Capitulo 06 "Trozos Rotos".

Kageyama presiono un poco mas sobre los labios de Hinata para plastificar correctamente el beso.

Hinata sintió un mareo y algo que subió y bajo de la boca de su estomago antes de darse cuenta de lo que había sucedido y retroceder un poco.

- Que… Que… Que que que que que que que – comenzó a hiperventilar y se le perdió la mirada.

- ¿Ah? ¿Qué no era eso lo que ibas a hacer? – pregunto sin lucir apenado o algo por el estilo.

- Un… - murmuro y desvió la mirada, los colores se le habían subido y le cubrían hasta las orejas – Uno más… -

Kageyama hizo una mueca, algo parecido a una sonrisa. Coloco la mano que tenia libre en la parte de atrás de la cabeza del florista mientras cerraba los ojos y volvía a toparse con los labios del pequeño.

Esta vez, disfruto más el beso y lo extendió un poco más. Los labios del de cabello negro se movían a un ritmo perfecto, el florista se sintió complacido.

Se quedaron así, disfrutando de aquello hasta que un recuerdo muy importante choco contra la cabeza de Kageyama, este abrió los ojos de repente y aparto al pequeño.

- Rayos – susurro y se sentó en la cama, Hinata lo miro desde abajo, se veía algo arrepentido – Creo, que debo hablar con mi novia –

Ah, es cierto… Kageyama tiene una novia. Pensó el florista y recordó a la chica.

- Lo siento – murmuro. El otro volteo a verlo y levanto una ceja.

- ¿Lo sientes? ¿En serio? – Hinata lo pensó un poco y meneo la cabeza negando, Kageyama le acaricio el cabello – Bien, tampoco yo… Debo irme e ir a su casa a hablar con ella –

Kageyama se levanto de un salto.

- ¿Te vas ya? – pregunto el pequeño poniéndose de pie, el de ojos azules asintió – Unmm… ¿Uno más? – el visitante suspiro.

- ¿Te esperas a que hable con mi novia? – le pregunto y Hinata respondió con una mala mueca. Kageyama suspiro de nuevo, camino hasta el chico y le robo un rápido beso, el pequeño se sonrojo pero sonrió.

Tras aquello el oji azul salió de aquel cálido hogar, no sin antes despedirse de la hermana y los padres de Hinata, y se fue a su casa para asearse e ir a hablar con su novia.

Después de unos 20 minutos caminando logro llegar a la casa de su novia, toca el timbre y su suegro le abre la puerta.

- Eh… Buenos días… ¿Cómo ha estado? … ¿Esta su hija? – pregunto algo nervioso, el señor hizo una mueca y llamo a su hija gritando su nombre.

Después de un poco de parloteo Kageyama convenció a su novia de ir a caminar al parque.

- ¿Y bien? – Pregunto la chica – Estas muy raro… ¿Qué quieres decirme? Escúpelo – a pesar de que tenían mucha ansiedad no dejaba de decir las cosas con un tono amable.

- Creo que deberíamos terminar – soltó de un solo golpe.

- ¿Por…? – mantuvo la calma.

- Porque te fui infiel –

Joder, que se acabe pronto. Que sea rápido.

- ¿Tuviste sexo con alguien? –

- ¿¡Que!? ¡NO! – Se altero – Fue… Fueron solo un par de besos – desvió la vista intentando esconder el sonrojo que le broto al recordar la escena.

- Bien… Solo tienes que disculparte – la chica se cruzo de brazos e hizo una mueca.

- ¿Qué? –

- Pídeme perdón y lo dejare pasar… No tienes por qué exagerar –

- No… No, no… No entiendes, no me arrepiento de haberlo hecho – los colores seguían subiendo a la cara de Kageyama.

- Ooh… Ya veo – Soltó su cruce de brazos – ¿Dejaste de quererme? – le pregunto mientras se acercaba a él, el chico negó con la cabeza - ¿Deje de gustarte? – Kageyama tomo aire y asintió lentamente. Miro apenado el piso. La chica sonrió.

- ¿Es linda? – pregunto, el oji azul tomo aire - ¿Es amable? – siguió preguntando.

- Es el chico de la floristería – soltó de golpe y se tapo el rostro con la mano izquierda mientras apretaba los dientes.

- Wuao… - fue todo lo que dijo.

- Perdón por hacerte esto – se disculpo – Lo siento mucho – la chica le sonrió y le acaricio el cabello.

- Esta bien, está bien – le susurro – No estoy molesta, ese pequeño es realmente encantador; espero que puedas encontrar la felicidad – sonrió y las lagrimas se desbordaron de los ojos.

Antes de que Kageyama pudiera decir algo salió corriendo dejando al chico confundido y con sentimientos de culpa.

Genial, lloro.