¡Hola a todos de nuevo!

Aquí les tengo este nuevo reto para presentarles.

Espero que les guste como mis anteriores historias, esta historia es miá de mí para ustedes.

Los personajes pertenecen a S. Meyer, yo solo juego con ellos. Por favor pasen, lean y dejen sus reviews, ya que eso me motiva para seguir escribiendo. Gracias.

ATTE: *Little Saturnito*


By Love

Capitulo 6

Como si un balde de agua fría hubiera caído sobre nuestros cuerpos calientes, nos separamos mientras tratábamos de tomar nuestras ropas regadas por la habitación. Edward rápidamente se puso sus pantalones mientras yo buscaba uno de mis camisones y me lo colocaba.

- Papá - los pequeños sollozos de Vicky volvieron a llenar la habitación por medio del woki toki que tenia conectado a la habitación de Axel - Papí - el sonido de su dulce voz rota hizo que mi corazón se estrujara.

Tan rápido como pudimos, llegamos a la habitación donde estaban los niños solo para encontrarnos con una imagen más que tierna. Mi hijo estaba sentado a lado de Vicky sosteniendo su mano y susurrándole cosas para tratar de calmarla pero aun así sus lágrimas mojaban sus sonrojadas mejillas, cuando Axel escucho abrir la puerta volteo a mirarnos con una expresión que me hacía saber que estaba a punto de romper en llanto también.

- ¿Que paso princesa? - Edward rápidamente se sentó a lado de ella y abrazarla tratando de calmarla, Axel soltó su mano mientras se acercaba a mí enterrando su rostro en mi vientre comenzando a jipiar por el llanto.

Por un instante los ojos de Edward se encontraron con los míos y me mostraron tristeza.

¿Que habíamos hecho?

No podía creer que estuviera pensando en tener sexo con Edward mientras nuestros hijos estaban en la casa.

Nos habíamos olvidado de ellos por completo.

Y ahora aquí teníamos las consecuencias; dos pequeños niños llorando a mitad de la madrugada.

- Shhh, tranquila princesa... Shhh, papá está aquí - Edward tomo a Vicky en sus brazos y la coloco en su regazo comenzando a mecerla y besar su cabeza.

Por mi parte, guie a Axel hasta su cama para hacer que se recostara mientras lo tranquilizaba acariciando sus rebeldes cabellos.

- ¿Me dirás porque estabas llorando, princesa? - escuche preguntarle suavemente, Vicky ahora solo jipiaba mientras trataba de controlar su respiración.

- Es que cuando desperté no conocí la habitación y tuve miedo - ante sus palabras, Edward continuo meciéndose con ella en sus brazos.

- Tranquila preciosa, estamos en casa de Bella y Axel, ¿Recuerdas? - ella simplemente asintió escondiendo su pequeño rostro en el pecho desnudo de su padre.

- ¿Mamí? - escuche la voz somnolienta de mi hijo.

- Dime amor - pude apreciar como sus ojitos batallaban por mantenerse abiertos.

- ¿Puede Vicky dormir en mi cama? Así no tendrá miedo de nuevo - las palabras de mi hijo enternecieron mi corazón por lo que voltee a mirar a Edward pidiéndole permiso con los ojos.

- ¿Que dices princesa?¿Quieres dormir junto a Axel? - le pregunto suavemente, para este momento Victoria ya tenia los ojos cerrados pero aun así asintió.

Acomodamos a los niños para que ambos pudieran entrar en la cama de Axel sin que corriera peligro que alguno de ellos se pudiera caer y esperamos algunos minutos más para estar seguros de que estuvieran dormidos antes de regresar a mi habitación.

- Sé lo que estas pensando y no es nada malo lo que hicimos - lo escuche decir minutos después de que nos hubiéramos dado una ducha rápida y cambiáramos las sabanas para poder acomodarnos en mi cama.

- Pero olvidamos por completo que los niños estaban aquí - respondí mientras le daba la espalda - ¿Y si hubiera sido algo más?¿Que alguno hubiera estado enfermo? - la sensación de culpa comenzaba a invadir mi cuerpo que hasta hacia unos minutos había estado lleno de placer.

- No es tu culpa Bella... No es nuestra culpa... - dijo mientras pasaba su brazo por mi cintura para atraerme hacia él, su cálido pecho toco mi espalda desnuda y fría, haciendo que me estremeciera sin poder evitarlo - Victoria tampoco suele despertarse durante la noche, por eso no pensé que pudiera suceder hoy.

- Pero nos olvidamos de ellos - mi mano se poso sobre la suya, la cual descansaba en mi vientre.

- Es normal que los padres no piensen en sus hijos mientras tengan intimidad - sentía su aliento caliente chocar contra mi hombro, la atmósfera sensual y erótica se había desvanecido para ser remplazada por una de cariño y complicidad - ¿Te imaginas que mientras disfruto de tu sabor, estés pensando en que travesuras harán los niños el día siguiente? - su pregunta nos hizo reír un poco pero sentí como la culpa poco a poco se retiraba - ¿O que cuando me este enterrando profundamente en ti, mi mente este que les daré para desayunar? - sus eróticas palabras susurradas en mí oído hizo que mi centro palpitara.

Edward me apretó más a su cuerpo mientras besaba mi hombro, sentía como su miembro despertaba mientras mi trasero se oprimía contra él y aunque era fácil que todo volviera a iniciar, ambos sabíamos que el momento se había perdido por lo que gire mi rostro un poco para que mis labios se unieran a los suyos.

- Gracias por el momento que me hiciste pasar - susurro contra mis labios.

- No puedo decir que solo fue para ti - suspire para darle un último beso y nos acomodáramos para dormir, con él aún apretando mi cuerpo contra el suyo.

%%%%%%%%%%

- Pues ustedes si que no pierden el tiempo - la risa de mi rubia amiga lleno el lugar haciendo que los clientes a nuestro alrededor voltearan a mirarnos. Con el tiempo que llevaba conociéndola ya me había acostumbrado lo suficiente como para no sonrojar.

Al día siguiente de "nuestro episodio interrumpido", Edward y Victoria tuvieron que irse a su casa porque tenían que hacer limpieza y preparar todo para la semana.

Al ser domingo, la cafetería estaba cerrada y eso también significaba "día de chicas" por lo que Rose y yo estábamos esperando a que llegaran su suegra y mamá en uno de nuestros restaurantes favoritos y eramos conocidas dado las veces que habíamos asistido, habíamos decidido tener nuestro día juntas hoy porque los chicos irían a un partido de soccer y mientras esperábamos le había contado sobre el accidente que tuvimos.

- Rose, enserio - mi voz estaba llena de advertencia para que dejara de reírse.

- Pero ya hablando seriamente. Edward tiene razón, es normal que las parejas no piensen en otras cosas más que en el momento, es más simplemente tienes que sentir la ocasión - respondió hablando seriamente.

- Así es cariño, los momentos de intimidad son para pensar única y exclusivamente en la pareja - escuchamos decir detrás de nosotras por lo que levantamos las miradas para encontrarnos con Amanda y Liana mostrándonos sus acostumbradas sonrisas.

Nunca había podido creer que ambas estuvieran cerca de los cincuenta años ya que lucían jóvenes. Amanda tenia cabello rizado color negro y ojos aceitunados, Emmett se parecía mucho a ella, solo que sus ojos eran azules al igual que Fred y Rosalie era la copia de su madre pues Liana tenia el cabello rubio y ojos azules que al contrario de su hija, siempre mostraban una calidez y alegría.

Ambas tomaron asiento después de saludarnos.

- ¿Entonces es verdad que tienes un pretendiente en puerta? - pregunto Amanda una vez que el mesero se retiro por nuestras ordenes - ¿Y bien? Según Emmett es un ex compañero de la marina que acaba de mudarse a la ciudad.

- Vaya, ese esposo mío parece que no sabe cuando callarse - dijo Rose mientras las cuatro comenzábamos a reír.

- ¿Entonces es cierto? - Liana se veía igual de interesada por lo que solo me costo suspirar antes de comenzar a platicarles acerca de Edward y Victoria.

- Es que enserio, si vieran a Vicky pensarían que es hija de Bella porque es su misma copia y más aún si la vieran junto a Axel, ambos son tan parecidos que si no fuera porque lo conozco desde bebé pensaría que son gemelos - saco su móvil para mostrarles una foto donde aparecían ambos niños, otra donde estaban los tres niños, una donde salia Edward y Emmett, donde salían los cinco y otra donde estaban los tres - Axel, Victoria y Edward -, las cuales habían sido tomadas el viernes mientras estaban en los inflables.

- Oh por Dios, es verdad - murmuro Liana observando las fotos y se las mostraba a Amanda.

- Si no hubiera estado ahí cuando nació diría que ambos fueron separados al nacer - las palabras de Amanda llamaron por un minuto mi atención y es que en el poco tiempo que llevaba conociendo a Vicky había notado algunas similitudes y gestos que tenia también tenia Axel, pero sabía que era algo imposible, los ultrasonidos que me habían practicado durante el embarazo solo mostraba a un bebé.

- Y si la vieran interactuar con Bella, la pequeña es tan tímida que dan ganas de comérsela a besos - continuo diciendo mi amiga dándome una mirada divertida - Pero creo que Bella al que quisiera comerse es al papá de Vicky - agregó mi amiga, por lo que le di una mirada de agradecimiento y es que el tema de los parecidos entre Axel y Victoria me hacían sentir un poco incomoda.

Y fue así como mi amiga comenzó a repetir la platica que hace poco habíamos tenido, ganando algunas sonrisas picaras y comentarios con doble sentido de parte de las que se habían convertido en mis madres postizas.

- Me alegra mucho que por fin decidieras darte una oportunidad y por lo que me ha contado Emmett, este chico es un buen partido ni que decir de lo bien parecido, no me cabe duda el porque te es imposible resistirte a sus encantos - comentó picara Amanda.

- Yo tampoco me resistiría si no estuviera casada por más de veinte años con Paúl - agregó Liana.

La conversación continuó girando en torno a mi relación con Edward y lo buenísimo, digo guapo que estaba hasta que llego al tema que teníamos cuando llegaron Amanda y Liana.

- Es normal que te sientas así hija, digo desde el nacimiento de Axel no has estado con nadie - dijo Amanda seriamente.

- Así es, además tú sabes que Axel duerme la noche entera pero apenas estas conociendo a la pequeña - Liana dio un sorbo a su café - Cuando nació Rose mi suegra estuvo conmigo por algún tiempo por lo que cuando queríamos tener intimidad sabía que ella podría cuidarla.

- ¡Mamá! - exclamó Rose haciendo un gesto de asco.

- Ahí hija, como si no lo supieras - respondió dándole unas ligeras palmadas en la mano - Pero cuando nos mudamos a otra ciudad, ella no pudo venir con nosotros y creeme me paso lo mismo que a ti las primeras veces - soltó un suspiro - Pero no fue muy difícil de aceptar que no solo era madre, también era mujer y había veces que necesitaba sentir el toque de mi esposo.

- Entendemos que has pasado siete años dedicada únicamente a Axel, cuidando que no le faltara nada, solamente él llenaba toda tu mente y luego agregaste la cafetería pero hay algo de lo que te olvidaste y es que también eres mujer - los ojos aceitunados de Amanda me miraban con cariño - ¿No me digas que en este tiempo no has sentido la necesidad de sentir el toque de un hombre?¿De sentir como un hombre te posee y te hace el amor? - de no ser porque sabía que ella hablaba enserio, sus palabras me hubieran incomodado - ¿No quieres sentir el calor de alguien que te muestre cariño, pasión, lujuria o amor?

Sus palabras resonaron en mi cabeza.

Por supuesto que quería sentir eso, siempre lo había deseado.

Y Edward me hacía sentir así.

¿Cariño? Claro, cada vez que lo veía, su mirada me mostraba eso.

¿Pasión? Por supuesto. Cuando me besaba o incluso con un simple roce despertaba en mí la pasión que tenía contenida desde hace tiempo.

¿Lujuria? Más que obvio, no podía evitar recordar la forma en que nuestras pieles se tocaban esa noche, elevando el calor de nuestros cuerpos, como nuestros sexos se tocaron, ese brillo especial en sus ojos cuando estuvo a punto de adentrarse en mí.

¿Amor?

¿Podía ser que lo que sentía por él fuera amor?

No podía negar que Edward despertaba cosas indescriptibles en mí, sentimientos que nunca había sentido.

Tenía entendido que lo que sentí por el padre de Axel no era amor, era solo una ilusión que yo misma me había creído para que la soledad no me consumiera, tratando de olvidar la ausencia de mí mejor amigo.

Pero con Edward era diferente.

Siempre había visto lo que era el amor con las parejas que me rodeaban y muchas veces me describieron como es que se dieron de que lo que sentían era verdadero amor y aunque sabía que cada pareja y cada persona era diferente sus palabras siempre significaban lo mismo.

Y ahora me daba cuenta que Edward me hacía sentir eso.

Desde el primer día en que su imagen cruzo en mi mente.

No podía evitar que mi corazón se acelerara cada vez que lo veía, cuando lo besaba, cuando lo tocaba, cuando me sujetaba en sus fuertes brazos y me pegaba a su cuerpo. Su nombre era lo último que pensaba cuando me acostaba y lo primero al despertar, amaba su faceta de padre y su forma de tratar con Axel, como si él también fuera su hijo. Procuraba hacerme sentir bien y cómoda con cada cosa que hiciéramos, respetaba mis decisiones y lo más importante me hacía sentir mujer.

Una mujer deseable, sensual, querida y sobre todo amada.

Así fue como me dí cuenta de lo que en realidad sentía.

Amaba a Edward Cullen.

Sin duda estaba irrevocablemente y perdidamente enamorada de él.

Pero...

- Por supuesto que quiero sentir eso, siempre lo he visto en ustedes y lo había deseado - era la primera vez que decía esto frente a ellos y pude ver como sus rostros mostraban sorpresa - También lo veía en mis padres y siempre me había preguntado si algún día yo tendría eso o si yo podría despertar eso en alguien - pude ver como los ojos de la tres brillaban - Ahora sé que Edward me hace sentir eso y sin sonar cursi, era como si el destino hubiera unido nuestros caminos.

- Oh Bella, cariño - las dos señoras se levantaron para envolverme en un fuerte abrazo mientras que Rose tomo mi mano sobre la mesa y le dio un fuerte apretón, sin importarles las miradas de las personas.

- Nos alegra que por fin encontraras lo que tanto querías y buscabas - me dijo Amanda mientras volvían a tomar asiento.

- Pero aún no se como se siente Edward, apenas acabamos de hablar de nuestros sentimientos y de darnos una oportunidad juntos como para ahora hablar de verdadero amor - dije, podía sentir algo de miedo pero la mano cálida de mi amiga hizo que rápidamente este feo sentimiento se retirara.

- Cariño, ya hemos hablado de eso ¿Recuerdas? - pregunto mientras me hacía recordar el día en que conocí a Edward y nuestra conversación en la noche - No todos son iguales, algunas personas pueden sentir amor después de años de relación o simplemente se basta con una mirada para quedar enamorados.

- Así es hija, lo que tienes que hacer es hablar sinceramente con él, hacerle saber tus sentimientos y preguntarle lo que él realmente siente por ti - comentó Liana.

- No creo que Edward sea tan estúpido como para dejarte ir, además no cualquier hombre está dispuesto a simplemente dormir con una mujer en sus brazos si no sintiera algo serio y fuerte por esa mujer - agregó Rose - Según Emmett, Edward es un hombre inteligente y realista así como observador y estoy segura de que él sabe lo que se perdería si te dejara ir.

- Así es, eres muy guapa, con una curvas que enloquecerían a cualquier hombre y estoy más que segura que Edward lo sabe y te lo ha dicho - solamente pude asentir ante las palabras de Amanda - Eres trabajadora, buena ama de casa, buena cocinera y repostera, pero sobre todo eres una madre excelente.

- Y no menos importante, tratas a su hija como si fuera tuya, con cariño y amor de madre, sé que lo más importante para Edward es esa pequeña por lo que no se arriesgaría a estar con cualquier mujer por muy guapa y buena en la cama que sea - Rosalie recalco un buen punto.

Edward jamás hubiera dejado que Victoria pasara la noche en mi casa de no ser porque ha notado el cariño que le he cogido a la niña de su vida.

- Es más, investiga cuando es su próximo día libre, por lo que tengo entendido él es detective ¿No? - Amanda me vio asentir - Por Axel y Victoria no se preocupen, prepara una cena para ustedes dos solos, pon velas aromáticas, un buen vino y vístete lo más provocadora que puedas, tengan una noche para convertirse en pareja, hablen de lo que en verdad sienten, de sus planes, de lo que quieren y al final hagan el amor con total locura de tal manera que si ese hombre no sabía bien sus sentimientos queden más que claro después de esa noche.

Sus palabras me hicieron ver que tal vez eso era lo que necesitábamos.

No, no tal vez.

¡Eso era lo que necesitábamos!

- Y que después de esa noche que no quede duda de que son una pareja porque dejame decirte que estoy más que segura de que con lo violable que esta no falta alguna lagartonta que se lo quiera comer, en más de un sentido - agregó Rose.

- Si, creo que tienen razón - dije con la mayor seguridad que pude sentir.

Tenia que arriesgarme a todo o nada con Edward.

Si las cosas funcionaban bien me convertiría en la mujer más feliz del mundo y si no, pues con todo el dolor de mi alma y corazón tendría que terminar con nuestra relación y conformarme con tener una relación cordial con él e incluso le pediría que me dejara seguir viendo a Victoria aunque solo sea como una amiga ya que dudaba que pudiera alejarme de ella y mucho menos alejar a Axel.

Una vez que nuestra conversación sobre mi nueva vida amorosa termino, nuestro día de chicas continuo con paradas al spa y al centro comercial, especialmente a la tienda de lencería, a donde fui arrastrada por las otras tres mujeres.

- Ahora que tienes a ese bombón, tienes que lucir más que provocadora - comentó Amanda mostrándome un camisón de satén azul oscuro con transparencias en la parte de los senos. Debo admitir que era una pieza hermosa por lo que la tome y camine hasta los probadores.

Hasta ahora, la única que sabía de mi fascinación por la lencería sexy era Rose, a quien había hecho jurar que no le diría nada a su madre o a su suegra.

No podía negar que me enamore del camisón en cuanto me vi con él. El largo terminaba unos centímetros por debajo de mi trasero, las transparencias hacían resaltar los senos por el sexy escote y las finas tiras se cruzaban en la espalda, la cual estaba descubierta hasta mitad de esta, sin duda muy provocativo.

- Bella, sal a mostrarnos - escuche la voz de Rose llamarme pero había algo en su voz que no supe identificar.

Pero cuando abrí la puerta me encontré con algo que me hizo quedar totalmente muda.

Reconocí inmediatamente la espalda fuerte y varonil de Edward, quien se veía muy concentrado mientras inspeccionaba dos conjuntos de ropa interior, la cual dejo caer de sus manos cuando volteo a mirar después de escuchar la puerta abrirse. Sus ojos verdes y su boca se abrieron al máximo cuando se encontró con mi imagen.

- Dios nena, me mataras de seguir sorprendiéndome así - lo escuche murmurar recorriéndome de arriba a bajo con sus mirada.

En un rápido movimiento hizo que ambos entráramos al probador cerrando la puerta detrás de nosotros y atacar mis labios en un feroz beso que al instante respondí.

Sentí sus manos posarse en mi cintura mientras me atraía más a él e introduciendo su cálida lengua en mi boca haciéndome soltar un gemido ahogado. Sentía como las cosas comenzaban a calentarse tan rápido que en sonido de unos ligeros golpes nos asusto.

- Oigan tortolitos, dejen eso para la noche y apúrense a salir de ahí - el tono burlón en la voz de mi amiga nos hizo recordar donde estábamos por lo que nos separamos pero no sin antes que Edward me diera un otro de sus besos moja bragas, a los que debía decir, me estaba acostumbrando.

- ¿Que haces aquí?¿Donde esta Vicky? - pregunte comenzando a vestirme sin importarme la mirada que Edward le daba a mi cuerpo mientras se recargaba en una de las paredes del probador.

- Vicky necesitaba algo de ropa nueva y zapatos por lo que decidí aprovechar el día y venir a comprar con ella - dijo tomando mi falda negra de mis manos para arrodillarse y ayudarme a colocármela - Pero cuando íbamos pasando por la tienda escuchamos la voz de Rose llamarnos - tomo uno de mis tacones y colocarlo en mi pie, sentí como sus manos acariciaban mis tobillos - Me presento con su madre y su suegra para después decirme que necesitaba mi opinión en algo mientras me empujaba hasta aquí antes de salir corriendo diciendo que llevarían a Vicky a comer algo.

Tuvimos suerte de que cuando salimos del probador no hubiera nadie más a la vista ya que seria algo raro e incomodo.

- Te llevaras ese - pregunto mientras avanzábamos hasta la caja para pagar pero de repente dio media vuelta y camino hasta donde había estado mirando los conjuntos de ropa interior para tomar ambos junto al camisón y dirigirse a la caja.

- Edward no es necesario que pagues por ello - trate de tomar la ropa de sus manos pero él fue más rápido y se la entrego a la dependienta.

- Es algo que quiero regalarle a mi hermosa novia y además, seré yo quien disfrute de retirarlos de tu cuerpo - pude ver como la pobre muchacha se sonrojaba ante las palabras de Edward, pero sus palabras hicieron que sonriera y terminara por aceptar su regalo.

Además del camisón, Edward había elegido un conjunto de encaje en color vino, el sostén era tipo corset y un culotte mientras de el otro era un conjunto de sostén y bikini en negro pero lo que más me gusto fue el diseño, pues tenia finas tiras en la parte del centro del sostén y en las caderas de las bragas.

Mientras estábamos pagando había recibido un mensaje de Rose avisándonos que estaban comiendo helado en la cafetería del centro comercial por lo que nos dirigimos ahí después de salir de la tienda.

- Papí, Bella - la primera en vernos fue Victoria por lo que comenzó a llamar nuestra atención mientras nos acercábamos a la mesa donde estaban tres mujeres y una pequeña niña con la cara llena de manchas de helado.

- Hola Vicky - la salude cuando ella me abrazo, haciendo que le devolviera el gesto sin importarme que me manchara.

- ¿Y Axel? - pregunto cuando tomamos asiento y acerque una servilleta para limpiar su rostro.

Pude ver la mirada de ternura de las otras tres mujeres y de cariño y amor de Edward, al verme interactuar con la pequeña.

Esperen...

¿Amor?¿Edward me miraba con amor?

- Axel fue con tío Oso, Kyle y sus abuelos a ver un partido de soccer por lo que hoy es día de chicas - escuche a Rose explicarle mientras yo seguía en mis pensamientos.

- ¿Estas bien amor? - sentí una mano caliente envolver la mía, que descansaba en mi pierna por lo que levante la vista y me encontré los bellos ojos de Edward mirándome con algo de preocupación.

- Si, solo estoy un poco cansada - respondí dándole una sonrisa y parece que eso lo tranquilizo.

Junto con las chicas decidimos que era hora de regresar a casa pues los chicos habían llamado para avisar que Kyle no se sentía bien.

- Aw, ¿En verdad tienes que irte? - pregunto Victoria con tristeza en su mirada que hizo que mi corazón se encogiera.

- Si cariño, Emmett pasara a dejar a Axel en casa y tengo que estar ahí para recibirlo - respondí acariciando su cabello achocolatado.

Ellos también habían terminado sus compras por lo que decidieron acompañarnos hasta el auto.

- Aw - ella bajo la mirada tristemente que hasta escuche a Amanda y Liana derretirse de ternura.

- Vicky, ¿Que te parece si tu papá y tu llevan a Bella a casa? Yo tengo que pasar por algunas cosas para Kyle al supermercado y no quisiera que ella se aburriera al esperarme - Rose bajo hasta su altura para decirle por lo bajo, como si fuera un secreto pero obviamente podíamos escucharla.

- Y hasta pueden quedarse a cenar con ellos - escuchamos agregar a Amanda, también tratando de que fuera un secreto.

Sin duda, esta pequeña se robo el corazón de Amanda y Liana en su segundo.

- ¿Podemos llevar a Bella a su casa y cenar con ellos papí? - los bellos ojos de Victoria tenían un brillo esperanzador que hacía imposible decirle que no.

- Mmmm... Creo que necesitas preguntarle a Bella si podemos hacerlo - claro, ahora él me lanzaba la pelota.

- ¿Podemos Bella? Prometo comerme todo lo que me sirvas - aw, sin duda entre Axel y Victoria, mi pobre corazón se derretiría de ternura.

- Mmmmm... - fingí hacer que lo pensaba mientras ella me miraba con sus grandes ojos brillando - De acuerdo pero tienes que ayudarme a hacer la cena y también tienes que hacer que Axel se coma todo, ¿De acuerdo?

- ¡SI! - respondió más que entusiasmada.

- Muy bien, vamos a casa porque tenemos una cena que hacer - dije antes de despedirnos de las chicas, tomar mis bolsas de compras y subir al auto de Edward.

Vaya el final de este día no me lo esperaba pero no podía evitar que me gustara.


* ¿Que les pareció este capitulo? ... ¿Quien imagino que fuera la pequeña ternurita de Victoria? ¿Que les pareció las inseguridades de Bella? ¿La platica con las chicas? Si, sé que también se preguntaran ¿Que pasa con Jasper y Alice?¿Porque no han salido? No se preocupen pronto aparecerán, lo prometo.