hermano gritó, sonrió y me saludo. El oso se aprovecho de esa distracción para barrer su pesada pata a través del pecho de Emmett. El oso bramó en el agudo ruido.-Aw demonios, Rose me dio esta camisa.-Emmett le rugió al enfurecido animal.

Suspiré y me senté en una conveniente roca. Esto podría tomar un rato.

Pero Emmett casi lo había hecho. El dejó que el oso tratare de quietarle la cabeza con otro fuerte golpe de su pata,

El oso rugió y Emmett rugió de nuevo atreves de su carcajada. Entonces se lanzo hacia el animal, quien era más alto que el en sus piernas traseras, y sus cuerpos cayeron al estrellarse mutuamente, tirando un abeto adulto con ellos. Los gruñidos del oso pararon con un balbuceo.

Pocos minutos después, Emmett se paró donde yo lo esperaba. Su camisa estaba destrozada, rasgada y ensangrentada, pegajosa por la savia y cubierta de pelo. Su oscuro cabello rizado no estaba mucho mejor. Tenía una enorme sonrisa en su cara.

-A Rosalie no le va a gustar nada eso.-Dije señalándole.

-¿No fuiste capaz de atacar nada?-Pregunto mirando detenidamente mi aun blanca y entera camisa blanca.

-Lo hice, pero no soy tan bruto como tu.

- "Me gustaría saber lo que el humano hace para tenerte fuera de su mente" Emmett reflexionó. "Tal vez el podría darme algunas indicaciones. "

Mi buen humor desapareció.-Mantente lejos de el- gruñí entre mis dientes.

- Lo siento. Sé que estás tratando de resistirte. Realmente trato de no ser un idiota demasiado insensible, pero es parte de mi estado natural-Declaro sentándose en una roca. "Tan serio todo el tiempo. ¿Qué te pasa ahora?"

- Pensando en el. Bueno, preocupándome, realmente. –Suspire.

-¿De que hay que preocuparse? Estas aquí.-Se río suavemente.

-Es demasiado frágil.

-Supongo que todos lo fuimos, al menos yo si frente a ese oso aquella vez que mi Rose me convirtió.

-Osos.-Refunfuñe.

-Piensas como un loco sabes.

-Hay demasiado peligro fuera.-Volví mi expresión seria.-Robos, homicidios.

-Para, esta a salvo ¿vale?

-Atrae a los problemas, si no mira con quien se junta.-Dije refiriéndome a mi, mi hermano soltó una risotada.

-No le haremos nada, eso en cierto modo es tener buena suerte.

-La furgoneta.-Le recordé el accidente que estuvo a punto de matar a Jacob.

-Fue solo un accidente.-Contrarresto.

-Creo que tiene un imán, para los problemas.

-Pero le salvaste, eso si que es buena suerte.-Me calle pensando en la respuesta de mi hermano.

-¿Buena suerte? ¿Es que no tiene el la peor suerte de mundo? Un vampiro enamorado de el no es buena suerte.-Replique.

-No veo que es lo que tiene de especial.-Intento hacerse una imagen mental de Jacob.

-Yo tampoco veo el encanto de Rosalie.

Intento empujarme de la roca, pero hábilmente me separe de, el a lo que respondió con un gruñido divertido.

Imaginó a Jacob pero con la tez pálida y los ojos rojos brillantes.

-No.

-Eso solucionaría todo los problemas.

-¿Para mi? O ¿Para el?

-Para ti.

Reí sin ganas.

-A mi no me importo.

- A Rosalie si.

-A ella si.-Suspiro.

-Imagínate que fuese Rosalie la humana, ¿la convertirías?-Sabia que su respuesta era si pero quería hacerle ver mi punto de vista.

-Realmente…le amas.

-No puede describirlo Emmett el es el centro de todo.

-Pero no durara para siempre.

-Lo se.

-Y es realmente frágil.

-Créeme que eso también lo se.

-¿Puedes tocarle? Es decir…si le amas, no querrás tocarle.

-Ni si quiera puedo pensar en eso ahora.

-¿Entonces?

-Aun sigo intentado alejarme, pero por ahora es imposible.

Me tense durante unos minutos y mi hermano pareció notarlo.

-¿En que piensas?

-En que quiero volver corriendo, para comprobar que este bien, le puede pasar cualquier cosa.

-Como un loco.-Dijo haciendo un gesto circular con los dedos.


*Creo recordar que Jacob tenia diesciseis pero no lo recuerdo muy bien asi que si no es asi diganmelo.

Como siempre espero sus comentarios.