Y Aquí va oootro capítulo, no tan largo, pero bueno, disfruten!

Ceres Omtal…

Ruidos de altavoces retumbaban en la casa, decidí dirigirme hacia la base y pronto me encontré con Kylo, evitando que ingrese más allá…como si quisiera evitar algo.

-Ceres…¿Qué haces aquí?

Mentí – Creí oír que habías vuelto… - noté sus manos ensangrentadas y su ropa algo manchada, trague saliva – No podía esperar a verte.

Él me tomó en sus brazos acercándome a su pecho e hizo un gesto a dos stormtroopers, que no logré distinguir – Vamos a casa.

Maldición, no había planeado esto así, pronto estábamos en casa y él aún me sostenía en sus brazos… ¡Que soporte! Más allá de que apenas pesaba 50 kg, por mi baja estatura, él me había sostenido en brazos, todo el camino, acariciando mi largo cabello.

-Te he extrañado demasiado, Mi Ceres – él acarició mi rostro y se sentó en un sofá cercano, rodeando sus brazos por mi cadera, acomodando mi cuerpo para que me sentara en sus piernas, ¿Por qué algo tan malo parecía tan bueno? Odiaba haberme enamorado perdidamente de él.

Siempre me dije que nunca dependería ciegamente de un hombre, que nunca me quedaría esperándolo, llorando, como si mi vida se detuviera ante su ausencia... y fue exactamente lo que paso, estaba traicionándome a mí misma… Ya ni siquiera me conocía.

Yo solo apoyé mi rostro en el hueco de su cuello y rodeé mis brazos en su cuello. Solo quería que el tiempo se detenga en ese momento y que mis pensamientos dejen de atormentarme, me había deteriorado bastante debido a mis reflexiones, había comido solo lo suficiente como para no desmayarme y pasaba largas horas mirando al horizonte. Las ojeras habían enmarcado mi rostro cansado.

Él clavó sus ojos en mí…- Siento tus temores, tus sufrimientos, tus enojos…tu tormento… eres más fuerte de lo que crees, y eso es una sorpresa para todos. El supremo líder…Snoke…Él ha estado reflexionando nombrarte general de la primera orden. Hux… él será eliminado, no cumple con nuestras expectativas, no cumple con la esencia del lado oscuro. Pero tú… tú has evolucionado, has pasado por una metamorfosis y estas aflorando en un fuerte eslabón para todo el imperio.

-¿Van a asesinar a Hux?- lo miré un poco horrorizada.

-Él nunca ha sido de mucha utilidad, ha entorpecido los procedimientos siempre.

-Kylo… no me gusta esto… ¿Eres consciente de lo que sucede? Utilizan al máximo a sus integrantes y cuando ya no es de su interés o utilidad, solo se deshacen de ellos, como si de basura se tratara…¿Qué te asegura que un día Snoke no se deshará de ti?...¿O de mí?

Él se me quedó mirando, como si no lograra procesar con facilidad cada palabra que le decía.

Crucé mi otra pierna sobre él quedando ahora frente a él y enmarque su rostro con mis manos – Kylo, estoy cayendo en lo más profundo de la oscuridad y nunca me he sentido tan débil como ahora…tan miserable, triste, en soledad…El único consuelo en esta penumbra eres tú y sé que tú sientes lo mismo. Es imposible que los sentimientos de tristeza, dolor, ira te fortalezcan… Solo oscurecen más el alma…la vida.-No pude contener mis lágrimas- Por favor, dejemos todo esto… Estoy muriendo…Estamos muriendo a cada día que pasa. –Apoyé mi frente con la suya.

Ya nada importaba, no podía soportar un día más… debía recuperar todo lo que había perdido en mí…Esta lucha entre la oscuridad y la luz me estaba volviendo loca, me estaba enfermando.

Él me miró por varios segundos en silencio, su rostro que permanecía suave, sereno ahora estaba endurecido y su seño se frunció lentamente.

Él me empujó con fuerza lanzándome al suelo – No has cambiado nada- escupió con ira- ¡No has entendido nada Ceres! ¿Es tan difícil de comprender? Juntos dominaremos la galaxia, seremos dueños de todo…podremos gobernar en nombre de la oscuridad… la auténtica fuerza, la perfección.

En un gesto rápido tome su sable y desconociendo bastante su manejo lo encendí acercándolo a él, a su cuello.

Apreté los dientes, estaba fuera de mí, la ira se había apoderado de todo mi interior, como si estuviera poseída por algún tipo de fuerza oscura más dominante en mi interior.

Podía notar como la sangre rápidamente comenzaba a acelerar su cuerpo por todo su sistema circulatorio, las venas de su cuello y rostro se engrosaban y se hacían más visibles segundo a segundo, y las gotas de transpiración comenzaban a contornear su pálido rostro. Sus ojos estaban enormemente abiertos y sorprendidos y una mueca de dolor se dibujaba en su boca al sentir como la piel de su cuello comenzaba a arder por la cercanía del sable a su cuello.

Kylo Ren…

Sus ojos se habían tornado muy oscuros, su rostro era otro, era totalmente desconocido…literalmente no era ella, no era Ceres. La piel me ardía demasiado, el sable estaba demasiado cerca de mí, estaba atónito, no sabía cómo reaccionar…No sabía de lo que era capaz.

Su voz se tornó algo grave, como un gruñido apretado – Nunca serás nada Kylo Ren, vas a fracasar…y lamentarás toda tu vida la decisión que a muy temprana edad tomaste- Ella alejó el sable de mi cuello para ahora colocarlo demasiado cerca de mi brazo… ¿A caso me estaba torturando? Una sonrisa demasiado tétrica se dibujó en su rostro y eliminó la distancia entre el sable y mi piel dibujando un recorrido por mi brazo, haciéndome gritar de dolor.

-¡CEREEES! DETENTE -Grité y las lágrimas de dolor comenzaban a recorrer mi rostro.

Ella se sorprendió al escuchar su nombre y sus ojos se abrieron repentinamente, rápidamente apagó el sable y lo dejó caer al suelo, sus manos estaban abiertas y poco a poco su rostro se mostró completamente horrorizado.

-Oh por dios –Ella exclamó y tapó su rostro con su mano derecha –Debo irme- salió corriendo de la casa.

-¡CERES, ESPERA!-grité colocándome en pie, pero nada la detuvo, ella corría rápidamente en la oscura noche.

Ceres Omtal…

Corrí con todas mis fuerzas en dirección a la base, a pesar de conocer los peligros que implicaba salir en la noche, en ese lugar…Debía tomar una nave e irme, no importaba a dónde…Me había convertido en un monstruo. La nieve chocaba mi rostro y sentía como si miles de cuchillos se clavaran en él y mis manos dolían demasiado por el frío viento. Luego de varios minutos llegué a la base e ingresé aun corriendo.- Preparen mi nave ¡AHORA!-grité a los stormtroopers y ellos corrieron en dirección al almacén- Yo me dirigí hacia la torre de control a buscar algunos mapas electrónicos de los planetas del borde exterior, necesitaba encontrar algún lugar deshabitado, o poco conocido para exiliarme, sin embargo unos gritos desgarradores me detuvieron.

Abrí la puerta de lo que parecía una celda y allí estaban 2 soldados de asalto torturando gravemente a el traidor…a Finn, inconscientemente mi boca se abrió de la sorpresa. Los dos stormtroopers se voltearon hacia mí, y no dude ni un segundo en tomar una especie de lanza…que evidentemente habían usado para mutilar el cuerpo del reciente miembro de la resistencia, y con ésta atravesé con fuerza el pecho de uno de ellos… el otro intentó detenerme pero en un movimiento rápido le quité el desintegrador y le disparé en la cabeza, mi respiración estaba agitada y mis nervios estaban por el cielo, mire a Finn.

-Ceres…-él me miró completamente sorprendido, desconcertado. Él estaba frente a un monstruo…frente a una bestia…Y esa bestia, era yo.