¡Hola! Gracias por las lecturas y comentarios, es lo que me impulsa a seguir. No me gusta dejar notas, pero es necesario: este capítulo está un poco subido de tono (si se creen susceptibles no lean) así que necesito que alguien me diga con urgencia si necesito cambiar la clasificación de mi fic a M, como ya les contaba es la primera vez que publico en esta plataforma y no tengo ni idea porque según yo es algo muy sutil. Espero que les guste, realmente me estoy dejando llevar por la historia porque en un principio no estaba planeada así, pero es divertido dejar que las teclas de mi compu se muevan coordinadas con mi cerebro sin pensar mucho jajaja. Subo nuevo capi el lunes porque los fines de semana dejo atrás el trabajo y la escuela y la dedico a mis amigos y familia. Saludos e infinita gratitud.
VI
Retomaron el silencio: la verdad, Rachel no paraba de suspirar, por una parte, veía el lugar que la cuidó toda su infancia, y parecía recordar cada casa y a cada persona que habitaba en ella, la nostalgia la invadía y por otra parte no acaba de creer lo que acababa de hacer ¿de verdad le iba a dar otra oportunidad al tonto que más la había hecho sufrir?; el corazón palpitándole sin su ritmo habitual, la magia del lugar y voltear y verlo feliz le respondían que sí. Finn no podía quitar su tan característica media sonrisa, estaba feliz, ¿de verdad estaba ocurriendo?, ¿de verdad tenía a su Rachel dándole una última oportunidad? Voltear y verla junto a él, respondía a sus preguntas con un sí y volvía a sonreír porque definitivamente no esperaba separarse de ella jamás.
Se detuvieron, Rachel reconoció el viejo barrio donde Finn vivía con su madre antes de casarse con Burt Hummel, pero definitivamente la casa era otra: estaba sobre la avenida principal y poseía un enorme jardín al frente, la fachada era parecida a las demás casas con ese toque pueblerino pero se notaba que Finn había invertido en ella ya que los detalles se veían nuevos.
-Te ves adorable cuando pones tu cara analítica, tus ojos observan cada cosa alrededor e intento seguirlos, no soy tan bueno siguiéndolos pero soy curioso…daría un dólar por saber ¿qué estás pensando?
- Estoy pensando que su casa es muy hermosa Sr Hudson… y tomando en cuenta que no tengo ni un centavo…mi dólar por favor
- no creo que sea tan hermosa como usted y malas noticias, yo tampoco tengo ni un centavo, ¿valdría un beso?
- sí, mi lector de besos está en perfecto estado, así que acepto ese tipo de pago…
Fue perfecto, era el tercer beso en menos de 24 horas y definitivamente no había sido tan urgente como el primero ni tan corto como el segundo; fue planeado, consensuado, lento, terriblemente dulce y pasional; se separaron sólo cuando lo necesitaron y sonrieron. Fin bajó primero de la camioneta y corrió a abrir presuroso la puerta ella
- ¿Vamos preciosa?
- ¡vamos! - Dijo Rachel tomando su mano
Entraron juntos, no podían soltarse de las manos, Rachel se volvió a poner analítica, cómo no hacerlo si por un momento se imaginó que entraría al viejo cuarto desordenado de Finn y se topó con la casa en un orden y decoración perfectos, todos los muebles eran estilo victoriano, se notaba la predominación de colores masculinos sobrios, pero tenía enormes ventanales que de seguro en el día harían que predominara la luz
- Finn, estoy impresionada Tu ex ¿te ayudó a decorarla?
- no, nosotros jamás logramos tener una casa, siempre vivimos en un departamento… rentado, la casa literalmente es nueva, la compré hace dos años, estaba en obra negra, la terminé y hace seis meses pude mudarme con la sorpresa de que Kurt había enviado la decoración de la sala, la cocina y el estudio…fue un regalo increíble…muy valioso para mí y según Kurt, es mi estilo
-Totalmente de acuerdo con Kurt, sobrio, relajado, clásico y… atrevido.
-qué descortés soy, pasa, toma asiento… ¿quieres algo de tomar?
- no, en realidad solo quiero descansar, aunque tendrás que prestarme algo de ropa porque definitivamente este vestido me está cortando la respiración,
-No parece, yo más bien veo que el vestido te queda perfecto….pero sí, tienes razón no es para dormir… si quieres, puedes subir, la primera puerta a la derecha es el cuarto de Chris, tiene baño, todo, en unos minutos te subo algo de ropa
-¿pretendes que duerma en el cuarto de tu hijo?
-Pretendo que duermas en el único cuarto amueblado, la casa tiene cuatro recámaras pero en realidad sólo la de él está en función porque me visita seguido y necesita su espacio…no he podido trabajar en las demás
-¿entonces… tu duermes?
- Aquí abajo, en el estudio, tengo un sofá cama y generalmente me quedo trabajando muy noche así que me resulta cómodo
Rachel subió y sonrió al entrar al cuarto de Chris, se parecía tanto al viejo cuarto de Finn, a excepción de que en lugar de videojuegos tirados, había libros, en lugar de partituras, papeles regados con fórmulas que ni ella entendía y en lugar de la batería, un telescopio. Finn no tardó en subirle una toalla y una playera para que la usara a modo de pijama pero Rachel estaba en el baño así que dejó la toalla y la playera cerca de la puerta y la esperó intentando recoger un poquito el desorden de su hijo
- Es increíble como aún sin conocer a Chris, lo imagino igualito a ti - Dijo Rachel desde la puerta del baño, notando y jalando la ropa
- Mamá dice que físicamente somos idénticos, claro a cuándo yo tenía esa edad
- le creo, dijo Rachel, esta vez saliendo del baño usando la playera que le quedaba larguísima y con su vestido rojo escarlata en las manos
En cuanto la vio, Finn quedó paralizado por unos segundos hasta que una voz un poco ronca salió de su garganta
- hola preciosa
- Hola-dijo ella bajando la mirada- espero no verme tan horrible como me siento, es decir, no es que tu playera sea horrible…es, es…linda, pero es que este bochorno, el verano no me ayuda y no tengo mis desmaquillantes, ni mis jabones, ni, ni mis… mis cremas y siento que soy un desas…
La volvió a callar con un beso, pareciera como si cada vez que Rachel se ponía a hablar de esa forma, el beso fuera el único calmante a sus nervios, se relajó en los brazos de Finn quien la apretó a su cuerpo con decisión pero con delicadeza, la jaló a la cama y cayeron juntos, entonces Rachel se separó y se volvió a poner de pie a un lado de la cama
- ¡No!
- Nena- dijo Finn sentándose en la cama- yo sé que es difícil lo que nos está pasando, pero dime que no me deseas tanto como yo a ti y me voy, siempre te he respetado y esta noche no será la excepción
- Es que, no está bien- dijo Rachel con una voz apenas audible
Finn se paró se dirigió a la puerta de salida y murmuró un- Ok-
Rachel pudo oír los pasos de Finn bajando las escaleras sintió un escalofrío recorriéndole desde la nuca, hasta los pies, ¿qué estaba haciendo?, claro que lo deseaba y mucho, además ya no tenía 16 años ¿qué le pasaba? ¿Por qué esa forma tonta de actuar?...se recordó a sí misma que ella era una mujer decidida que obtenía lo que deseaba y no una niñita ingenua y caprichosa. Salió de prisa del cuarto, Finn estaba por bajar los últimos escalones cuando la vio dirigiéndose a él y oyó su voz firme
-No me dejaste terminar, no está bien, no está bien hacerlo en el cuarto de tu hijo, siento como si estuviera en el cuarto de Santiago y él nos estuviera viendo…puedo… ¿puedo ir contigo? El sofá cama del que me hablas suena bien…
- por supuesto que puedes venir mi amor- y la alzó entre sus brazos, ¡era tan fácil de cargar!
Entraron al estudio y Finn la puso suavemente en el suelo, Rachel tuvo que pararse de puntitas para buscar el beso que antes había interrumpido y Finn se inclinó un poco para corresponderla, distinguieron a unos pasos el sofá cama y se tumbaron en el sin importar que el mueble crujiera al sentir de golpe el peso de ambos. Finn metió la mano con urgencia debajo de la playera que ella usaba y pasó la mano por su pierna izquierda, subió y sintió el calor de su vientre, era tentador quedarse ahí pero él buscaba algo que lo hacía estremecerse nada más al recordar: sus senos, ese lugar donde sus manos se amoldaban tan bien, sin importar cuán pequeños fueran. Rachel no se quedó atrás desató con urgencia el cinturón de Finn y desabrochó con una rapidez increíble cada botón de su camisa, se la quitó y sus pequeñas manos recorrieron su cuerpo mientras le daba pequeños besos en el cuello. Finn llegó al lugar que quería y Rachel se estremeció al sentirlo
TE AMO- dijo Finn mirándola a los ojos
Rachel no le contestó, se apresuro a soltarle los pantalones y él tuvo que levantarse para facilitar la tarea, se quitó los zapatos, terminó de bajar el pantalón y para cuando volvió al sofá, ella ya estaba completamente desnuda, la volvió a tocar sin prisa y a besar con urgencia, mientras las manos de Rachel bajaban para quitarle el boxer y después pudo sentir sus manos entre la erección que ya era notoria. Se dio la vuelta, se colocó encima de ella que ya lo esperaba con las piernas abiertas y entró de una sola embestida hasta lo más profundo, ambos se sonrieron; mientras seguían con la sesión de interminables besos y caricias, sus cuerpos se empezaron a acompasar en un vaivén que semejaba al de las olas del mar
- Te amo-le dijo nuevamente él a ella mientras el ritmo se volvía más frenético, ella solo soltaba pequeños gemidos y no contestaba.
Terminaron juntos con un deleite que parecía interminable, se abrazaron aún temblando de placer y volvieron a mirarse, uno en los ojos del otro
-Definitivamente ya no somos aquellos adolescentes-Dijo Rachel en cuanto recuperó el ritmo de su corazón y respiración
- No, somos mejores que aquellos adolescentes- le dijo Finn cerca del oído
- Definitiva-mente- dijo ella con un tono seductor
- Te amo- volvió a decir él sin obtener respuesta…
- ¿Es tan fácil para ti decirlo?
- Decir que amas a alguien es fácil cuando en realidad amas y no son solo letras unidas…
- TE AMO FINN.
