Capítulo 6. Nuevas Costumbres

Fate desactivó la alarma de su coche. Se sentía tan bien volver a manejarlo.

"Hace siglos que no saludo a Hayate" comentó Fate alegremente. "Me va a dar mucho gusto verla de nuevo".

"Hai", asintió Nanoha.

"¿Nanoha, quién mas va a estar en ese desayuno?" preguntó tímidamente Fate.

"Hayate y sus guardianes, supongo. A menos que alguna tenga alguna actividad oficial".

"Ahhh….", Fate estaba segura que las cosas estaban bien pero prefería estar asegurarse un poquito más.

"Fate-chan, te preocupa que en un arranque de celos embista un Starlight Breaker en dirección de Signum?"

"¡Nanoha, no leas mis pensamientos de esa forma!"

"Hmmm si leo tus pensamientos encuentro cosas mucho más interesantes", le contestó traviesamente, cosa que hizo, una vez más, que ambas se sonrojaran.

Rieron al unísono mientras Fate ajustaba con los comandos de voz, a su coche en modo automático.

"¿Automático?", preguntó Nanoha extrañada. "¿Te sientes bien?"

Nanoha podría jurar que Fate jamás en su vida había activado el modo automático de su vehículo.

"Creo que hoy puede funcionar muy bien en automático, me da mayores libertades", dijo con cara traviesa.

"¿Libertades?"

"Claro, porque ahora en lugar de hacer el cambio de velocidad, puedo hacer esto", y para finalizar su argumento deslizó su mano de la palanca de velocidades hacia la rodilla de Nanoha.

Nanoha simplemente no supo que responder, mientras Fate se dirigía a toda velocidad hacia el centro de la ciudad. Lo que no podía negar es que disfrutaba la sensación de los cálidos dedos de Fate acariciando rodilla, era casi como un gesto de posesividad; esa idea definitivamente le agradaba.

… … … … … … …

El restaurante estaba lleno de gente. Por todos lados se veían meseros haciendo casi piruetas llevando toda clase de platillos exóticos de mesa en mesa. La decoración del lugar era totalmente ecléctica. Adornos y baratijas rellenaban cada espacio posible en la pared, dándole un toque mágico al lugar.

Una amplia mesa se distinguía en un área frente a una hermosa fuente. El ruido del agua hacía parecer que esta mesa estaba alejada del ajetreo del resto del restaurante. En la mesa se encontraba Hayate discutiendo animadamente con Vita. Signum estaba sentada al otro lado, un tanto distraída mientras Shamal la observaba con dulzura.

"Hayate!", la distinguible voz de Nanoha resonó por entre las mesas mientras agitaba rápidamente su mano en un intento por que Hayate las viera. Con su otra mano tiraba de Fate, quien se veía considerablemente sonrojada por ir tomada de la mano de Nanoha.

"¡Nanoha-chan! ¡Fate! ¡Llegaron!", Hayate saltó prácticamente de su silla para recibirlas con un enorme abrazo.

"Fate-chan que gusto en verte, tenía mucho tiempo de no saludarte en persona", le dijo sonriente su amiga de años.

Mientras Hayate y Fate se saludaban, Nanoha se ocupó de hacer lo mismo con Vita y Shamal.

Saludó sonriente a Signum y al acercarse a ella le dijo con voz controlada pero no por eso menos atemorizadora, "Podría hacerte pagar por haberte atrevido a tocar los labios de mi Fate-chan".

Signum palideció de inmediato, y Fate no se quedó atrás.

"Yo eh…", alcanzó a mascullar Signum.

Hayate, Vita y Shamal exclamaron al unísono: "¿¡Que hiciste qué Signum!"

"¡Nanoha, mi amor, no puedes estar hablando en serio!", exclamo Fate sin pensarlo.

Nanoha rió con todas sus fuerzas "¡Obviamente no, pero con lo que acabas de decir creo que ya no tenemos más explicaciones que dar!".

Fate se volvió para ver las caras de sus cuatro amigas, las cuales no daban crédito de lo que acababan de oír. Fate, instintivamente se había referido a Nanoha como mi amor y ese hecho no había pasado desapercibido en lo absoluto.

Hayate fue la primera en romper el silencio. "¿Así que ya se hablan en términos de mi amor? ¿Quieren que les diga algo? ¡Ya era hora! Pensé que jamás iban a reaccionar", exclamó Hayate emocionada

Fate estaba segura que su cabeza entera iba a explotar un día de estos si se seguía sonrojando de esa manera. El color de su cara casi se comparaba con el de Signum, la cual seguía visiblemente apenada.

El alegre grupo estuvo un buen número de horas en el restaurante, compartiendo historias y poniéndose tanto de lo que había sucedido en el tiempo que no se habían visto. Hayate siempre tenía información importante por compartirles, coloquialmente podría decirse que serían chismes pero esa palabra no era digna de una personalidad tan importante como Hayate. Vita seguía entrenando regularmente con Nanoha así que sus historias generalmente se relacionaban con como disfrutaba aterrorizando a sus alumnos. Shamal era ya la encargada de mayor jerarquía en el sector de salud de la Administración y tenía a su cargo numerosas investigaciones. No podía negarse que era un grupo bastante exitoso. Obviamente la nueva pareja no pudo evitar los cientos de preguntas a las que fueron víctimas. Hayate y las demás querían saberlo todo. Par diluir un poco la presión, hablaban de otros temas, pero inevitablemente eran el centro de atención del día.

"Lo ves Testarossa, te dije que las cosas iban a salir bien. Nanoha, a ti también quiero decirte lo que le dije a Testarossa anoche. Ambas son muy afortunadas de tenerse una a la otra", les dijo Signum solemnemente.

Shamal alcanzó a sacar un pañuelo. Le desbordaba la emoción de verlas tan felices. Hasta Vita se dio el lujo de sonreír al verlas tomadas de la mano en la mesa.

Signum continuó, "Y también te debo una disculpa, por haber besado a Fate. En realidad me asustaste cuando llegaste en la mañana."

Todas rieron y Hayate agregó: "No en vano la llaman el demonio blanco Signum. No creo que nadie quiere buscarle pleito a Nanoha, aun tan tierna y dulce como se ve".

Fue el turno de Nanoha de sonrojarse, pero no perdió oportunidad de decir: "No tienes nada de que disculparte Signum, lo que sucedió con ustedes, aunque no puedo decir que me agrade, y deba aceptar que por una fracción tuve el impulso de usar mi Starlight Breaker sobre ambas, fue tal vez… necesario."

"Pero…" empezó a decir Signum.

"¡Nanoha, yo jamás tuve dudas de mis sentimientos hacia ti!" protestó Fate.

Nanoha levantó la mano de Fate al nivel de sus labios y dándole un beso entre los nudillos, viéndola fijamente a los ojos le dijo: "Sin embargo, ese incidente por desagradable que fue, fue el que me hizo reaccionar a mí. En ese momento me di cuenta de que deseaba lo que había tenido frente a mi por años, y que justamente el momento de darme cuenta era cuando parecía que lo había perdido por completo. Por raro que parezca, soy yo la que te agradece a ti Signum."

Si Shamal creía que ya había llorado suficiente se equivocó, al oír las palabras de Nanoha empezó a llorar de emoción de nuevo. Signum respiró aliviada mientras Hayate y Vita reían de las melodramáticas reacciones de sus compañeras.

Un rato después de más platicas amenas y de recordar historias Fate se levantó de su asiento.

"Nanoha, me tengo que adelantar, te dejo el ticket del valet parking".

"¿Segura que no te quieres llevar tu coche?"

"Te sirve más a ti que a mí, además no pienso tardarme mucho".

"¿A dónde vas Fate?", inquirió Hayate.

"Tengo que pasar a ver a Yuuno y Arf a la biblioteca. Quiero revisar personalmente unos datos de la investigación".

"Dales nuestros saludos", respondieron todas simultáneamente.

"Seguro", dijo Fate preparándose para retirarse de la mesa.

Dio un paso cuando sintió una mirada pesada sobre su hombro.

"No te pensarás ir sin despedirte de mi", le interrogó Nanoha.

"Ah…yo…", titubeó Fate. Torpemente regresó hacia donde se encontraba Nanoha, sin saber exactamente que hacer o que no hacer. Muchas cosas debieron haber pasado por su mente porque, para no perder la costumbre ya estaba fuertemente sonrojada.

Nanoha consideró que era cruel dejarla en posición tan incómoda, y aunque lo estaba disfrutando, se puso de pie, colocó su mano seductoramente en la cintura de su pareja y, para sorpresa de todas, le dio un rápido beso en los labios.

"Listo, puedes irte", le guiño un ojo mientras las demás miraban atónitas de nuevo. Fate logró salir milagrosamente de ahí sin tropezar con ninguna silla, mesero, comensal o cualquier otra cosa que se hubiera atravesado en su camino. Era una situación rarísima la que acababa de pasar, pero la felicidad que inundaba su ser le decía que solo tendría que acostumbrarse, y no debería ser muy difícil.

Antes de salir por la puerta del restaurante volteó de nuevo hacia la mesa donde seguían platicando sus amigas. No pudo evitar soltar un suspiro y vió como la cabeza de Nanoha giraba en su dirección. Cruzaron una mirada de complicidad y cada una continuó con lo que estaba haciendo.


Nota del Autor:

Primero que nada quiero agradecer a todos y todas las que se han tomado la molestia de leerme. Nunca crei que el empezar a recibr comentarios (particularmente les positivos xD) motivaría aún mas las ganas de continuar mi historia. Espero que no les molesten los capitulos cortos, pero me gusta ir mostrando pequeñas de la vida cotidiana de nuestros adorados personajes. Poco a poco intento ir construiyendo un poco mas hacia la acción, que no me está siendo tan facil de escribir como las escenas melosas. Escriban sus opiniones por favor.

La narración no se si sea muy confusa. Creo que salto de la cabeza de un personaje a otro muy facilmente y tal vez pueda ser un tanto enredado. También creo que uso demasiado diálogo, pero pues así es como me está resultando natural escribir. Denme chance, novata escribiendo :)