Disclaimer: Ninguno de los personajes de OUAT me pertenece. Ni tampoco los personajes del universo de Tsubasa Reservoir Chronicle.

CAPITULO 4

Parte 2

"MONSTRUO"

"Sálvame si me convierto en mis Demonios,

No puedo parar ésta enfermedad, está tomando el control,

Tiene el control y me arrastra hacia el vacío, no puedo luchar por siempre,

Necesito un salvador que sane mi dolor, cuando me convierta en mi peor enemigo.

Tú alejas todo mi dolor.

Sálvame si me convierto en mis Demonios"

(My Demons - Starset)

Reino de Celes

La biblioteca era un desastre, libros abiertos por doquier, pergaminos arrugados y uno que otro mueble volcado.

-No has encontrado nada -afirmó Rumpelstiltskin haciéndose paso hacia el ahora Rey Ashura.

-Nada que no sepa ya. La maldición pasa de padres a hijos, entre más poderoso es el mago puede resistir más tiempo; pero inevitablemente llega un momento en que el crecimiento del poder se detiene y es cuando la bestia surge. -Ashura escondió la cabeza entre sus manos con desesperación mientras Rumpelstiltskin simplemente estaba sentado en el sofá observando un libro.

-¿Cómo lo haces? -Ashura lo miraba con ceño fruncido

-¿Qué cosa?

-A pesar de tu apariencia pareces estar muy cómodo con tu maldición.

-¿Crees que es fácil tener más de una voz en tu cabeza? -Rumpelstiltskin se levantó dirigiéndole una mirada helada -¿Un susurro que me invita a destrozar tu garganta y tomar tu poder? -Ashura tragó con dificultad pero se preparó para defenderse de ser necesario. Rumpelstiltskin sonrió orgulloso del temor que podía causar y se alejó.

-Por suerte para ti desde que Yuko tiene mi daga a distancia puedo acallarlo la mayor parte del tiempo.

-¿Has tratado de saber su origen?

-Por el momento es algo que no me importa. Lo único seguro es que si quiero tener una oportunidad real de conseguir aquello que deseo con todo mi ser, "necesito" cargar con esta maldición.


En Storybrooke…

La petición de Syaoran causó revuelo.

-¡Por supuesto que NO! –Regina estalló mirando a Gold -¿Y dices que no orquestaste esto?

-No tengo nada ver –sonrió inocente –no obstante de lo que tendrías qué preocuparte es del intruso que llegó al pueblo sin que nos percatáramos.

-¿Pero por un servicio a la comunidad quieren que les entregue al Oscuro?

-Para invocar al Dark Castle es necesario que el abuelo tenga todo su poder –la atención de todos se centró en Henry que mostraba una firme resolución.

-Henry, hay muchas razones por la cuales tengo restringida su magia y todas las conoces.

-Mira lo que pasó con Isaac no fue del todo su culpa.

-Regina no la entregues ¿sí? –Interrumpió Gold –sólo asegúrate de estar mañana al amanecer en el Pozo de los Deseos, no hay tiempo para discutir ya que tengo cosas qué preparar.

Con la mirada buscó a Belle entre la gente pero al no encontrarla hizo un gesto de fastidio, no tenía ganas de una confrontación con ella en la biblioteca y menos pedirle su ayuda. Pero luego miró a Syaoran, estaba empapado por el ataque de Kurogane y tenía algunas heridas; Belle no le negaría nada al chico ni a su princesa.

-Syaoran y Sakura ¿podría pedirles un favor? –Los apartó –debajo de la biblioteca de Storybrooke hay tierra que pertenece al Bosque Encantado, necesitaremos algo de eso. Belle les indicará cómo bajar. Fye ¿podrías acompañarlos? Para que vigiles alrededor y no tengan visitas desagradables.

-Claro, no hay problema.

-Mientras tanto Kurogane, Mokona y yo nos adelantaremos a la tienda.

-Yo también voy

-¡Henry! –Regina sólo quería tomar a su hijo y encerrarlo en su habitación pero después del sermón de Emma sólo lanzó un suspiro de resignación –ten cuidado –este asintió y se fue con ellos.


Mientras los chicos peleaban afuera, Belle se refugió en la biblioteca, tal parecía que con la llegada de esos viajeros, el destino le restregaba en la cara sus sentimientos de culpabilidad. Sentimientos que la hicieron recoger el bastón de Rumple y llevárselo justo cuando estaba dando un discurso sobre recuperar los recuerdos perdidos de esa chica. Luego toda la escena en el Granny´s y su tono de reproche, con él siempre había disculpas, pero parecía que eso estaba cambiando. Empezaba a deprimirse cuando recordó la imagen de la "hermosa y valiente princesa" abrazándolo y luego él sonriendo como sólo lo hacía con ella, una vez más sintió aquel malestar en el estómago y la oleada de enfado en su interior.

Ruby llegó poco después mientras apilaba unos libros de manera bastante violeta.

-¿Qué crimen cometieron esos pobres libros? -dijo riendo traviesamente a lo que Belle sólo la ignoró. Ruby se acercó otro poco y le dijo al oído:

-Rumpelstiltskin -a lo que Belle respondió con el azote de un libro sobre la mesa y una mirada que podría igualar a la de Regina. -Ok, todo este drama es por él y esos viajeros ¿verdad?

-Estoy bien

-No lo estás, ni Gold tampoco –Ruby afirmó con seriedad -Mira si son tan infelices por separado por qué no...

-¿Después de todo el daño que causó?

-No me malinterpretes, estoy de tu lado y sé todo lo que sufriste por su engaño; pero también sé lo que es estar de lado de la bestia. No lo justifico pero a veces la gente te empuja a hacer cosas desesperadas.

-Es claro que tus intenciones son buenas pero no creo que esto lo entienda alguien cuyas relaciones duran una botella de alcohol –Eso había dolido pero Ruby no iba a rendirse por las palabras necias de Belle.

-¿Sabes porqué estás tan enojada? -ella la miró sin responder -estás tan acostumbrada a que todos detesten a Gold que no soportas que llegue un chico y le muestre tanta lealtad, o que alguien aparte de ti saque lo mejor de él.

-Eso no es cierto yo...

-O enterarte que esa "Yuko" parece conocerlo más de lo que a ti te interesó saber. Acéptalo amiga, nunca aceptaste su oscuridad o su pasado. Sólo eras una niña que se creyó el cuento del Amor Verdadero y luego cuando se trató de demostrarlo te hiciste a un lado.

Para ese momento Belle estaba pasmada sin saber qué decir, así que Ruby continuó:

-Tienes qué decidirte; terminas de una vez con esto ó vuelves a la lucha con el objetivo de ganar.

Ruby salió de la biblioteca como un torbellino, ya afuera sacó el aire que llevaba reteniendo.

-Desearía saber si hice lo correcto o soy una estúpida.

-Ayudar a un amigo siempre es lo correcto aunque ello signifique comportarse como un estúpido. -Ruby volteo para saber el origen de aquella voz aterciopelada y se topó con los hermosos ojos azules de Fye y su enigmática sonrisa.

-¿De verdad? Porque de lo contrario creo que perdí a una de mis mejores amigas.

-No te preocupes a pesar de mi apariencia he vivido lo suficiente como para saber de lo que hablo.

-¿Vas a la biblioteca?

-No, mis amigos son los que entrarán –señaló a Syaoran y a Sakura que venía más atrás, Ruby se preguntó si era seguro dejar esa niña con una Belle furiosa –No te preocupes Syaoran no permitirá que nada pase –le dijo como leyendo sus pensamientos.

-¿Y se puede saber qué harás tú?

-Me temo que me toca la aburrida tarea de vigilar, aunque si alguien se apiadara de mí y me hiciera compañía no me molestaría.

-Soy un lobo feroz –soltó Ruby de repente, pero al contario de la reacción que eso provocaba en la gente, Fye tomó su rostro y con delicadeza lo guio al cielo.

-Habrá una hermosa luna llena esta noche.


Reino de Celes

El Castillo Leval, una hermosa estructura de hielo que flotaba gracias a las alas mágicas provistas del poder de su Rey, Rumpelstiltskin agradeció estar de regreso después de su breve visita al Reino de Valeria.

-Esto es lo que obtuve del Reino de Valeria: un mensajero muerto y un ruego de ayuda, el Rey se ha vuelto loco –Ashura lo miró seriamente sentado desde su trono –parece que ese Rey te llevó la delantera.

-Oh, claro que no, lo hizo en el momento justo –sonrió Ashura levantándose y llamando a la guardia real.

-Sabías que esto pasaría, ¿tiene qué ver con tu maldición?

-Vamos Rumpelstiltskin, tenemos que viajar a Valeria.

-Odié ese reino, se parece mucho al lugar de donde vengo, sólo que con más nieve.

Desde que pisaron el territorio de Valeria, pudieron darse cuenta de la peste del lugar, incluso la acostumbrada pureza natural de la nieve se había tornado gris y en otros casos escarlata.

Rumpelstiltskin pocas veces podía ver el enojo del Rey Ashura, un Rey que fue educado para servir a sus súbditos con lealtad y honor; ahora obligado a soportar el hedor de un reino en decadencia.

Avanzaron hasta la entrada del castillo y se encontraron con bestias parecidas a osos salvajes.

-Capitán –habló el Rey al líder de su guardia real –reúna a todas las personas que aún estén vivas para salir de aquí. Rumpelstiltskin y yo nos encargaremos de esto, no deseo muertes innecesarias.

-Hasta que vamos a hacer algo divertido – Rumpelstiltskin desenfundó su espada y se lanzó al asalto contra las bestias, cuyas fauces babeaban de un hambre insaciable a pesar de haber destrozado ya los cuerpos de incontables súbditos. Ashura suspiró resignado y se unió a la lucha, gracias a su habilidad en combate entraron al castillo rápidamente.

En el trono, el Rey de Valeria parecía más un espectro que un hombre, su cabello largo caía sucio por debajo de los hombros, su ropa andrajosa apestaba y reía mostrando los dientes amarillentos.

-Salta a la vista que al Señor de Valeria ni siquiera le preocupa su propia dignidad –Ashura lo miraba con asco.

-El mismo Rey Ashura en persona –la voz se oía rasposa como si llevara mucho tiempo de no usarla – ¿debería postrarme ante el poder de Celes?

-Debe postrarse ante sus súbditos a quienes ha fallado, "alteza"

-Pues oblígame Rey Ashura –Una oleada de lanzas de hielo se dirigió a Ashura pero Rumpelstiltskin fue más rápido convirtiéndolas en agua; se escuchó la risa enloquecida del Rey y luego se desató un fuerte viento helado que acarreaba todos los objetos del salón formando un tornado violento a su alrededor.

-Observa, cuando el usuario es inestable, la magia también pierde el control.

-Pues entonces pongamos control.

Ashura y Rumpelstiltskin en un ataque combinado de magia se lanzaron al vórtice de objetos eliminándolos hasta que Ashura se abrió paso hasta el rey y lo sometió por el cuello; este lo miró a los ojos y estalló en una carcajada estridente.

-Eres un hipócrita, vienes hasta aquí a acusarme de tus propios pecados Ashura. ¿Crees que no sé lo que eres? Puedo verlo en tus ojos –un atisbo de terror asomó en Ashura

-¡Calla! –lo golpeó en la cara con ferocidad

-Me acusas pero tú serás peor que yo, -a pesar de sus heridas el rey seguía hablando con sorna y Ashura exigía que se callara –porque al igual que yo tú, ¡eres un monstruo!

-¡NOOOO! –Ashura desenfundó su espada y estaba por atravesarlo cuando Rumpelstiltskin lo derribó.

-Ashura, ¡demonios cálmate! –Forcejeó unos instantes más –sé que quieres matarlo, pero así no. Hay un valle donde la magia no funciona, allí son arrojados los pecadores del reino, ese maldito lanzó incontables cadáveres allí, condénalo a lo mismo.

-Todo es por esos Gemelos de la Desgracia, -susurró el anciano rey –su sola existencia es un pecado.

Ashura seguía respirando con dificultad pero ya más sereno arrastró al rey y a lado de Rumpelstiltskin lo llevó hasta ese "Valle" desolado y lo arrojó al abismo.

Inmediatamente después un temblor recorrió la tierra de Valeria

-Tal parece que la magia desbocada de ese anciano está desmoronando el país. Muy pronto Valeria desaparecerá.

-¿Qué fue lo que dijo sobre esos Gemelos?

-Según la gente al hermano del Emperador le nacieron gemelos, el reino lo interpretó como una señal de desgracia. – Rumpelstiltskin miró hacia el desolado paisaje

-¡Qué primitivo!

-Yo también lo pensé, pero poco tiempo después el príncipe murió de enfermedad, y luego la princesa se suicidó dejando a los gemelos huérfanos, al ir creciendo ellos demostraron tener un fuerte poder mágico.

-¿Qué hizo con sus sobrinos ese loco?

-Los condenó a este Valle

-Vamos por ellos –Ashura se arrojó al abismo seguido de Rumpelstiltskin.

Cuando llegaron vieron que se alzaba una alta torre, Rumpelstiltskin inspeccionó la parte de arriba mientras Ashura la base, allí encontró el cadáver del Rey de Valeria atravesado por su propia espada y luego a un niño pequeño rubio con increíbles ojos azules abrazando el cadáver de su hermano gemelo, que parecía haber caído de lo alto de la torre.

-Vine a buscarte –le dijo amablemente

-¿Del infierno? –susurró temeroso

-De un mundo diferente, te quieres quedar aquí ¿verdad?

-Pero hay algo que debo hacer

-Si es así, no debes permanecer aquí. Debes vivir

-¿Para vivir desgraciado?

-Para que tu deseo pueda ser concedido –el niño lo miró con asombro –Vámonos, hay otros mundos además de este –Ashura extendió su mano y el pequeño la tomó, su toque era helado pero Ashura le sonrió -¿Tu nombre?

-Fye –después de decir su nombre cayó inconsciente, Ashura lo tomó en brazos y esperó a que Rumpelstiltskin llegara. Este sintió la hiel correr por su boca al mirar la desolada apariencia del pequeño, casi estaba en huesos, sus ropas llenas de suciedad y putrefacción, sus manos destrozadas por tratar de escalar la torre en busca de una forma de huir.

-No te preocupes, aún vive y tiene un deseo.

-Pero este otro no tuvo la misma suerte – Rumpelstiltskin tomó en brazos al otro gemelo sin importar que la sangre lo manchara, Ashura observó su mirada compasiva, si un ser maldito con lo peor de la oscuridad podía tener tales sentimientos; entonces aún había esperanza para sí mismo. Ashura se transportó junto a su guardia real, pues el único sobreviviente de Valeria era el que llevaba en brazos.


En Storybrooke…

Tan ensimismada estaba Belle que no se dio cuenta de la entrada de Syaoran y Sakura hasta que los tuvo enfrente.

-Hola, tal vez somos inoportunos pero...

El primer impulso de Belle fue decirles que por el momento no había servicio pero viendo al maltrecho Syaoran simplemente no tuvo corazón.

-No, está bien. ¿Qué puedo hacer?

-El Sr. Gold nos envió por tierra de los túneles, dijo que podría indicarnos cómo bajar -sonrió con resignación, claro Rumpelstiltskin no era capaz de pedir algo, así que envió al chico capaz de conmoverla. Con un movimiento de mano les invitó a seguirle hasta el ascensor.

-Me temo que es manual así que sólo podrás bajar tú mientras nosotras lo operamos, abajo hay un túnel que te lleva a una caverna, recoge la tierra que esté dentro de un féretro de cristal supongo que tendría que tener mayores propiedades mágicas.

Syaoran asintió y entró al ascensor mirando a Sakura.

-Volveré en un momento princesa.

-Lo sé -ella le sonrió acordándose de las palabras de Rumpelstiltskin. Ambas con un poco de esfuerzo echaron a andar el mecanismo.

-Listo, es el fondo -dijo Belle después de un rato, Sakura la miraba con curiosidad.

-Henry comentó que eras la esposa del Sr. Gold

-"Soy" su esposa - una vez más la molestia en el estómago, a Sakura le sorprendió el feroz énfasis, sin embargo un ruido proveniente de abajo las distrajo preocupando a Sakura.

-Él está bien, ya no hay nada allá abajo que pueda lastimarlo –Sakura suspiró con pesadez

-Y aunque lo hubiera, igual Syaoran bajaría aunque con ello ganara nuevas heridas.

-Está muy resuelto a recuperar cada uno de tus recuerdos.

-Lo sé y eso me asusta –Belle la miró interrogante – a veces no sé hasta qué punto llegará con tal de obtenerlas, él siempre es amable y bondadoso, pero cuando se trata de las plumas su mirada cambia y Syaoran puede llegar a ser muy fuerte.

-Es fuerte por ti.

-Sí, y es por eso que no importa cuánta oscuridad lo consuma, yo estaré allí dándole la luz que necesite. –Belle la observaba con admiración, tenía que admitir que su esposo tenía razón.

-Eres una Princesa Valiente… -luego ambas subieron a Syaoran cuando hubo obtenido la tierra.

Cuando estaban por despedirse, Belle tomó las llaves de la biblioteca.

-Esperen, voy con ustedes.


-Kurogane ¿desde cuándo no usa su magia Fye? –Gold preguntó a Kurogane mientras caminaban hacia la tienda, este lo observó suspicaz –sólo quiero saber si puede ayudar en caso de que Regina no entregue la daga.

-Ella lo hará abuelo, confió que lo hará

-Desde que le quitaron el tatuaje no ha querido usar su magia, a pesar de estar su vida en riesgo. –Llegaron a una tienda revuelta pero sin signos de saqueo.

-¿Lo ves?, no venían por nada en particular, sólo deseaban saber qué estábamos haciendo.

-Creo que deberías considerar un sistema de seguridad –dijo Henry sintiendo lástima por todas las veces que la tienda había sufrido este tipo de asaltos.

-No te preocupes Henry, me aseguraré de incluirlo en mi testamento cuando muera y esto sea tuyo –dijo sonriendo, pero Henry le miró con ceño fruncido al igual que Kurogane.

-El Oscuro no puede morir.

-Henry, en cualquier dimensión, todo inevitablemente muere. –En ese momento como si el destino le diera la razón lo asaltó el punzante dolor en el corazón haciéndole casi imposible respirar, hasta caer en la inconciencia. Despertó después de unos minutos, Henry estaba a su lado con cara de preocupación.

-¿Dónde está Kurogane?

-Abuelo, despertaste.

-Claro que sí.

-Pensé que el elixir había curado tu corazón.

-Sólo por cierto tiempo, el suficiente para saldar mis cuentas con Yuko; por ello no quiero que pienses en esto Henry, en este momento tú eres el único que puede ayudarme a hacerlo. ¿Serás fuerte y lo harás?

-Pero tal vez si le decimos a mamá.

-No hay tiempo, sólo dime si lo harás.

-Lo haré –Henry asintió preocupado pero con una fuerte determinación.

-Muy bien, ahora ve por Kurogane. –Henry salió corriendo y Gold aprovechó para tomar un polvo rojo y desaparecer.


Sakura, Syaoran y Belle se habían adelantado dejando a Fye para que se despidiera de Ruby.

-Lamento tener que irme, de veras me hubiera gustado ver la luna –sonrió Fye

-No sonrías si no quieres hacerlo, -Fye se sorprendió y ella lo miró tiernamente como si tratara con un niño –yo solía ser como tú, así que entiendo si no deseas sonreír.

Ruby le dio un beso en la mejilla y se dirigió a The Rabbit Hole, Fye la vio partir con una sensación de vacío. Estaba por irse pero sintió la presencia de algo.

-Parece que la linda loba te distrae joven Fye –volteó justo para recibir el polvo rojo en la cara haciéndolo perder el conocimiento, Rumpelstiltskin lo atrapó antes de caer sentándolo en la banca de la biblioteca.

-Escúchame bien, cuando despiertes te olvidarás de todas las razones por las que no puedes ir tras Ruby, y harás exactamente lo que deseas hacer. Considéralo como un receso de todos tus secretos Fye. –Luego desapareció entre una nube negra.

Ruby deprimida pidió el primer trago de la noche, tomó el vaso dispuesta a beberlo de una sola vez, pero una mano sobre la suya la detuvo; se encontró con los ojos azules de Fye.

-Pensé que… -la calidez de sus labios sobre los suyos silenció cualquier cosa que pudiera decir.


Rumpelstiltskin agradeció que Henry no hubiera regresado, pero pronto lo haría con Kurogane así que comenzó a meter ingredientes en una maleta apresuradamente cuando la voz de Belle lo interrumpió en una especie de dejavú. Sólo que esta vez haría lo correcto y no lo que su egoísta corazón le pidiera.

-Sé que estás ocupado pero necesito hablar contigo –él la miró desconfiado y se mantuvo detrás de la vitrina como si de un escudo se tratase.

-Si es por lo de Syaoran…

-No es eso -ella negó dolida por la dureza de su mirada -es que...no entiendo, ¿porqué qué estás haciendo esto? –la pregunta lo irritó sobremanera.

-¿Qué es lo que quieres escuchar Belle?, ¿que tengo planes para hacerme de más poder y estoy usando a esos chicos? Ó ¿Qué deseo redimirme de mi vida como villano? ¿Qué respuesta es más cómoda para ti? –Belle escuchó su voz cargada de resentimiento mientras a ella se le formaba un nudo en la garganta.

-Sólo dime la verdad

-Después de tantos secretos y mentiras no creo que puedas distinguirlas "querida".

-¡Sólo dame una razón! Sólo eso necesito...

-¡NO! Si algo me enseñaste esa noche en la frontera es que no es suficiente decir "lo siento" o "te amo". ¿Cuántas veces lo repetí esa noche Belle? Y tú, sólo me diste la espalda.

Rumpelstiltskin entonces sacó la taza desportillada y salió hasta estar frente a Belle que seguía sus acciones con la mirada, este dio una última caricia a la pequeña taza, luego extendió su mano y la dejó caer al piso, Belle podía jurar ver todo su trayecto en cámara lenta hasta hacerse añicos en el piso.

-Con esto, queda terminado cualquier contrato que hayamos tenido –tomó su maleta y se encaminó a la salida de la tienda –en unos días te llegarán los papeles de divorcio, sólo firma y serás libre.

En la puerta todos excepto Fye estaban reunidos, por su rostro parecía que habían escuchado gran parte de la conversación. Sakura le dijo algo en el oído a Syaoran y entró a la tienda mientras los demás se marchaban tras la figura de Rumpelstiltskin.

Bueno, qué puedo decir de este capítulo, me costó escribirlo pero quedé satisfecha con el resultado, espero que ustedes también lo hagan, y que me comenten lo que les gustó y lo que no, en el próximo ya tendremos Dark Castle en Storybrooke.