Cap 6.-
Ya faltaba solo una semana para la boda y Akane observaba el hermoso vestido blanco, era tipo occidental, compuesto por un hermoso corsé ajustado en la parte superior y una falda larga que se anchaba de las caderas hacia abajo.
Es precioso – le dijo Kasumi mientras lo acomodaba en un maniquí, ella deseaba casarse y tener una familia, era todo su deseo, a diferencia de sus hermanas ella no deseaba una carrera profesional o ser dueña de grandes negocios, todo lo que ella quería era una familia, como la que su madre había tenido mientras vivía, una parte muy pequeña de ella envidiaba a su hermana menor.
Si, solo espero entrar en el, el día de la boda – estaba haciendo su tarea en la cama de su hermana, había tendido clases por la mañana y como cada día, Ranma la había acompañado a casa y luego se había ido a trabajar, estaba recostada mientras kasumi le hacia unos retoques al vestido. Tras un rato la mayor de las Tendo se fue de compras y su padre estaba arreglando algunos asuntos referentes a la remodelación, por lo que se había quedado sola, su tarea no avanzaba mucho ya que a ratos se distraía con sus pensamientos, los cuales iban generalmente dirigidos ya buscar una imperfección en su vida, a su parecer todo era increíblemente perfecto, no solo tenia una razón para vivir, tenia dos, su familia la apoyaba y Ranma estaba con ella, no podía pedir mas, sabia que su vida no seria perfecta, ya que debería dejar de lado sus estudios y otras cosas, al menos por un tiempo, pero sabia que a la larga todo valdría la pena.
Bajo a comer cuando sintió que llamaban a la puerta, era Ukyo que paso sin siquiera pedir permiso, al encontrarse frente a Akane le tendió una carpeta, cuando Akane la abrió lo primero que vio fue una ecografía, o eso supuso ya que no se distinguía mucho, y tras esta había un carnet de maternidad igual al suyo, pero con el nombre de Ukyo.
¿Por qué no ves el nombre del padre? - ella lo abrió y en el lugar que ponía nombre del padre, estaba el nombre de su prometido, de aquel que se convertiría en su esposo en solo una semana, no podía creerlo, el no podía ser el padre de aquel bebe, si fuera así el se lo habría dicho, sintió como las lagrimas comenzaban a caer por sus mejillas, pero no quiso quitarlas, solo pudo murmurar un imposible , que su interlocutora escucho y respondió – No estoy aquí por ser mala, pero yo se que ese niño no es de Ranma, yo te vi con el tipo aquel mientras se besaban y tu no parecías oponerte mucho.
Yo..no – quiso explicarse.
No me importa de donde vengan tus hijos, pero te parece justo que le cargues tus hijos a Ranma, mientras que su hijo crece sin el – la furia se reflejaba en los ojos de la cocinera, mientras que Akane lloraba, probablemente si la misma situación se hubiera vivido uno o dos meses antes, la reacción de Akane habría sido muy distinta, habría dejado fluir su orgullo y hubiera dudado de la versión de la joven.
No te creo, el me diría si hubiera tenido algo contigo – deseaba convencerse mas a ella misma que a Ukyo.
A diferencia de ti yo soy una mujer decente, no voy a intervenir si quieres casarte con Ranma, pero te pido que pienses en mi hijo que no tiene la culpa de que el padre de tus hijos te haya abandonado – tras eso se retiro dejándole una copia de la ecografía, Akane solo pudo dejarse caer al suelo y llorar, sintió que el alma se le iba a los pies, su mundo perfecto se estaba derrumbando, el hombre en el que había depositado su vida y la de sus hijos la había traicionado, le había mentido, aunque luego una parte de su cerebro le dijo que quizás el no sabia que iba a ser padre, o que quizás cometió un error teniendo relaciones con Ukyo y realmente quería estar con ella y no con la cocinera, pero si era así que pasaría con el bebe de Ukyo, ella dejaría a ese bebe sin su padre y ataría a Ranma a dos niños que no eran suyos, además de eso el le había dicho que la consideraba su única prometida, si era así por que había estado con Ukyo.
Tras llorar por casi tres horas se durmió, poco antes de que su prometido entrara a la casa. Ranma llego cansado de su trabajo, estaba trabajando el doble para poder tomarse una semana libre para estar con Akane luego de la boda , en cuanto entro a su casa encontró a su prometida dormida en el sueño, parecía haber llorado mucho, se acerco corriendo, su corazón latía a mil por hora, no sabia que había puesto a su prometida de esa manera, la cargo hasta su cuarto, ya que en el de Kasumi estaba el vestido de novia y ella no le dejaba verlo, la recostó en el futon y con una toalla húmeda limpio su rostro con tranquilidad, se quedo observándola en silencio y sin poder evitarlo acaricio su rostro y fue bajando hasta su vientre, no podía creer que en ese lugar crecieran dos bebes, sus bebes, nunca pensó que podía llegar a anhelar a dos seres que siquiera habían nacido. Incluso había soñado con ellos, aun no se lo decía a Akane, pero eso ya era algo mas que querer apoyarla, de verdad quería a los bebes.
Estuvo viéndola dormir por casi una hora, hasta que ella comenzó a removerse sobre el futon, poco a poco abrió los ojos y miro a Ranma, no sabia en que momento la había cargado hasta el futon, apenas recordó la razón por la que había llorado tanto no pudo hacer mas que seguir llorando.
¿Qué pasa? – pregunto abrazándola y sentándola en sus piernas.
Por que no me lo dijiste – pregunto intentando controlarse.
¿Qué cosa? –
Que tendrías un hijo con Ukyo – el llanto reapareció con intensidad nuevamente, Ranma se quedo de piedra, como podía ser que fuera a tener un hijo con Ukyo, el jamás había estado ni desaseado a una mujer, la única excepción era la joven que ahora lloraba entre sus brazos.
¿Quién te dijo eso?, por favor Akane, ¿como puedes creer eso? – trato de hacer que le escuchara- jamás he estado ni voy a estar con Ukyo de esa forma.
Ella tenia los exámenes y todo y estaba tu nombre en el lugar del padre y ella me dijo que …- Akane hablaba seguido sin tomar aire para respirar, hasta que se comenzó a ahogar y su compañero le palmeo la espalda hasta que pudiera respirar normalmente.
¿Y tu le creíste? – Ranma estaba decepcionado, creía que después de lo que había pasado en los últimos días ella tendría mas confianza en el, nunca creyó que volverían a caer en los celos, aunque esta vez era mas que eso, no se trataba de celos infantiles, ella desconfiaba de el , creía que el había estado con otra mujer, que la había engañado.
Es que … - pero no puedo continuar ya que Ranma la interrumpió.
No se te ocurrió esperar a escuchar mi versión o en ultimo caso llamarme y pedirme que regresara – con suavidad a pesar de su enfado la dejo recostada en el futon y se comenzó a retirar, cuando llego a la puerta se volteo y le dijo con tristeza en su mirada – pero no, decidiste desconfiar de mi. Voy a dar una vuelta, necesito pensar.
Tras eso Akane sintió sus pasos al salir de la casa y luego de eso se sintió culpable como nunca, Ranma siempre había sido honesto con ella, la había apoyado aun cuando no le correspondía, también quería a sus hijos aunque ni siquiera eran suyos, a pesar de que hace solo dos semanas que sabia que existían. No entendía como podía haber sido tan entupida como para desconfiar de el, el podía ser infantil y un poco insensible a veces, pero era un hombre de honor y jamás habría abandonado un hijo sangre de su sangre. La culpa la estaba carcomiendo, pero no sabia donde podía encontrar a su prometido, lo llamo pero el simplemente no contestaba, ella seguía llamándole y enviándole mensajes, pero el no le contestaba, paso mas de cinco horas llamando a su prometido, pero el nunca contesto y tampoco llego a casa.
Ranma camino por mas de una hora, sus pasos le guiaron hasta el U chan, en donde al entrar encontró a su amiga preparando un Okonomiyaki cuyo olor le pareció mas que delicioso, se sentó en la mesa y ella le sirvió uno de los que le gustaban, no hubo necesidad de palabras.
¿Por qué le dijiste a Akane que esperas un hijo mío? – pregunto Ranma, sabia que estaba siendo irrespetuoso, pero necesitaba saber por que le había mentido a su prometida, causando el gran problema en el que estaba.
Yo… yo –luego comenzó a llorar, Ranma como siempre estuvo apunto de salir corriendo al ver a una mujer llorar, pero se quedo ya que quería saber la verdad, entre suspiros y lagrimas Ukyo siguió hablando – yo… yo se que el bebe que ella va a tener no es tuyo.
¿Como lo sabes? – le sorprendía como ciertas personas tenían la certeza de que los bebes de Akane no eran suyos-.
Yo la vi besándose con un tipo aquel día del cumpleaños de Yuka – intento parar de llorar pero parecía que sus lagrimas no tenían fin.
Abusaron de ella – replico el molesto por el comentario de la chica, le ponía enfermo saber que ella pudo haber evitado que todo sucediera, pero que había preferido creer lo que mas le convenía.
Pues no ponía mucha resistencia, considerando que es una artista marcial – le recrimino, era increíble la manera en que solo la consideraban una artista marcial de nivel cuando les convenia.
¿Y que es eso de tu que estas embarazada Uchan?, yo no sabia que tuvieras novio – prefirió cambiar de tema, no soportaba escuchar como ponían en duda a su mujer.
El abuso de mi – el llanto volvió nuevamente y ella parecía al borde de un colapso, pero a Ranma solo le causo pena, no sintió el dolor que sintió cuando escucho lo mismo de Akane, entonces sintió que se le partía hasta la misma alma.
¿Quién? – pregunto esperanzado de que ella lo hubiera visto y pudiera identificarlo.
Aquel chico que se estaba besando con Akane – sonrío tristemente a Ranma y continuo – sabes, yo creo que ella tuvo algo que ver, un día la veo besándolo a el y luego el va y… y abusa de mi … Dios me siento tan sucia.
Ranma solo la abrazo y espero hasta que se calmara, le sirvió un te de hierbas, para ver si así podía relajarse y decirle quien era aquel tipo, aunque quizás no quería saberlo, saber quien era significaría conocer la identidad el padre biológicos de los que serias "Sus" hijos, cuando viera a aquellos bebes, de manera inconcientemente buscaría rasgos heredaros de aquel bastardo; Además estaba el hecho de que si lo encontraba probablemente lo mataría y eso implicaría que iría a prisión y no podría estar con Akane. Reviso su teléfono Móvil y vio que tenia al menos 30 llamadas perdidas de Akane y varios mensajes preguntándole donde estaba, quiso volver a su casa, pero al salir se percato de la fuerte lluvia que caía sobre Nerima, así que comenzó a marcarle de vuelta, como ella no contestaba supuso que quizás estaba durmiendo así que le envío un mensaje de texto diciéndole que estaba bien que no se preocupara. Se quedo al menos una hora en silencio ordenando y pensando en las cosas que le había dicho su amiga.
No se que hacer, no puedo hacer esto sola – Ukyo le tomo desprevenido y se acerco abrazándolo. Fue un abrazo largo, para el fue la única forma que encontró de transmitirle tranquilidad a su amiga, mientras que para ella era algo mucho mas significativo, era signo de que aun tenia oportunidad. En cuanto se separaron, Ranma levanto la vista y se encontró con una Akane completamente mojada, su ropa debía pesar demasiado, parecía cansada y su corto cabello azulado se pegaba en su rostro, su mirada era demasiado triste. El silencio solo fue interrumpido por los sollozos de Ukyo, Akane dio la vuelta sobre sus talones y salio del lugar, con la mayor velocidad posible el joven separo a su amiga, que había vuelto a abrazarlo, y corrió tras su prometida, al salir a la calle se percato de que la lluvia era aun mas fuerte, el viento helado mecía todos los árboles y hacia que algunos tejados temblaran levemente, busco con la vista a su prometida y la encontró corriendo por la calle, como pudo evito a algunas personas que aun andaban por el lugar a esa hora, cuando le dio alcance la atrajo hacia su cuerpo ahora femenino para que no pudiera escapar, y trato de recordar si por la zona existía un lugar donde pudieran pasar la noche, ya que con el viento y la lluvia seria peligroso para ellos caminar hasta la casa de los Tendo, encontró una posada a unas calles de donde se encontraban, Ranma los registro como el matrimonio Saotome Tendo y pidió de manera extra algo para comer y un poco de agua caliente, con la que se mojo nada mas entrar a la pequeña habitación.
¿Por que no te quedaste con Ukyo? – pregunto ella en cuanto se sentó en la cama.
¿Por que habría de haberme quedado? – respondió.
No lo se, se veían demasiado cómodos – comenzó a quitarse la chaqueta que tenia mojada.
Es mi mejor amiga de infancia – le explico con paciencia.
oh, lo siento, supongo que preferías quedarte con ella en vez de salir tras de mi, yo podía irme sola a casa – le recrimino sacando a flote su tan común orgullo.
Akane, sabes anoche no dormí bien, hoy tuve clases en la mañana, y trabaje doble turno en la tarde, estoy muy cansado y realmente no tengo ganas de pelear ahora – le explico calmadamente, realmente se sentía agotado, la conversación con Ukyo le dejo mucho en que pensar.
Lo siento – la culpa volvió a ella, había confiado en la palabra de otra persona antes que en la de el, se suponía que su relación había avanzado.
No te preocupes – se sentó a su lado y la observo toda mojada, le pareció hermosa e inocente – no puedes quedarte con la ropa húmeda, te puedes resfriar.
No tengo nada de ropa – susurro sonrojada, al percatarse además de que solo había una cama.
Ten, solo tengo esto – le tendió una de sus típicas camisetas blancas – no te preocupes, tu duermes en la cama, yo duermo en el suelo.
No, podemos compartir la cama – sus mejillas ardían.
Yo no tengo nada con que dormir, tengo todo mojado – la idea de dormir vestido con ropa húmeda no le agradaba, pero no quería incomodarla.
Puedes dormir desnudo – al oír esto el joven se quedo estático – yo puedo dormir bajo las sabanas y tu sobre ellas, así seria como si ambos estuviéramos con ropa.
No quiero incomodarte – insistió el.
No es problema, además si no te has arrepentido de casarte conmigo, tendremos que dormir juntos – ella estaba toda sonrojada y comenzó a desvestirse delante de Ranma, que inmediatamente le dio la espalda todo rojo y paralizado.
Por supuesto que nos casaremos, aunque antes creo que hay algunas cosas que debemos aclarar – comento el, la verdad le costaba concentrarse, su cerebro lo traicionaba mostrándole imágenes de las pocas veces que la había visto desnuda.
¿Que cosas? – pregunto metiéndose en la cama y tapándose hasta el cuello.
Espera voy y vuelvo – Ranma se dirigió al baño donde se desnudo y luego apagando la luz se metió en la cama junto a ella, pero cuando ella se movió se percato de que se había metido bajo las sabanas igual a ella, es decir que estaban acostados en la misma cama piel contra piel ya que ella dormía con su musculosa y sus bragas y el solo con su ropa interior, quiso salirse de la cama, pero Akane le retuvo y se acurruco contra el, pegando sus cuerpos causando que al joven le sangrara levemente la nariz.
Quédate aquí – le pidió suavemente, ante esto el no pudo hacer mas que quedarse quieto disfrutando del calor que emanaba del cuerpo femenino pegado al suyo y se obligo a pensar en otras cosas, ya que si seguía así tendría una erección y estaba seguro de que aquello asustaría a su prometida.
Me dolió mucho que dudaras de mi Akane, pensé que habíamos dejado las desconfianzas de lado – dijo mientras acomodaba sus brazos entorno a ella – Sabes Ukyo me dijo que te había visto besándote con el, que realmente parecían una pareja de enamorados, en lugar relación no consentida.
No… yo… por favor … no puedes… tu sabes que yo – quiso separarse de el para explicarle, pero el solo la sujeto mas fuerte contra si mismo.
Lo se, se que eres inocente, tranquila – en cuanto ella se tranquilizo continuo hablando – pero sabes que ella es una gran amiga y aun así en ningún momento dude de ti, jamás he desconfiado de ti, no importa quien me diga que debo hacerlo, tu palabra siempre estará primero que las demás y quiero que tengas la misma confianza en mi.
Lo se, y siento mucho – tras un suspiro decidió ser sincera – supongo que en el fondo eso era lo que quería creer, me niego a amarrarte a mi por mis bebes, no son tu responsabilidad.
Si me voy a casar contigo no es por lastima, ni por sentirme culpable, ni por obligación – hasta el momento no le costaba hablar, pero sabia que tenia que hablar de sus sentimientos y saber si era correspondido – desde que te conocí no imagino mi vida sin ti a mi lado, y se que ahora no seremos solo tu y yo, sino que seremos tu, yo y ellos, pero yo quiero que me permitas estar con ustedes, no necesito que me respondas ahora, pero quiero saber si te quieres casar por el mismo motivo que yo o es solo por tu embarazo.
La verdad yo creo que el embarazo solo nos adelanto pasos, pero la verdad hace mucho tiempo que no imagino mi vida sin ti – ella escondía su rostro en el pecho de el – Pero sigo creyendo que mereces algo mas que una muñeca rota.
No eres una muñeca rota, eres la muñeca mas linda que haya visto – acaricio sus cabellos y se los acomodo – Y mas importante que eso, es que eres mía, siempre fuiste y serás mía.
Solo tuya – dijo ella mirando a donde se imagino estarían sus ojos, y a pesar de no verlo, supo que el le estaba mirando con el mismo amor que ella. Ranma se acerco poco a poco, dejándole tiempo para que se alejara si así lo quería, el momento en que sus labios se juntaron sintió como una corriente fría le recorría toda la espina dorsal, ella se sorprendió gratamente por la suavidad de sus labios, al principio fue solo un leve roce de labios, se separaron sonrojados y tras poder tomar unas bocanadas de aire fue ella quien lo beso, pero esta vez fue mas que un simple roce de labios, poco a poco fueron aumentando el nivel de pasión, Ranma puso en practica algo que había oído de sus compañeros de clases y con sus labios separo los de ella para introducir su lengua en la boca de ella, fue en beso mucho mas sensual y sin embargo igual de romántico, Akane estaba completamente pegada al cuerpo de su pareja. Mientras el acariciaba su espalda desnuda con efusividad. Akane comenzó a morder suavemente los labios de el, desatando una ola de excitación en el sin darse cuenta, Ranma comenzó a enterrar su manos en el cabello azulado de ella con la intención de controlar su excitación, al sentir sus manos acariciando su cuero cabelludo ella se aferro a la trenza de Ranma y la comenzó a jalarla cada vez mas fuerte según subía la intensidad de los besos.
Los dedos en su cabeza comenzaron a presionar aun mas, en ese momento Akane se dio cuenta de que Ranma no la presionaría, de que el esperaría a que ella avanzara, se sentía en confianza, se sentía protegida, sabia que el no la lastimaría y sin saber muy bien como, acabo recostada sobre su amante, al intentar acomodarse con una de sus piernas rozo un bulto en la entrepierna del joven, entonces se dio cuenta de lo que estaba pasando y sintió pánico, todo cayo sobre ella como una película, los besos a punta de cuchillo de aquel hombre desconocido, como sus manos jalaron sus cabellos y tocaron sus partes intimas, por instinto se alejo de Ranma al punto de caer al suelo, este salto como un resorte para encender la luz y cuando se volteo vio a su prometida en el suelo llorando.
¿Qué paso?, ¿Estas bien? – la tomo en brazos y la dejo sobre la cama, se acurruco junto a ella mientras se tranquilizaba.
No se, solo que de repente recordé ese momento –estaba llorando.
Tranquila, no pasa nada, solo relájate – el la acurruco contra su pecho hasta que dejo de llorar, estando en esa posición fue que ella se percato de la seguridad que el joven le transmitía, se olvidaba de todo aquello que la aproblemaba, se dio cuenta de que no temía estar con el, amaba a ese hombre y quería entregarse a el, decidió volver a intentarlo y comenzó a besar apasionadamente, mientras que con todo el valor existente en su cuerpo dirigió su mano a la entrepierna del joven y la posiciono sobre el bulto, era mas pequeño que antes, pero al sentir su mano comenzó a crecer de una forma que la joven no creyo posible.
No es necesario, podemos intentarlo otro día – aparto la mano de la chica con suavidad y luego le acaricio la mejilla mientras ella se mordía el labio inferior, eso sumado a que solo llevaba una musculosa blanca y sus piernas estaban desnudas, era una imagen demasiado sexi y un peligro para su autocontrol, además que su miembro había reaccionado, de una forma que el nunca habia sentido, al sentir el tacto de la mano de ella.
Lo siento… y ¿Qué sucede si nunca puedo hacerlo? – pregunto sacando al chico de su ensoñación y abrazando sus propias piernas.
Pues entonces viviré mi vida en celibato – le respondió con una sonrisa, la tomo en sus brazos y ambos se acurrucaron en la cama, completamente pegados, tras un par de minutos ambos se Akane se durmió, mientras Ranma se fue a dar una ducha fría.
Hola gracias por los review, creo que ya han adivinado a las tres mentes maestras, les comento que decidi agregar dos capitulos extras en esta parte asi que el enfrentamiento de Ranma con las mentes maestras de aquel malvado plan, agregue este cap ya que originalmente Akane se enteraba del embarazo de Ukyo el dia de su boda, pero luego de leerlo me parecio que era mucho estrés para ella, y el cap que sigue lo agregue ya que me percate de que Ranma no le habia dado un anillo de compromiso a Akane y ademas de que en el prox capitulo Akane tendra un encuentro con su abusador, y Ranma conocera la identidad de este.
