Disclaimer: Bleach ni sus personajes me pertenecen, son obra de Tite Kubo. La historia es 100% mía

Hola chicos les traigo un capitulo nuevo, este es mas corto que los anteriores pero espero que lo disfruten igualmente. Gracias por los fav, follow y review, son mi estimulo para continuar con la historia.

"Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro."

-Albert Einstein

CAPITULO V. -Errores


Ichigo se encontraba con Rukia y los demás príncipes afuera del castillo esperando a Aizen, ¿Qué tipo de actividades tendría planeadas para ellos?

-¡Ichigo dame un abrazo! No me digas que no me extrañaste.- Riruka salto como depredador a la carne cuando vio a Ichigo.

El muchacho se sentía sofocado por la insistencia de la chica y la aparto lentamente –Hola Riruka, me alegro de verte, dime ¿no sabes qué clase de actividad tiene planeada tu padre?

-Claro que lo sé y te lo diere si me das un beso- La chica se acero de nuevo a Ichigo y este retrocedió un poco.

-Creo que puedo esperar… ¡mira por ahí esta Uryu y Kira!, deberíamos ir a saludarlos. –Ichigo se alejó de la chica y fue a saludar a su congéneres.

-Uryu, Kira que gusto verlos, supongo que ustedes tampoco saben para que nos citó Aizen tan temprano.

-Tan vulgar como siempre Kurosaki, pensé que al madurar se te quitaría esa maña, pero al parecer me equivoque, aunque supongo que esta bien.

-Con un demonio Ishida, simplemente puedes decirme "hola" y ya.

-Hola Ichigo, mucho tiempo sin vernos. Aunque sabes, por una parte Uryu tiene razón, sigues siendo un salvaje.-Kira miro como Ichigo frunció el ceño y le miró fijamente.

-Ya dejen de decirme salvaje quieren, simplemente es mi manera de ser-

-Lo sabemos Kurosaki por eso no te preocupes. Respondiendo tu pregunta, no sé exactamente para que nos citaran, específicamente solo a nosotros cuatro y a nuestros guardias, pero vi como un sirviente del castillo sacaba a cuatro caballos, supongo que haremos alguna actividad que les involucre.


Rukia miro como la chica pelirosa se le lanzaba a Ichigo sofocándolo, como le caía mal esa princesita aun tenia presente la herida en el labio que le había hecho, recordar el hecho hacia que su sangre se agitara, pero sabía que no podía hacer nada. Vio como Ginjou y los otros dos guardias se le acercaban, mientras Rukia observaba como Ichigo hablaba con los otros príncipes.

Un hombre de su misma estatura, de cabello blanco y de ojos profundamente azules se acercó a ella –Tú debes ser Kuchiki la guardia del príncipe Kurosaki, a decir verdad eres más pequeña de lo que me imagine. Es un gusto conocerte, mi nombre es Hitsugaya Toshirou, guardia del príncipe Kira –

El chico le decía pequeña, cuando eran casi de la misma estatura. –Lo mismo va para usted guardia Hitsugaya, es un gusto conocerle y debo decir que también es muy joven para el puesto.- Rukia no dudaba de que tuvieran la misma edad. Probablemente sería igual de fuerte que ella.

-Creo que ambos nos hemos esforzado por el puesto, no es fácil sobresalir en los cuarteles, sería bueno que pudiéramos hablar más tarde. Tu reino es famoso por el combate cuerpo a cuerpo y compartir algunas tácticas siempre es bueno - El chico a pesar de parecer frío, en realidad era muy amable, no estaría nada mal hablar con él en algún momento libre.

-Sería muy interesante.- A Rukia le pareció buena idea, nunca estaba de más aprender de sus iguales.

-Hey Toshiro deja de coquetear con Kuchiki, déjanos hablar con ella también- Ginjou se acercó a Toshiro y le paso el brazo por sus hombros. –Hola Kuchiki, siento mucho lo que paso el otro día, créeme no fue personal

Rukia sabía que Ginjou solo obedecía órdenes –Lo sé, no te preocupes.-

-Gracias, deja te presento a un amigo- Ginjou le llamo a un gran hombre de piel morena y de postura imponente – Mira Rukia, él es Sado Yasutora el guardia del príncipe Ishida- El gran hombre solo la miro y le hizo un gesto con la mano a manera de saludo.

-Un gusto Sado- Rukia igualmente le saludo.

Después de que hablaran tanto príncipes como guardias, el rey Aizen hizo acto de presencia junto con Gin.

-Jóvenes príncipes, en esta primera actividad se les ayudara a despertar sus cuerpos, será una muestra de sus habilidades de caza, deberán traer en un plazo de 3 horas a conejos, zorros y de ser posible venados, aquel que traiga más presas ganara. El premio será una sorpresa para la cena de esta noche, Gin se encargara de ello .A cada uno se les dará un caballo, sus guardias irán a pie, ellos deben ser sus rastreadores, perros fieles que cuidan a sus amos.

Los príncipes subieron a sus caballos, mientras los guardias empezaron a preparase buscando huellas en los alrededores. Gin tomo flechas y arcos repartiéndolos entre los príncipes.

-¡Que la competencia inicie!, que gane el mejor.

Todos salieron con sus respectivos caballos, buscando presas. Rukia estaba corriendo por el bosque, había encontrado un rastro de lo que creía un zorro, mientras Ichigo le seguía de cerca en su caballo. La chica estaba completamente en desacuerdo acerca de la caza recreativa, su padre le había prohibido cazar animales a no ser que fuera para su alimentación, sin embargo una orden era una orden, por mucho que lo odiara.

Después de dos horas Ichigo y Rukia habían logrado cazar tres zorros. A Rukia le dolía tanto ver como Ichigo disparaba las flechas a los animales, cuando le toco ir a recoger un conejo, sintió un hueco en el pecho, el pequeño animal aun respiraba así que rápidamente le saco la punta afilada y le hizo un improvisado torniquete en la pata que había sido herida con la flecha. Lo tomo cuidadosamente y lo metió en la bolsa que traía colgando.

Siguieron buscando, Ichigo estaba satisfecho con la caza, habían logrado cazar bastantes presas y estaba seguro que sin duda la ganaría a Riruka y los otros. Se dio cuenta de que Rukia había empezado a correr, había encontrado un nuevo rastro.

Era el rastro de un venado estaba segura. –Vamos Ichigo, se trata de un venado-

-Perfecto Rukia, después de tener al venado estoy seguro nadie nos podrá igualar.-

Cuando Rukia encontró el origen del rastro se sorprendió, se trataba de una madre y su pequeño cervatillo, al parecer el pequeño animal estaba herido y su madre se encontraba a su lado. Sería muy cruel matarlos.

Ichigo miro los venados que Rukia había encontrado, perfecto se trataban de dos, definitivamente ganarían, sin embargo al tomar su arco y apuntarlos fijamente no pudo disparar, era una cría y su madre, estaban completamente indefensos.

Una flecha salió entre los arbustos y pego directamente al cervatillo, mientras otras más salieron y le dieron a la madre, después de una lluvia de varias flechas ambos animales cayeron abatidos.

Fue tan rápido que Ichigo y Rukia apenas reaccionaron. Riruka y Kira habían disparado todas las flechas que abatieron a ambos animales.

Los príncipes se acercaron –Ichigo tu encontraste los venados, perdón si disparamos antes que tú, pero no pudimos resistirnos. –Riruka sonreía tranquilamente.

-Lo siento Kurosaki, te quitamos la diversión, pero creo que tu ganaste la competencia ya que ninguno de nosotros logro encontrar un venado, al parecer nuestros perros no son tan buenos rastreando.- Kira lanzo una mirada de disgusto a Toshiro

-Es cierto Ichigo, a pesar de que tu perra es molesta, al parecer si es útil.- Riruka miraba fijamente a Rukia.

Rukia no podía soportarlo, quería romperle la cara a Riruka y solo atino a morder su propia lengua para distraer a su cuerpo de la rabia que le estaba embriagando.

Ichigo odiaba que se refirieran así de Rukia. –Riruka te importaría no decirle perra a Kuchiki, no me agrada que se refieran así de ella.-

-Con que tú también defiendes a los animales Kurosaki, acaso tus padres no te enseñaron que si estiras tu mano amablemente hacia ellos podrían morderte. –Kira sonreía sancarronamente.

Ishida encontró a sus iguales y al verlos discutir los interrumpió. –En vez de estar perdiendo el tiempo con tonterías deberían apresurarse a regresar, ya han pasado las tres horas y Aizen debe estar esperándonos. Ichigo sintió romper la tensión gracias a Ishida, dejaron de discutir y empezaron su camino regreso al castillo. Atrás de ellos los seguían sus guardias caminando visiblemente agotados.

Rukia y los demás guardias estaban cansados y hambrientos, desde ayer no habían probado bocado de comida y después de estar corriendo por el bosque durante la cacería se sentían mucho peor.

Al llegar al castillo se encontraron con Aizen que les estaba esperando, al ver que habían cazado dos venados inmediatamente le dio la victoria a Ichigo , por lo que se olvidaron de los otros animales. Gin se llevó a los animales que estaban en los caballos de los príncipes y los dos venados mientras que Aizen se llevó a los príncipes a comer dentro del castillo.

-Me temo que esta vez no podrán acompañarnos sus guardias, sabrán que después de la cacería están sucios y no son agradables a la vista, les pido cortésmente que nos esperen fuera del castillo en los jardines, cerca hay un pequeño estanque donde pueden beber agua, su comida será llevada por Gin en un rato.

Ichigo y Rukia se miraron antes de que el primero entrara en el castillo en compañía de Aizen. Rukia fue con los otros guardias al estanque y empezó a beber un poco de agua con la palma de su mano.

-¿No lo creen gracioso?, nosotros rastreamos a los animales, corrimos por todo el bosque a pie y estamos bebiendo agua de un sucio estanque, mientras que los príncipes están comiendo en un gran comedor en copas y platos de porcelana- Histugaya parecía bastante molesto.

-Sabes que este es nuestro lugar Hitsugaya, no podemos haber nada más que obedecer -Ginjou se veía bastante resignado.

-Me pregunto si esto será eterno- Sado no había hablado en todo el día pero las pocas palabras que había dicho tenía un significado profundo.

Rukia lo pensó, ¿estos tratos serian eternos para ellos, para sus hijos, para sus nietos, siempre había sido así desde el inicio? –No, definitivamente no debe de ser así, estoy segura de que en algún momento nos libraremos de estas cadenas.

-Debes tener cuidado, eso suena a una revolución pequeña Kuchiki, esos pensamientos te traerán problemas- Gin sorprendió a la chica, mientras esta volteaba y palidecía. –No te preocupes será nuestro pequeño secreto, aunque si te vuelves a equivocar puede que te pida algo más por mi silencio. –Gin miro lesivamente a la muchacha, mientras esta se ponía a la defensiva. –Bien muchachos les traigo su comida. – Gin les tendió a cado uno un plato con un trozo de pan y de queso. –Provecho chicos.


Después de la comida, Aizen le dio los invito a su biblioteca a investigar acerca de sus libros, estaba tan entretenido que perdió la noción del tiempo. Fue a la cena con los nobles y en ella Aizen le dio el premio de la cacería, se trataba de un pequeño cuchillo curvo con una empuñadura de serpiente, un premio bastante peculiar. Cuando salió del lugar para buscar a Rukia ya era visiblemente tarde, la noche cubría el lugar. Encontró a la chica cerca del lago donde Aizen dijo que los guardias les esperaran, estaba sola y acariciaba un pequeño conejo.

-Hola Rukia, perdón por la espera-

Rukia oculto el conejo detrás de ella, al ver que se encontraban solos la chica le hablo con confianza –Ichigo que horas son estas, acaso tardaste un día en comer el buffet entero, no me sorprendería que termines obeso.

-Pase a la biblioteca de Aizen y después me entretuve más de la cuenta en la cena, no me culpes por ello enana y deja de esconder ese conejo, lo vi desde hace rato.- El chico señalo con su dedo al peludo animal.

Rukia tomo al animal y lo abrazo –Por favor Ichigo , no lo lleves de trofeo con Aizen, creo que ya tienen suficientes-

-No pienses en eso enana, no lo voy a matar, te soy sincero al final del día me sentí mal con lo que hice, no te mentiré al principio me divertí pero… cuando vi a los venados me di cuenta de lo cruel que estaba siendo.- Matar por diversión, que bajo había caído.

La Kuchiki sonrió ampliamente y sus ojos brillaron mientras seguía abrazando al pequeño animal. Ichigo miro a su guardia visiblemente embrujado, de fondo observaba como la luna iluminaba el pequeño estanque donde se reflejaba Rukia, la imagen se le hizo simplemente hermosa, ¿Acaso la chica era un ángel enviado para hacerle ver sus errores?, tal vez era una musa como la de sus libros, una musa que le hechizada. No pudo resistirse más, ser acerco lentamente a la pequeña Kuchiki, se sentó a su lado y llevo su mano al mentón de la chica sorprendiéndole, mientras poco a poco acercaba sus rostros aprovechando que la Kuchiki estaba pasmada, acerco sus labios a los de su compañera y la beso lentamente, saboreando y degustando todas las sanciones que estaba experimentando, esto debía ser el paraíso.

Rukia estaba simplemente impactada con las acciones de Ichigo, sin embargo se olvidó de todo cuando el muchacho comenzó a besarla, ¿porque aquella acción se sentía tan bien?, como si dentro de su cuerpo un tifón estuviera arrasando todo a su paso y fuera liberado por aquel beso. Continuaron con el beso hasta que se tuvieron que separar por la falta de aire, al mirarse de nuevo la realidad los golpeo a ambos, con una misma pregunta rondando su mente: "¿Qué estoy haciendo?", el primero en reaccionar fue Ichigo quien se levantó y se alejó rápidamente de la chica.

-Lo siento Rukia yo… no, definitivamente no debía pasar algo así- El chico puso ambas manos en su cabeza jalándose el cabello- no debí rebajarme a esto, se supone que no debo mezclarme con los de tu casta, con bestias- El chico le apunto con el dedo y le miro con desprecio. Simplemente estaba asustado con lo que acababa de suceder, se dejó dominar por sus instintos y ahora no sabía cómo reaccionar.

-No te… no te preocupes…. lo entiendo Ichigo, ya sabía que los de la nobleza no nos veían como otra cosa más que animales, la culpa es mía, no debí pensar que eras diferente a ellos - La chica sintió como algo dentro se rompió, el chico le acababa de pisar el orgullo completamente y por alguna razón lo que más le dolió fue su cruel desprecio, Ichigo también pensaba en ella como un animal, ante el dolor interno que estaba experimentando solo atino a abrazar con más fuerza al conejo entre sus manos.

-Tal vez no soy tan diferente a ellos – Bajo su mirada al ver el triste semblante de la chica –Me voy a dormir Rukia, mañana Aizen quiere que nos veamos temprano en el comedor, procura estar lista, límpiate un poco.- El chico dejo de mirarla y rápidamente se fue del lugar, ¿Qué diablos estaba haciendo?


Ya se que sueno muy repetitiva pero muchas gracias por su apoyo, de verdad no saben cuanto me anima a continuar la historia. Pido disculpas por las faltas de ortografía que por ahí se me pudieron haber ido. Espero leer pronto sus comentarios, saludos y nos leemos pronto.