Ya se, ya se, llevaba eones sin subir nada y no pienso dar excusas por ello ;) eso queda a su imaginacion. Probablemente muchos pensaron que el fic seria descontinuado pero aquí esta el tan esperado capitulo 5. Ciertamente escribirlo ha resultado algo más dificil para mi que otros capitulos, aunque no es demasiado complicado... Bueno ya sin tanto bla bla, aquí esta el capitulo lean, disfruten, gozen, lloren, excreten, moqueen, sudes y todo lo que su organismo les pida que hagan y cuando terminen... pues comenten ;). O una cosa más... aquí habra algo del prometido romance no he mostrado en la historia hasta ahora pero que lo hace apto para encajar en la categoria.
Capitulo 5: ¡Guys Guys!
*Riiiiinnnngggggg* -¿Mm…? – El despertador empieza a sonar, Kyle reacciona a su ruidoso aviso, se sienta en su cama y apaga el aparato. Mira a su alrededor por unos instantes. –¿Mm?...Un momento, esta es mi casa. –Dice impresionado, tiene puesto su abrigo. –Que curioso, normalmente yo no duermo con la ropa puesta… -Se revisa cuidadosamente y preocupado piensa un momento en lo que recordaba de su ultima vez despierto. –Cielos… que terrible pesadilla.
"Gracias a Dios solamente fue un mal sueño…·"
[…]
-Lo de anoche definitivamente no fue solo un sueño… -Dice un preocupado Stan mientras mira la perilla de la puerta delantera de la casa… en su mano… con puerta incluida.
-Stan me pareció oír un ruido… -Dijo Randy aproximándose. –¡Oh rayos!... –No parecía hallar palabras al ver la puerta en la mano del chico. –Stan, será mejor que me digas que marca de esteroides estas tomando.
Stan gira los ojos hacia arriba. –Caramba… no estoy tomando esteroides papá.
-Je, si claro; hoy todos nos despertamos cuando escuchamos un estruendo en tu habitación, yo iba diciendo que seguramente habías roto tu despertador, pero fue la mesa la que estaba hecha añicos.
-Es una mesa muy vieja, es natural que se haya… hecho añicos…
-Pa pa pa, no he terminado; luego rompiste la ducha, arrancaste la puerta del refrigerador, torciste siete cucharas mientras comías, ¡y abriste el frasco de pepinillos!
-Es que Shelley ya lo había aflojado un poco…
-Un niño normal no puede hacer eso, confiesa, ¿que estas tomando? Y será mejor que no vuelvas a contarme esa historia racista-futurista de pirámides blancas con negros cautivos. - Stan mira a sus alrededores y susurra. "unos caramelos…" –Yo se que tener músculos y fuerza sobrehumana es una tentación para los jóvenes, pero si no los dejas luego tendré que buscar algun medicamento para que recuperes tu ****
-…-Stan decidió no seguir contradiciéndole. –Tienes razón papá, te prometo que voy a dejarlos a partir de ahora.
-Eso es lo que quería oír, ahora ve, se te hace tarde para la escuela. –Dice sonriendo orgulloso.
Stan sale de la casa y por un momento intenta acomodar la puerta en su lugar dejándola toscamente sobrepuesta en el agujero.
Sharon baja las escaleras pero se queda junto a estas. –¿Randy le preguntaste a Stan por qué tiene ese cañón miniatura detrás de la ropa de su armario?
-*Exhalacion* Ese muchacho me hace sentír más orgulloso todavía, además de dejar las drogas ahora presta atención a la constitución, que buen chico.
[…]
-Bien Kenny sabemos que hoy era tu cumpleaños. –Decia la señora Mckormik frente a sus tres hijos. –Y tú padre y yo teníamos pensado organizarte una fiesta sorpresa.
-¡Woo-hoo! –Saltó Kenny elevando los brazos.
-Pero como esta semana tuvimos más gastos de los esperados… ¡Me refiero a los tuyos maldito vago ebrio! –Gritó apartando la mirada de los niños.
-¡No te oigo zorra!
-Así que no podremos hacer ninguna fiesta, pero eso no significa que no podremos conmemorar tú cumpleaños Kenny. –La señora Mckormik sacó de su bolsillo (por muy antihigiénico que pudiera resultar) un panquecillo y lo puso en las manos de Kenny. –Este es tu pastel de cumpleaños, recuerda compartirlo con tus hermanos. Ahora Kenny, ponte contra la pared de las edades para que marquemos tú estatura como hacemos todos los años en el cumpleaños.
Kenny se puso de espaldas contra la pared, según la tradición familiar y para que la medición fuera exacta bajó el gorro de su parka. *Put* Kenny cierra los ojos por el miedo que le producía el sonido del cuchillo al hundirse en la pared y marcarla a escasos milímetros sobre su cabeza.
-Crecen tan rápido… -Dijo su madre luego de acabar con la pared. -Disfruten estos años niños… cuando tengan quince tendrán que ayudar en la casa buscando trabajos a medio tiempo. Ahora vamos a la mesa a comer el pastel de Kenny.
Seguidos de su madre ambos hermanos de Kenny se retiraron del lugar, Kenny no los siguió, antes quería comprobar cuanto había crecido en el último año, si crecía 0,4cm entonces podría quitarle a Stan el orgullo de ser el más alto. En la pared estaban varias rallones continuos hechos todos por el mismo método, a la izquierda están las de su hermana Karen y a la derecha están las de su hermano Kevin, al lado de cada una, la edad que tenían al momento de hacerse estas. En medio de ambas están las suyas.
Kenny contempló el rallón recién hecho. -…*Suspiro* Ni un pu** milimetro… -Dijo decepcionado al ver que seguía teniendo la misma altura que a los 10 años. Se dispuso a ir al comedor con pasos apáticos. -¡…! –Se detuvo al notar algo extraño y volvió a revisar las rallas en la pared. -¿10 años? –Dijo confundido al ver la que se acaba de hacer. –¡Mamá! ¡Te equivocaste al marcar el número de años, 10 tenía el año pasado, ahora tengo 11!... –Se detuvo, dejo de gritar y se acercó a la pared para revisar con más detalle.
9 años, decía el número de la ralla apenas un poco debajo de la ultima. Su madre no hundía el cuchillo con demasiada fuerza en la pared por lo que la marca dejada por el cuchillo no era muy profunda; inspeccionó la ultima de las marcas y para comprobar eso que miraba con extrañeza palpo la franja con su dedo. -…Tal vez… mamá usó más fuerza de la acostumbrada… - Razonó al ver que su sospecha era correcta, la última era anormalmente profunda, demasiado si lo comparabas con el resto o como para la fuerza que aparentaba haber usado su madre, casi como si el cuchillo hubiera pasado por ese lugar varias veces.
Karen, 6 años, esta también era igual en profundidad que la de sus diez años, y del lado de su hermano, Kevin, 12 años, también esta era igual.
*¡Kenny, trae tú panquecillo a la mesa de una vez!* El gritó de su madre hizo que se apresurara en ir a la mesa, dejando aquel asunto.
[…]
-Eric se te hará tarde para la escuela. –Dijo la señora Cartman viendo a Eric sentado en medio del sofá con una bolsa de papas fritas y con el control remoto en la mano, dispuesto a encender el televisor.
-Pero mamááááá… Tengo una buena razón para sentarme aquí y ver televisión antes de ir a clases. –Momentos antes de presentar su argumento Cartman modifica severamente su tono de voz. –A…ayer… yo… *moqueo* tuve una terrible pesadilla…
-Oh, pobre de mi cielito, ¿fue por eso que tú cama estaba mojada esta mañana?
-Si…mamá, esa misma. – Responde malhumorado. –¿En que estaba? ¡Ah si!... Estaba en el campo y era de noche… entonces un horrible monstruo con cabeza de limón salía de la nada y… *moqueo* empezaba a manosear a Kyle… Wuaaaaahhh –Rompe en llantos.
-Dios mío… -Dice la señora Cartman sorprendida por lo oído y colocando su brazo sobre la espalda del niño pregunta. ¿Y él consentía?
-…- Eric quita las manos de sus ojos y mira a su madre durante un par de minutos sin decir más. –Eh… ¡No!... *Llanto* Y… yo trataba de ayudarlo, pero el monstruo era muy fuerte y… y… em… ¡fue horrible! –Cartman desactivo su modo dramático. –Por eso es que necesito distraerme de ese mal sueño viendo la televisión.
-Entiendo mi cielo, solo no te retrases demasiado. –Completados sus deberes de madre, Liane deja la habitación.
*Click* Eric enciende el televisor.
[…]
Kyle caminaba tranquilamente hasta la parada, el lugar de encuentro de los cuatro, respiraba tranquilo e inusualmente alegre al caminar, llegando inclusive a cantar en el camino; el suelo helado, los copos de nieve cayendo sobre su cabeza, el olor a vaca y a eses de animales diversos… Definitivamente estaba en casa, en su hogar el cual había aprendido a apreciar un poco más luego de la pesadilla de la última noche.
-*I can see clearly now the rain is gone*… -Dejo su canto al notar que sus amigos estaban en la parada, al menos, los que él estaba dispuesto a reconocer como amigos. –Hey chicos, ¿que hay? –Les saludó al llegar, ellos voltearon en su dirección.
-Cielos Kyle… me alegra que estés bien. –Dijo un sonriente Stan.
-Uuuuhhh.
-Kenny no es momento de estar atento a que suena gay y que no. –Dijo con seriedad frunciendo el ceño.
-Anoche tuve un sueño terrible. –Empezó a contarles Kyle. –Estabamos en un campo de noche con unos adolescentes, y sin ninguna razón empezaron a aparecer…
-Mmmprph
Kyle quedó boquiabierto al escuchar las simples pero fuertes palabras de Kenny. -… ¿Qué?... ¿Qué quieres decir con que no fue un sueño?
-Así como lo dijo Kenny, Kyle, lo de anoche no fue un sueño. –Explicó Stan, sin dejar ninguna emoción al hablar. –Lo de anoche no fue un sueño, fuimos a una habitación extraña con una extraña pirámide que nos envió a un extraño lugar para matar una extraña creatura.
-¿Cómo sabes cómo era la habitación?… Ah, no, no, eso no puede ser cierto, hoy desperté en mi cama y…
-¿Mmphrp?
-¿Qué quieres decir con que si he visto mi mano? –Kyle miró su mano derecha. -…- Aun con su guante puesto no era posible ocultar el brillo azul que resplandecía en su mano. –¿Qué es… esto?...
-Es una barra que dice… -Stan se detuvo en vez de continuar. -¿Cómo has podido no verla antes?
-No soy de los que se ven las manos muy a menudo… *Guys, Guys*-Cuales fueran los estúpidos motivos de Kyle los gritos de alguien en la lejanía salvaría a todos de escucharlo.
Se trataba de Butters quien llegaba corriendo a su encuentro. –Chicos, no adivinaran lo que ha sucedido…
-…Tienes razón Butters, no lo adivinaremos, piérdete. –Stan consideraba que estaban en medio de un asunto importante.
-En el camino a la escuela me encontré con un viejo amigo que no había visto en mucho tiempo y esta ansioso por verlos nuevamente. –Dijo apenas conteniéndose la emoción.
-Estamos en medio de algo importante, larga… -Antes de que Stan pudiera decir la palabra mágica Butters se hizo a un lado permitiendo que vieran a la persona tras de él. -…te…
-¿Cómo han estado estimados caballeros?- Preguntó aquel niño que había dejado boquiabierto al grupo.
-¿Pip?… ¿No estabas muerto?... –Preguntó Kyle.
-Oh Dios no lo permita, no, aunque estuve bastante cerca dijeron los doctores, estaba en intensa rehabilitación… nadie me visitó en los últimos meses, por un momento pensé que en realidad estaba muerto. –Pronuncia con acento cada palabra pero su entonación sigue siendo optimista pese al significado de lo que dice.
-…- Los chicos se quedaron viéndole sin saber que decir.
-¿Mrprhrph?
Kyle respondió a las palabras de Kenny.-No seas estúpido Kenny, no hay forma de que resucitara, si está aquí es porque nunca estuvo muerto.
-Kyle tiene razón, no hay forma de que alguien que esta muerto pueda volver a la vida así nada más.
El autobús llegó a tiempo para lo que indirectamente era una contradicción a las opiniones más sobrias de estos dos chicos, al exigir la conductora desde su asiento. *¡CALLENSE Y SUBAN!*
-¡…! –Silencio conjunto…
-¡A la orden señorita! –Contesta Butters con un saludo, subiendo sin notar nada fuera de lugar.
[…]
Kenny y Kyle andaban por los pasillos de la escuela, al llegar a la entrada de su salón se quedaron esperando por Stan, a quien con anterioridad habían enviado a investigar un poco. No mucho se había dicho respecto a los eventos de anoche pues habían visto un fantasma y explicar su presencia se había hecho de mayor prioridad, aunque fuera solo para acortar un poco la lista de sucesos extraños.
Kyle miraba la barra azul en su mano, le recordaba al medidor de vida de algunos videojuegos, en la parte alta se encontraba el número 0. –Kenny, si lo de anoche no fue un sueño… ¿Cómo es que seguimos vivos?... –Kyle no escuchó ninguna respuesta. –¡¿Kenny me estas escuchando?! –Miro en dirección a Kenny pero él no estaba prestando atención a sus palabras, en vez de ello miraba en silencio a la placa arriba de la puerta del salón.
-Mrmrph… -Susurro para si mismo.
-¿Eh?
Kenny bajó el gorro de su parka, no porque pensara que fuera necesario para que su amigo lo comprendiera sino por una leve confusión que le provocaba ver esa placa. –Cuarto grado…
-… -Kyle miró la placa porque era el objeto de la atención de Kenny y arqueando las cejas en señal de desconcierto paso a preguntar. –¿Qué pasa? –También agito su hombro con su mano para asegurarse de que lo escuchara.
Kenny lentamente movió su cabeza para verlo y mientras lo hacía hablaba. -…Kyle…¿Cuánto falta para que terminemos el cuarto grado? –La razón de esta interrogante era su pasado cumpleaños.
-Pues… *Klanp* -Kyle cayó al piso luego de ser golpeado en la pierna por un objeto metálico, el golpe no fue muy fuerte pero bastó para hacerlo tropezar.
-Perdona chico… -Dijo aquel que lo había hecho tropezar por accidente al empujarlo con la hoja de una pala que llevaba en su espalda, sin prestarle más atención entró en el aula junto con un chico rubio que le acompañaba.
Kenny estiro su brazo para ayudar a Kyle a levantarse y mientras tanto pasaron por el lugar Craig y Clyde. –Si hay una cosa que no soporto es a los nuevos alumnos. –Comentó Craig
-Esos dos niños… ¿no los hemos visto antes? –Preguntó Kyle, refiriéndose obviamente a los entraron antes de Craig y Clyde.
-¿No era el rubio uno de los ex novios de Wendy? –Aseguró Kenny notando entonces que el restante estaba por llegar. –Mira, ahí viene Stan.
-Fui a hablar con la pe*** gritona del autobús, me dijo que me callara y me largara, se negó a decirme cualquier otra cosa.
-Entonces… ¿está viva? –Preguntó Kyle.
-Yo diría que sí, ni los espectros son tan feos… Créanme, ya los he visto. –Respondió Kenny y los tres prosiguieron a acercarse para hablar sin ser escuchados para evitar ser tomados por psicóticos.
-Chicos… ¿qué diablos está pasando?... será que solo fantaseamos que Pip y Mrs. Crapbird estaban muertos. –Preguntó Kyle a los dos con él.
-Ninguno nos agradaba pero no creo que seamos tan enfermizos como para fantasear con la muerte de alguien, ¿o sí?... –Comentó Kenny.
-…Lo de Pip suena lógico para mí. –Dijo Stan. –Pero estoy seguro de que aquella p*** gorda estaba muerta, recuerdo haber visto su cadáver en las noticias hace tiempo.
*!Guys!, ¡Guys!* *!Uaaahh!* El llamado de Butters hecho al asomar su cabeza al interior de su círculo hizo que los chicos sobresaltaran por el susto. –Con un cara**. ¡Butters no vuelvas a hacer eso! –Le gritó Stan claramente enfurecido.
-Lo siento chicos, pero escuché que estaban interesados en saber que había sido de Mrs. Crapbird desde que dejo de conducir el autobús así que pensé en venir y contarles la historia. –Decía sonriente y frotando sus nudillos.
-¿Tú lo sabes? –Preguntó Kyle. –Cuéntanoslo.
-Bueno, según lo que se dice en el pueblo, un hombre con una billetera bastante gorda la vio en el mercado y le ofreció un trabajo más remunerado como modelo noruega, ella lo acepto inmediatamente y se fue de South Park sin decirle nada a nadie, pero un par de días antes del vuelo fue golpeada por un asaltante, quizá lo vieron en las noticias. –Butters hizo una pequeña pausa para respirar pues hablaba con prisa. –Después de eso fue llevada a un hospital donde, aquel hombre de billetera gorda la visitó cada día y con el tiempo fue capaz de ver más allá de su belleza exterior y con ello surgió el amor, entonces…
-Butters… -Le interrumpió Stan.
-¿Mm?...
-Al grano…
-Oh, bueno, la semana pasada se divorciaron y regresó a South Park para volver a hacer eso que le daba sentido a su vida antes de contraer matrimonio… conducir el autobús escolar.
-… -Los chicos se quedaron viéndole sin comentar nada.
-…
-…
-…Esa fue la historia… Ya me voy. –Dijo alegre, retirándose al no tener nada más que hacer.
Volvieron a formar el círculo. -¿…Esa historia tan mier** te pareció lógica Stan? –Preguntó Kyle.
-Supongo que podría suceder aquí en South Park…
-Ojala Cartman estuviera aquí, él siempre tiene una explicación a esta clase de locuras… -Comentó Kenny.
[…]
Mientras tanto Eric Cartman se dedicaba de lleno a la tarea que se había autoimpuesto a sí mismo… *Wuahahahaha* No levantarse de su asiento frente al televisor y seguir disfrutando de la increíblemente buena programación pero mantener al mismo tiempo el suficiente autocontrol como para no derramar accidentalmente el contenido de su vejiga. La tarea se hacía cada vez más difícil de lograr cada programa era mejor que el anterior y cada chiste más gracioso.
*Mira Don Cangrejo puso un caballo de juguete* *Y por qué no lo pruebas amigo* *…No veo donde meter el dinero… aquí esta.* *Relincho* *Pak* *¡AAahh un juguete anda suelto!*
-JEJEJEJEJEJEJEJE. –Cartman reia con tal fuerza que se quedaba sin aire, con riesgo de asfixiarse tenía que toser de vez en cuando para recuperar el aliento. -*Tose* JEJEJEJE… *Tose* Es gracioso porque lo insinúan y no lo ponen JEJEJEJE.
Su madre entró en la habitación vistiendo un abrigo sobre su ropa. –Amor son casi las diez y ya has perdido el autobús, ¿quieres que te lleve a la escuela de camino al trabajo? Creo que aun estarías a tiempo para recibir cuatro clases.
-Je… -Cartman puso la televisión en video y al cortarse las imagines consiguió un aumento relativo de autodominio el suficiente para razonar pero no como para dejar de reir entre frases. –Veras mami je… Creo que no debería ir a clases hoy jeje… El daño emocional causado a mi joven mente por culpa de la pesadilla ha resultado ser mucho más jeje… grave de lo esperado jeje. –Cartman hacía un esfuerzo por evitar entregarse a la risa floja resultando en una pausa momentánea entre sus palabras cada vez que estaba cerca de soltarla.
-Cariño te ves mucho mejor que cuando te levantaste, te has reído durante casi dos horas. Yo creo que ya estas listo para ir a clases.
-No, no mamá, estas mal interpretando el propósito de mi risa jeje…
-¿Ah si?
-Si jeje… ¿Sabes que es lo que hace el personaje de una película cuando se encuentra en un extremo caso de desesperación y angustia?, ¿o cuando se siente devastado mentalmente?
-...Veamos…- Ella colocó su mano en su barbilla y pensó detenidamente en lo que había aprendido de las películas. –Tienen sexo como en Cabin Fever.
Cartman dejó de reírse y frunciendo el ceño al verla dijo con voz seria. -…No mamá…no tienen sexo cuando están volviéndose locos… es otra cosa…
-Mm…entonces… ¿se ríen mucho?
-Eso es mamá, como puedes ver mi mente está dañada en extremo y me rio de mi propia desgracia en medio de un síntoma previo a la locura, en estos momentos estoy muy, muy inestable. –Cartman señaló a la televisión. –La tele me ayuda a mantenerme cuerdo.
La señora Cartman le miro en silencio un breve momento. -…¿Como en las películas?
-Así es mamá, como en las películas.
-Entonces te dejo solo con el televisor. –Ella salió de la casa dejando a Cartman en casa.
-Cielos por fin se fue. –Cartman tomó el control remoto y puso la programación otra vez, entregándose una vez más a la loca carcajada que le invadía antes de la interrupción. En medio de sus risas terminó por cambiar el canal accidentalmente, pero no cambiaría al canal original porque el actual tenía algo y eso algo era gracioso. *-¡Más cerdos Gir! ¡Te exijo cerdos!* -JEJEJE este también es bueno. –Esa frase lo hizo quedarse viendo este programa por 8 minutos.
Antes de que se diera cuenta Eric estaba cambiando frenéticamente canal por canal con una sonrisa enorme en su cara. *-¿Linda puedes quitarte los lentes?* *¿Y usted puede quitarse la blusa?* Decía un par de personajes en una serie y al rato pasaba a por la siguiente. *¿Aprendiste algo con los exploradores? ¿Te enseñaron a hacer muebles con madera?... ¡Ouch! Maldita justicia poética…* Este era mejor que el anterior pero quería ver que había en el siguiente canal. –Jejeje la tele nunca había sido tan buena. –Dijo contento.
*-Oye Terrance, ¿sabes cómo responden los jefes de las corporaciones chinas cuando un empleado pide un aumento?* Este era uno más conocido por el chico. *-No lo sé Phillip, ¿Cómo responde?* *Flatulencia* *-JAJAJAJAJAJA*
-Je…je… -De repente Cartman se volvió confuso con respecto a eso último, era raro, nunca antes había tenido este sentimiento al ver a Terrance y Phillip, se quedó estático viendo el programa por un momento. -…La televisión… nunca había sido tan buena… - No supo que hacer ante las extrañas circunstancias de este día, solo se quedó sentado con el control en su mano boquiabierto como quien pone cara de estúpido. *Click* Apagó el televisor. –Solamente hay una explicación para esto… Pequeños duendecillos escondidos debajo del televisor están usando sus poderes de magia y alegría para mejorar la programación. -Cartman caminó hasta la televisión y haciendo algo de esfuerzo pudo levantarlo. -…Nada… -Volvió a ponerlo en su lugar. –Que extraño… por lo general… cuando digo una de esas estupideces esta resulta ser verdad… Tengo que investigar esto.
[…]
*Riinnggg* Sonó la campana del almuerzo y con eso la clase de cuarto grado salió del aula dispersándose luego de cruzar la entrada. En cuanto a los chicos ellos iban juntos a la cafetería sin dirigirse la palabra, en el aula había visto caras que no habían visto en mucho tiempo aunque ninguno de ellos estaba seguro desde hace cuánto tiempo; eso sí, Butters se había asegurado de recordarles los nombres de cada uno de los nuevos que ya habían conocido. Tres chicos extranjeros: Damien, Gregory y Cristopher, un chico mormón cuyo nombre acababan de volver a olvidar y otro llamado Alex del que solo sabían su nombre.
-Hola Stan. –Escucharon una voz femenina tras ellos deteniéndose y volteando para ver.
-Ah, hola Wendy. –Dijo con cierta monotonía, ella en cambio se veía muy feliz. De repente Stan le vio y que ella estaba feliz, sonriente, suficiente razón para que él mismo empezara a alegrarse.
-Mrmrmrm… -Dijo Kenny rodando los ojos hacia arriba.
-*Suspiro* Vamos a adelantarnos Kenny, como tu dijiste: "ya lo hemos perdido". –Comentó Kyle, escuchar sus conversaciones de pareja resultaba ser todo un tedio para él y Kenny.
En cuanto a Stan, antes de que ella siquiera abriera la boca él ya se encontraba relajado, tragó un poco de aire, cerró los ojos y dejo salir el aliento, colocando la mano en su pecho al hacer este ejercicio respiratorio. Para Stan el verla en ese estado resultaba relajante, y mientras aligeraba sus pensamientos en su mente cotorreaba frases disque poéticas con sentido romántico.
No siempre era así, por lo general era más regulado y llevaba mucho tiempo sin tener pensamientos "tan gay" según la opinión popular de sus amigos, el cambio era probablemente secuela de su experiencia cercana a la muerte la noche anterior; debido a todo ella era el olor de las flores en primavera (o como se imaginaba la primavera), el calor del sol, su musa, su botoncito de rosa.
-De repente te ves muy feliz.
Su comentario lo sacó de sus pensamientos. –¿Eh?... Si, em… ¿sucede algo?- Divagaba sin saber que decir.
-Quería saber si querías acompañarme a la librería, compraremos unos lápices para ti. –Lo que Wendy decía por muy alegre que lo dijese no podía sonar más aburrido para Stan… pero si se ponía a pensar en el tema de los lápices… si le hacían falta. –Te vi durante la clase, chico, rompiste cada uno de tus lápices mientras tratabas de escribir, parecías estar muy frustrado al respecto.
-…Eh… eso… es que eran lápices de mala calidad; es desesperante cuando compras lápices de mala calidad…
-Entonces ¿me acompañas?, yo invito los lápices.
-Claro. –Respondió dando un par de pasos adelante.
-Ooohh Stan… -Le llamó en forma melodiosa como suele hacer alguien cuando esta de humor.
-¿Qué? –Al darse la vuelta miro que ella estaba extendiendo su mano en dirección a él, ella no llevaba guante pero tampoco nada más en su mano. Tardo un poco en terminar de analizar la situación y al enterarse dejo salir una pequeña sonrisa y bajó ligeramente la mirada, bastante tímido en comparación con el habitual descaro que tenía.
Extendió su brazo para coger su mano y sin razón… Se detuvo. –Estoy esperandooo… -Dijo girando los ojos hacia arriba, sintiendo lastima por su tardanza.
Pero Stan estaba congelado en el momento, culpa de una barra color azul apagado casi invisible con un cero en la parte alta, ubicada en la muñeca de su novia. -¿Que es…? ¿Por qué tienes esa barra?
-¿Eh? –Ella regresó su brazo a su sitio algo confundida por esa frase.
-…Wendy… tienes algo en tu mano. –Dijo con los labios ligeramente abiertos.
-¿Mm? –Ella revisó su mano de ambos lados. –No veo nada…
Stan intentó razonar al respecto. -Es algo difícil de ver, pero es igual a la mía, mira. –Stan se quitó el guante de su mano derecha y se la mostro a Wendy.
Ella miro ya sin tanto humor como antes. –¿Que quieres decir? ¿Que tu mano se parece a la mía o algo así?
Stan dirigió su mirada al rostro de ella, no tenía ni la menor idea de que estaba hablando. –Me refiero a la barra, es azul y brilla, está dentro de mi mano.
-…- Ella revisó en silencio. –¿Es alguna clase de juego?
Aunque un poco extrañado al respecto, Stan empezó a deducir la situación. -…No puedes verla… -Sacudió rápidamente su propia cabeza. –No es posible que no puedas verla, esta cosa brilla tanto que parece una pequeña bombilla.
-…- Ya sin saber que decir ella solo negó con la cabeza.
*¡Guys Guys!* Escucharon gritar a Butters quien venía corriendo hacía ellos. –Tengo una terrible noticia que darles. –Empezó a decir a Stan y Wendy claramente alterado. –Resulta que este sujeto fue… -Las palabras de Butters dejaron de ser audibles para Stan, él se había fijado en algo raro, resulta que al momento en que Butters hablaba golpeaba suavemente sus nudillos y en ello Stan notó la misma barra azul oscuro que Wendy traía en su mano.
-Butters… -Le llamó Stan, interrumpiéndolo en su hablar.
-¿Eh?... ¿si?
-¿Tuviste alguna clase de sueño en el que estabas en una habitación con una pirámide blanca en su interior?...
-… -Ellos se vieron sin reaccionar a nada…
-…
-…
-…
-…Diablos no.
-Stan, ¿nos vamos o no? –Le preguntó Wendy parecía tener prisa.
Stan no respondió a la pregunta pero camino en la dirección a la puerta de la escuela, ella lo siguió aunque ya sin tanto animo como el de antes. Mientras tanto Stan pensaba "¿Cómo pude no darme cuenta de esto antes? ¿Acaso todos tienen una?"
[…]
Durante el tiempo en que Butters había estado con Stan y Wendy en la cafetería de la escuela se estuvo llevando una conversación mucho más importante; la historia de la noche pasada narrada por dos de sus testigos, Kyle y Kenny, a sus amigos desde su perspectiva no involucrados en el asunto.
-Entonces… -Empezó a decir Craig usando un tono aburrido acompañado de una musicalidad incrédula. –¿Stan mató a una gigantesca bestia con cabeza de limón?…
-Así es. –Respondió Kyle un poco apresurado.
-¿Y ahora tiene súper fuerza? –Les preguntó Token dejando una bebida.
-Exacto. –Afirmó Kenny. –Y no solo eso, tiene millones de dólares en puntos.
-¿Y la pirámide les dio puntos con valor monetario por matar a unos engendros cabeza de limón? –Habló Clyde.
-Extraño ¿verdad? –Dijo Kyle.
-… -Todos en la mesa se quedaron en silencio por un breve momento. Hasta que luego de una pausa ambos chicos entendieran que era lo que ocurría. –¿No nos creen verdad? –Preguntó Kyle.
Antes de que cualquiera respondiera Tweek, que estaba sentado en el último asiento a la izquierda de la mesa fue literalmente alzado en el aire y aventado lejos, su comida junto a él, pero a nadie le pareció raro, si fuera científico sería raro pero por ser acto de magia negra era algo común según los chicos, así se sentó Damien en el asiento despejado.
-Es el relato más ridículo alguna vez contado en esta tierra. –Fue lo que dijo antes de empezar a comer.
Kyle le miro detenidamente y negando lentamente con la cabeza. –¿Cómo puedes decir eso? ¡Eres el anticristo! –Dirigió sus palabras a los chicos más comunes. -¡Están comiendo junto al anticristo! Y está aquí en nuestra mesa comiendo con nosotros, ¿cómo puede ser nuestra historia ridícula?
Craig respondió entonces: -Es ridícula porque no es creíble.
-¿Cómo el hecho de que soy inmortal?, ¿eso tampoco es creíble? –Preguntó Kenny con un leve nivel de ira en sus preguntas.
-Pobre Kenny. –Dijo Clyde. –Aún tiene en la cabeza la idea de que es inmortal.
-Pero… ¿qué es algo poco creíble en South Park? La semana pasada un ejército de esponjas homicidas exigió a la humanidad que Justin Bieber dejara de cantar. –Kyle les dio un momento para que contestaran.
-…No me puedo creer que el hijo de p*** se negara a dejar de cantar. –Dijo Token.
-Y ese es un hecho que todos reconocen como cierto, ¿cómo es posible entonces que no puedan creer que nuestra historia es cierta?
-…No lo sé. –Dijo Craig. –Simplemente es demasiado fantasiosa.
-… -Kyle ya no sabía cómo razonar con ellos.
-… -Y Kenny trataba de analizar su continua incredulidad.
Finalmente ya no habiendo nada más que decir sobre el tema, Clyde regresó el eje de la conversación, a aquello que verdaderamente había resultado de importancia para sus mentes. –Cuéntenos más acerca de esa belleza de lengua filosa, esa tal Angélica.
Uno de los que la habían conocido reaccionó molesto a esto. –Oh no, ya veo a donde va esto. ¡Yo la vi primero!
-No puedes acaparar a una mujer así. –Dijo Craig. –Le pertenece al mundo.
*¡Guys Guys!* Llegó corriendo Butters haciendo lo que bien sabía hacer. –Acaba de pasar algo terrible.
Kyle puso su mano sobre su frente para luego empezar a hablar estrepitosamente contra él. –Por Dios Butters, has estado gritando eso todo el día por cualquier cosa, ¿Qué te crees? ¿Una vieja chismosa?
-Oye, yo quiero saber que noticias tiene. –Dijo Token.
-Guys, es terrible, es apocalíptico, es…
-¡DILO DE UNA VEZ! –Gritó Kyle.
-…Liberaron a Trent Boyet esta mañana. –Dijo sin mucho ánimo.
De pronto la carne se les hizo de gallina a los dos –¿Eh? –Farfullo Kenny, colocándose otra vez el gorro de su parka y apretando el cordón para cerrar la apertura del frente. –Mrmorprh…
El final algo abrupto pero el siguiente capitulo continuara donde este se quedo, y para variar lo actualizare más rapido que los demas. Espero que les haya gustado, comenten, critiquen, pongan sus dudas, sugerencias, quejas pero maldicion no se queden callados xD... Perdon si sueno agresivo, a mi me gusta bromear diciendo cosas muy locas xD. No soy muy romantico... creo... es un poco dificil...
