REGRESO DE ENTRE LOS MUERTOS PARA TRAERLES EL SIGUIENTE CAPÍTULO:
AUTORA POV
Tomoeda
Ya casi era medio día y Syaoran cada vez estaba más y más inquieto. Caminaba de un lado a otro, ansioso, como león enjaulado.
Después del encontronazo con Touya, aceleró su plan de volver a Li Corp and Resorts. Para ese momento el ya debía estar en junta con el Consejo Empresarial anunciando que se retiraba de la competencia por el contrato con Interwalker. Luego, con el poder definitivo otorgado al payaso de Fye D. Flowright, le tendría que pedir ,apelando a la humanidad que tanto pavoneaba y lo más amable que su propia personalidad le permitiera, que re abriera la carretera que conducía hacia Tomoeda, para que fuera la única forma de llegar al nuevo Complejo Turístico que se ubicaba en el kilómetro 160 de la carretera interestatal.
¿Perdería el respeto por el que tanto trabajó? Posiblemente
¿Perdería miles de millones de dólares? Seguro
¿Su carrera se iría al caño? ¿Perdería su posición como CEO? Definitivamente
¿Le importaba?
Diablos, claro que no le importaba.
Si, ser el presidente legal de su compañía era la única meta que había tenido en su vida. Pero ahora quería mandar todos esos infelices años a la mierda. Quería a Sakura. Quería ser feliz.
Y simplemente Wei no se había aparecido para sacarle de Tomoeda.
Wei, quien era casi como un padre para el, era la única persona que jamás le había fallado, algo tenía que haber pasado. Había intentado ya comunicarse con el pero no consiguió contactarlo. Tenía un funesto presentimiento.
SYAORAN POV
Fui y me senté fuera de la casa. Marqué por enésima vez el número de Wei y por fin entró la llamada.
-Jo-joven amo…- Nunca había escuchado a Wei tan nervioso.
Me paré como un resorte
-Habla Wei, ¿porqué no estoy ya en la ciudad?- Le pregunte con voz severa intentando ocultar mi propio nerviosismo.
-Joven amo, cuando me disponía a ir por usted, su madre recibió una llamada anónima… -
Me sostuve el puente de la nariz. Me sentía de nuevo atrapado en mi coche hecho añicos; sin aliento, mareado, con la cabeza apunto de explotarme.
-No me digas que…-
-Lo lamento amo. Ella misma le ha mandado a traer. Sus guardaespaldas deben estar po-
Corté la comunicación de golpe.
Mi madre era el sinónimo por excelencia de la ostentosidad. En un estornudo todos aquí sabrán mi identidad.
Como un rayo, me atravesó la imagen de Sakura.
¡No había tiempo! ¡Tenía que confesarle la verdad antes de que llegaran mis guardaespaldas! Antes de darme cuenta, ya estaba corriendo en dirección a su tienda. Pasé como una sombra delante de las narices de Eriol y Yamazaki. Intuyeron que algo estaba mal porque en mi cara crispada seguramente se leía la palabra "desesperación" y me siguieron los talones en un esfuerzo de preguntarme que pasaba, pero yo solo seguía corriendo, con el aire frío quemándome los pulmones.
Frené en seco casi al llegar. Los chicos casi se dan de bruces contra mi espalda.
-¿¡Por qué corrías así?! ¡Qué sucede!- Me dijo Eriol a punto de vomitar su lengua por la carrera. Pero le ignoré nuevamente.
-No…- Dije en un angustiado hilo de voz.
Entonces los chicos dejaron de verme, y miraron en la misma dirección que yo.
Una camioneta negra modelo Cadillac con el emblema de un dragón dorado que acaparaba todo el capó, se acercaba a toda velocidad dejando una polvareda tras de sí.
Mis amigos me miraron, con gesto interrogante, y mientras sentía sus ojos en mi, me transformaba nuevamente en Syaoran Li y cuando vi a Touya salir de la tienda, lo entendí. El muy cabrón de alguna forma se enteró de quien era y me había vendido.
Apreté los puños tan fuerte que mis dedos tronaron. Caminé hacia él dispuesto a destrozarlo. La camioneta frenó estrepitosamente e inmediatamente se bajaron 8 hombres en traje y con lentes oscuros.
-¡Touya!- Vociferé. Le partí el labio de un puñetazo. No supo ni por donde le llegó. Cuando se recuperó de la sorpresa, se limpió la sangre con el dorso de la muñeca e intentó devolverme el golpe, pero uno de mis guardaespaldas, Yun So, el más alto, lo mandó al piso con una llave, apretándole la cabeza contra la tierra.
-¡No, suéltalo! ¡Le voy a terminar de partir la cara!- Le dije a mi guardaespaldas. Lo levantó de un solo movimiento y sin esfuerzo, pero no le soltó.
-¿¡Qué está pasando?!-Mi rabia se tornó en pánico. Sakura salió por el alboroto. Vio a su hermano sangrando siendo sostenido como un criminal por un hombre de negro de casi dos metros de altura. Entonces Touya lo soltó todo.
-¡Es el dueño del Complejo Turístico que nos ha arruinado a todos!-
-¡No digas estupideces, Touya!- Dijo Yamazaki, conmocionado.
Inhalé y exhalé fuerte para intentar calmarme. –Es cierto- Dije al fin. Con solemne autoridad, ordené nuevamente que soltaran a Touya. Cuando Yun So obedeció en el acto, Sakura palideció y los chicos torcieron el gesto, horrorizados por la verdad.
-Entonces sí fuiste tu quien les llamó. Tu me delataste… arruinaste mi oportunidad de redimir mis actos, ¡De arreglar las cosas!, ¡Volver y encararlos con la verdad! ¡¿POR QUÉ!?- Terminé gritándole a Touya a escasos centímetros de su cara, con las yugulares hinchadas. Pero no me rehuyó la mirada. Habló entre dientes, ocultando su tempestad. Por un momento vi vergüenza en su oscura mirada.
-Lo hice por Sakura. Para alejarla de esa rata degenerada de Kazehara. Ofrecían… una recompensa por tu paradero.-
-¡Recompensa! ¡Como si fuera un perro! Típico de mi madre tratarme como tal!-
Sakura se llevó las manos a la boca en un intento por reprimir el gemido de sorpresa. Sus ojos verdes esmeralda se tornaron cristalinos. Quité la mirada de inmediato, ofuscado, frustrado.
Derrotado.
-Joven amo, es hora de irnos, el Consejo le espera- Otro de los guardaespaldas me hizo ademán para irnos hacia la camioneta.
Voltee a ver nuevamente a Sakura, quien entre lágrimas, intentó hablar.
– Syaoran… yo, yo no puedo…-
Mis labios se tornaron una línea. Claro que me iba a rechazar. Era lógico. Soportó tantas desgracias que solo supe incrementar.
El problema era que sin ella volvería a ser la misma alma miserable y amargada. Con el corazón muerto, le hice una elegante reverencia.
-No espero que me perdones- . Me enderecé, cuadré mis hombros y miré a mis amigos. –No espero que ninguno de ustedes me perdone. Pero aún así, arreglaré todo esto, tienen mi palabra-. Le dirigí una gélida mirada a Touya, y comencé a caminar con paso firme hacia la camioneta. Yun So le entregó un gordo sobre amarillo a Touya, quien lo tomó con indecisión. Luego, todos los guardaespaldas me siguieron.
-Syaoran espera, ¿Fuiste tu, quien pagó la hipoteca del bar?- Oí a Eriol a mis espaldas. Me giré sobre mis talones. Me miraba inquisitivo, con los ojos entrecerrados. Yamazaki, que tenía la mirada clavada en el suelo, puso sus ojos en mi también. Les dediqué una sonrisa ladeada y asentí. Ambos quedaron boquiabiertos, e intentaron decir algo, pero no me quedé para oír una respuesta, puesto que el que ellos hubieran tenido que hipotecar su patrimonio en primer lugar, había sido mi culpa. Yun So me abrió la puerta con una profunda reverencia.
-Joven Amo, también le hemos traído ropa más… adecuada a su posición-
Asentí. Subí a la camioneta, y en segundos, ya estaba lejos de todo lo que me había llenado de paz.
AUTORA POV
Tan pronto la camioneta desapareció a lo lejos, Sakura se plantó frente a su hermano, y le dio tremenda cachetada. Los chicos dieron un respingo. Sakura nunca era violenta.
-No tenía porqué ser así Touya- Su hermano estaba atónito. No le había dolido, pero definitivamente había conseguido matarle un par de neuronas.
-¡Es una buena persona! ¡Estoy segura que tu también te diste cuenta de ello! ¡No tenías porque haberlo expuesto así, delante de sus amigos y de mi!-
-El verdadero Syaoran Li es un bastardo, que intimida y ve por encima hombro a toda persona con la que se cruza. Que tiene fama de mujeriego, y de protagonizar escenas de sexo en los cuartos de fotocopiado de su enorme torre Li Corp and Resorts. – El comentario centró la atención en Kazehara, quien venía aflojándose el nudo de corbata. Llegaba del trabajo.
-Además…- Saboreó su pausa. Quería asegurarse de que todos estuvieran realmente atentos. Continuó, con aire despreocupado -Está comprometido con una hermosa y rica chica-
Y como si hubiera dicho "Buenas tardes", se dispuso a entrar en la tienda. Pero Eriol y Yamazaki le cortaron el paso.
-¿A dónde crees que vas?- Le espetaron.
-Muchachos insolentes, yo pago esta renta, es mi casa, quítense de mi vista- Hizo amago para pasarlos de largo, pero se mantuvieron firmes.
-Ya no pagarás esta renta, por lo tanto ya no eres bienvenido aquí.- Touya se irguió más, acercándose a Kazehara para intimidarlo. Se veía cada vez más diminuto, cada vez más insignificante. Abría y cerraba la boca pero no salía por su confusión.
Touya se rió de él. -¿No entiendes verdad rata miserable? Con este dinero, somos libres de ti. Te soporté porque nos ayudaste muchos años, viendo como te transformabas en un desgraciado con mi hermana, ninguneándome a mí, insultando a mis amigos… ya no más-
-¡Ja! ¡Y se lo vas a permitir al zoquete de Li! ¡El es mil veces peor que yo! ¡Se los acabo de decir! ¡Y tú, pequeña traviesa, serías solamente su amante!- Sakura se adelantó dos pasos para propinarle una muy buena bofetada, liberada ya del miedo que le tenía. Pero Kazehara le atrapó el brazo en el aire, apretándolo.
-¡Suéltame!- Le gritó Sakura. Pero Kazehara estaba ya colérico.
-¡No entiendes?! ¡Está comprometido! Solamente serías su puta!- Le sostenía el brazo con fuerza brutal, le hacía daño.
-Pues seré puta para quien yo quiera! ¡Mejor eso a ser tuya!- Sakura tiró para zafarse, pero Touya se adelantó y lo apartó de un brusco empujón. Puso su enorme cuerpo delante de Sakura, haciendo temblar a la rata.
-No quiero volverte a ver por aquí… o te mataré con la sierra con la que corto árboles…entiendes… mal nacido infeliz- Touya, enfurecido, apenas podía hablar sin perder el control.
Nada más no le arrancó la cabeza por respeto a su hermana que estaba presente.
-¡Esto no se va a quedar así- Y con la cara roja de ira, se dio media vuelta, alejándose. Una rata siempre sabe cuando está a punto de ahogarse, y ciertamente, no iba a ganarle a Touya en una pelea limpia.
-Caray…pensé que jamás nos libraríamos de esa alimaña- Suspiró Eriol.
Touya también suspiró, y en un arrebato fraternal porque la pesadilla en la que vivían al fin se había terminado, abraza a Sakura, quien empieza a sollozar, en parte aliviada y en parte… porque tenía el corazón roto.
-Le quiero hermano… a pesar de todo le quiero- Touya apoyó su mejilla en la coronilla de Sakura, acariciándole el pelo, consolándola.
-Lo siento mucho…monstruo-
SYAORAN POV
Li Corp and Resorts
Entré por la puerta principal acomodándome las mancuernillas. Enfundado ya en un traje azul marino.
-¡Señor Li!-
Todos me veían como si hubiera regresado de la muerte misma.
-¡Buenas tardes, Señor Li!-
Los empleados se retiraban del pasillo o me hacían una profunda reverencia. Nadie se atrevía a cuchichear a menos de que ya me encontrara lo suficientemente lejos.
Llegué al elevador, cuando se abrió la puerta, todos salieron inmediatamente, casi atropellándose unos contra otros, y me hicieron más reverencias.
Y como de costumbre ignoré y desprecié todas las cortesías.
Llegué a mi piso, al fin silencio. Intenté contener una risa al pensar en el revuelo que había causado mi regreso. Reconozco que era divertido ver el pavor en la mirada de todos. A mi secretaria Kim, casi se le salen los ojos de las cuencas al verme. De inmediato se levantó de su escritorio y me hizo una reverencia.
-¡Se-señor Li! ¡Que gusto que esté de vuelta!- Podía ver sus ojeras aún debajo de su discreto maquillaje. Había trabajado muy duro durante mi ausencia. La verdad es que a mi también me daba gusto verla. Aún así, no le contesté, le dirigí una mirada severa, ella dio un respingo y con un gesto seco le espeté que se metiera dentro de mi oficina. Se metió de inmediato.
Al cerrar la puerta detrás de ella, dejé escapar un largo suspiro. Vi como se comenzó a retorcer los dedos. Estaba nerviosa, seguro estaba pensando que la iba a despedir.
-Kim…- Comencé. Ella sostuvo el aliento.
-Haz hecho un excelente trabajo, no hay secretaria más capaz en este país, me ocuparé de aumentarte el sueldo y darte todas las prestaciones que quieras. Te lo has ganado… junto con mi confianza-
Me veía como si me hubiera crecido un brazo del estómago. Estaba atónita. La dejé sin habla. Lentamente recuperó la compostura.
-¿E...Entonces no estoy despedida?-
Bufé.
-¿No escuchaste lo que dije Kim? No, no estás despedida. Ahora ve, y anuncia mi llegada al Consejo Empresarial-
-¡Si, señor!- Y desapareció a través de la puerta.
AUTORA POV
Gran Sala de Juntas del Antiguo Consejo Empresarial
Una única palabra bastó para que los decrépitos ancianos del Consejo Empresarial dejaran de lado su gesto siempre impasible.
-Renuncio-
-¿¡De que rayos esta usted hablando joven Li?!- Nunca se habían dirigido a el como "Señor". Así dejaban en claro que no lo consideraban ni un igual ni un superior.
-Renuncio a seguir compitiendo por el contrato de carreteras con Interwalker. Trabajan sin un ápice de escrúpulos con el medio ambiente, sin reparar en repercusiones socioeconómicas y no los necesito. Ya tengo mis hoteles -
-¡Se equivoca! Si usted renuncia, la gran Matriarca Li nunca le cederá el poder de su compañía!- Ahora sí que los había alborotado.
-Tienen razón, entonces permítanme reformular: Tengo el intelecto suficiente para sobresalir por mi cuenta y no necesito ni de Interwalker, ni de un montón de cuervos ancianos que solo se han dedicado a cuestionar mi impoluto trabajo –
El más anciano de todos se paró de su silla y azotó las manos en el escritorio.
-¡Basta ya de esta insolencia! ¡¿Hablando de escrúpulos, usted?! ¡Le importa un bledo su familia, y le importan un bledo sus empleados! ¡Salga inmediatamente de aquí! ¡Se le informará la decisión del consejo respecto a su futuro cuando la Matriarca este en condiciones de discutirlo! ¡Y espero que no la mate de semejante disgusto!-
Al salir de la junta, Syaoran estaba consternado. ¿Su madre no estaba en condiciones de discutir con el Consejo? Verdaderamente se tenía que encontrar mal…
Caminó pero en dirección opuesta a su oficina.
Iría a verla.
Después de todo era su madre…
Una bruja, pero al fin… su madre. Y estaba muriendo.
Y le había pedido tantas veces que fuera a verla…
Salió por la puerta principal, ensimismado en sus pensamientos. Rechazó con un gesto cuando le abrieron la puerta de su nuevo y flamante auto deportivo, ahora con blindaje.
-Caminaré Yun So. Sólo.-
El ya se había perdonado y reencontrado a sí mismo como persona en los días que pasó en Tomoeda.
Era hora de perdonar a su familia también.
GRACIAS A TODOS POR SEGUIR ESTA HISTORIA!
EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO:
¿QUÉ HARÁ LI CON SU PROMETIDA?
¡SAKURA Y SYAORAN SE RE ENCUENTRAN!
¿QUÉ LE DEPARARÁ EL FUTURO A LI Y A TOMOEDA?
¿REALMENTE FYE D FLOWRIGHT ES EL MODELO DE PERSONA QUE DICE SER?
REVIEWS!
