Capitulo 5 Dura verdad
Haruka llevo a las chicas a sus casa, cuando volvió se encontró a Michiru esperándolo.
¿Que pasa? –pregunto Haruka al ver su cara de preocupación.
Lizi, no deja de llorar y no me quiere dejar pasar. –dijo Michiru preocupada.
Yo me encargo –dijo Haruka mientras subía las escaleras rápidamente
Al llegar a la habitación toco la puerta al no recibir contestación Haruka empezó a llamarla alarmado –Gatita abre la puerta, vamos no me asustes así. Elizabeth al escuchar la voz de su hermano sintió ganas de levantarse de la cama para abrir la puerta y abrazar a su hermano, pero no lo podía perdonar, el le mintió, como se atrevió a presentarle a esas personas, sabiendo que allí se encontraba la causante de su separación.
¡¡Déjame sola, no quiero verte, quiero estar sola me volviste a defraudar!! –le gritaba muy enojada, dolida.
Haruka mira a Michiru no soportaba hacer sufrir a su hermana, pero sabía que era terca mas que el así que decidió dejarla sola después volvería, sabia que sola se calmaría y entraría en razón.
Mientras Elizabeth paso horas llorando y entrada la noche tomo las sabanas atándolas para formar una cuerda, esa era la forma que tenia de estar sola, así que las tiro por el bacón, bajo con cuidado si bien no era la primera vez que se escapaba de esta forma no podía confiarse.
Una vez en tierra firme, salió corriendo debía estar lejos de su hermano, dejos de todos, necesitaba soledad, así fue como llegó al parque numero 10, tenía medio ahora que pensaba estaba en una país que no conocía, ya era media noche.
Una vez que llegó allí camino hasta llegar al medio del parque donde se encontraba una fuente que reflejada la luna llena, mas la brisa de aquella noche de verano le daba n toque nostálgico, mágico o incluso romántica. Al ver la luna no pudo evitar suspirar –me sigues a todos lados, porque no me dejas sola no te vasto todo lo que sufrir por tu princesa – pero la voz de un hombre interrumpió su monologo
Hombre –Estas perdida preciosura, si quieres te puedo llevar donde quieras –dijo con una voz que a la joven hizo ponerle piel de gallina, salió corriendo y cuando estuvo legos miro así atrás, lo que provoco que chocara con alguien que iba caminando por el lugar.
Perdón, no lo vi –dijo Elizabeth
¿Elizabeth?, ¿Que haces aquí? –pregunto el joven
Darien??? –dijo Elizabeth
Si, ¿pero se puede saber que haces tu aquí? –volvió a preguntar Darien
Yo, he mmmm –empezó Lizi
No me digas que te escapaste –dijo Darien al ver que la joven no contestaba
Si, por favor no me lleves a casa, necesito estar legos de Haruka –le suplico
Te entiendo, ¿pero a donde pensabas ir? –dijo el
No se, al hotel donde esta Demian no puedo ir Haruka me iría a buscar ahí, en verdad salí tan rápido que no pensé en ello –dijo la chica tratando de sonar tranquila pero con el susto que le había dado ese hombre eso no era posible.
Porque no vienes conmigo, es tarde no conoces a nadie y seguro que Haruka debe estar muy preocupado –dijo Darien guiándola camino a su departamento
No quiero molestarte, pero realmente no se que hacer si no acepto –dijo Lizi siguiéndolo.
No te preocupes, no es molestia –dijo mientras caminaba con ella a la par.
Departamento de Darien
Ven pasa, te traeré algo caliente para tomar –dijo Darien entrando en la cocina.
Si, gracias –respondió Lizi desde el living.
Mientras en la mansión Tenouh
Michiru, ya no aguanto mas dale la llave de la habitación de Lizi, voy a entrar –dijo Haruka que ya había perdido la paciencia.
Haruka no me parece correcto, pero se paso todo el día allí me preocupa mucho -después de pensarlo unos segundo le entrego la llave – aquí tiene pero por favor se muy cuidadoso con ella –dice Michiru.
Ambos caminan a la habitación de Elizabeth pero al ingresar, se quedaron mudos, no estaba, no había nota ni nada.
Dios, donde se metió, no sabe que esto no es Paris, que no conoce a nadie, Michiru llama a Demian, yo iré a buscarla –dice saliendo a toda velocidad de la habitación.
Esta bien –decía mientras llamaba a Demian y pensaba por favor que este con el.
Pasado 5 minutos Haruka llama a Michiru
Y, ¿esta con el?–pregunta Haruka alterado
No, ni siquiera sabía que ella se había escapado. ¿Que vamos hacer? –pregunto alarmada Michiru.
Le pediré ayuda a las chicas y a Darien para buscarla, los llamare por el comunicador –dijo Haruka
Está bien, me parece lo mejor –dijo Michiru
Departamento de Darien
Aquí tienes –dijo ofreciéndole una taza de café
Gracias y perdona las molestias –dijo apenada
No tengo nada que perdonar, ¿pero porque te fuiste?
Necesitaba estar sola, pensar muchas cosas y –pero Elizabeth fue interrumpida por un ruido que provenía del reloj de Darien
Si, ¿Que sucede? –dijo este asustado
Darien, soy Haruka perdón que te moleste pero Elizabeth se escapo y no sabemos donde pueda estar, tenemos que encontrarla
Haruka no te preocupes, ella esta conmigo –dijo Darien tranquilamente
¿Como que esta contigo?, pásame a esa niñita –dijo aun mas enojado
Lizi le asía señas a Darien que no quería hablar con el
Discúlpame Haruka pero ella no desea hablar contigo ahora, déjala que se quede aquí esta noche y mañana hablan mas tranquilos, –le dijo Darien –te aseguro que la cuidare.
Creo que tienes razón, gracias por todo Darien, nos vemos mañana, dile que la quiero ¿si? –ya mas tranquilo, sabia que Darien no permitiría que nada le pasara.
Se lo diré tranquilo, hasta mañana. –dijo oprimiendo un botón de su reloj
Estaba muy alterado –le informo a la joven
Lo se, pero realmente necesitaba alejarme de el –respondió la joven –pero no quiero hablar de eso.
Esta bien, sabes aunque te enojes ustedes se perecen mucho, no digo solo en lo físico, tienen el mismo carácter y eso no ayuda en las discusiones –dijo esperando una reacción como la de antes, pero no fue así.
Si, es cierto, nadie podría negar que somos hermanos –dijo con una sonrisa de medio lado –pero no puedo perdonarlo, ni a el ni a Serena, el por dejarme y ella por alejarlo de mi lado. Perdón se que la quieres pero es lo que siento en este momento.
No es por justificar a nadie, pero nosotros nos enteramos de tu existencia hace solo dos días y si yo estaría en lugar de Haruka hubiese hecho lo mismo, alejarte de todo esto. –dio mirándola con seriedad y tristeza a la vez
No trates de ayudarlo, por favor, tu no entiendes que se siente estar sola, aunque el llamara y fuera a verme cada tanto, no era lo mismo –dijo en un suspiro, las lagrimas volvían a salir.
Se lo que es estar solo, por eso te digo que fuiste muy dura con Haruka, aparte el solo trata de cuidarte, realmente a veces las cosas se ponen muy feas y nuestras vidas han estado en peligro y ninguno de nosotros estamos dispuestos a perder a nuestros eres queridos –dijo Darien abrazándola y secando sus lagrimas.
Gracias, por todo –dijo la joven correspondiendo el abrazo.
En ese momento algo pasó extraño, mágico por llamarlo de alguna manera, que me pasa nunca había sentido así de bien de protegida porque?, debe ser porque estoy acostumbrada a estar solo con Demian, pero es tan distinto a cuando el me abraza o cuando Haru lo hace, me siento tranquila, siento que nada malo me va a pasar, que podría permaneces así toda la vida –pensó la joven acomodándose aun mas en los brazos de Darien.
Darien se sentía muy bien, tranquilo le gusta sentir que la protegía de todo por que en ese momento no había un porque solo un todo. Pero ¿porque me siento así? Digo no es que no me guste pero hasta hace unos minutos atrás mi único propósito era proteger a Serena,¿ que me esta pasando? –se dijo a si mismo.
¿Elizabeth, necesitas algo? –pregunto Darien alejándose solo unos escasos centímetros pero se dio cuenta que la joven se había quedado dormida. Así que la tomo en brazos y la llevo a su cama, la arropó para luego salir de la habitación.
Al otro Día.
Los rayos de sol empezaban a molestar a una joven que se encontraba profundamente dormida, después de unos minutos el sol logro despertarla, se desperezo y se sentó en cama, no sabía como había llegado ahí lo ultimo que recordaba era estar en brazos se Darien.
Buenos días –dijo Darien entrando en la habitación –siento haberte despertado.
Buenos días y no te preocupes, me despertó la claridad del día –dijo saliendo de la cama.
Elizabeth, ten para que te des un baño así luego preparó el desayuno –dijo Darien tendiéndole una toalla.
Gracias y por favor llámame Lizi, Elizabeth es demasiado formal y largo –dijo tomando la toalla y regalándole una hermosa sonrisa, que provoco que Darien se sonrojara.
Esta bien Eliza... –pero al ver la cara de ella se corrigió –Lizi te espero para desayudar –dijo el nervioso, saliendo de la habitación.
Pasado unos 10 minutos Lizi se dirigió a la cocina ahí vio a Darien que llevaba dos tazas a una pequeña mesa, ella se quedo observándolo desde la puerta.
Ven pasa –dijo Darien ofreciéndole asiento –toma aquí tienes café.
Gracias –tomando la taza.
Después de desayunar te llevare a tu casa, ¿de acuerdo? –pregunto el
Si, creo que en algún momento tengo que enfrentarme al ogro –dijo ella con cierto sarcasmo en su voz
Vamos no digas eso, el te quiere cuidar, pensé que eso te había quedado claro ayer –dijo viéndola a los ojos y regalándole una mirada tierna
Si puede que tengas razón, pero todavía hay cosas que me cuestan entender y me gustaría que me ayudaras –dijo con una sonrisa de nena chiquita y tono suplicante.
Darien dudo un poco –Esta bien, ¿en que te puedo ayudar?
Necesito que me contestes algunas preguntas sobre Serena –dijo seriamente Lizi
¿Algunas preguntas?–pregunto Darien confundido – ¿como cuales?
¿Que tienes tu que ver con la Princesa de la Luna? o Serena como quieras llamarla, porque supongo que todas las personas que estaban ayer en lo de mi hermano tienen algo que ver, como mi hermano, Setsuna, Hotaru y Michiru, ¿no? –dijo prestando atención a cada expresión de Darien.
Casa de los Tsukino
Serena hacia unas horas había llegado e lo Haruka, al hacerlo subió a su habitación, se recostó unas horas y después de fue a bañarse al salir se sentó en su cama y mientras cepíllala su largo cabello estaba pensado en lo sucedió ese día –Quien iba a pensar que todo esto terminaría así, quizás si Seiya no hubiese vuelto Darien y yo seguiríamos juntos, seguiríamos simulando ser la pareja perfecta y digna de ser los gobernantes de Tokio de Cristal ¿pero eso era lo correcto? O simplemente era lo que se debía hacer sin dudarlo y sin importar sentimientos. Yo nunca hubiese tenido el valor para rechazar nuestro destino, cuanto te lo agradezco Darien y espero que ambos logremos encontrar el verdadero amor y ser felices –con este ultimo pensamiento dejo el cepillo sobre la mesa de noche, apago la luz y se volvió a dormir.
