Capítulo 6: ¿Gatito o Puma?

Emmett Pov:

Me cubrí la cabeza con la almohada cuando la luz del amanecer se filtró por las cortinas, Emma había despertado hace ya buen rato. Pero yo quería continuar durmiendo era día sábado y con el partido de ayer estaba agotado, pero lamentablemente el pequeño tornado no quería abandonar mi cuarto.

-Quédate quieta — rugí molesto.

-No tengo sueño.

Suspire frustrado y encendí la maldita televisión, rápidamente busque en la guía los canales infantiles donde seleccione La casa de Mickey Mouse.

-¿ahora no molestaras? — le pregunte.

-No molestare — respondió con una de sus iluminadas sonrisas.

Me acomodé nuevamente en la cama dándole la espalda, cerré los ojos concentrándome en mi único objetivo dormir hasta el mediodía.

-Misca Musca Mickey Mouse — repitió Emma lo que decía el estúpido ratón.

Rápidamente me incorpore a observar la divertida escena.

-¿Alguien ve a Donald? — pregunto el ratón.

-Ahí, ahí detrás del arbusto — repetía Emma apuntando la televisión.

Inevitablemente estalle a carcajadas.

Emma se acurruco junto a mi pecho, me sorprendí por aquella repentina muestra de afecto y vacile un segundo antes de abrazarla. Estuvimos así unos minutos antes de que ella apagara la televisión y me mirara directo a los ojos.

-¿Por qué mamá se alejó de ti? — pregunto arruinando el momento.

Esta niña algo tenía con arruinar momentos y hacer preguntas con respuestas que desconocía. ¿Por qué Rosalie se alejó de mí? Esa pregunta tiempo atrás me la había hecho a diario y aun desconocía el porqué de su partida.

Levante la vista y me encontré con el rostro ansioso de Emma.

-No lo sé — murmuré.

-¿Qué no lo sabes? — pregunto casi gritándome.

Sus cambios de humor me molestaban mucho, de un gatito indefenso pasaba a un puma en cuestión de segundos.

-Eres un idiota — dijo entre dientes.

Esa sí que no se la permito ¿yo Emmett Cullen idiota?, clave mis ojos directamente en los suyos, entrecerré los ojos dispuesto a no dejarme intimidar…

-Eres desesperante, una sabelotodo y odio que me analices esa mirada. Y si soy tan idiota qué diablos haces aquí — Hable apretando los dientes molesto.

-Estoy aquí porque te quería conocer — prácticamente me grito. — y no entiendo como rayos mamá se enamoró de ti…

Sin más se bajó de la cama y desapareció por la puerta corriendo.

Con un suspiro me volví a acomodar para seguir con mi rutina de día sábado en la mañana, pero el sueño no llegaba ya que me atormentaba la culpa. Esta niña sí que me estaba volviendo loco. Mi sueño ya estaba perturbado por ese demonio.

Hice a un lado la colcha y baje de la cama resignado, el pasillo estaba totalmente abandonado.

-¡Emma! — la llame, pero no hubo respuesta.

En la sala solo estaba Spike tirado en mi sillón, ya estaba perdiendo la paciencia y no quería jugar al escondite.

El maldito sonido el teléfono resonó en todo el apartamento.

-¿Bueno?

-Hola hermanito — rodé los ojos.

-¿Qué quieres Alice? — hablé molesto ya que lo que menos necesitaba en estos momentos era a mi entrometida hermanita menor.

-Vaya humor, da igual ya debería estar acostumbrada — bufo al otro lado. — ¿Cómo está la niña?

-¿Para qué quieres saber de ella?

-Porque es mi sobrina y porque aunque no lo creas me preocupas hermano — me reí de seguro Esme le pidió que me llamara. — no vayas a caer en la tentación…

Me reí con más ganas, mi hermana tenía una gran imaginación aunque lo que decía de la tentación en parte era cierto pero lamentablemente ya estaba cayendo.

-¿Le has dado comida? — pregunto.

-¿Qué clase de persona crees que soy? — pregunté y no escuche absolutamente nada al otro lado, maldita Alice. — por supuesto que la he alimentado, si no te has dado cuenta no soy un tirano.

-Si lo sé aunque en el último tiempo actúas y te comportas como uno, no eres tan malo — la escuche reír. — extraño a mi hermano oso…

-Tu hermano oso ya no existe — dije cortante…

-Si existe aunque quieras ocultarlo — puedo adivinar la sonrisa de mi hermana en estos momentos.

Seguimos hablando unos minutos más y la verdad es que me divertía mucho Alice y sus locuras.

-¡Emma! — volví a llamar a la niña.

Golpeé suavemente la puerta del cuarto que le había dado a Emma, pero no hubo respuestas.

-Emma ábreme — pedí conteniéndome de derribar la puerta.

-¡Lárgate no te quiero ver! — escuche un grito desde el interior de la habitación.

-Vamos Emma ábreme…

-¡No, lárgate! — eso acabo con mi poca paciencia, podía distinguir por su voz de que estaba llorando.

Me cargue en la puerta haciendo presión sobre ella y con un empujón la estúpida puerta cayó azotándose en el suelo. Sonreí como un idiota al observar lo fácil que había sido derribarla.

-Te detesto — gruño Emma cubriéndose.

Me acerque lentamente a la cama, mierda no sabía cómo disculparme.

-Emma — dije rascando mi cabeza ante lo incomodo de la situación.

La niña en ningún momento se volteo para verme.

-Déjame sola — gruño.

-Mírame…

No lo hiso, me senté en la cama y por impulso con mis manos suavemente gire su rostro. Lo solté inmediatamente como si de repente me quemara, no soportaba verla llorar.

-¿Qué quieres? — pregunto molesta.

-Lo siento — me estremecí al decir esas palabras.

Me observo incrédula aun con lágrimas en esos hermosos ojos, genial todo el mundo cree que soy un cruel ogro.

-Lo siento jamás quise decir lo que dije — estaba nervioso, ¿Emmett Cullen nervioso?

Jamás me pongo nervioso ante una chica, ok solo me ha pasado dos veces y esta es la segunda. Emma me sorprendió con el abrazo que no vi venir, rápidamente reaccione y la abracé.

-Te quiero papá — todo mi alrededor desapareció y sentí que algo en mi interior era desgarrado, ahora solo éramos Emma y yo.

Detuve el Jeep en la entrada de la casa de Sam, Emily rápidamente salió a recibirnos.

-Emmett que alegría verte.

-Estas estupenda Emily — la alague.

-Siempre tan galán Emmett, pero conmigo no te funciona — me giño un ojo, se acercó a Emma. — Hola hermosa tú debes ser Emma — la niña asintió sonriendo. — cariño puedes llamarme Emily.

-Hola soy Emma…

-Vengan adentro la fiesta ya comenzó.

Hice una mueca, la casa estaba llena de niños corriendo por todos lados. En el camino se me interpusieron los chicos del equipo…

-¡Bienvenidos a la fiesta! — dijo Jacob fingiendo emoción.

-Porque no vas a jugar pequeña — le dijo Benjamín a Emma. — así dejas que tu padre se divierta un rato.

-Dudo que esta sea la diversión —le murmure a Garrett.

-Enana ya márchate — Garrett corrió a Emma.

Una vez que Emma se marchó Paul y Embry llegaron con cervezas.

-Por la vida de padre — dijeron los chicos brindando.

Nos sentamos en la mesa que estaba destinada para los adultos, e instantáneamente todos comenzaron a bromear a mi costa…

-Hasta el más macho ha caído — se burló Vanessa.

La observe mal, esa chica era una de las mejores amigas de Emily. Una vez había intentado ligar con ella pero me mando a la mismísima mierda, pero claro luego lo pensé y tenía un carácter de la puta madre…

-Sigan riendo desgraciados sin vida — murmure molesto.

-¿Has buscado niñera para Emma? — pregunto Jacob haciéndome recordar que Billy no quería a Emma en los entrenamientos.

-La verdad no tengo idea de dónde sacar una…

-Sara es excelente niñera tal vez tendrá tiempo para mis chicos y Emma — propuso Emily.

Con los chicos nos observamos incrédulos, esos niños de Sam agotaban a todos y aun no entiendo como la vieja Sara los aguantaba.

La muy desubicada de Vanessa se largó a reír…

-Emily no seas tonta, esa niña es totalmente indefensa — apunto en dirección a Emma que estaba apartada del resto de los niños.

-Sí, Sara es muy dura para Emma — agrego Sam.

-Tal vez mi hermana tenga alguna niñera disponible Cullen — observe sin creer que Vanessa Steel me estuviera ofreciendo una niñera para Emma. — No me observen como si fuera una bruja solo trato de ayudar.

-Cariño tu ayudando a Emmett por favor — se burló Quil.

-No lo ayudo a él solo ayudo a la niña…

-Yo lo único que sé que esa niña es muy buena para ser hija de Emmett — comento Embry.

-¡Animal que te crees que eres!— exclame molesto, por poco me lanzo sobre el muy idiota que se hace llamar mi amigo.

-Lo que quiere decir Embry es que la niña es igual a su madre porque no hay otra teoría para que sea buena — todos se rieron ante la explicación de Paul.

Grupo de infelices que se reían de mi desgracia. Luego de otras tantas malas bromas a mi costa, Sam y Emily comenzaron a darnos una charla sobre lo feliz que es tener hijos y ver los crecer, con el resto de los chicos solo asentíamos aunque en verdad a ninguno nos importaba su cursi narración…

Dylan el hijo mayor de Sam saco un balón de Futbol que en cosa de minutos ya estaban todos los niños peleando por el balón, animales de zoológico, pero todo fue peor cuando Sam intervino y el balón voló cayendo directamente en el ponche de uva que desgraciadamente baño completamente a Emma.

-Mierda — maldije levantándome de mi asiento.

Los chicos me siguieron de cerca, Emma observaba su vestido con su pequeño ceño fruncido…

-Tranquila no fue nada — le reste importancia.

-Ha arruinado mi vestido — se quejó con lágrima en los ojos.

-Mierda no puedo ver esto — dramatizó Garrett cubriéndose los ojos.

Benjamín se llevó a los chicos dejándome solo con Emma. Ahora como se supone solucionaría el problema del vestido…

-Ven aquí cariño — la alcé en brazos antes de que se largara a llorar frente a todos.

Lleve a Emma al interior de la casa donde nos reunimos con Emily que regañaba a su hijo Dylan… El niño trago en seco cuando vio mi rostro molesto.

-Lo siento Emmett — se disculpó nervioso.

-Ya la has cagado así que no la jodas más — el niño asintió, me dirigí a Emily. — necesitare ocupar el baño…

-No te preocupes le pasare algún vestido de Alison quizás le quede.

Emma escondía su rostro en mi cuello, maldito crio de Sam que siempre estaba en problemas, además Emma no tenía la culpa que ese demonio no se quede quieto. Avance por el pasillo hasta que…

-¡Mierda! — me queje cuando choque con alguien.

Rodé los ojos.

-No estoy para tus bromas — dije cortante.

-No vengo a bromear solo quiero ayudarte — alcé una ceja y puse mi sonrisa más arrogante, desde cuando a Vanessa le interesaba ayudarme. — Estoy segura que no tienes idea de qué hacer con una niña, pero como soy tan gentil te ayudare…

Me reí esta chica sufría de bipolaridad.

-¿Qué te hace pensar que necesito ayuda?

-Cullen no jodas y dame a la niña que esta toda empapada.

Bufe y le entregue a Emma, en verdad no tenía idea de que hacer en esta situación y además un poco de ayuda no me venía mal.

Las dos se encerraron en el baño por lo que parecieron horas, Emily había entrado una vez porque traía ropa para Emma, pero luego de eso se me hicieron eternos los minutos hasta que al fin la puerta se abrió…

Mis ojos se fueron a Emma y luego a Vanessa que de su rostro caían gotas de sudor, mierda la muy estúpida sí que era sexy.

-Más te vale que no sigas mirándome — gruño Vanessa.

Solté una carcajada y negué con la cabeza.

-Te he conseguido niñera — dijo cruzando los brazos desafiante.

-¿Ah sí?

-Sí, he hablado con Miranda y su antigua niñera es muy buena.

-Entonces gracias, le has dado mis datos…

-Desgraciadamente — me reí.

-Lástima que no seas mi tipo — dije alzando a Emma en brazos.

-Claro prefieres a las rubias modelos de revistas — se burló.

-Sí, no me van las fierecillas — le giñe un ojo y le quite de las manos el anterior vestido de Emma.


Holaaa!

Lamento la tardanza pero aun no salgo de vacaciones y estoy en mi semana de exámenes pero aun así he actualizado ;)

Quiero agradecer sus lindos Reviews que me hacen muy feliz y también darle las gracias a Vane, Paula, Kari, Carmen y Cat. Gracias chicas por sus ideas y por alegrar mis días…

No olviden dejar sus Reviews y agregarse al grupo de Facebook: Rosiiii Fanfic.

Besos y nos leemos pronto :D