UN RESPIRO EN LA OSCURIDAD
CAPITULO CINCO
Candice esperaba con mucha ilusión el día que tuviera libre porque ya lo había decidido enviaría la carta al doctor Brower, dudaba si contarle a Terrence sobre esto, su renovada relación avanzaba cada vez más rapido. Desde aquel día en que salieron al jardín en la noche, habían tomado las salidas nocturnas como algo cotidiano, estaba por cumplirse una semana en la casa y ella no podía creer como todo se estaba desarrollando, lo mucho que le importaba que él estuviese bien y cuanto ella se estaba involucrando con toda la situación, aun renegaba de lo que su corazón sentía puesto que trataba de dejarlo de lado, a pesar de que la proximidad con el muchacho la perturbaba como nunca antes algo lo hizo, pero pensaba que lo más probable es que su interés no fuese recíproco, lo más probable era que Terrence la estimaba como lo que ella era, su institutriz y al final del día una persona que le habia dado aquello que se le había negado desde hace tanto tiempo, un poco de dignidad y humanidad,
Poco sabía la joven mujer lo mucho que estaba llegando al corazon del muchacho ciego, quien nunca había sentido el calor abrasante que sentía cada vez que ella estaba cerca, él no comprendía los sentimientos que su institutriz le hacía sentir era algo totalmente nuevo y diferente pero delicioso bajo su punto de vista, esa cosquilla en la panza cuando sabía que estaba cerca era lo más puro y hermoso que había sentido en su vida, pero no sabia poner en palabras lo que le pasaba, lo atribuyó también a su poca experiencia y al estar viviendo cosas nuevas con ella más no quería dejar de sentirlo, todo lo contrario anhelaba con fuerzas que llegara la noche, incluso mejorando su humor, a su padre no le habia parecido extraño pues él poco y nada se daba cuenta de lo que pasaba con su hijo pero su madre había notado el cambio, claro que lo atribuía a la pequeña rubia pero no de la forma en que estaba desarrollandose sino más bien por ser ella quien le estaba mostrando cosas nuevas y eso lo hacía estar más contento de lo común,
Mañana es mi día libre- comentó Candice mientras estaban en el salón durante una de sus lecciones,
¿No vendrá entonces?- preguntó Terrence con evidente desilusión en su voz
No vendré a hacer clases pero le prometo que vendré para salir como siempre-
Aquella afirmación hizo sonreír a Terrence, quién también comentó
Quedan solo un par de días para que venga la que será mi prometida- Candice lo sabía, había escuchado la conversación del Señor Grandchester anteriormente y aunque trataba de olvidarlo no podía, además de todas las razones para no pensar en Terrence como algo más que su alumno se sumaba esta y era que él era un hombre comprometido,
¿Usted está de acuerdo con eso?- le preguntó ella
Bueno, ha sido pactado así y esa joven debe ser muy buena para querer estar conmigo, a pesar de mi problema- Candice odiaba oirlo hablar así, le gustaria poder decirle que él era maravilloso que nada de peros, sin embargo sabía que no era correcto
Me imagino que sí, espero que sea de su agrado- dijo ella tratando de sonar neutral
¿Usted no lo aprueba?- preguntó él
Mi opinión no es importante-
Lo es para mi, siempre lo será-
Ella bajó la cabeza ruborizada, agradecía que él no pudiese ver la cantidad de veces que se ruborizaba al día por algo que él dijese, de seguro se reiría en su cara por actuar de esa manera,
Le agradezco su confianza, pero no me incumbe-
¿Quiere decir entonces que no le importa?- preguntó él serio.
No lo pondría en esas palabras, es solo…- ella se mostró visiblemente nerviosa, como era posible que no le importase, por supuesto que sí pero no iba a exponer su corazón solo por dar una respuesta, sería arriesgar mucho; ella prefería que las cosas quedaran así, parecía todo estar bien, resuelto y ella no creía que hubiese manera de cambiarlo,
Perdone, Candy… no es mi intención agobiarla con mis preguntas-
No se preocupe, quiero ser honesta con usted y decirle lo que pienso-
Bien…-
Yo creo que usted debería elegir a su pareja, a la persona con quien casarse-
Piensa demasiado alto de mí- dijo él con una sonrisa- estoy encerrado en este lugar y no conozco el mundo para nada
Pero lo hará- se apresuró Candice a rebatir, él como siempre sonrío, no había nada que le gustara más que sentir el apoyo de Candice, aquella sensación cálida en su pecho quemaba cuando eso sucedía,
Gracias- dijo él dado por terminado el asunto y ambos se concentraron nuevamente en la lección del día,
¡Annie!- iba caminando cerca del establo cuando escuchó la voz del muchacho llamandola
Sí, digame Archie- dijo ella aparentando despreocupacion,
Queria conversar contigo-
¿Sobre que?-
¿Sucede algo?-
No sé a que te refieres-
Bueno- dijo el joven buscando las palabras para continuar- siempre hemos tenido buena relación, hubo un momento en que incluso fuimos amigos pero desde hace un tiempo te siento distante, no sé extraño nuestras charlas, sobre todo salir a caminar en la noche y conversar de la vida- dijo con una sonrisa que hizo que el corazón de Annie saltara como loco,
No pasa nada-
A ver, bonita- dijo él tomando su barbilla para encararla- no me mientas
No sucede nada, de verdad- dijo Annie pegando sus ojos azules a los chocolate de él, Archie no se quedaba tranquilo pero decidió no insistir con su amiga,
Está bien, bueno entonces podríamos vernos hoy ¿te parece?-
Yo te aviso- le dijo Annie- estoy un poco ocupada, pero te aviso
Él la miró mientras ella se iba de vuelta a la casa para seguir trabajando, a él de verdad que encontraba extraño la actitud de su amiga, no sintió cuando unos brazos so posaban sobre sus ojos a modo de juego,
¿Qué haces aquí?- preguntó Luisa, tomandolo del cuello para besarlo
Nada, pensando en ti- le respondió él
¿De verdad?- dijo ella
Por supuesto- dijo él tomandola en vilo y llevandosela hacia el establo para demostrarle cuanto habia pensado en ella,
¿Y tiene planes para mañana?- le preguntaba Terrence a Candice mientras almorzaban
Sí, voy a ir al pueblo- dijo ella despreocupada
Me imagino que tiene que ver a alguien- siguió Terrence
Bueno, cierto es que no tengo muchos amigos-
¿no tiene a nadie especial esperandola afuera?- preguntó él
¿Usted se refiere a un enamorado?- dijo ella soltando el tenedor y sonrojandose,
Bueno…- carraspeó Terrence- sí
No- negó ella con una sonrisa- no existe tal persona en mi vida
¿puedo preguntar por que?-
La verdad es que me incomoda un poco el tema- dijo ella, no le gustaba el tono que estaba llevando la conversación
Oh, no fue mi intención…-
No, no se preocupe es solo que nunca me he enamorado-
Bueno, no se sienta mal- dijo Terrence- somos dos, yo tampoco sé lo que es sentirse de esa manera, debe ser hermoso me imagino- esbozó una sonrisa tímida que hizo que Candice se sonrojara violentamente para decir en un susurro
Sí, debe ser maravilloso-
Ambos sonrieron, en eso llegó Annie a buscar las cosas del almuerzo, y ellos continuaron con las clases como de costumbre, la tarde pasó sin mayores incovenientes, y pronto llegó la tan esperada noche, ya para Terrence era más que un momento de distención, era cuando se sentía realmente vivo, era un instante sagrado y le gustaba disfrutarlo a concho,
Me gustó como relacionó las letras para armar oraciones hoy- le dijo Candice caminando con él colgado de su brazo por el jardín, Annie los había dejado solos como era costumbre para ella era más que evidente que entre ellos estaban creciendo un sentimiento fuerte a pesar del corto tiempo de conocerse
Es que tengo una buena maestra- respondió él,
Gracias- respondió ella ruborizada por decimo quinta vez en el día
¿Cómo está la noche, Candy?- le preguntó él deteniendose
Está fresca, ¿siente el viento?-
Sí, siento como si me hablara-
Un silbido- dijo ella
Sí..-
En eso un relampago seguido de un trueno, Candice se sorprende y Terrence se asusta por el ruido.
¿Qué fue eso?- pregunta aun tambaleandose
Fue un trueno, yo creo que…- pero antes de poder terminar de hablar se ven debajo de una fuerte lluvia
No me diga- dijo Terrence encantado sintiendo el agua caer por su cuerpo- ¿Esto es lluvia?
Sí- dijo ella- pero muevase tenemos que entrar a la casa, no quiero que enferme
Esto es increíble- dijo él levantando la cabeza y recibiendo la lluvia sobre su rostro
Lo es- dijo ella embobada mirandolo, ambos comenzaron a sonreír como desquiciados debajo de la lluvia- pero vamos
A regañadientes Terrence se movió con ella, el ruido de la tormenta electrica nuevamente se hacía presente y él pegó un salto con el trueno,
Todo está bien- le dijo ella- ya estamos adentro
Estoy empapado- sonreía como un niño pequeño
Yo también, lo llevaré a su cuarto, vamos- él se dejó llevar con cuidado, agradeciendo que todos a esa hora estuviesen dormidos, al llegar a la entrada de sus aposentos se encontraron con Annie quien los esperaba con mantas,
Los estaba esperando aquí, apenas vi que los había pillado la lluvia-
Pero Annie, tu tambien estás empapada-
Sí, pero no te preocupes, joven por favor vaya a cambiarse de ropa antes de que enfríe-
Lo haré, pero vaya tranquila, yo estaré bien-
Yo me quedaré Annie…-
Candice, vete luego a tu habitación, no es correcto que…-
Tranquila no tienes que decirlo, nada malo va a pasar-
Annie asintio y se retiró, Candice se dirigió entonces a la habitación de Terrence y lo vió luchando con la ropa mojada, era la primera vez que vivía una situación así, amablemente le preguntó si necesitaba ayuda,
No quiero incomodarla- dijo él con una sonrisa
Está bien, lo espero afuera entonces, sobre su cama está una muda de ropa y toallas para secarse-
Gracias-
Cualquier cosa me avisa-
Sí…-
Candice salió entonces y esperó a que el joven se arreglara, ella estaba empapada también por lo que tomó una de las toallas que dejó Annie, estaba secandose el pelo cuando un golpe proveniente de la habitación la hizo saltar, caminó rapidamente hacia la puerta y tocó,
Terry, ¿Sucede algo?-
Me caí, me tropecé al cambiarme de ropa-
¿Está bien?-
Sí- dijo él con dificultad se escuchaba que le costaba un poco ponerse de pie
¿Está presentable?- preguntó Candice
¿Por qué?-
Voy a entrar-
No estoy desnudo si eso le incomoda- dijo él y se escuchó una leve risa,
No me haga bromas ahora- respondió ella con preocupación, cuando entró lo vió con su pijama puesta pero tendido en el suelo al haberse tropezado con la ropa mojada,
Terry- dijo Candy asustada al verlo así y se lanzó al piso para ayudarlo
No es nada-
Afirmese de mi hombro- era complicado para ella ayudarlo puesto que Terrence era mucho más alto y fornido que ella,
No haga mucho esfuerzo, es usted pequeña y menuda-
No me subestime- respondió ella con una sonrisa, y sacando fuerzas desde el interior logró levantarlo, Terrence la ayudó tambien para ponerse en pie, lo lograron sin embargo el esfuerzo anterior fue demasiado y Candice casi cae al suelo pero en este caso fue detenida por su abrazo, ella quedó en una posicion totalmente comprometedora, sintiendo el olor de su colonia en la camisa de dormir recien puesta, ella cerró los ojos y aspiró el perfume sin separarse de él, Terrence por su parte tampoco hacía movimiento para alejarla de él, de hecho sintió cuando ella respiró profundo y aquello encendió la llama de lo desconocido en su pecho, con temor ella levantó la mirada para encontrar que él tenía la vista fija hacia adelante, ella sabía que no podía verla pero estaba segura que podía escuchar los latidos desenfrenados de su corazón porque la verdad en el silencio de la habitación dos pares de latidos retumbaban más fuertes que cualquier palabra, ella apretó sus manos en la tela de su pecho para separarse finalmente pero Terrence la detuvo
Quiero pedirle disculpas- dijo él despacio
No se preocupe, estoy para ayudarlo-
No, no lo digo por eso-
¿Entonces?- preguntó ella atreviendose a mirar hacia arriba y sintió como él buscaba su rostro con su mano para tomar su barbilla, Candice estaba helada, no tenía capacidad de reacción,
Sino por esto…- dijo él bajando su rostro hasta el de ella, erraticamente toco su nariz con los labios lo que provocó que Candice pegara un respingo, ella había cerrado sus ojos, entonces él levantó aun más su barbilla y rozó sus labios con los de ella, el movimiento suave de sus bocas los llenó de un sentimiento nuevo, ella sentía que ya no tocaba el piso con sus pies y él que había descubierto en parte la razón por la cual estaba viviendo, ambos eran inexpertos a pesar de su edad ese era su primer beso, delicados roces que llegaban al alma y abrazaban de esperanza a sus tiernos corazones, a pesar de lo cálido de la caricia Candice decidió volver a la realidad y renuente se soltó de él,
Disculpe, joven- dijo acalorada tocandose la boca,
No me pida disculpas por eso, por favor- pidió él suplicante
No debío suceder-
Bueno, ¿Por qué no?-
Por que no es correcto, usted es mi alumno y está comprometido… yo-
Él trató de acercarse pero Candice se distanció aun más,
No se aleje de mí- dijo en un susurro el muchacho
No quiero hacerlo- contestó ella- pero debo, lo siento
¡Candy!- la llamó- ¿piensa dejar a un hombre ciego a su merced?
Ella lo miró, y no tuvo valor para volver a su lado, aún no podía dejar de sentir cosquillas generales por lo que acababa de pasar,
Tendrá que apañarselas solas, joven- dijo con dolor volviendo al antiguo trato formal que habian tenido, los ojos de él se llenaron de tristeza y asintió resignado al darse cuenta que no iba a obtener nada de ella,
A Candice le dolió hasta el último pelo de su cabello el salir de ese lugar, pero se fue pensando que hacía lo correcto, llegó a su cama y se echó a llorar, por su debilidad, por su incapacidad de pensar antes de actuar porque su corazón fue más fuerte que cualquier excusa y porque en el fondo de todo aquel beso había sido lo más maravilloso que le habia pasado en toda su vida,
Ninguno de los dos lograba dormir, Terrence sumido en el silencio absoluto de su impuesto exilio y Candice con el ruido feroz de la tormeta en el exterior que no se comparaba a aquel vendaval que tenía dentro de su cuerpo, se abrazó con fuerza y tocó sus labios que aún guardaban celosos el recuerdo del beso compartido, emitió un profundo suspiro y se acurrucó suspirando su nombre en la quietud de la noche,
Candy…-
A la mañana siguiente la tormenta había desaparecido por completo y se dibujaba ante ella lo que parecía ser un lindo día, el sol alumbrada de a poco, aunque el frío era de aquel que calaba los huesos, a ella poco le importaba se abrigó lo más que pudo, guardo la carta en el bolsillo de su chaqueta y salió para disfrutar de su primer día libre,
¿Dónde vas?- le pregunto Annie que la vió salir apurada
Voy al pueblo, hoy es mi día libre-
Lo sé, pero te vas rápido, pensé que ibas a esperarme para ir juntas-
Se me habia olvidado-
Bueno, esperame entonces, iré a dejarle el desayuno al joven ¿no irás a despedirte?-
No- se apresuró Candice en contestar- lo hice anoche, ¿Sabes Annie? Necesito irme ahora tengo algo importante que hacer,
Bueno, ¿nos vemos luego entonces?-
Sí, podemos juntarnos en la plaza del pueblo al medio día-
Bien, nos vemos allá entonces-
Nos vemos-
Candy- ella se dio la vuelta para encarar a su amiga- ¿Sucedió algo anoche?
No, todo está bien-
¿Segura?- Candice mantuvo la cabeza fría para contestar y dibujó su mejor sonrisa para decir
Sí, es solo que había olvidado que tenía que hacer algo temprano-
Esta bien- Annie la abrazó y se despidió de ella quedando la promesa entonces de que se verían durante la hora acordada
Quiero mandar esta carta- dijo Candice al llegar a la pequeña oficina postal del pueblo
¿Tan temprano señorita?- preguntó el hombre detrás de la ventanilla, su bigote se movía mientras hablaba
Sí, es de suma importancia y además quiero pedir que si llega una carta a mi nombre se quede acá-
Bueno señorita eso no tiene que pedirlo, si la persona no cuenta con un lugar de residencia entonces la carta se queda en la oficina postal-
¿Cuánto se demora una carta en llegar?- preguntó ella ansiosa
¿Hacia donde está dirigida?-
Italia-
Bueno alrededor de dos semanas-
Bien- pensó Candice entonces que en alrededor de un mes tendría una respuesta del doctor, eso estaba bien había tiempo todavía, pero lo que más le preocupaba era lo ocurrido con Terrence, tenía que mantener distancia como fuese aunque le doliese el alma hacerlo,
Caminó luego de dejar la carta y pasó por la que era su antigua casa, viendo un letrero que decía que se rentaba y cerca de ella se encontró con el dueño de esta, el latinfundista Neil Leagan,
Oh, pero miren quien anda por aca-
Sr. Leagan, buenos días-
Candice, me dijeron que estaba trabajando en la casa de los Grandchester-
Así es- dijo ella
Me parece bien, eso quiere decir que podrá ponerse al día con su deuda-
Claro que sí, no me gusta deberle un peso a nadie-
Entonces la espero-
A fin de mes tendrá su dinero, señor- él se acercó y la miró fijamente,
Tu madre tenía esos mismos ojos verdes, tan lindos- a Candice se le revolvió el estómago tenerlo tan cerca
Lo veré luego señor, adiós- se alejó rapidamente hasta la panadería para comprar algo de comer, se compró una taza de leche caliente y se sentó en la plaza del pueblo a comer el pastelillo esperando a que Annie se le uniera, su mente viajaba a cada instante a lo sucedió la noche anterior, no iba a olvidarlo nunca, la sensación en sus labios aun permanecía intacta, no deseaba borrar aquel dulce sabor jamás, sentada en aquel lugar los segundos se volvieron minutos y estos horas, pero su amiga no daba señal de aparecer, esto llamó su atención y miró el reloj de la iglesia para notar que ya era la una de la tarde, Candice se comenzó a preocupar y aunque la esperó un par de minutos más, decidió volver a la casa para ver que pasaba,
Buenas tardes Srta. Pony-
Oh, Candice ¿Cómo está?-
Bien, ¿Ha visto a Annie por casualidad?-
Debe estar arriba al parecer la señora está enferma y ha bajado solo a buscar cosas para ella-
Oh- dijo Candice y se apresuró a subir las escaleras, lamentablemente no encontró a nadie en el segundo piso, un mal presentimiento la embargó, fue hacia su habitación y dejó su abrigo para luego volver a buscar a Annie, iba entrando al lugar donde estaba la entrada hacia los aposentos de Terrence, cuando ve a Annie salir de ahí con sus mangas arremangadas y cansada,
Annie, ¿Qué sucede?-
Es el joven Candice- dijo ella con pesar en su voz- amaneció muy enfermo, tiene fiebre muy alta y ha estado vomitando todo el día
Candice se llevó una mano a su boca en señal de horror, Terrence habia caído enfermo por la salida del día anterior,
¿Cómo lo ves Annie?-
No muy bien, tengo que ser honesta, la verdad es que el joven nunca se ha enfermado-
¿Han llamado a un doctor?-
¿Cómo se te ocurre?, el señor se niega rotundamente-
¿Pero como puede ser tan insensible?-
Annie solo negó con la cabeza,
Voy a ir a verlo-
Candy no te metas en problemas-
No lo haré, solo quiero verlo-
Bien-
Entró hacia los aposentos de Terrence, afuera en el salón estaba sentado Richard con la cabeza gacha junto con Hamilton de pie, el hombre miró a Candice,
La srta. White, señor- lo que hizo que el señor de la casa se parara
Srta. White, pensé que hoy era su día libre, no es necesario que esté aquí-
Buenas tardes, señor, lo sé, pero quisiera saber como se encuentra el joven-
Bueno, tiene una gripe fuerte, no sé como pudo haberse enfermado, pero por favor retirese-
Un momento Richard- la voz de Eleonor se escuchó despacio pero con decision- deje que pase un momento
¿Para que?-
Tu no permites que un doctor lo vea- dijo la mujer con dolor en su voz- al menos permite que la señorita White que algo debe saber lo haga y nos diga que podemos hacer
El obstinado hombre no quería dar su brazo a torcer, pero a regañadientes hizo un gesto de que podía entrar, Eleonor lo hizo con ella,
La habitación de Terrence estaba ligeramente iluminada, él yacia en su cama moviendose un poco, Candice se acercó lo más que pudo y sintió como las lágrimas se acumulaban en sus destellos verdes por verlo, Terrence estaba sudado, rojo de fiebre y con pronunciadas ojeras,
Joven- dijo Candice en un susurro, al tiempo que tomaba una de las sillas para ponerse a su lado-¿Cómo se siente?
Le preguntó ella y se sintió un poco ridicula haciendo esa pregunta cuando evidentemente él no se encontraba bien, sostuvo su mano con cuidado, al hacer contacto pudo sentir el calor que emanaba de su cuerpo y se asustó,
¿Hace cuanto que está así?-
No lo sé- dijo su madre avergonzada- yo no lo habia visto desde ayer en la mañana, ¿usted no lo notó raro?
Candice se quedó en silencio, sintiendose extremadamente culpable por lo que estaba pasando, negó levemente con la cabeza,
¿Candy?- la suave voz de Terrence hizo que su madre se acercara a su lado,
Sí, joven-ella apretó un poco más fuerte su mano- estoy aquí y su madre también
La cabeza me da vueltas- dijo moviendose hacia un lado como para poder vomitar, Candice se apresuró a tomar una fuente que había y se la puso cerca pero él solo conseguía hacer arcadas,
Tranquilo- decía ella haciendo cariño en su espalda, Eleonor estaba de piedra viendo la escena, primero le llamaba la atencion la manera en que su hijo se habia referido hacia su institutriz y en segundo la forma tan cariñosa que tenía ella de cuidarlo, aquello no le daba buena espina,
Señora Eleonor, es necesario que lo vea un doctor-
No es posible, Richard jamás lo permitiría-
No importa lo que diga el señor, el necesita un médico- dijo Candice
Srta. White, por favor le pido que se comporte- Candice la miró como si la mujer hubiese desarrollado una tercera cabeza, de verdad que no comprendía la forma indolente que tenía para comportarse, su hijo estaba sufriendo y ellos no contaban con la medicina necesaria para ayudarlo porque simplemente no sabían que era lo que le pasaba, y a pesar de eso no era capaz de sacar la voz y ayudarlo, si su madre no tenía el valor entonces ella sí lo tendria, se paró del asiento al lado de su alumno y se dirigió hacia la sala donde todavía estaba Richard,
Señor Grandchester, es de suma urgencia que venga un doctor a ver a Terrence-
No voy a traer a nadie aquí, eso no está discusión-
Quizás eso no lo esté pero la salud del joven sí lo está-
Mañana va a amanecer mucho mejor-
Señor, con el debido respeto…-
Mire, señorita, limitise a hacer su trabajo yo tengo totalmente claro lo que es mejor para mi hijo- dijo dandose la vuelta dando por terminada la conversacion,
No estoy de acuerdo señor, no sabe el daño que le está haciendo a su hijo-
Richard giró lentamente, y abrió sus ojos con sorpresa
¿Se atreve a desafiarme mocosa insolente?-
No, señor, solo quiero que se de cuenta del error que comete-
En eso se escuchan los gritos desesperados de Eleonor desde la habitación del joven, Candice y el Sr. Grandchester corren de inmediato hacia allá,
¿Qué sucede mujer?-
Candice se acerca corriendo hacia la cama de Terrence, estaba ardiendo y temblaba, él estaba convulsionando por la fiebre,
¿Dónde tiene agua fría?- gritó Candice y la madre de Terrence le acercó la charola con agua y el paño, Candice trató de controlar al joven pero era inútil, deliraba, y saltaba en la cama,
Vamos, Terry…- dijo en un susurro Candice muerta de la preocupacion, Richard miraba la escena horrorizado, su hijo estaba mal y él veía como se ponía cada vez peor,
Señor Grandchester, por favor ayude a su hijo y traiga un doctor, ahora- le pidió Candice suplicante, el mayor del clan no sabía que hacer y se quedó mirando la escena, por primera vez en su vida se halló entre la espada y la pared.
Holaaaaaaaaaaaaa!
No pude evitarlo y quise regalarles un capítulo hoy nuevamente, no saben lo que estoy adorando escribir esto, de verdad, el romance de Terry y Candy en esta historia es tanta miel que temo por mi salud, aunque no puedo asegurar que será siempre tan inocente heeheh pero bueno, no quiero adelantar, he dilatado la entrada de la antagonista porque nadie la quiere todavia no? jejje
Agradezco como siempre sus comentarios y todo, son increíbles hacen que me inspire tanto para seguir, no se imaginan cuanto,
Les mando un beso gigante de parte de mis Terrys,
Las quiere!
Valerae!
