CAPITULO 6º: "SHEILA… ¿SU PODER ES PELIGROSO?"

-No te preocupes por ella, aun no he luchado con esa chica, aunque tengo ansias de poder hacerlo-Seiren rió burlonamente y mientras reía unas burbujas de diferentes colores aparecían a su espalda-¡admirar mi poder!-las burbujas se dirigieron hacia Yoh y los otros sin que pudieran esquivarlas siquiera, ni hace la posesión-estas burbujas serán vuestra tumba, el oxigeno que hay dentro se irá agotando y moriréis.

Él seguía riendo mientras todos intentaban escapar de aquella cárcel redonda.

-Eres muy listo ¿lo sabias?-Seiren dejó de reír al instante al escuchar la voz de Sheila que estaba a unos 12 pasos de él-hiciste que fuera a otro lugar siguiendo tu presencia, genial para que pudieses acabar con ellos mientras yo "te estaba siguiendo".Dime… ¿acaso tienes miedo e intentas que tome otro camino para no matarte?

-Eres muy puntual y muy listilla ¿no es así? ¿Sabes? llegas a tiempo para su funeral… ¡y para el tuyo!-él hizo una nueva burbuja pero esta se estaba dividiendo en pequeñas estacas de agua que se dirigían a Sheila con gran velocidad. Todos sabían que no podría esquivar aquello pero…al llegar las estacas, estas se disolvieron en el aire como si se hubieran secado, una vez echo el ataque, ella seguía allí mirando a Seiren como si no hubiera hecho nada, solo un pequeño rasguño en línea en la cara de Sheila que sangraba un poco.

-¿Sabes que es de mala educación herir a una dama?-decía mientras se limpiaba con la manga la pequeña herida, y de repente un montón de llamas rodearon todo el claro del bosque-ahora aprenderás a respetar a lo demás y tratarlos como es debido.

-¿Dónde está? ¿Dónde está él, donde está Hao?

-¿Hao? Lo siento creo que él no está aquí… ahora no te muevas así no te dolerá.

-No tu no puedes hacer esto, solo Hao controla el fuego…-ella se estaba dirigiendo hacia él, extendió un brazo y en la mano de ella, se fue creando una espada de fuego, ella se iba acercando mas a él con mirada seria. Al llegar a estar delante de él, colocó la punta de la espada en su cuello.

-¿Solo quien puede qué?-ella rió burlonamente pero sin gracia-lárgate de aquí o si no, muere-su rostro cambió radicalmente a ponerse seria, Seiren cayó a suelo arrastrándose para salir de allí, Sheila se dio la vuelta y miró a los chicos que la miraban atónitos y que empezaban a quedarse sin aire, pero las burbujas explotaron dejando caer a todos al suelo, ella caminó en dirección opuesta y se fue alejando.

-Sheila, ¿porque no?...-empezó a decir Len.

-Por qué… dime, ¿Que pensaríais?-dijo dándose la vuelta-Seguro que diríais: "es como Hao no debemos acercarnos a ella, es peligrosa… asesina"-todos se quedaron mirándola y ella se dio la vuelta de nuevo-ahora dejadme en paz-ella siguió su camino y se subió a un árbol con la figura de Toyoka a su lado.

De vuelta a la cabaña todas las maletas estaban en el salón todo recogido en cada una de ellas y todo ordenado.

-¿Que ha pasado?-preguntó chocolove.

-El entrenamiento ha terminado-dijo Anna cogiendo su maleta y dirigiéndose a la salida.

-¿Dónde estás Sheila?-Len estaba buscando a Sheila por todas partes para dos cosas: para que le diera una explicación y para que supiera que ya tenían que irse.

-Ella ya se ha ido-respondió Yoh que sabia que lo que buscaba era ella.

-¿Cómo es posible que ella?...

-No lo se, solo os ha mostrado lo que queríais saber, nada más.

Los dos se dirigieron hacia donde todos caminaban de vuelta al Templo.

-Parece que ya llegó el momento en el que les a demostrado todo-Hao estaba delante de una hoguera en la cueva-Opacho pronto llegará la hora de que conozcas a mi futura esposa.

-¡Estoy contento Señor Hao!-dijo el pequeño con felicidad.

La noche se les echó encima de camino, y a la llegada al templo, se dirigieron al salón donde los señores les esperaban.

-Sheila ya ha llegado-la señora estaba sentada rectamente y tomándose un té y su marido estaba delante-también pudimos ver que estaba distraída y entristecida ¿Qué ha pasado?

Todos le estuvieron explicando los ancianos lo sucedido y después cada uno fue a su habitación a descansar del largo viaje, menos Len que fue a la habitación de Sheila para pedirle una explicación. Al llegar allí Len llamó a la puerta pero nadie contestó a su llamada, él no dudó en entrar para saber si estaba vacía o simplemente no contestó nadie. En la habitación solo había velas que la iluminaban pero nada mas, solo la puerta del armario estaba abierta, él se aproximó y observó que en el techo de dentro del armario había una trampilla en el techo de este, se adentró en ella y cuando hubo subido comprendió que era una especie de desván gigante, de hecho tenia el tamaño de una habitación solo que allí había un armario viejo, sillones con una manta blanca encima y una pequeña ventanita por la que entraba un poco de luz, pero ni rastro de Sheila. Se adentró mas todavía y de repente escuchó un sonido a su espalda.

-¿Qué haces aquí?-dijo Sheila, su rostro mostraba serenidad y seriedad al mismo tiempo.

-Así que estabas aquí, te estaba buscando para…

-Para que te de una explicación ¿no?

-Sí, pero… ¿Cómo lo sabes?

-No serias el primero-giró la cabeza hacia otro lugar y cerró los ojos-si quieres una explicación, seré breve-Len se giró porque oyó el ruido que hacia una rata al correr y cuando giró de nuevo para mirar a Sheila esta ya no estaba.

-¿Sheila?

-El fuego ¿eh?-ella se había sentado en una viga de madera horizontal que se encontraba en el techo y apartada exageradamente de él. Cuando empezó a hablar extendió la mano y creó una llama la cual iluminaba su rostro-Es protector ¿no crees? Y a veces ayuda; por ejemplo: ayuda a cocinar, da luz, calor y también te protege cuando estas en el bosque y te quieres proteger de animales salvajes mientras duermes.

-Sheila no entiendo con claridad que es lo que dices, según eso nos ayudarás ¿no es así?

-Bonita cara de este elemento pero… También es destructor, piénsalo, arrasa bosques enteros, quema si te acercas mucho y también es una trampa de muerte y defensa. No es difícil de imaginar piensa-dio un salto y se colocó delante del chico se acercó y le puso una mano en el pecho-primero quema la piel y continua quemando los cabellos, de la piel a los músculos, de los músculos seca la sangre, una vez los músculos desaparecen quedan los huesos y hasta los mismos huesos se convierten en polvo si los quemas.

-Sheila tu no serias capaz de…-la cara de Len se estaba poniendo blanca de tan solo pensar en lo que aquella chica le estaba diciendo.

-Si quieres te cuento la cadena con la cual desaparecerías en cuestión de minutos: Los huesos en polvo, el polvo se fusiona con el aire, el aire contiene oxigeno y el oxigeno es imprescindible para crear el fuego. La cadena está completa ¿no crees?

-Eso no quiere decir que tú tengas que ser así, me refiero a que no tienes que ser como Hao.

-El fuego es difícil de domar para algunas personas. Así soy yo, como el fuego y también tengo las dos caras: la beneficiosa y la destructora. La destructora podría costarte la vida Len.

-¿Y la beneficiosa? ¿Qué podría hacerme?-él le cogió la mano que ella tenia apoyada en su pecho y le dedicó una cálida pero pequeña sonrisa y ella sonrió con la misma expresión que él.

-Podría hacerte feliz, pero… -volvió a ponerse seria-no puedo-se acercó mas a él y mientras hablaba introducía la mano que tenia en el pecho dentro del chico como si fuera un espíritu que se puede traspasar-Recuerda la cadena: primero quema la piel y continua quemando los cabellos, de la piel a los músculos, de los músculos seca la sangre, una vez los músculos desaparecen quedan los huesos-su mano de introdujo mas-Los huesos en polvo, el polvo se fusiona con el aire, el aire contiene oxigeno y el oxigeno me ayuda a crear el fuego. Len será mejor que no os acerquéis a mí si no queréis ser más que eso: huesos-su mano salió del cuerpo del chico, produciendo alivio a Len.

-¿Serias capaz de matarnos?

-Ichiro puede alguna que otra vez salir y apoderarse de mi cuerpo. Si ella sale no dudará en hacerlo y ella será la que acabe con todos vosotros.

-¡No me importa!-la chica miró a Len con asombro y extrañeza-no te quedarás sola de nuevo, estaremos todos contigo, ¡Yo estaré contigo!-decía mientras la abrazaba.

-Len…-ella se sonrojó y dijo-Len, yo…

-¡Que conmovedor! ¿Queréis que imite el sonido de un violín?

-¡Hao!…-gritó Len con el rostro sorprendido-Por fin te decides a aparecer y ahora ¿Qué haces aquí?