Nuevo capítulo! Me tardé en actualizar, lo siento.
Como recompensa les traigo lemon (?
Ya es el penúltimo capítulo de este fic tan extraño, me siento muy feliz
cuando comencé creí que serían 3 caps, y ya es el 6o
Gracias por los reviews, siempre me han dado ánimos de continuar.
Sin mas que decirles, les dejo el capítulo, y como advertecia: Sí, incluye lemon.
Sting se acercó mas a Lissana para poder abrazarla, ella se dejó reconfortar por su día ausente.
-Eres muy injusta Lissana-chan
-Por qué lo dices Sting-kun?
-Recibirme en tu habitación sola, con esa ropa provocativa. Recuerda que puedo devorarte si no te cuidas de mi…
-Ya me cansé de cuidarme de ti…
Lissana alzó la vista hacia el rostro de Sting, mirándolo fijamente y decidida acercó sus labios a los del rubio, para sellarlos con un beso.
Sting no dudó al devolverle el beso, podía sentir el aliento cálido de la albina y un dulce sabor del brillo labial de Lissana: fresas. Al parecer la que tenía planes de devorarlo era ella. La idea hizo sonreír a Sting.
La Strauss sentía los labios del chico moverse rítmicamente con los de ella, le gustaba su sabor, pero quería más. En cuanto tuvo la oportunidad, mordió dulcemente el labio inferior de su dragon Slayer, quería que lo tomara como una invitación.
-Segura que quieres jugar a las mordidas con un dragón?- Dijo Sting al recuperar el aliento.
-Tal vez este dragón no tiene los dientes tan afilados…- Quería provocarlo, eso le agradó. Sting volvió a besar a la chica, esta vez mas intensamente mientras la recostaba en la cama, colocándose él arriba. Las manos de la chica estaban entretenidas en la cabellera del chico, mientras que él empezó a contornear la silueta de la maga con su mano izquierda, mientras la otra sostenía su pequeño rostro.
Empezó acariciando su cuello, bajando a sus hombros, se sintió nervioso pero no dudó al llevar su mano hacia los pechos de Lissana. Los labios de ella lo besaron frenéticamente al sentir el contacto. El pudo sentir la suavidad de los atributos de la albina, y también descubrió que ella no llevaba sostén bajo la camiseta, sus pezones resaltaron cuando el comenzó a estimularlos mas seriamente.
En ese momento ella paró el beso, necesitaba aire y sintió como Sting llevó su boca hacia su cuello, su lengua, fría, recorría su cuello mientras sus manos seguían acariciando rudamente sus pechos. Ella no quería quedarse atrás, así que comenzó a levantar su playera, y se la quitó sin temor. Lo atrajo hacia ella, y el movió su mano hacia la pierna de albina, acariciándola suave y provocativamente.
Mientras ella empezó a besar el cuello del chico, al mismo tiempo que acariciaba su espalda, el chico comenzó a temblar ante cada contacto de las uñas de la chica .
-Creo que tienes una debilidad aparte de los transportes…
-Desde que te conocí, todo en ti es mi debilidad.
Él no dejó que ella siguiera hablando, ya tendrían tiempo de sobra para hablar.
Sting ayudó a Lissana a sentarse, para que pudiera quitarle fácilmente la blusa, dejando al descubierto un par de senos perfectos, que iluminados por la luna, parecían alabastro.
La maga se sintió avergonzada al estar expuesta ante la mirada de su dragón, no trató de cubrirse, pero desvió la mirada.
En ese momento, sintió como el chico empezó a juguetear de nuevo con sus pechos, hasta que decidió llevar sus labios hasta uno de ellos, mordió dulcemente el pezón y la albina no pudo evitar arquear la espalda.
Sus cuerpos empezaron a entenderse mutuamente, todo se volvió un poco borroso para ambos, pues dejaron de responder a la razón para dejarse llevar por sus instintos.
Cuando fueron conscientes de nuevo, ambos estaban desnudos.
-Lissana… Estás segura de esto?
-Yo… claro que sí, Sting, pero debes saber, yo ahm… yo soy… es mi primera vez… se gentil…
-Claro que si, sólo quiero que te sientas bien, y tengas un feliz recuerdo de esto… así como yo.
Sting besó de nuevo a la albina, mientras le acariciaba los muslos, podía sentir lo húmeda que estaba, así que acercó su miembro a su entrepierna, mientras chupaba de nuevo los suaves senos de la maga, al parecer había encontrado algo que llevarse a la boca que disfrutaba mas que las fresas.
Se introdujo lentamente en ella, temeroso de lastimarla, conteniendo ese intenso sentimiento que viajaba por su espina dorsal, impulsándolo a hacerlo rápidamente. Ella clavó sus uñas en la espalda de él cuando el chico atravesó su virginidad. Le había dolido mas de lo que creía, pero el sentimiento de tenerlo a él adentro, de quererlo como lo quería… La incitó a ser valiente y continuar.
En cuanto notó que la Strauss se relajó, Sting comenzó un lento movimiento, podía sentir lo apretada que estaba la chica. No recordaba jamás haber sentido tanto placer y felicidad.
Hicieron el amor hasta que sus cuerpos no pudieron mas, saciando sus antojos y cumpliendo sus deseos. La albina resultó con mas imaginación de la que el rubio hubiera imaginado, y le encantó.
Después de llegar al clímax cuantas veces necesitaron, casi comenzaba a amanecer, estaban recostados en el suelo, no estaban seguro sobre cómo había llegado allí, pero la habitación entera era un desastre. Estaban cubiertos por una delgada manta que se pegaba a sus cuerpos por el sudor. Lissana estaba recostada en el pecho del rubio, resguardada por sus brazos, y escondía la cara con la manta, avergonzada por los recuerdos. Y Sting sonreía, triunfal, abrazando a su maga.
-Lissana…
-Qué pasa?
-Te Amo
-Sabes que yo a ti…
Sting acercó su nariz al cabello blanco de la chica, su olor lo enloquecía.
-Lissana…
-Dime
-Quiero que nos casemos, quiero que vengas a Saber conmigo… Se que es difícil lo que te pido, yo iría contigo a Fairy Tail, pero ahora tengo esta responsabilidad como maestro…
Lissana lo pensó, lo difícil que sería dejar su hogar, dejar el gremio… dejar a sus hermanos. Y también pensó en lo difícil que sería mantener una relación con su dragón estando tan lejos y el con tantas responsabilidades.
La propuesta del rubio no le pareció mal. Ya era hora de que viera por su felicidad.
-Lo pensaré…
-Lo dices enserio?
-Sí, sólo creo que tendrás que hablar con mis hermanos y el maestro…
Ante Sting apareció una horrible visión de él siendo asesinado por diversos métodos por Mirajane, Laxus, y Makarov… Pero eso no lo acobardó.
-Por ti me enfrentaría a 10000 dragones.
Finaal del penúltimo, ahora no sé si escribir sobre la boda o pasar directo al epílogo,
necesito sus bellas opiniones, así actualizaré pronto para finalizar esta historia.
Les agradezco mucho a los que han leído, me hacen muy feliz TTwTT
