Colagusano, traidor.

-Vas a morir, Pettigrew. Estás haciendo esperar a Lord Voldemort.

Un sudor frío le recorrió todo el cuerpo. Su corazón retumbaba en sus tímpanos con un frenético "tu-tum tu-tum" desesperado. Llevaba nada menos que dos horas de tortura por parte del que podía considerarse el mayor mago de esos tiempos. Para su desgracia, dicho mago no era bueno.

-¿No piensas hablar?-El susodicho Pettigrew se estremeció- ¿No le darás a Lord Voldemort lo que te pide?-Pettigrew temblaba, no contestó.- ¡Crucio!

De nuevo sus gritos agudos se dejaron oír en la noche, calurosa para ser Halloween. El mago que tenía delante de él se mantenía impasible, erguido y sosteniendo la varita con sus fríos dedos, casi con delicadeza. Cuando cesó el dolor se desplomó en el suelo. Tenía todo el cuerpo magullado y seguía temblando; miró hacia arriba, donde se encontraba su torturador, Lord Voldemort, el que se estaba proclamando "amo y señor del mundo mágico" y vencedor de una de las guerras más crueles de la historia de la magia lo miraba con desdén.

Él, Peter Pettigrew, idiotamente se había dejado capturar por el sinvergüenza de Rokwood. Traidor… Sabía a lo que se enfrentaba cuando Dumbledore fue a hablar con él, muy serio, hacía escasos 2 meses. Y ahora lo estaba pagando. Había sido un estúpido aceptando lo que le habían pedido tanto Dumbledore como James. Ambos sabían muy bien que él no era como Sirius o como Remus, los valientes y atrevidos Sirius y Remus. ¿Por qué se lo pedían a él, entonces?, ¿dónde se habían metido los otros dos? ¡Él se vio, visto de ese modo, obligado a aceptar! Maldita la cara de amargura profunda de James… "No te lo pediría si pudiera evitarlo, Colagusano, pero las circunstancias me obligan a hacerlo… Lily y Harry están en peligro y no puedo permitir que les pase nada…". Maldita sea, James.

Estos pensamientos ocupaban su ya agotada mente mientras el mago tenebroso más poderoso de todos los tiempos (más incluso que Grindelwald) reía congelándole la sangre en sus venas. Tenía que ser franco consigo mismo: él no quería morir. Nunca había tenido las absurdas ideas heroicas de Sirius y James sobre la muerte en la guerra y el honor de morir en combate. Es más, ahora James estaba escondido en su casa con su familia y Sirius desaparecido del mapa. Ni Remus estaba ahí para ayudarle… Se sentía abandonado, agonizando a manos de Voldemort como siempre había temido, y sus amigos, escondidos. Gruñó.

-Pettigrew, que no tengo todo el día. No vale la pena que te resistas, tus amigos no van a venir a salvarte, estás solo y desarmado. No tienes nada que hacer ante mí.

Tenía razón… nadie vendría a buscarlo ahí… Voldemort se había encargado de llevárselo a un lugar apropiado para su cometido y ni sus amigos ni ningún auror inepto del ministerio vendrían en su busca. Más que nada porque era un suicidio. Como el hecho de no confesar.

-No… por favor… no… -Suplicó agarrándose a los pies de su oponente.

-¿No? ¿Acaso suplicas por la vida de tus amigos? ¿O por la tuya propia?-Voldemort se carcajeó sin un atisbo de alegría- Me darías lástima si pudiera sentirla, Colagusano. Así es como te llaman ellos, ¿no? Lo sé todo sobre ti. Créeme, si no fuese porque hay una tarea detrás que lo justifica, no estaría perdiendo el tiempo contigo. No vales la pena, ellos lo saben, y tú lo sabes también. Siempre te has refugiado en sus brazos, tanto en el colegio, como en estos tiempos, y nunca has sabido estar solo ni cargar con responsabilidades, este momento lo demuestra. Francamente pienso que ese viejo hizo una muy mala elección al escogerte a ti como guardián, dentro de las malas elecciones que ha ido haciendo durante toda su desgraciada vida, ésta no tiene sentido. Supongo que pensó que me despistaría. Lo más obvio hubiera sido escoger a Black, supongo que también pensó que yo pensaría eso, pero he demostrado una vez más ser más listo. Aunque a él le hubiera tenido que matar, no hubiera cantado. En cambio tú…

-No… No… por favor no… os lo suplico señor… dejadme marchar, no sé nada…

-Testarudo... ¡CRUCIO!-Gritó Voldemort intentando controlar su cólera.

Esta vez llegó con tanta fuerza que su cuerpo se elevó del suelo y no pudo ni gritar. Cayó con un ruido sordo al asfalto y rompió a llorar.

-Patético- siseó Voldemort-. Ya me he cansado de jugar contigo, Pettigrew. Sabes que de todos modos podría conseguir la información que necesito aunque no sea a través de ti. Eres un miserable y vas a morir solo.

Voldemort levantó la varita dispuesto a emplear la maldición que más le gustaba y que tantos beneficios para sí mismo le había proporcionado.

-¡No! No, por favor, os lo ruego…-colagusano, de rodillas, se aferró a la túnica del mago que estaba a punto de acabar con su vida.

-Suéltame, escoria. ¡AVADA…!

-¡NO! ¡NO! ¡Hablaré! No me matéis…-Sollozó con lágrimas resbalándole por el rostro.

Un torrente de imágenes de sus amigos pasaron ante sus ojos mientras pronunciaba esas palabras: James, Lily, James con Lily y Harry, Sirius en su moto, Remus y su sonrisa torcida… sus amigos… "pero no están aquí" se dijo, "no van a venir a ayudarte, ni lo harían si pudieran". Era más intentar auto convencerse que asumir la realidad… él sabía que sí vendrían si lo supieran.

Voldemort se detuvo con el brillo del triunfo en sus ojos. Bajó la varita y esperó a que Pettigrew dejara de temblar aferrado a sus pies.

-Habla. ¿O quieres que acabe lo que había empezado? No me cuesta nada…

-No… no… están… están en la calle…-lloraba por lo bajo el mago.

-No te oigo, más fuerte.-Ordenó Voldemort.

-Calle… calle…-No podía soltar las palabras; veía a James y a Lily con expresión de felicidad, muertos; veía la furia de Remus y la venganza de Sirius…

-¡Más fuerte!-Voldemort volvía a impacientarse.

-N-no… valle de… Godric… valle…-A Voldemort se le acabó la paciencia.

-¡HABLA!-Bramó levantando la varita y alzando un vendaval, haciéndole parecer más terrorífico que en ningún otro momento de la noche.

Y Peter se derrumbó. Gritó la dirección a pleno pulmón, aterrado, como si le estuvieran arrancando la voz del pecho a arañazos. Seguidamente, una risa aguda y fría. Por último, nada. Se quedó de rodillas en el frío asfalto sollozando en la (ahora) tranquila noche.

Golpeó el suelo con los puños y empezó a llorar con más fuerza. Traidor… esa palabra retumbaba ahora en su cabeza como si alguien estuviera vociferándola en su interior. Ahora él era el traidor, el ser repugnante que acababa de delatar a sus mejores amigos. Se dio asco. Asco, pero a la vez tuvo un arrebato de alegría al verse vivo, arrebato que le ayudó a pensar.

Él estaba vivo, seguramente en esos mismos instantes James y Lily estarían luchando en vano por sus vidas y la de su hijo… se le ensombreció el rostro. Traidor…Tenía que moverse rápido. Sirius no tardaría en darse cuenta y Remus tres cuartos de lo mismo y, si Sirius se enteraba… Voldemort parecería un niño pinchándole con una aguja en comparación a lo que le haría el animago. Se estremeció, se secó las lágrimas y se puso en pie, aún sollozando y con el recuerdo de la cara de súplica de James al pedirle que aceptara ser su guardián. Con un movimiento rápido se desapareció pensando en un destino lo más alejado posible de ahí, pensando en ir a algún sitio concurrido de gente… de muggles seguramente. Ahora su principal preocupación era Sirius y su venganza por haber traicionado y causado la muerte de su mejor amigo. Luego huiría lejos. Sirius no se atrevería a atacarlo en público.

O eso se pensaba él.

NdA: Hello honeys! Estoy actualizando a menudo, ¿eh? Jeje, bueno, las horas muertas en el trabajo es lo que tienen… la gente a veces me mira en plan ¬¬ qué haces, friki? Pero bah, yo me distraigoy soy feliz así que…

¿Qué os ha parecido? Personalmente creo que le falta algo pero… si me lo releo lo veo bastante creíble, ¿no? Sinceramente, odio el personaje de Peter y escupiría en él si pudiera, en realidad en mi cabeza lo veo más asqueroso sucio traidor hijoputa de lo que lo he pintado aquí, simulando que estaba siendo muy torturado y eso… aunque algo en mi cabeza dice que más o menos la cosa podría haber sido:

Voldy: Eh, tú, dónde está tu amigo.

Rata: James y Lily Potter, Calle miau miau miau miau, 42, Valle de Godric. ¿Que no te ha quedado claro? James y Lily Potter, Calle miau miau miau miau, 42, Valle de Godric. Si me preguntas a dónde voy te diré que: James y Lily Potter… etc. (léase a lo "P Shertman Calle Walabí 42, Sydney" de Dori en buscando a Nemo).

Voldy: Gracias.

Rata: No hay de qué. Por cierto, es Calle…

En fin… escribiendo ésta ya se me ha medio ocurrido otra así que si mi trabajo me lo permite subiré prontito. De todas maneras agradeceré los retos que me queráis dar, sea lo que sea (de Harry Potter, por favor, de momento no escribo sobre nada más), por muy rebuscado que sea, siempre que pudiera haber tenido lugar (es decir, nada de un Malfoy-Hermione-Firence el centauro, porque no, me niego xD), ¿vale?

Pues nada más. Adiós, amado pueblo lector,¡hasta posiblemente la semana que viene!

Nina.