Aquí les doy la continuación, puede que sea corta, y es corta, pero no vale la pena arruinar el siguiente capítulo, y el resto de la historia en general, pero ya hablé demasiado, continuemos:
Capítulo 6: espejismo, parte II
Nuestros amigos seguían en esa cueva, charlando:
-ese día no será olvidado nunca-dijo Anna
-¿Cómo sabes de Sergio?-preguntó Zacarías
-porque ellos me encontraron-dijo Adriana
-¿significa que estuviste con ellos?-preguntó Rubén
-si-dijo Adriana
-¿estaban todos?-preguntó Vasili
-es difícil decirlo, Eduardo no sobrevivió-dijo Adriana
-no es posible-dijo Anna
-lamento decir que si-dijo Adriana
-no lo taches-dijo Anna a Vasili, el cual tachó a Eduardo
-pero después todos están bien-dijo Adriana
-¿cómo llegaste aquí?-preguntó Zacarías
-la verdad es que no se-dijo Adriana
-basta de parlamentos-dijo Vasili
-cierto, Burrén, llévala a conocer la cueva-dijo Zacarías
-ve tú-dijo Rubén
-vayan por el-dijo Anna-yo te acompaño-
Los cuatro salieron, Zacarías y Vasili a buscar a Rubén, y Anna y Adriana a explorar la cueva
-es muy fácil perderse aquí-dijo Anna
-se nota-dijo Adriana
-en fin, las piedras más grandes son la entrada-dijo Anna
-las piedras grandes-dijo Adriana
-y no hay depredadores, podemos estar tranquilos-dijo Anna
-¿cómo es que este lugar está aislado?-preguntó Adriana
-hasta donde yo sé, en un terremoto, esta parte de la selva quedó oculta, con varios animales, entre ellos Vasili y su familia, ellos lucharon para sobrevivir y cuando pudieron, abandonaron la cueva, después volvieron y acabaron con los depredadores y cualquier animal intruso, se ocultaron y después volvieron a salir-dijo Anna
-otra cosa, ¿qué es eso de Burrén?-preguntó Adriana
-es un apodo, bastante listo-dijo Anna
-¿Cómo pasó?-preguntó Adriana
-es sencillo, si en verdad estuviste con Alejandro, verás que es bastante bélico-dijo Anna
-es verdad-dijo Adriana
-y lo que pasó es que a Burrén se le ocurrió enfrentar a una serpiente-dijo Anna
-es una buena idea-dijo Adriana
-como todos esperábamos, Alejandro le dio permiso y Burrén fue a buscar una serpiente-dijo Anna
-¿y luego?-preguntó Adriana
-no esperábamos que alguien como Burrén fuera tan estúpido, idiota, imbécil, tonto-dijo Anna
Mientras tanto en la clínica
Tulio descansaba en su oficina, mejor dicho, dormía, después de una noche de parranda, pero lo despertaron bruscamente
-Tulio, despierta-dijo Linda
-mamá, no quiero ir a la escuela-dijo Tulio adormitado
-DESPIERTA-gritó un señor entrando a la oficina, Tulio se despertó de inmediato
-sargento, sí señor-dijo Tulio
-deja eso, Tulio, ya no estás en el cuartel-dijo el sargento
-¿y usted es?-preguntó Linda
-sargento primero Simón Aranda-dijo él
-soy Linda-dijo ella
-gracias, pero me temo que traigo malas noticias-dijo el sargento Simón
-¿qué pasa, sargento?-preguntó Tulio
-recuerdas a los Zárate, ¿no?-preguntó el sargento Simón
-si-dijo Tulio
-necesito hablar a solas-dijo el sargento
-Linda, por favor sal un momento-dijo Tulio, Linda salió en el acto, tras unos minutos, el sargento salió, y Linda volvió a entrar, encontrando a Tulio llorando
-¿qué pasó?-preguntó Linda
-mi familia-dijo Tulio-está muerta-continuó
-lo lamento-dijo Linda abatida por tal noticia
-pero eso no es lo peor-dijo Tulio-los Zárate escaparon-dijo Tulio
-¿los Zárate?-preguntó Linda
-si, por mi culpa se fueron a la cárcel, y ahora ellos me matarán-dijo Tulio
-¿qué son?-preguntó Linda
-traficantes de aves, criminales, asesinos-dijo Tulio
-¿en serio?-preguntó Linda
-sí, son cinco, el mayor era Robert, seguido de Micaela, Abigail, Charles y Daniel-dijo Tulio
-¿de qué se encargaban?-preguntó Linda
-Robert, era el líder, Micaela y Abigail, son lo que se llaman soldados, ellas capturan animales, y Charles y Daniel, eran los genios, se encargaban de entrenar y armar a los fuertes-dijo Tulio
-¿fuertes?-preguntó Linda
-sí, lo que caracterizaba a estos criminales era que usaban animales entrenados, los armaban con todo lo que podía, pero que yo sepa, esos monstruos ya no existen, y si siguen ahí, no hacen nada en lo absoluto-dijo Tulio, pero se equivoca, pues esos "monstruos" tramaban algo grande y peligroso
De vuelta con Adriana
-¿de verdad metió a una anaconda?-preguntó Adriana
-si-dijo Anna
-que idiota-dijo Adriana
-nadie lo niega-dijo Anna
-una cosa-dijo Adriana
-¿sí?-preguntó Anna
-¿me podrías contar la historia del…? ¿Cómo le diría?-preguntó Adriana
-grupo-dijo Anna
-si-dijo Adriana
-está bien, acompáñame-dijo Anna
Las dos volvieron al nido, y Anna le mostró la foto
-estos dos somos yo y Zacarías de jóvenes, en ese tiempo éramos novios-dijo Anna
-¿y el de al lado?-preguntó Adriana
-es su hermano Jeremías-dijo Anna
-¿y ella?-preguntó Adriana
-es Julieta, la madre de Sergio, él es su esposo, Raúl, y el su hermano, Eduardo-dijo Anna
-¿y ellos?-preguntó Adriana
-son Daniel y Rubén-dijo Anna
-él es Alejandro y el Vasili, ¿y ella?-preguntó Adriana
-es Camila, su hermana-dijo Anna
-¿cómo se encontraron?-preguntó Adriana
-poco a poco, a mí, a Zacarías y a su hermano en Chile, a Rubén en Perú, a Daniel en Colombia y a Julieta, Raúl y Eduardo en Venezuela-dijo Anna
-¿quién es esa tal Celeste?-preguntó Adriana
-era la última hermana de Alejandro, era casi idéntica a ti, tenía unos ojos azules idénticos a los tuyos, pero ella murió, lo sé porque Alejandro me lo contó-dijo Anna
FLASHBACK
Alejandro caminaba tranquilamente cerca de la clínica, atrás de él estaban Rubén, Zacarías, Anna y Daniel
-aquí está, mi hermanita-dijo Alejandro señalando una lápida, cerca de la clínica
-¿qué dice?-preguntó Daniel
-aquí descansa Celeste, una de las últimas guacamayas azules-dijo Alejandro
-mi sentido pésame-dijo Anna
-no es necesario-dijo Alejandro-yo ya fallé, no vale la pena perdonarme, iré al infierno, y viviré hay lo que quede de mi vida o muerte-continuó
FIN DE FLASHBACK
-¿es por eso que me confunden con ella?-preguntó Adriana
-si-respondió Anna
-tengo hambre-dijo Adriana
-lo siento, pero solo salimos una vez al día, tendrás que esperar-dijo Anna
-está bien-dijo Adriana
-eso es todo por hoy, mañana te despertaré para buscar comida-dijo Anna
-me voy al nido-dijo Adriana algo molesta
-jóvenes-pensó Anna
Adriana volvió al árbol, y se puso a buscar en todos lados algo que comer, cuando dio con una piedra que bloqueaba un hoyo, en el cual había todo tipo de frutas, Adriana se zambulló en su interior
-esto es vida-pensó Adriana comiéndose toda la fruta que pudo, absolutamente toda la fruta que pudo del contenedor
El contenedor era bastante grande y bien construido, estaba debajo del nido, y adornado con láminas de cerámica, y con algunos huecos para oxigenar el lugar, aparte de guardar fruta, había otros objetos raros, un pedazo de metal con una aguja (una brújula), un pedazo de papel con varios dibujos (un mapa), un pedazo de plástico con unos puntos negros (un dado), un pedazo redondeado de metal (una moneda) y una aguja de metal, todos desconocidos para Adriana, pero ella, sin hacer caso omiso, siguió comiendo fruta hasta dormirse, eventualmente despertó, pero antes de salir del bodegón, entró un ave al nido y Adriana decidió escuchar la conversación, lo cual sería su salvación
Disculpen si el capítulo fue corto, pero aunque no me disculpen, yo seguiré publicando, con la gracia del destino, y les daré el nombre del siguiente capítulo: Plan de guerra, a ver si adivinan de que se trata
Hasta la próxima
