Hola! Otra vez escribiendo aunque mi cap 5 me decepciono un poco, ya se que quieren que Kaname y Zero esten juntos pero pues como ven me gusta el drama y pues siempre he sentido que Kaname le gusta jugar con sus amigos y pues la unica que le importaba era Yuki aghh hehehehe y pues ahora si merece sufrir un poco.

Buenoo ke kren tengo una pequeña idea quiero que Maria Kurenai sea hermana de nuestros adorados gemelos hehe pero pues Maria fue secuestrada de bebe y llevada con otra familia. Y pues asi queda Aidou con Maria nop? hehehe

Bueno en este cap es un flash back sobre como Haru y Zero se conocieron y aqui esta mi descripicon de Haru hehe incluso voy a hacer una manupulacion y subir la imagen mostrando a Zero, Haru y Kaname jejejee esta en mi profile pic hahaha chequenla! No me odien porfa pero eske en mi historia esta es la razon por la que Zero realmente odia a los vampiros y en especial a los sangre pura

Bueno lean y ya saben reviews hehehehe!

Canción para inspirarme- Angel (versión en español) Robbie Williams

Chapter 6

-El Angel Que Quiero Yo-

Familia Okamoto

En las afueras de Tokio cubierta de arboles estaba la mansión Okamoto, una bella casa de color blanco, con enormes jardines cubiertos de flores. La mansión constaba de 3 pisos. Cuando uno se dirigia a la casa recorría un gran camino, a ambos lados de este se podían observar los vastos jardines cubiertos de flores, en especial rosas azules, algo muy extraño ya que estas flores eran muy díficiles de conseguirse. En ella vivían los muy distinguidos y respetados sangre pura Okamoto.

Esta familia por lo general pasaba largos ratos en su mansión, los miembros de esta se mantenían alejados de los asusntos del Consejo de Vampiros, la razón era muy simple, desde hacía varios años el Consejo se había corrompido, los vampiros que trabajaban ahí solo buscaban relaciones con los sangre pura para incrementar su poder. Es por eso que la familia Okamoto había roto relaciones con el consejo y con varias casas de familias nobles.

Los Okamoto eran muy conocidos en todo el mundo pues su linaje era tan viejo que incluso había miembros que habían sido fundadores de la raza de vampiros. Al tener un gran linaje la familia Okamoto era tradicional pero también le gustaba de disfrutar cada epoca, pues ya habían estado en este mundo por mas 10 mil años.

Isao y Naomi eran dos bellos vampiros sangre pura. Naomi pertenecía a la Familia de Sangre Puras Akiyama, ella era una mujer muy hermosa de ojos miel y cabellos rubios delgada, de facciones finas y extremadamente blanca, su piel parecía de porcelana y era tan suave como la seda. La bella Naomi contrajo matrimonio con otra poderosa familia de Sangre Puras los Okamoto, se casó con el menor de los hombres Isao, Isao era heredero al trono de la familia Okamoto, Isao tenía apariencia de principe sus cabellos eran castaños claros y sus ojos eran de un color gris y tonalidades plata.

Naomi e Isao siempre fueron una familia pacífica, tenían algunas relaciones con familias nobles y con otros sangre pura, incluso habían llegado a entablar amistad con la Familia Kuran. Justamente dos años después de que Kuran Juuri diera a luz a su primer hijo Kuran Kaname la bella Naomi había dado a luz a un varoncito al quien pusieron el nombre de Haru, ya que el día en que nació el pequeño sangre pura, el sol había resplandecido con mucha intensidad.

Naomi Okamoto y Juuri Kuran se frecuentaban, incluso antes de que se decidiera que Kaname y Yuuki estuvieran comprometidos, Juuri había pensado en el pequeño Haru como una muy buena opción para su querida hija Yuki.

Por el mismo temor que Juri tenía por su hija, Naomi también temía por el pequeño Haru, pues muchos vampiros de estratos menores en especial aquellos exhumanos tendían a secuestrar a los hijos de los sangre pura para beber su sangre, cosa que era un crimen espantoso.

Después de la muerte de la familia Kuran, la familia Okamoto tomo medidas para evitar que algo le sucediera al pequeño Haru, y entonces el chico fué enviado a un internado especial para los hijos de los sangre pura.

Durante las semanas de verano Haru iba a casa para pasar tiermpo con sus padres a quienes amaba, y sus padres tambien adoraban pasar rato con su hermoso hijo. Pues casi no lo veían. Haru había sido internado a la corta edad de cuatro años.

Asi es la ley Hay un angel hecho para mi

Te conoci…el tienpo se me fue Tal como llego

Okamoto Haru era un bello niño de cuatro años, sus cabellos era rubio oscuro aunque tenía algunos reflejos naranjas, sus ojos eran algo intrigantes pues su color original era miel, pero tendían a cambiar de tonalidad a un gris plata muy bello, como los de su padre. A pesar de que tenía cuatro años Haru era un niño extremadamente bello, sus mejillas estaban sonrojaditas y su piel era muy blanca como la de su madre. Cabellos lacios que le llegaban un poco abajo de la oreja. El pequeño principe era tan bello que muchas mujeres comenzaban a intentar visitar a la familia para que sus hijas tuvieran posibilidad de contraer matrimonio con el pqeueño (claro cuando este fuera mayor) y como la familia Okamoto no tenía objeción en que su hijo se casara con la hija de algun noble, muchas casas de nobles trataban de hacer reuiniones.

Haru era un pequeño muy tímido, bueno al principio porque cuando se sentía en confianza era un tremendo diablillo ademas de ser algo mimado. Pero eso no le quitaba el gran corazón que tenía.

7 años después

Un día que Haru conocería lo que es el amor

Okamoto Haru un pequeño de once años y de belleza arrebatadora caminaba de regreso a casa, por suerte de él, el internado en el que estudiaba había construido un nuevo campus, cerca de la casa del pequeño Haru, así el niño podía ir a visitar a sus padres si asi lo deseaba.

De camino a casa Haru pasó por una zona en donde había algunos puestos con flores, Haru sabía que su madre adoraba las rosas así que para sorprender a su madre Haru decidió comprar un ramo de rosas rojas, pero pronto sus ojitos color miel observaron aquella rosa, que era tan especial y única, era de color azul violeta, era una flor extraña pues esas flores casi no se daban. Haru decidió comprar aquella flor también.

El pequeño Haru iba por la calle, hacía algo de frío pues el invierno iba acercandose poco a poco aunque la nieve ya estaba presente. Así que usando un abrigo de color beige, pantalones capri color negro, una bufanda blanca y sus guantes. Cargaba sus rosas, en verdad el pequeño se veía muy lindo y cuando caminaba por la calle la gente lo veía y dejaba salir suspiros.

Era momento de cruzar una de las avenidas principales y Haru esperaba a que el semaforo indicara la luz verde para que pudiera avanzar. En eso el pequeño escuchó unos pequeños gemiditos y olía lo que parecían ser lagrimas. Como todo sangre pura y vampiro Haru podía identificar el olor las cosas solo con su olfato. Sabía que los gemiditos provenían de el callejon cercano. Haru debía ir a casa pero también quería ir a checar de que se trataba eso. Quién lloraba en el callejón?.

Haru decidió ir a averiguar y con paso rápidos llegó al callejón, se adentro en él y lo que vió ahí lo dejo atonito. En el frío piso que estaba cubierto por nieve se encontraba el cuerpecito sin ropa de un niño de la misma edad que Haru. La piel de ese pequeño tenía algunos moretones, no podía ver el color de sus ojos pero Haru distinguió lo que podía ser el cabello del pequeño, eran unos cabellos plateados. Con sus ojitos bien cerrados el pequeño niño daba suaves sollozos y las lagrimas se corrían por sus mejillas. Haru estaba paralizado, nunca antes había visto una escena así, pero lo que lo asustó o más bien impacto fue el otro ser que estaba ahí. Era un hombre que aparentaba tener unos 50 años, y digo aparenta porque era un vampiro, y uno clase A. Haru se tensó al ver a aquel hombre remover sus pantalones y de pronto sacar su miembro mientras volteaba al pequeño niño de cabellos plateados y lo posicionaba en cuatro patas, la espalda del chico era lo que el hombre ahora veía. El niño de cabellos plateados abrió sus ojitos. Haru vió unos bellos ojos color lila, eran unos ojos extremadamente hermosos, pero ahora estaban cubiertos de lagrimas.

Aquel hombre empujó la espalda del pequeño hacía el piso haciendo que su pecho tocara la fría y cortante nieve, lentamente el hombre removía la ropa interior del menor y disponía a meter su enorme miembro en la parte mas delicada y privada del pqueño. Haru se tensó estaba como congelado, nunca había visto algo así y no sabía que hacer. Por suerte el nivel A no había sentido la prescencia de Haru pero el chico de ojos lila si la había sentido. Pronto sus ojitos se movieron hacía donde estaba parado observando Haru. Haru vió esos bellos ojos lila mirarlo, ahora podía observarlos bien, eran hermosos con un brillo tan especial. Haru supo de inmediato que no quería que le pasara nada al pequeño, su mirada era tan triste , perdida y necesitaba

"Alejese ahora" Haru dijo el timbre de su voz era fuerte incluso para un niño de 11 años.

Pronto el nivel A se tensó pues aunque era un sangre pura el pequeño Okamoto era superior a él.

"Dije que se alejara" Haru dijo, a comparación de los demas vampiros cuando Haru se enojaba o incluso cuando andaba ambriendo sus ojos no se turnaban carmesí, si no que su tonalidad se cambiaba a ese color gris plata. El pequeño de ojos lila miró con mucha tristeza esperando que en algún momento le arrebataran otra cosa. Porque como fuera Kiryuu Zero ya había perdido a sus padres, habia sido separado de su hermano. Había sido mordido por una sangre pura y transformado en un monstruo. Y ahora un ser de esos iba a quitarle la ultima cosa pura que tenía.

Y te falle, te hice dañoTantos años yo

"Mis disculpas Okamoto-sama" El vampiro dijo con un tono enojado pues no había disfrutado del pequeño de cabellos platas, pero en fín otro día lo haría pues siempre lo encontraba.

Cuando el hombre se fue Haru caminó hacía el pequeño de ojos lila y rapido se quito su abrigo colocandolo en la muy herida espalda del niño. Zero se puso en posición de ataque, pues cuando sintió una mano que tocaba su espalda el pequeño se espanto. SUs lagrimas no cesaban y sus ojitos ya estaban muy rojos.

"Vete de aqui chupsangre" Zero gritó aunque estaba triste aunque iba a ser violado, su mente decía que todos los vampiros eran malos y que no se debía confiar en ninguno de ellos.

"Tranquilo yo no quería que te pusieras así, me llamo Haru" Haru dijo ya ayudando al pequeño a levantarse, aunque cuando Zero trató de hacerlo la primera vez casi resbala pues su piernas estaban debiles

"Yo no le digo mi nombre a extraños" Zero contrestó, el pequeño continuaba llorando pero aún así estaba a la defensiva.

Haru rió dulcemente "Pero yo no soy un extraño ya te dije mi nombre Okamoto Haru" El pequeño Haru dijo otra vez mientras hacía una reverencia. Zero abrió sus ojitos lila y frunció ligeramente su ceño. -Acaso el chico había hecho una reverencia a Zero?- Pues Zero no lo sabía pero al ver Haru sentía protección y no tenía rencor ni odio.

"Zero" El pequeño dijo mientras limpiaba sus lagrimas y se paraba derechito, ya no temblaba ni lloraba y ahora era el quien hacia una reverencia a Haru.

Pase por todo sin pensarTe ame si casi amar

Y al final, quien me salvo

"Oye no tienes que hacer eso" Haru dijo tiernamente viendo que el pequeño angel de ojos lila hacia una ligera reverencia

"Amm bueno esque yo.."Zero se sonrojó levemente y se puso derechito otra vez, mientras abrazaba su cuerpo que seguía herido, sentía un poco de frío.

"Bueno será mejor que vayamos a casa, no te preocupes mis papás van a cuidarte" Haru sonrió amablemente al pequeño y tomó la manito del angel.

El angel que quiero yo…

"No yo no quiero ir con mas chupasangres" Zero dijo, su carita se ponía tensa y sus bellos ojos lila estaban llorosos pronto las lagrimas no tardarían en salir

"Tranquilo, no somos como los demas" Haru trató de acercarse a Zero

"No es verdad ustedes son todos iguales ustedes maldi OUCH.."Zero gritó en dolor, su espalda en verdad estaba lastimada y las lagrimas comenzaban a rodar por sus blancas y suaves mejillas.

"Estas bien?" Haru preguntó un poco intranquilo ya que el bello angelito estaba llorando y eso en verdad le entristecia, Haru pensaba que tal vez él y el bello angel podrían ser grandes amigos, y por eso ansiaba proteger al niño.

Haru ayudó a Zero a caminar ya que el pobre niño de ojos lila apenas y podia moverse, pero como todo buen cazador y un Kiryuu, Zero caminó hasta la casa de Haru, claro que se apoyaba un poco en el cuerpo del castaño. Haru permitia a Zero recargarse en él, pues no iba a dejar que nada le pasara a su nuevo amigo. Aunque Haru tenía la misma edad que el pequeño Zero el chico de ojos miel era muy maduro para su edad. Y a comparación de otros chicos de su rango Haru siempre trataba de entablar amistad con personas de su rango y de estratos inferiores. Haru era un chico muy amable que creía en la igualdad de las clases de vampiros e incluso creia que los vampiros y humanos podían coexistir. Claro eso lo había escuchado de sus padres, pero el lo llevaba mas a practica. Pues cuando estaba en la escuela el tambien tenía amigos humanos, que se encontraba en la calle pues una escuela de niños humanos estaba cerca de la suya.

De nuevo tuuuuu

Te cuelas en mis huesos

Dejandome tu beso Junto al corazon

Pronto llegaron a la mansión Okamoto, Zero abrió sus bellos ojitos lila que observaban la enorme y blanca casa, también veía los hermosos jardines, sus labios formaban una bella sonrisa aunque las lagrimas seguían en su rostro.

Haru sonrió al ver al pequeño que estaba facinado con la casa -tal vez Otou-san y Oka-san quieran adoptarlo-Haru penso y pronto abrió la puerta permitiendo a Zero entrar primero.

La casa era realmente hermosa y por dentro estaba elegantemente decorada con estilos victorianos, unas escaleras se veían al fondo tenían una alfombra blanca. De lado izquierdo se observaba una estancia con muebles de cedro blanco y una mesita de cristal. Grandes ventanales cubiertos por unas largas cortinas de terciopelo blanco. En el centro de la estancia había una chimenea, Zero suspiró recordando a su pequeño hermanito Ichiru y cuanto amaba sentarse junto a la chimenea. Arriba de esta en la pared se encontraba el cuadro de una bella pareja y ambos tenían en sus brazos un bebe. Zero se quedo admirando.

La casa se había llenado de la dulce aroma a sangre que pertenecia a Zero, uno de los sirvientes de la casa se sintió atraído por el olor y pronto aparecio en la estancia

"Jóven Okamoto" El sirviente dijo, sus ojos comenzaban a tornarse rojizos

"Haru eres tú" Una voz preocupada se escuchó arriba en las escaleras y pronto la bella Naomi bajaba a paso rápido sintiendo un suave aroma a sangre, preocupada la bella mujer miro a su hijo y luego al bello angel que estaba con sus ojitos lila observando el retrato de los Okamoto

"Oka-san, uno vampiro sangre pura quiso" Haru quedó callado pues le irritaba recordar cuando Zero era casi violado "Ese cretino trató de hacer daño a Zero" Haru dijo con una voz tierna y su mamá sonrio dulcemente

Y otra vez tuuu

Abriendome tus alas

Me sacas de las malas..rachas del dolor

"Tranquilo Haru, que bueno que lo trajiste, pero que sucedió, debes decirme de quien se trataba" Naomi dijo mientras avanzaba hacia el pequeño Zero

"Noo no se acerque" Zero grito, pues al sentir la imponente prescencia de la sangre pura su cuerpecito se tenso recordando lo sucedido

"Zero tranquilo, ella no te va a hacer nada" Haru dijo quedando en frente del pequeño, sus ojos miel mirando tierna y dulcemente aquellos lila con lagrimas

"No me lastimen por favor" El pequeño Zero estaba nervioso y muy asustado, las imagenes de su casi violación venían a su mente de nuevo

"Tranquilo pequeño, estas a salvo aqui" Naomi hablo mientras con cuidado removía el abrigo de la espalda de Zero, la mujer se quedo pasmada, la bella piel del angel estaba rasgada horrorosamente, y el hielo había quemado su piel. Sangre se deslizaba por su espalda y la piel de sus brazos tambien había sido rasgada.

"Ayudalo por favor" Haru pidió a su mamá dulcemente, Naomi todavía horrorizada por lo que le habían hecho al pequeño asisntió, Naomi era vampiro, pero era de una clase rara, bueno era una sangre pura pero su familia podía contenerse al ver la sangre. Incluso su familia podía vivir varios años sin alimentarse de sangre. Por esa razón Haru no había atacado a Zero.

"Haru será mejor que llames a tu padre" Haru movió su cabecita y pronto salió corriendo en busca de su padre

"Tranquilo pequeño, vas a ver que esta pesadilla va a terminar" Naomi habló dulcemente

Por que tu eres..

El angel que quiero yo

Pronto Zero comenzaba a sentir como sus ojitos se cerraban y su carita estaba palida, realmente palida, eso era debido al exceso de sangre que había perdido, sin decir que su cuerpo había sido cruelmente lastimado por el frio hielo. Haru subió corriendo las escaleras y entro al despacho de su padre, ahi estaba tranquilamente leyendo Isao Okamoto, pronto se sorprendió al ver la carita de su adorado hijo Haru, de aquellos ojos miel salian lagrimas

"Otou-san por favor ayudalo, ayuda a Zero!" Haru decia una y otra vez jalando a su padre de su escritorio y conduciendolo hacia la estancia

Zero Se preguntaba el vampiro y seguia a su hijo, pronto el aroma a sangre llegó a su nariz y vió a su amada esposa con un niño en brazos, el pequeño de cabellos plateados se había desmayado, el vestido blanco que usaba Naomi ahora estaba cubierto de la sangre del angel

"Naomi" Isao susurró creyendo por unos momentos que Naomi había atacado al pequeño

"Un sangre pura trato de abusar de él, Haru lo encontro y lo trajo, no podía dejarlo ahí" Naomi dijo tranquilamente, en sus brazos tenía al pequeño

"Haru, viste quien era ese sangre pura" Isao pregunto mientras ahora el tomaba en brazos al pequeño Zero

"No lo vi bien Otou-san pero pude sentir su aura" Haru dijo sus ojos miel no quitaban la vista del pequeño Zero quien aun dormido sacaba lagrimas de sus bellos ojos

"Y quien era?" Naomi pregunto mientras los tres se trasnportaban a una habitación

"Un Kuran" Haru dijo y pronto miró al piso, sabía que sus padres estaban algo sorprendidos pues los Kuran eran conocidos por tratar de llevar la paz con los humanos, pero Haru había dicho la verdad, había sido un Kuran el que había tratado de abusar del pequeño Kiryuu

"Sera mejor que curemos las heridas del pequeño, ya mañana nos contara todo lo ocurrido" Isao dijo

Cuando estoy fatal

No se que hacer ni a donde ir

Zero fue curado con ayuda de Isao quien delicadamente paso una especie de pocima por la fragil espalda del menor, despues Naomi lo aropó con una pijama de seda y lo colocó en la cama, alrededor de el pudo unas suaves almohadas y con las sabanas de seda blanca tapaba al niño. Ahora Zero estaba durmiendo pacificamente, su carita parecía estar tranquila incluso sus mejillas tenían un leve sonrojo. Sus cabellos plateados se acomodaban a su rostro. Zero parecía un angelito que reposaba en su nubesita ya que toda la cama era de color blanco. Los tres vampiros miraron al pequeño. Naomi sonrió e Isao depospito un beso en la frente del menor, luego Haru beso la mejilla de Zero

"Dulces sueños Zero, ahora ya estas a salvo" Haru dijo dulcemente y los tres salieron del cuarto dejando descanzar al pequeño querubin que dormia dulcemente

Tiempo Después

Tiempo después de lo ocurrido Zero se quedo un tiempo viviendo con Haru, antes de que Yagari y Cross encontraran al pequeño. Zero algunas veces tenía pesadillas pues sabía que ese sangre pura no tardaría en lastimarlo de nuevo. Por suerte Haru siempre estaba ahi para velar por sus sueños. Ambos niños se habían hecho grandes amigos, incluso Zero había legado a sentir una especie de amor por Haru y Haru lo mismo pero mas fuerte por el lindo angel.

"Zero" Haru le hablaba a Zero, ambos pequeños estaban acostados bajo la sombra del arbol de cerezas del jardin trasero de la mansión, los ojitos de Zero veían las nubes en el cielo

Me fijo en ti en ti…

Y te siento cerca…pensando en mi

"Dime Haru" Zero decia mientras parpadeaba algunas ocaciones

"Cuando encontremos a Ichiru, tu, yo y él vamos a vivir aqui con otou san y oka-san" Haru preguntó inocentemente al pequeño Zero

"Si" Zero dijo timidamente

"Entonces voy a hacer todo lo posible para encontrarlo y luego los tres seremos muy felices" Haru dijo riendo

"Haru" Zero se volteó para ver los bellos ojos miel de Haru

"Que pasa Zero?" Haru dijo

"Prometeme que siempre vamos a estar juntos" Zero dijo inocentemente

El cuerpo se me va…

Hacia donde tu estas

"Siempre mi querido angel" Haru dijo mientras levemente roso sus labios con los del lindo angel

En su habitación Isao y Naomi estaban sentados en el pequeño sofa mirando un album de fotografias

"Noaomi, ese pequeño se parece a esta niña" Isao decia mientras veían una fotografia de la familia Okamoto con la familia Kurenai

"Tienes razón, las mismas facciones, el mismo tono de piel incluso su cabello tiene tonos plata, y sus ojos son lila como los del pqueño Zero" Naomi decia mirando la foto de una bella niña de cabellos gris plata y ojitos lila

"Pero la pequeña Maria es hija de la familia Kurenai" Isao dijo

"A menos que.." Naomi dijo mientras una idea se le venia a la mente

Llego la noche y Zero estaba en su habitación, Haru estaba con el ambos pequeños estaban admirando el estrellado cielo, Haru abrazaba al pequeño angelito y Zero se sonrojaba poco a poco

Mi vida cambio

El angel que quero yo…

"Recuerda Zero que yo siempre estaré a tu lado" Haru decia mientras la luna reflejaba en los ojos lila del lindo angelito

"Lo se Haru" Zero dijo tiernamente

Zero miraba a las estrellas, preguntandose si algun dia podía tocarlas si algun dia podría volar para alcanzarlas y nunca irse de ellas

Después de todo ese ra el sueño de Zero alcanzar algun día las estrellas, sentir su calor y ver ese bello brillo que nunca se apagaba, junto a Haru y junto a Ichiru, los tres siendo felices y nuna sufriendo. Ambos pequeños disfrutando de la vida, riendo amanado viviendo felices. Sin recordar aquel pasado doloroso ni aquellos momentos de sufrimientos. Simplemente estando en las estrellas relajados

De nuevo tuuuu

Te guelas en mis huesos

Dejandome tu beso… Junto al corazon…

En otro lugar

"Me pregunto que habrá pasado con ese angel" Un Kaname de 13 años se preguntaba mientras observaba una estrella en el cielo, esta había captado su atención pues su brillo recordaba a unos bellos ojos lila, esos ojitos y ese dulce rostro.

Si Kaname había quedaod flechado por esos bellos ojos lila esos hermosos ojitos que miraban perdidos a todos lados, y Kaname se sentía fatal al no saber en donde se hayaba, si alguna vez sería dichoso de ver esos dulces ojos. Si algun día podría acariciar la suave mejilla del pequeño y besar sus labios tiernamente.

Y otra vez tuuuu

Abriendome tus alas

Me sacas de las malas…rachas del dolor

Aquel ser de exquisita belleza era lo único por lo que Kaname iba a luchar, porque cuando vio esos ojos por primera vez se dio cuenta de que en el mundo quedaba algo maravilloso un tesoro tan preciado, un ser tan puro que traería diicha a su vida. Kaname sabía que junto a ese angel ya no estaría solo, pues aunque era muy jóven ya había encontrado a su alma gemela al ser que lo completaria, el bello angel que lo alejaria de las tinieblas que lo acercaría de nuevo a la luz y le haría ver como es un mundo en donde el amor es la cosa mas hermosa que hay. En donde no hay dolor simplemente los dos amandose y viviendo eternamente felizmente

Ese bello niño era una alegría para el sangre pura, una luz que lo haría pelear ser fuerte y encontrarlo

"Espero que estes bien mi hermoso angel" Kaname dijo y luego fue a su cama para dormir, tal vez en sus sueños podría reencontrarse con el hermoso angel que había robado su corazón

Por que tu eres…

El angel que quiero yo