Hola gente hermosa que debería estar leyendo el fic, e aquí la continuación.
Advertencia: UA, posibles OoC, Povs, muerte de personajes, Horrografía.
Genero: Horror/Suspenso/Romance y más.
Los personajes le pertenecen a JK Rowling.
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La sorpresa me invadió y mi corazón comenzó a latir desenfrenado. Ahí parado en la puerta estaba él, no lo podía creer… mi… mi… mi primo había llegado. Después de tanto tiempo incomunicados, sin saber de él, llegué a pensar que estaba muerto pero no es así, allí está caminando hacia mí y… haciendo una reverencia que tanto odio.
-Hermione, ¿cómo estás?-dijo de forma educada, luego de enderezarse.
-Draco no hagas eso, por favor-le pedí, extendiendo un poco los brazos para darle un abrazo, que lo hizo dudar un momento pero al final aceptó-. Que bueno verte otra vez, después de un año sin saber de ti, pensé que…-me detuve mordiéndome el labio inferior.
-Pensaste que estaba muerto-completó él separándose de mí, yo asentí un poco incómoda, la puerta se abrió otra vez pero Draco me obstruía la vista.
-¿Y de mí? ¿También pensaste que estaba muerta?-conocía esa voz, era la de…
-¡Ginny!-ella, que estaba parada en la puerta, corrió hacia a mí empujando a Draco a un lado y me dio un fuerte abrazo, de esos que sólo ella sabe dar.
-Ginny, la vas a dejar en el hospital por más días-comentó mi primo, serio pero burlón, ella se apartó de mí y le lanzó una mirada fulminante, yo sólo me reí por lo bajo.
-Tú, no digas nada, que debes estar más feliz que yo al verla con bien. Sólo que eres demasiado serio y orgulloso, como para admitirlo-habló ella, mi primo tenía sus ojos grises ligeramente más abierto de lo normal, abría y cerraba la boca tratando de hablar, pero de sus labios no salía nada. Ginny sonrío de forma altanera y giró su rostro hacia mí, su sonrisa se volvió cálida-. Ya lo conozco bien como para saber sus reacciones y todo-.
-¡Increíble! Nunca pensé vivir lo suficiente para ver eso-dije algo sorprendida, ¿algo? Si claro, creo que sería MUY sorprendida.
-¿Te importaría no hablar de vida o muerte mientras estemos en éste hospital?-habló Draco, severamente después de recuperarse.
-Bueno, bueno, ya. Díganme… ¿Qué hacen aquí?-pregunté, cambiando de tema, me parecía extraño que ambos estuvieran aquí.
-¿Cómo que, qué hacemos aquí? Dah, vinimos a llevarte a casa-. Me respondió ella como si fuera obvio, fruncí el ceño extrañada-¿Qué? ¿No sabías? Draco…-pronunció el nombre de mi primo en forma lenta y amenazadora. Él, a pesar de dar un respingo y pasar saliva pesadamente, siguió con su postura seria y firme al responder:
-Por supuesto que no lo sabe, sucedió apenas esta mañana-. ¿Sucedió? ¿A qué se refiere? ¿Será que…?
-¿Dónde está?-pregunté pero ellos no me prestaron atención, habían comenzado a discutir-¡Maldita sea! ¿Dónde está Harry?-guardaron silencio y me miraron sorprendidos, después de que les gritara.
-Hermione, cielo, no te alteres por favor-me habló Ginny pero yo la miré de mala gana.
-¿Qué no me altere? ¿Cómo esperas que no lo haga si hablan de esa forma y no me responden? Quiero saber donde está Harry, ¡ahora!-insistí, como dijo Ginny, alterada.
-Está muerto-respondió Draco con simpleza, su tono de voz era frío y seco. Esas palabras calaron en todo mí ser y en mi cabeza hacían un eco incesante, resonando cada vez más fuerte. ¿Muerto? ¿MI Harry? Imposible… él no podría… muerto, entendí su significado, Harry no volvería. No vería más sus ojos verdes, sus rebeldes cabellos "peinados" desenfadadamente, no escucharía su voz otra vez. Nunca más, volveré a verlo.
-¡Draco, idiota! ¿Cómo dices esas cosas? ¿Por qué no mides tus palabras?-apenas era conciente de lo que pasaba a mi alrededor. Parecía que Ginny le reclamaba algo a Draco, pero no estaba muy segura. Yo seguía perdida.
-Sólo digo la verdad. Potter podría estar muerto, conociéndolo, se fue solo a ese lugar testado de tu-sabes-que y sin siquiera aceptar las sugerencias de los jefes de llevar a un escuadrón con él-dijo Draco, muy seguro de si mismo… un momento… ¿qué?
-¡Draco! Harry NO está muerto, de ninguna forma, sólo haces especulaciones erradas, debería darte vergüenza ¿de verdad crees que la dejaría sola? Aleja a TU orgullo y piensa en TU PRIMA-Ginny parecía echar chispas y ahí volví en mí. Con una frase logró traerme de vuelta, Harry NO está muerto pero… ¿y entonces?
-¿Oigan? Oigan, ¡OIGAN, LOS DOS!-grité, ya que no me hacían caso. Ambos se sobresaltaron y voltearon a verme-, me pueden explicar ¿Qué pasa?... Ginny-agregué al ver que Draco abría la boca para contestar.
-Bueno, nosotros vinimos a buscarte porque Harry no podía-asentí comprensiva y pregunté.
-¿Y eso por qué?-.
-Simple, a él no le interesas ni en lo más mínimo-contestó mi primo ¿Qué no puede cerrar la boca?, antes de que Ginny le dijera algo yo lo hice.
-Draco, lárgate-él me miró confundido sin entender-, ¡que te vayas! ¡Ve a tomarte un café! ¡O a ver si inventaron la pócima de la vida eterna! O mejor… ¡la pócima contra la caspa y la caída del cabello! ¡Lo que sea! Pero déjame sola con Ginny-le urgí, parecía sorprendido e indignado pero aún así salió de la habitación.
-Uf, Hermione. Tú eres una persona muy dulce y tierna pero… a veces das miedo-me dijo Ginny, luego asintió y se sentó en una silla cercana-, bien… te contaré todo-.
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Uf, es bueno volver a mi apartamento, ya me estaba volviendo loca de tanto blanco y del olor a fármacos. Fue una mañana muy larga, Ginny y Draco se fueron luego de traerme y después de que me dijeran que estaban comprometidos. Me puso muy contenta esa noticia, aunque al principio me tomó por sorpresa, pero me alegro por ellos. Es increíble cómo se complementan a pesar de ser diferentes personalidades; ella es: fuerte, impulsiva, hiperactiva, alegre, cariñosa y buena. Él es: fuerte, calmado, serio, frío, sarcástico y orgulloso. Me reí por eso, si supiera que pienso así de él no sé lo que haría, aunque él mismo a admitido ser fuerte, calmado y serio, sólo la mitad de lo que era.
Eran las 12 del día, estaba en el sofá de la sala mirando las noticias en la televisión. Hablaban de unas desapariciones en circunstancias extrañas; jóvenes universitarios, profesores, policías y la hija del presidente de las empresas telefónicas Stone, todos en el mismo lugar; cerca de los terrenos de la Universidad Gryffindor. ¿Me pregunto si…?
El teléfono sonó, sobresaltándome.
-¿Diga?-.
-Buenas tardes, Mione-esa voz yo la conocía, era de la persona que yo creía muerta. Mi corazón dio un vuelco, sabía que era él pero fingí no saberlo. Me gustaría jugar un ratito con él.
-Si, ¿Quién es?-hice una corta pausa y hablé antes que él-, ¡ah, ya sé! Eres McLaggen-, y esperé… 3… 2… 1…
-¡¿QUE!?-ja, sabía que reaccionaría así. No le gusta que lo confunda o compare con alguien más-Hermione, no puede ser que me confundas con ese perro…-
-Vamos… Harry… tranquilo-dije como pude, ya que me estaba riendo y me costaba decir algo más. Escuché que bufaba del otro lado.
-¡Ja-Ja! Chistosa-dijo el con sarcasmo.
-Bueno, está bien fue una mala broma, lo siento-avergonzada, me disculpé.
-Descuida Mione y dime, ¿Cómo te encuentras?-.
-¿Ah?, bueno ya estoy completamente bien, me dieron el alta y estoy en casa descansando un poco antes de volver al trabajo-.
-¿Volverás al trabajo tan pronto?-su voz era indiferente, pero lo conocía lo suficiente como para detectar la preocupación y la intriga.
-Si, he reposado mucho en el hospital y ahora que salí pues, creo que es buen momento de regresar al trabajo. Quizás me haga falta práctica-.
-Hum, puedo ayudarte con eso-fue su respuesta, luego un rato de silencio-, oye… yo… tú… bueno… lo… siii…eenn…to-habló con dificultad entre dientes pero, ¿qué fue lo que dijo?
-¿Qué cosa?-suspiró frustrado por mi pregunta.
-Eh, perdonameelnohaberteidoabusc aralhospitalyllevarteatucasa -dijo tan rápido y bajo que apenas y pude entenderle. Hubo unos momentos de silencio, en el cual yo trataba de descifrar lo que me había dicho y él esperaba una respuesta, supongo.
-¡Ah! No te preocupes, yo entiendo (creo), lo supe todo-dije luego de haber descifrado sus palabras. Otro suspiro y después silencio.
-He de suponer que no fue tu odioso primo quien te lo dijo, ¿verdad?-me reí suavemente, por su precisión.
-Supones bien, fue Ginny la que me dijo. Draco sólo había dicho que habías perecido en medio de la misión-volví a reír al imaginarme el rostro de Harry, en este momento debe estar apretando el teléfono al igual que sus dientes, en su mente pasan un sin fin de insultos para Draco y su cara roja por la furia.
-Ese… maldito… hijo de… me las va a pagar-.
-Ya Draco, no te preocupes. Creo que se las verá negras antes de lo que imagines-.
-¿Qué, piensas matarlo? No, no serías capaz. ¿Contratarás a alguien? ¿Si quieres yo lo hago? No tengo problemas-.
-¡Harry!-le recriminé-, no pienso hacerle nada-.
-Que lastima-. Gruñí un poco molesta-. Y entonces Mione… ¿Por qué dijiste aquello?-, me preguntó, ¿Qué no dejará de llamarme así?
-Bueno… se comprometió con Ginny y ya sabemos como es ella, así que… creo que Draco sufrirá bastante-.
-Hum, supongo que tienes razón-.
-Por supuesto… oye, ¿puedo preguntarte algo?-.
-Ya lo estás haciendo-.
-Tonto, yo quería saber… ¿Por qué siempre me dices Mione? Es raro cuando me llamas por mi nombre, sólo lo haces cuando hay gente alrededor, ni siquiera me dices Herms como otros lo hacen-terminé de hablar y un largo silencio apareció entre nosotros. Me sentía algo incomoda, una sensación extraña me embargaba.
-Pues… tu misma respondiste. Para mi es difícil mostrar mis emociones frente a otras personas, mi orgullo me lo impide-comenzó a hablar, su voz era seria e indiferente y no combinaba con lo que decía-, pero tú de alguna manera derrumbas las barreras sin ningún esfuerzo, ves cosas en mí que otros no y sin querer ganaste mi confianza, todo es con tu forma de ser, hablar y actuar.
"-Eres única a tu manera, me he dado cuenta y no soy el único que lo piensa-. Eso lo dijo molesto y frustrado-, me hubiese gustado darme cuenta de todo eso antes. Nos conocemos desde los 12 y ahora tenemos 28 quizás sea algo obvio que eso pasara. No te digo Herms porque otros ya lo hacen y a mi no me gustan las imitaciones. Te digo Mione porque es casi tan bonito como tu nombre completo y porque quiero, punto-. Dijo, dispuesto a no continuar hablando. Me quedé muda y sorprendida, escuchar a Harry decir todo eso, pensé que cambiaría de tema, que no diría nada o que sé yo, pero ¿eso? Jamás, aunque… creo que le dio muchas vueltas al asunto.
-Wow, Harry… yo… no sé… que… decirte-, a estás alturas estaba tan roja que podía hacerle competencia a un tomate-, ¿en serio piensas todas esas cosas de mí?-.
-No sé que me hiciste, pero es la verdad-. El rojo en mi rostro no podía aumentar más.
-Ejem… bueno. Valla nunca pensé en escuchar tantas palabras salir de tus labios-, decidí desviar el tema-. Nadie va creerme, ahora se puede mantener una conversación completa contigo-.
-Hmp-.
-Debí saber que no duraría mucho, oye y… ¿qué tal tu misión?-.
-Te lo contaré cuando nos veamos… ¿Qué te parece esta noche?-, me propuso. Oh-oh, estoy en problemas.
-Mmm… no puedo… tengo… una...cita-.
-Bueno entonces…-se detuvo de lo que decía, eso es malo-, ¿¡QUÉ?!-.
-Sí, es alguien muy amable, mañana te explico-.
-¿Qué? Ah no, no será mañana, será ahora-.
-De veras lo siento, Harry… bueno adiós-.
-Hermione Jane Granger, no te atrevas a colgar ó…-colgué, sabía que se iba a enojar mucho y que quizás intentaría matar a alguien o no. Pero la verdad es que no quería contarle porque sería muy incomodo, más de lo que ya es.
-Bueno, creo que ya no hay nada que pueda hacer-.
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-Así que… ¿eres Psicólogo?-pregunté indiferente al chico frente a mí. De alguna forma, no me interesaba.
-En realidad… soy Neurocirujano. Es un trabajo que requiere de mucho tiempo y es algo muy complicado, pero cuando lo haces bien es bastante satisfactorio-respondió de forma altanera.
-Wow, sorprendente-dije de forma totalmente aburrida, este tipo es demasiado engreído.
-Claro y tu… ¿Qué haces?-.
Estaba en mi "cita" en un restaurante, ya llevaba un buen rato aquí y no había pasado nada interesante. Bueno, excepto una pareja que estaba al lado de la mesa en donde me encontraba, la chica me resultaba familiar pero no recordaba de donde. Se fueron justo cuando el mesero llegó y nos sirvió una copa de vino, me fijé que tenía una herida en la mano. Mi acompañante se alejó atendiendo una llamada.
-¿Disculpe?-, le hablé al mesero-¿le ocurrió algo en la mano?-.
-¿Ah? No fue sólo un corté, no sé que le pasaba al cocinero-me puse de pie y comencé a caminar hacia la cocina, escuchaba al mesero hablar pero no le di importancia-, oiga no puede entrar ahí-.
Entré a la cocina y no había nadie, al otro lado de la cocina había una puerta, caminé hacia allí y en el suelo estaba el que yo suponía era el cocinero. Estaba en el suelo, sangrando por la boca y convulsionándose, su piel estaba grisácea y sus ojos estaban vinotinto. Dejó de ser humano.
-Hijo de mierda, ¿qué pasó aquí?-dijo asombrado el mesero, llegando a mi lado y viendo el "panorama" en la cocina.
-Salga de aquí-, le pedí al tipo que me miró sin comprender, suspiré frustrada-¡Que se aleje!-.
-¡Ah, carajo!-. Muy tarde, el cocinero medio muerto se levantó y nos vio con hambre, volví a suspirar. Me levanté un poco el vestido negro que cargaba y saqué la pistola que tenía sujeta en mi pierna derecha, la cosa me gruño y le apunté con el arma.
-¡Descansa en paz!-. Y luego… tiré del gatillo, la bala traspasó el cráneo y salpicó la pared de sangre. El cuerpo cayó inerte al suelo.
-¿¡Qué demonios?! ¿Qué fue lo que hizo, mujer?-, me exigió el mesero, completamente aterrado.
-Créame, acabo de salvarle la vida a ese, a usted y a todos los presentes allá afuera-, le dije tranquilamente mientras sacaba el pequeño comunicador que tenía guardado al lado del arma-. Aquí Red Lionnecesito refuerzos…-comencé hablar por el comunicador dando indicaciones de donde me encontraba.
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-Al fin ya era hora de que llegaran-, me dije cuando escuché algunas alarmas de "policías", el mesero seguía conmigo en la cocina sólo que en el piso; como si estuviera en estado de shock ó quizás sea que ya le comenzaron los efectos, lo dejé allí mientras salía.
-Ey chica, te tardaste mucho, ¿estabas en el baño?-me habló mi "cita" al verme llegar a la mesa. Increíble que siguiera aquí. Negué con la cabeza y tomé mi bolso-. Bueno podríamos continuar… ¿oye, a donde vas?-. Comencé a caminar rumbo a la salida sin darle importancia al tipo, cuando estaba cerca de la puerta, por ella entraron los oficiales.
-En la cocina, uno está completamente muerto y el otro está en proceso-, dije cuando pasaron por mi lado. Salí completamente y allí estaban todas las patrullas, ambulancias y hasta un camión de bomberos.
-Te ves hermosa, ¿lo sabías?-dijo una voz a mis espaldas como por casualidad, me giré y allí estaba Harry vestido de traje. ¡Rayos! Sólo él hace que me sonroje y ponga nerviosa cuando esta cerca de mí, que vergüenza.
-G-gracias… S-supongo-. ¿¡Acaso tartamudeé?! Parece que sí, porque Harry tenía una sonrisa victoriosa en su rostro, estupido Potter.
-¿Qué tal tu "cita"?-preguntó, haciendo énfasis al final. Me encogí de hombros.
-Pues ya ves… Zombies y…-una voz me interrumpió lo que decía.
-Ey Hermione, ¿por qué no continuamos?-, suspiré cansinamente mientras Harry fulminaba a la persona a mis espaldas.
-Escucha Sordo… digo… Sirio, esto no va a funcionar, así que…-
-Puedes ir a esconderte bajo las faldas de tu mami-, me interrumpió entre dientes Harry, le dí un codazo en las costillas para que se callara.
-Bueno cuídate Sigilo, digo, Sirio. Vámonos Harry-. Y comencé a caminar hacia una de las ambulancias de allí, pero me detuve justo al lado de mi "cita"-por cierto, hace rato me preguntaste a que me dedico, bien…-me acerqué a su oído y le susurré-, matozombies-, volví a caminar con Harry a mis espaldas.
-No debiste haberle dicho eso, lo de dejaste paralizado-me dijo cuando llegamos a las puertas de la ambulancia, estaban subiendo al mesero que convulsionaba amarrado en una camilla, nosotros subimos después y Harry cerró la puerta, luego el auto arrancó.
-Ya no tiene caso, ¿qué hacías por allí?-.
-Hmp, Dumbledore me envió para acá. Tenemos una misión-.
-Así que sabía lo de mi "cita", ¿y como te fue está mañana?-.
-Hmp, ha sido un fiasco…-el grito de dolor del mesero lo interrumpió-, su comportamiento es algo salvaje y cuando se lo proponen pueden correr bastante-.
-Entonces tendremos que ser más cautelosos que antes-, el hombre en la camilla convulsionó una última vez y no volvió a moverse.
-Un escuadrón, de quizás seis oficiales, nos acompañaran-cuando el tipo despertó otra vez, forcejeaba y gruñía en la camilla, Harry sacó un arma de su chaqueta y le disparó, la sangre salpicó y nos baño por completo.
-Odio que pasé esto-. La ambulancia se detuvo, bajamos y caminamos a la central, nos pasaron unas toallas para limpiarnos. Llegamos a la oficina principal y después de unos toques a la puerta, entramos.
-Bien aquí están ambos…-dijo Minerva al vernos pasar-. Su misión será ir a la Universidad Gryffindor, buscar al zombie nivel 0 y conseguir una muestra para que hagamos el antídoto. Sencillo, ¿verdad?-.
-Hmp-, McGonagall vio a Harry alzando una ceja-, tan sencillo como desactivar una bomba nuclear-.
-Eso te pasa por ir solo a ese lugar. Ya sabía yo que ese sería su comportamiento-, dijo seriamente la mujer, escuché un gruñido a mi lado y Harry fulminaba con la mirada la pared tras ella.
-Si sabías el comportamiento de aquellos zombies, ¿por qué me enviaste para allá?-, preguntó él en voz baja, ahora que lo pienso tiene razón, a menos que…
-Te dije que rodearas la zona, no que te infiltraras a la zona, ¡pequeño tonto!-. Gritó ella golpeando el escritorio y dejándole una pequeña grieta. ¿Será así de fuerte o el escritorio estará vencido? Tragué saliva.
-Descuide McGonagall, nosotros nos encargaremos de todo-le dije mientras tomaba el brazo de Harry, que parecía querer saltarle encima a la jefe y comenzaba a caminar hacia la puerta.
-Recuerda Hermione, precaución ante todo, los quiero enteros y vivos, no medio muertos ¿entendiste?-. Habló severamente, yo asentí-Ah y aquí esta la lista de nombres de su escuadrón, buena suerte-. Tomé el papel que me extendía y salimos de allí, Harry no dijo nada más, permanecía serio en todo el trayecto.
-¿Tan malo te parece todo esto?-le pregunté, sacándolo de sus cavilaciones.
-No, es sólo que… esta será una noche muy larga-. Me respondió serio, caminando al frente sin importarle si lo seguía o no y aunque él no pudo verlo, en mi rostro una mueca preocupada lo surco.
¿Será esta nuestra última noche ó sobreviviremos unas cuantas más?
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Smithback: Hola gracias por tu review, yo también amo los zombies. Cuídate y adiós.
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Olivia: aquí está la continuación. Espero siga pareciendo interesante. Gracias por el review, salu2.
